LG WATCH URBANE 2

LG no ha parado de sacar opciones de smartwach. De los primero que lo sacó (LG Watch) y lo hizo muy bien. Ha tenido varias series. Después del cuadrado LG Watch vinieron el LG Watch G (redondo), el LG Urbane, el LG Urbane 2 y posteriormente dos modelos que no llegaron al mercado europeo: LG Watch Sport y Style.

El LG Watch Urbane 2 del que tratamos es, para mí, el mejor de todos. Incluido mejor que el LG Watch Sport que sí que pude adquirir en USA y que funciona bien pero con muy poca batería.

Centrándonos en el que nos toca, decir que tiene todo lo mejor de Wear OS, lo mejor de LG (pantalla Oled) y una batería uno 25% más grande que el resto de smartwatch del mercado. Bien es cierto que ocurre así porque el reloj es ligeramente más grande que el resto. El motivo de que LG metiera más batería tampoco fue caprichoso. El motivo principal es que el Urbane 2 tiene la opción de meter una tarjeta SIM. Su objetivo era conseguir un smartwatch completamente independiente de un móvil. Puedes recibir llamadas y SMS y disfrutar de cualquier comunicación de datos que sea necesario. Eso sí, a coste de consumir mucha más batería. Este era el handicap. Ahora bien, si no utilizas el tema de la SIM (que siempre podrás rescatar en el futuro), entonces la batería te “la quedas” para lo normal en un smartwatch. Y es en este caso cuando el reloj se vuelve un monstruo de batería. Puedes estar 2 días completos en uso incluso con la pantalla siempre encendido (sistema AOD). Maravilloso comparado con anteriores modelos que, con mucho cuidado, podía llegar a 1 día de batería.

A nivel de diseño decir que me gusta mucho. Desde lejos no lo distinguirías de un reloj sport tradicional. Está muy conseguido. Caja de acero con correo de silicona semi-rígida negra. Puesto queda muy bien y no se hace pesado. Cuenta con 3 botones que me parecen muy útiles. El central es para acceder a la ruleta de aplicaciones y el superior e inferior se pueden personalizar como accesos directos a tus aplicaciones preferidas. Una objeción que puede tener es que las correas NO son intercambiables. Tiene un motivo lógico. LG ha integrado parte de la antena del GPS y de Red móvil en la correa. Esto hace que no puedas acudir a cualquier correa para sustituirla. Eso sí, hay recambios en el marcado para cambiar la correo. Eso sí, tiene que ser original de LG y solo hay dos estilos: piel marrón o blanca. Ambas son muy bonitas y combinan muy bien con la caja y el acero.

En cuanto al software, nada que destacar respecto al resto de alternativas del mercado. Wear OS ha sido un cambio bueno para los smartwatchs. Éstos han adquirido entidad propia y tienen sus propias aplicaciones (independientes o complementarias a las de tu smartphone) cosa que te permite salir un día a correr y registrar una carrera que luego se sincronizará con el móvil. O enlazar cascos bluetooth al reloj en vez de a tu smartphone. Independencia. Y dicen que el futuro pasa por una mayor independencia.

Eso sí, LG lo retiró del mercado :O!. Dijo que habían encontrado un fallo y que dejaban de venderlo. ¿Cómo? Yo lo he usado mucho tiempo y no le he encontrado ningún fallo. Era un reloj caro, pero esto permitió que encontraras alguna oferta de segunda mano que la gente se quería quitar de encima. Hoy por hoy ya es más difícil de encontrarlo.

Sensor de pulso, gps, AOD, gran batería, pantalla Oled…. Todo lo que creo que debe estar en un smartwatch está en el Urbane 2.

Gran compra, pero difícil de encontrar. Nuevo es imposible. De segunda mano, aún es posible.

TMAX IRON 2016

Es el “pepino” de los megascooters. Es el scooter al que todos aspiramos alguna vez en nuestra vida. Eso sí, si disponemos de carnet A2 o A (cualquier moto a partir de 20 años).

Con esta moto, que no scooter (luego explico por qué), lo tienes todo lo que esperas del mundo de las dos ruedas: potencia, dinámica de moto, suavidad en el manejo, deportividad cuando la quieres, espacio en disco, frenado bestial, aceleración brutal, electrónica a tope… Por esto digo que es una moto. El chasis, el sistema de amortiguación, los frenos…todo proviene de la ingeniería de motos convencionales. La única diferencia está en las marchas. No hay cambio de marchas. Para mi éste fue el motivo. Éste y el hueco para el casco, no nos olvidemos de lo único que le reconozco como scooter. Lo de no mancharte los zapatos con el cambio de marchas, tiene también mucho valor. Me encantan las motos, pero desde las antiguas Impalas, que se podía cambiar de marcha con la planta del pie, eso de tener que subir marcha con el empeine, afea demasiado los zapatos. Y no me gusta.

La edición que compré es del 2016. Ha salido una posteriormente, pero no me gusta  comparada con mi versión.

Conducir esta moto es una delicia. Si bien es cierto que se siente un poco pesada en parado (en un semáforo) o para subirla/bajarla del caballete central, en marcha la cosa cambia. Se siente muy ágil y dócil. Supongo que acompañan los neumáticos que lleva, la suspensión y el chasis que es, sin duda, lo mejor de la moto. Notas solidez en cualquier situación. Algo que se agradece en asfalto poco cuidados o en viraje cerrados.

El espacio para el caso es muy generoso. Igual demasiado. Y digo demasiado porque no hay espacio para dos cascos, por lo que uno cabe sobrado y sobre espacio. Igual podrían haber reducido ligeramente la anchura o la altura del asiento de la moto sin sacrificar el espacio para el caso. Eso sí, ya que lo tienes, pues lo llenas. Alguna herramienta, chubasquero, papeles….

El consumo es ligeramente elevado. Con un depósito entero (unos 15€ o 12 litros) puedes hacer escasos 150 Km. Igual en interurbano puedes estirarlo un poquito más. Pero poco.

Creo que es una moto ideal para un uso mixto urbano/interubano. En ciudad, no puedes ratear como con una 125cc, pero en vías amplias, vas muy sobrado y puedes manejarte bien entre los coches. En autopista, vas como en una barca. Tranquilo, pero a una velocidad de crucero que no molestas a los coches más ágiles. A veces, incluso, son ellos los que acaban molestando 😉

Es algo cara. Esto también hay que decirlo. 12-13K por esta moto es algo caro. Pero se venden y muy bien. Esto hace que Yamaha no se plantee hacer ninguna rebaja cuando vas a comprarla. Una pena. Eso sí, cuando la escuchas con el motor en marcha, entonces se te pasan todos los males. Es música celestial. Justifica hasta el último euro que te gastas. Además, si la quieres y no puedes conseguir esos 12-13K, siempre puedes recurrir al mercado de segunda mano que también hay alguna oportunidad.

Compra recomendada aunque algo cara.

SAMSUNG GALAXY A8

La serie A de Samsung está pensada para los que no pueden aspirar a la serie S (los flagships de Samsung). Pero no por ello le quitan muchas de las funcionalidades que tienen los hermanos mayores.

He sido un gran usuario de varios modelos de la serie A. Y con todos muy contento. Con el A3 (2017) estaba encantado con el tamaño (4’7″) y su radio. Con el A5 (2017) con su batería y su radio. El que toca en esta entrada, el A8 es una evolución que parte del A5 (cronológicamente detrás), pero después salió el A6 que podría parecer que viene después del A5, pero no. El A6 salió más tarde y con menos funcionalidades que el A5 (no tiene AlwaysOnDisplay, algo fundamental desde mi punto de vista). Pero el A8 que salió a finales del 2017 da muchas más funcionalidades que el A5 o el A6 (posterior). Diríamos que es un producto en medio del S8 y el S9.

Es una terminal que, en mano, no es tan bonito como el S8 o el S9 porque no tiene la pantalla edge (laterales redondeados) pero sí que tiene un acabado 2.5. Es algo más pesado, tiene 4 GB de RAM y capacidad para tener MicroSD aparte de ser Dual Sim. Y todo, en un producto oficial de Samsung España con la garantía y las coberturas que tiene.

Y, como no, me convence por estos temas (por orden de prioridad):

  • La batería es sorprendente. 2 días con tranquilidad. Como referencia decir que los S, nunca pasaron de 1 día y medio como máximo.
  • Led de notificaciones (el primero de la serie A que dispone de él)
  • Reconocimiento facial (el primero de la serie A que lo tiene)
  • AlwaysOnDisplay que permite doble toque en pantalla para activar la pantalla (el primero de la serie A que lo tiene)

Creo que es un salto en calidad para la serie A que debería hacer temblar a la serie S. Solo le falta para igualarle una cámara más buena y altavoces estéreo. Del resto, chapó!

Para más inri, el A8 dispone de doble cámara frontal para realizar selfies mucho más creativos y que ninguno de sus hermanos mayores disponen. Un puntito para el A8.

Nada que destacar en muy positivo ni en muy negativo. De hecho, nada negativo ya es decir algo muy positivo. Una compra recomendada. Es casi un S9 pero a la mitad de precio o menos.

Si el tamaño no te importa, es un terminal muy equilibrado en precio.

XIOAMI MIJIA 365

El patinete eléctrico de Xiaomi. O, dicho de otra forma, el patinete eléctrico. Y sé que hay muchos en el mercado, pero lo que da Xiaomi por lo que cuesta no tiene comparación con nada en el mercado. Sí que hay algunos que ofrecen las mismas características o superiores, pero entonces el precio es impagable. Hay otro en el orden de precios del Xiaomi, pero entonces se quedan escaso en prestaciones.

Xiaomi ya tenía productos parecidos con anterioridad, pero ha sido desde su partnership con NineBot que ha sacado un producto casi redondo.

Por unos 380€ (comprado en la tienda online de Xiaomi España) tienes un monopatín con:

  • Hasta 25 Km/h
  • Hasta 30 Km autonomía
  • Peso de 12 Kgr
  • Plegable
  • Luz delantera
  • Luz trasera con iluminación para el freno

Manejable, potente y duradero. Si no estás acostumbrado a llevar un patinete (eléctrico o no), te encontrarás algo fuera de juego. De hecho, notarás miradas. El patinete es la nueva “oveja negra” del tráfico urbano. Si antes lo fueron las bicis, ahora lo son los patinetes eléctricos. Creo que hay una mezcla de envidia por parte del resto de vehículos junto con una mezcla de repulsa por la novedad.

En cualquier caso, este patinete está clasificado como C (por el peso y la velocidad) y esto nos permite ir por carril bici y por acera (reduciendo la velocidad y si éstas son amplias). Los trayectos son cómodos, la velocidad no muy alta pero adecuada para la seguridad y la suspensión (de la que se encargan los neumáticos de 8″) es normal. No es una verdadera suspensión, pero algo lo suaviza.

Tengo que decir que la autonomía no es tanta como anuncian, pero también tengo que decir que puede ser debido a que, en el trayecto que suelo hacer, tengo que cruzar algún puente con rampas algo inclinadas y se le ve que le cuesta. Creo que ahí se deja un 10-20% de la batería que consumo en un día. El resto es plano y liso (sin bordillo). Creo que puedo hacer unos 20 Km de los 30 que dicen. Bien es cierto que lo tengo hace 3-4 semanas y que es probable que la batería no dé el 100% a la espera de más cargas. Si hay alguna novedad, os informaré.

Si piensas que el patinete eléctrico puede ser una opción en tu movilidad urbana (desplazamientos no muy largos, aceras amplias o carril bici, y no con muchas pendientes) el Mijia 365 de Xiaomi es tu opción perfecta. Desde que lo tengo, y probablemente porque lo tengo, últimamente veo muchos por Barcelona. Y todos vamos con cara de satisfacción. Es un indicio 😉

GOOGLE PIXEL 2

El último smartphone que tuve de Google fue el Nexus 5. Un terminal fabricado por LG que me encantó pero que no acababa de adaptarse a mis necesidades puesto que necesitaba dual sim. Y Google no fabrica terminales con Dual Sim. A ver si aprende de Samsung que ahora ya saca todos sus terminales así (o prácticamente todos).

Me llevó a comprar el Google Pixel 2 el hecho de que, siendo un terminal reciente, era un terminal de 5″. Algo cada vez más difícil de encontrar. Otro motivo que me decidió a comprarlo es que sabía que iba a incorporar Android Pie en breve. Ya sí fue, desde la noticia de que se había publicado la versión definitiva de Android 9 (Pie), el terminal tardó un día en actualizarse.

Los terminales de Google siempre han tenido un diseño muy moderno y elegante. Diría incluso que su diseño va acorde con el software. El Pixel 2 tiene un diseño muy continuista y respetando en parte las lineas generales de los smartphones de los grandes fabricantes mundiales. Eso sí, con su toque de personalidad Google.

El Pixel 2 no lo lanzaron aquí. En España solo vendieron el Pixel 2 XL (de 5’5 pulgadas). Como dando por hecho que a los españoles les gustan ya solo los terminales pequeños. En fin, seguro que tienen algún estudio de mercado. Para conseguir un Pixel 2 de 5 pulgadas, no fue complicado. El omnipresente Amazon te lo consigue desde los confines de la Tierra.

En mano, el Pixel 2 se siente cómodo y muy ligero. Con una construcción sólida y un diseño típico “Google”. Me gusta en general en su aspecto estético exceptuando que los bordes superior e inferior son demasiado anchos. Quizás para meter altavoces estéreo, pero hay otras marcas que han sabido resolver esta cuestión técnicamente mejor y les ha permitido disminuir los bordes. Pero es un pequeño grano de arena comparado con el aspecto general.

Desde que me llegó y lo configuré con mi personalización hasta que llegó la versión Pie de Android pasó un día por lo que, este análisis, solo lo voy a hacer contacto que el Pixel 2 ya tenía Android Pie. Oreo apenas me dio tiempo de probarlo.

La pantalla Amoled es muy buena. Tiene un control sobre los colores que, si bien no te deja personalizarlos, tiene 3 configuraciones que harán que encuentres la configuración deseada. Yo la encontré con la opción “Vividos”. Como decía, la pantalla se ve muy bien. Permite el doble toque para despertar (OLÉ!) y tiene la funciona Always On Display que SOLO Samsung aprovecha con fuerza. Tiene led de notificaciones y el sonido estéreo es muy bueno.

La cámara me ha sorprendido muchísimo. Es muy rápida en activarse con el teléfono bloqueado y muy rápida en tomar la foto. El resultado está a la altura de los flagships de Samsung (S9-S9+ que, para mí, son un referente en cuanto a fotografía). Tengo que hacer muchas más fotos y en diferentes escenas y ambientes para poder concluir que está a la altura, pero las primeras pruebas son muy satisfactorias.

Sobre Android Pie, no me extenderé mucho. Ya tengo una entrada hablando del mismo. Al Pixel 2, le sienta de maravilla y creo que ha sabido sacarle jugo a las bondades de la tecnología de la batería.

Dos pegas que le pongo:

  • La no inclusión de clavija jack de audio. Son un radical defensor de esta clavija. Imaginad que alguien se haya gastado una pasta en una auriculares de gama alta y que se compre o le regalen un Pixel 2 o un iPhone 7,8 o X. Desde ese momento ya tiene que, o dejarlos, o ir siempre con el cable adaptador de usbC a jack 3.5. No lo veo 🙁
  • No disponer de dual sim. Puedo entender los motivos que llevan a un fabricante a no poner en el mercado terminales dual sim, pero lo que no entiendo es que, si pones un bandeja para una SIM y una microSD, ¿por qué no permitir la dual sim?. Al menos Google ha sido más coherente puesto que la bandeja solo tiene para poner una SIM.

Temo que, a los que nos gustan los terminales más reducidos (5″), Google (junto con el resto de fabricantes) nos acaben de abandonar y dejarnos sin terminales modernos y pequeños. Se habla que el Pixel 3 va a venir solo en su versión XL. Y que incluso, crecerá en diagonal. No podemos tener las manos pequeñas!!!

Este terminal es una muy buena experiencia de uso. Como imaginas, no está cargado de software inservible (como sí hacen todo el resto de fabricantes), pero podrás instalar lo que quieras puesto que dispondrás de 64 o 128 GB de almacenamiento.

El precio sí me parece algo elevado viendo la competencia. Quizás quieran imitar a Apple con su política de marketing aspiracional. No sé.

ONEPLUS 6

Con lo fan que he sido de Oneplus! Terminales como Oneplus X me tienen el corazón ganado. Un terminal que acabó siendo abandonado en el software y que solo quedó la opción de evolucionar con CyanogenMod o, ahora, con LineAgeOS. Pero es un terminal (el X) que ha sabido envejecer muy bien.

Y hay otros terminales que me convencían mucho. El 3T o el 5 me encantaron. Eran terminales algo grandes, fino y con todo aquello que aprecio de un terminal. Recuerdo:

  • Doble toque para despertar la pantalla
  • Led de notificación
  • Always On Display (o similar)
  • Identificación (con huella o con reconocimiento facial) en el frontal.

Y hay que decir que OnePlus no nos ha dejado en la estacada. Siempre escucha las peticiones de sus usuarios (que son/somos verdaderos fanboys). Corrige los pocas cagadas de software que va implementando de forma rápida y mantiene actualizados los SO de Android durante, como poco, 2 años. Qué más se le puede pedir?!?

El OnePlus 6 viene a corregir algunos fallos que cometieron con el 5T. Creo que éste, fue un terminal precipitado. Empujado por la competencia y las pantallas con mayor ratio, creo que sacaron un OnePlus 6 prematura y la cosa no fue del todo bien. No realicé entrada, pero la experiencia de uso no fue lo suficientemente buena como para poder probar el terminal durante días y poder hacer una entrada en este blog con conocimiento. He de decir que lo regalé a un amigo y él está muy satisfecho. Eso sí, venía de un Xiaomi A1 😉

El OnePlus 6 es un terminal grande. Parece que OnePlus no quiere bajar de medidas estandards. Así como Samsung y Apple que se han quedado con algunos terminales con proprociones pequeñas, los fabricantes chinos (Huawei/Honor, Lenovo, Xiaomi) se han olvidado de cualquier cosa que implique “cómodo”. Todo tiene que ser grande. Y el OnePlus no es menos. Cierto que le ponen en el mismo volumen que antes 6″ cuando antes metían 5’5″, pero a una resolución tan alta que la batería queda penalizada.

Como siempre, la calidad es muy buena, la pantalla muy cercana a Samsung (el hito a batir) y los puntos imprescindibles respetados. Pero la batería ha quedado penalizada por las super-resoluciones. OnePlus era de los pocos fabricantes que tenían un compromiso firme con la duración de la batería, pero esta competición por poner más píxeles por punto tenía que acabar mal. No es que la autonomía destaque en negativo, pero ahora se ha igualado con otros fabricantes. Una lástima.

Una de las funcionalidades que más me ha sorprendido es el reconocimiento facial. Va como un tiro. El más rápido con diferencia. Ni el de Samsung (que hay que decir que no es muy rápido), ni el del iPhone X (que sí es rápido pero no tanto). La sensación que te da al ver tanta rapidez es que el terminal no estaba bloqueado, pero no, repetí la prueba varias veces y todas fueron igual.

Este OnePlus 6 se presenta en 4 colores. El rojo es precioso (aunque salió más tarde), pero el negro con cristal delante y detrás es muy bonito y premium.

Por cierto que OnePlus se ha subido al carro de los planes Renoves (Samsung lo hace y te ahorras un buen dinero si les das tu terminal a cambio) pero ellos lo hacen con cupones descuentos que te aplicarán en futuras compras y no en todos los elementos que venden. Una lástima porque captan tu atención para luego sorprenderte con las limitaciones. En fin.

De nuevo OnePlus no defrauda en la construcción y en su filosofía “Never Settle”. Los precios, siguen siendo muy competitivos pensando en lo que dan a cambio.

SAMSUNG GEAR 3

Después de experimentar con muchos tipos de relojes con Android Wear (ahora conocido como Wear OS) , mitad necesidad y mitad por capricho, estuve una época usando un iPhone7. No sé si habéis podido experimentar alguna vez de unir un smartwatch con Wear OS con un dispositivo iOS, pero, bajo mi punto de vista, la funcionalidad de la pareja es inservible. Un reloj caro que solo te informa de ciertas cosas. No sé, no es lo que busca alguien como apoyo a un móvil.

Lo dicho, fruto de la nueva situación de moverme con un iPhone7, busqué y encontré el smartwatch de Samsung. Y me pareció una idea genial y conciliadora. Es el único smartwach que funciona indistintamente con Android (cualquier Android, no tiene porqué ser Samsung) y con iOS. Me pareció genial porque, así, podríamos alternar entre Android e iOs cuando quisiera.

La primera experiencia ha sido genial. Sobre todo sorprendido con la duración de la batería que, sin problemas, llega a dos días completos. Incluso con la toma de frecuencia cardiaca con regularidad, la batería del reloj es genial (comparado con los anteriores smartwatches que había probado). Otra cosa importante es que la cantidad de esferas de reloj que puedes montar y/o comprar es inacabable. Decenas de miles. Es difícil no encontrar una que no te guste.

A nivel estético, si no te acercas mucho, no parecería un reloj inteligente. Parece uno deportivo tradicional de buen aspecto. La correo de silicona dura, es fácil de usar y cómoda. El peso es normal al igual que las dimensiones. Todo muy tradicional.

A nivel funcional y de software creo que tiene grandes aciertos. Usa Tizen (SO propiedad de Samsung) y no Wear OS. La pantalla se ve genial en cualquier condición de luz, responde bien tanto a los botones laterales (configurables) como la corona que es funcional y ayuda a moverte por los menús. Tienes acceso directos a aplicativos del reloj (salud, tiempo, calendario) que se gestionan muy bien con la citada corona. La configuración es sencilla y muy completa. Puedes cambiar muchos aspectos (y no solo estéticos). Las aplicaciones existentes, también son muy numerosas. Encontrarás todo lo que necesites EXCEPTO un navegador para el reloj. No hay ninguna buena opción. Así como Wear OS tiene una versión MUY buena de Google Maps, en el relog de Samsung no se encuentra esa opción o bien la opción que puedes encontrar va ligada ineludiblemente a una aplicación en el smartphone. Lo echo en falta.

El software que trae para la Salud (Samsung Health) es lo más potente que aporta tanto a un sistema Android como iOS. La aplicación del smartphone es muy completa pudiendo registrar stress, pulsaciones, pasos, calorías quemadas o ingeridas y, según el smartphone, incluso el nivel de oxígeno en la sangre. Como digo, muy completo. Además, con la ayuda de S Health, puedes vincular estos datos extraídos de Samsung Health con Google Fit. Y de forma bidireccional.

A nivel de almacenamiento, se quedan en los habituales 4 GB. Dan para poner algo de música (para cuando lo usas para ir a correr de forma independiente del smartphone) y bueno, si no te pones toda tu discografía y solo metes tus favoritos, da de sobras. Pero pensad que los 4 GB no son solo para música sino para aplicaciones. Si eres un gran consumidor, tendrás que ir vigilando el espacio.

Poco más que añadir que el único PERO que le encuentro y es que se debe interactuar casi siempre con los botones físicos. Así como Wear OS, puedes tocar la pantalla para activar la esfera y sus opciones, en el Gear S3 solo la puedes activar si te llega una notificación (y aprovechas para tocar la pantalla) o bien activándola con los botones físicos. No me gustan los botones físicos. Creo que la electrónica ya da para evitar el contacto de lo físico.  Éste es el gran motivo por el cual he vuelto a Wear OS. Incluso aunque me impide usar iOS de forma esporádica, pero prefiero la usabilidad del SO de Google que no el de Samsung.

Pero no es una mala opción de compra. Creo que acabaré rescatándolo si, al final como dicen, Samsung vuelve a incorporar como sistema operativo Wear OS en vez de Tizen. Mejor integración.

ANDROID PIE

El 9 de agosto se lanzó como distribución final Android Pie, la novena versión del SO más usado en el mundo en los smartphones.

Una versión más, un año más y más novedades y evoluciones de tecnología. Pero hemos llegado un punto de madurez que, tanto iOS como Android, hacen evoluciones mucho más progresivas que no disruptivas. Debemos entender que los suponen suficientemente solventes como para no “empezar desde cero”. Y comparto esta opinión. Creo que estamos con un Sistema Operativo muy estable, conocido, bien conservado y mantenido. Las evoluciones de Android Pie no son espectaculares, pero sí necesarias.

¿Y qué aporta de nuevo esta versión respecto a sus antecesoras? Pues detalles y mejoras sobre tecnologías ya implantadas. Si acaso, sí que hay una que, siendo opcional en su implementación, puede llevar a motivar un cambio en la usabilidad.

Novedades:

  • Evolución del diseño Material Design. Algo más limpio, nueva tipología, más abierto (menos líneas) y haciendo que todo el entorno de Google lo respete por igual. A destacar: ahora, el color de la interfaz la impone el Wallpaper que elijas. Una idea que asegura que tu escritorio y tu entorno estarán conjuntados.
  • Implementación de IA:
    • En la batería: como evolución de su sistema Doze, Google ha implementado un sistema de Inteligencia Artificial para aprender cómo usamos las aplicaciones y aprende sobre qué debe mantener abierto y qué puede cerrar. Durante el tiempo que lo he podido probar, me da la sensación de que puede llegar a ganar entre un 3-5% de batería con respecto a Oreo.
    • En la búsqueda. Tanto en el propio smartphone como en Internet. Los resultados que te ofrece responde a patrones detectados por tu perfil y analizando cómo lo usas. Esto, que asusta un poco (Minority Report), tiene la intención de ayudar a ser más efectivo. Sobre mis pocos días de experiencia, no nota nada que sea destacable.
    • Brillo Adaptativo. Y en esto se nota. La IA sabe qué aplicaciones te gustan con mayor iluminación, cuáles te dan lo mismo (automático) y cuáles prescindes. Con este criterio, aplica el brillo en la pantalla dependiendo de lo que hagamos y basado en patrones de aprendizaje.
  • Rotación manual. ¿Cuántas veces una foto te ha trolleado cambiando entre modo vertical y horizontal y has tenido que acabar doblando el cuello para poder ver una foto apaisada que te presentaba verticalmente? Pues ahora, Google lo ha solucionado. Bien!
  • Respuesta rápidas a las notificaciones. Implementa sistemas de respuesta rápida y de control de apagado y volumen que las hace más cómodas.
  • Y el punto más importante de esta versión y que pretende “acercarse” al omnipresente iOS en su versión de iPhoneX. Inclusión de gestos de navegación. Éste sería, quizás, el cambio más importante de todo lo que aporta la nueva versión de Android. Como decía al principio, es algo que se implementa de forma opcional (puedes activarlo o bien quedarte como funcionaba Oreo) y esto te permitirá probarlo y, si no te convence, volver atrás. Yo me he forzado a dejarlo y, con un par de días te acabas acostumbrando. Bien es cierto que no me gusta acostumbrarme a un sistema que luego no voy a poder reproducir en otros smartphones que también uso, pero creo que la vuelta atrás no me será muy complicado. Los gestos son muy sencillos e implica eliminar los botones clásico de navegación. Para no tener que explicarlo, creo que es mejor que podáis ver un video de su funcionamiento: Android P Lo nuevo en gestos, como descargarlo a tu dispositivo

Las sensaciones que tengo después de un par de días de uso son buenas. Me gusta el aspecto estético. Me parece acertado el tema de los gestos (a ver cómo lo implementan las diferentes marcas) y sobre el rendimiento de la batería, creo que es prometedor. Necesitaré poder analizarlo com más tiempo para tener una idea más global.

Por último, indicar que la implementación de estas nuevas versiones de Android suele ser lenta (o muy lenta) y que yo la he podido disfrutar en un Google Pixel 2. Samsung, OnePlus, Huawei… seguro que tardarán bastantes semanas en implementarlo. Cuando llegue, intentaré echarle un vistazo y explicaros cómo de bien lo han implementado.

IPHONE X

Después de un tiempo sin ponerle las manos a nada “nuevo” (lo entrecomillo porque para mí no hay nada nuevo si no simples evoluciones) de Apple, me decidí por comprar este modelo. Básicamente porque era un diseño disruptivo en la línea habitual de Apple.

Empezaré por el final: Lo devolví a los 3 días.

Estamos en la batalla de disminuir el volumen del terminal aumentando la diagonal de la pantalla. Y el iPhone X está en la batalla de los terminales menores de las 6 pulgadas. Concretamente, las 5’8″. Las 5’5 quedaron para el olvido. Más aun por el invento sacado de la chistera llamada “notch” o “muesca” en castellano.

El reto es conseguir un ratio de pantalla del 100%. Esto quiere decir que todo el frontal sea pantalla. Es algo muy complicado de conseguir. El conexionado y la usabilidad no creo que lleguen a permitirlo, pero los fabricantes lo intentan. Una de las formas de aumentar dicho ratio es hacer una “trampa” que consiste en dejar solo una pequeña parte central superior de la pantalla para meter los sensores de luz y la cámara frontal. De esta forma, liberan el marco superior para poner, ni que sea, las notificaciones y los iconos de señales (wifi y 4g) así como la batería.

Creo que es una solución ingeniosa, pero adolece de factores que, hasta que no los experimentas, no te das cuenta. Y claro, puede ser tarde si ya has hecho la compra. Los aspectos generales que más me incomodan de la solución notch son:

  • Reducción del espacio para las notificaciones
  • Eliminación de cierta información que antes sí que aparecía y que ahora no cabe
  • Fallos de integración de ciertas aplicaciones con dicho notch y que hacen que la visión general en ciertas aplicaciones queden afeadas.

Bien, pues centrándonos en el iPhone X, decir que el notch no me ha gustado (pero ni más ni menos que en otros terminales) y que prefiero que el terminal tenga un par de milímetros más de alto pero que no tenga notch (Galaxy S9, por ejemplo). Aquello que fue lo diferencial en la presentación del terminal estrella de Apple, no me convence. Y lo malo que todos han hecho un “follow the leader” y lo están integrando. No lo veo.

La pantalla del iPhone X, que es Oled, está a años luz de la calidad de los terminales de Samsung. Me parece muy tristes que, la gama más baja de Samsung (100€ aprox.) tenga mejor pantalla que el iPhone X. Los colores del iPhone X son pobres, apagados y sin brillo. Buena definición, pero creo que una pantalla Oled puede conseguir mejores contrastes y colores más vivos.

La parte que menos me gusta de este terminal es el cambio que tienes que hacer mentalmente a la hora de manejarlo. Apple siempre ha sido el rey de la usabilidad, pero en este caso, parece que hayan cambiado 180º en su rumbo. Estoy convencido que la falta de costumbre (o la costumbre de hacer servir otras formas) ha sido un freno en mis sensaciones, pero no soporto que, incluso Apple, haya decidido diferenciarse de lo que, hasta ahora, Apple nos daba. El cambio de cómo se maneja el iPhone X respecto a sus otros modelos es importante y hace que tengas que pensar cómo mover los dedos para usarlo. Aun así, le di una oportunidad. Y se la quité.

Cosas que no me gustan a la hora de la usabilidad:

  • Para acceder al menú de control, tienes que llevar el dedo al borde inferior y arrastrarlo hacia arriba. El problema viene cuando el gesto te obliga a llevar el dedo al límite del terminal. De otra forma no funciona. Y ésto hace que te dé la sensación de que el terminal se te pueda caer, o al menos, notar cierta inseguridad al cogerlo.
  • Para acceder a la multitarea has de hacer un gesto igual que el anterior, pero debes aguantar un segundo con el dedo en la pantalla. Entonces se te abren todas las aplicaciones abiertas. Pero la parte más complicada es que, para eliminar de la lista alguna de las aplicaciones abiertas tiene que localizarla, mantenerla apretada y, cuando aparece el símbolo de prohibido, entonces puedes desplazarla hacia arriba para eliminarla. Creo que con los otros terminales de Apple el movimiento de llamar a la multitarea es más sencilla y la de eliminar Apps en segundo plano, también.
  • Para desinstalar una App de tu iPhone X. Esto no cambia sustancialmente de cómo se hacía desde que iOS introdujo la pantalla con sensibilidad a la presión (3DTouch). Según la fuerza con la que apretes en el icono, te aparece la función de eliminar la aplicación o bien las opciones de 3DTouch que la App tenga. Una vez cogido el truco, y en especial para el iPhone X, cuando acabas de eliminar las aplicaciones, debes darle a un “OK” que aparece en la esquina superior derecha que, si no te das cuentas (porque todos los iconos están bailando delante de tu cara) te quedas en esa pantalla para siempre.

Estos son los 3 grandes puntos que me decepcionan, pero no puedo dejar de olvidarme que hay dos cosas que NUNCA aceptaré y que sin ellas NUNCA volvería a plantearme el volver a Apple:

  • Dual sim
  • Teclados con símbolos en las mismas teclas que las letras (teclados combinados que en Android es lo normal)
  • Que LastPass (o cualquier gestor de contraseñas) se le permita rellenar formularios de log-in. No entiendo qué impide que no sea ya así.

En definitiva, creo que es un terminal de calidad, bien construido y muy premium a la vista, pero Apple tenía que haber realizado un esfuerzo extra en cuanto a la usabilidad. Es un precio muy caro para comprarlo todo y que en épocas cercanas a septiembre (antes de la presentación de nuevos terminales) los costes suelen bajar ligeramente.

GALAXY S9/S9+

Una evolución natural y poco evolutiva del genial Galaxy S8. Un paso, esperamos previo, a la siguiente iteración que Samsung hará la siguiente temporada.

Dedico la entrada a ambos modelos porque, sustancialmente, son lo mismo con pequeñas diferencias.

¿Y qué aporta entonces el S9/S9+? Poco, las bondades son las mismas pero:

  • Han aumentado el peso
  • Han aumentado el grosor
  • Han cambiado la situación del sensor de huellas dactilares. Ahora está en una posición natural
  • Los altavoces son estéreos.
  • El AlwaysOnDisplay (AOD) es sensible a la luz y varía su brillo con lo que ahorra batería.
  • En el modelo S9+ ponen 6 GB de RAM, doble cámara trasera y Zoom óptico 2x

Y la GRAN evolución que Samsung ha introducido en su flagship del 2018: DUAL SIM!!!!!! YUHUUUU!!!

Cuando un usuario que necesitaba un terminal Dual-sim quería un terminal de Samsung, inevitablemente debía recurrir a importar el mismo modelo pero de países lejanos donde Samsung sí saca esas versiones. Claro, te tienes que ir a Arabia Saudí, Vietnam… países en los que, las aplicaciones nativas de Samsung (como Samsung Pay o Samsung Pass) no funcionan en España. Pues ahora, la cosa ha cambiado. Ahora ya podemos disfrutar de terminales oficiales en España de Samsung con Dual-sim.

La experiencia de uso es pura Samsung. No sé si es que ya me he acostumbrado tanto que no sé ver cosas malas, pero es una delicia cómo de suave va todo. Y la insuperable pantalla. He mirado muchos terminales con las nuevas pantallas Oled (LG, iPhoneX) pero nada es comparable con el brillo y el color de las pantallas de Samsung. Al final, me voy a hacer un talibán de esta marca.

Un tema que quiero comentar y que parece que solo sea un tema estético, pero no, es que Samsung no ha caído en la trampa del notch (muesca en castellano). Ningún terminal de Samsung ha caído en la trampa de meter ese incómodo notch que tan poco me gusta. Bien por Samsung.

Quizás, por ponerle una pega, creo que hay un pequeño fallo de diseño a la hora del agarre. El Galaxy S8 era más cómodo. Los bordes laterales eran más redondeados y estaban mejor integrados con los cristales curvos del frontal y la trasera. Al tenerlo en la mano, los S9/S9+ son ligeramente más incómodos de sostener que los predecesores S8/S8+.

Por último, reseñar que también han sacado una versión con 256 GB de espacio de almacenamiento. Pero SOLO para el S9+. Esto, en España. En el extranjero (Alemania, por ejemplo) sí que han sacado al peque de los S9’s con 256 GB. Yo pude conseguir uno y, la verdad, es un espacio inacabable. Ya nunca más tendré que mirar qué me bajo (en cuanto a películas o música) así como aplicaciones y/o juegos.

En resumen, Samsung sigue con aciertos y lo celebramos. ¿Caros? Puede ser. Quizás sí, pero viendo a la competencia directa (Apple, aunque para mí no lo es) el precio suele estar siempre por debajo cuando el producto es mucho mejor.