SUZUKI GS500

LA MOTO. MI MOTO. Es la moto que todo motorista ha debido tener. Sí o sí.

Bicilíndrica, 4T y refrigerada por aire. Esto solo puede resumirse como económica. Es una moto económica en cuanto a mantenimiento y en cuanto a consumo.

Es un diseño que nace aproximadamente en 1980 y que no varía (apenas) su diseño hasta el año que dejó de fabricarse que fue el 2006-2007. Y  dejó de fabricarse porque no se podía adaptar a las normativas de emisiones de la CE, y no porque fuera una moto que no se vendiera. Bien es cierto que no era últimamente la superventas que fue en los 90, pero seguía teniendo su cuota de mercado. De hecho, hay tantas circulando, que el mercado de piezas de repuesto y/o de “tunning” siguen existiendo.

La primera que tuve fue el año 97-98. Fue mi primera moto de carnet B2. Era roja, y el anterior dueño le había hecho un carenado de fibra con doble bifaro frontal que la hacía muy bonita. El carenado siempre ha sido un riesgo a la hora de comprar una moto porque, si te vas al suelo, es lo primero que se rompe y una de las cosas más caras de reparar. No obstante, como estaba convencido que no me iba a caer (error), pues la compré así 🙂

Moto divertida, simple, sin pretensiones pero generosa en alegrías al pilotarla. Nada de competir con R’s. Olvídate, pero puedes divertirte. Tiene un chasis muy equilibrado (no como las Suzuki actuales que pecan todas de carga más en la parte delantera) y eso le daba un paso por curva muy ágil. Las ruedas son bastante finas. Suficientes para hacer curvas y muy buenas cuando tocaba cambiarlas. El par montado y equilibrado puede estar en unos 200€. Todo un detalle para el bolsillo.

En la primera que tuve, la carenada, no acabé acostumbrándome al uso de ella por ciudad. El carenada le restaba agilidad para moverme entre los coches porque le reducía el ángulo de giro del manillar 🙁 Fue una pena pero la cambié por un scooter. Hacía mucha ciudad y lo del casco en el hueco del asiento era de agradecer.

Recientemente he adquirido otra. La quiero para rutear los findes. Pocos pero me divierto. La compré también de segunda mano. En un estado “pobre” pero con la mecánica sana. Le he estado preparando poco a poco para hacerla más atractiva. Pintura, ruedas, tubo, manetas, portamatrículas, manillar, puños… En fin, que ya casi no parece una GS.

Sigue siendo tan divertida como la recordaba, tranquila, de fácil mantenimiento y sin pretensiones de R por mucho que yo pretenda “disfrazarla”.

Si encontráis una de segunda mano, escuchadla encendida y poner el oído a la altura de su motor. Si no “campanillea” buena señal. El resto, vuestros ojos lo sabrán ver sin necesidad de saber de mecánica. Será una oportunidad de tener una moto que, con el tiempo, la llamaremos legendaria.

SUZUKI GSR 600

La única moto que he tenido en mi vida con la letra “R”. Eso solo significa que es una moto de “cuchillo”. Eso sí, era una naked más bien. No venía carenada ni semicarenada. A cuerpo. El motor no era de nueva facturación sino que, como suelen hacer todas las marcas, el mismo motor la aprovechan para diferentes mecánicas. En este caso, la GSR llevaba el motor de la antigua GSX-R (que lo modernizaban en ese momento). Es decir, era una R de verdad.

Lo que me hizo decidir sobre esa naced (bueno, creo que formalmente se les llama de carretera pero a mí me parece un concepto muy genérico) fue la parte del colín: doble óptica y doble salida de escape en un grupo total de 4 círculos:

Trasera GSR 600

El sonido también era muy bonito y el precio bastante comedido. La compré nueva. En el 2007 y me duró hasta el 2011.

Ningún disgusto mecánico exceptuando que, como le puse alarma antirrobo, la batería se consumía muy a menudo y tenía que llamar a la grúa del seguro para arrancarla.

La moto en conducción era muy ágil. Con potencia en cualquier régimen pero, en especial, en medias y altas. Consumía lo normal para una R. Tuve que ponerle una pequeña cúpula para amortiguar el efecto del viento en mi pecho en velocidades elevadas. Además le embellecía. Creo que como única pega tengo que señalar que era una moto que se venía mucho hacia adelante en la frenadas. No hacía falta frenar fuerte para que la moto hundiera la suspensión con facilidad. Es lo que pasé a llamar “huevona”.

Después de 4 años (casi) decidí cambiarla por un megascooter, la GP800 (comentada en otra entrada). Un poco por cambiar, no porque fuera aburrida, ni mucho menos.

En la actualidad ya no se hace, al menos en 600cc. Ahora solo está en 750 aunque crearon un modelo para cubrir el hueco que es la Gladius.

Fue una buena compra.

KYMCO BET&WIN

Kymco, marca taiwanesa que ha aprendido a hacer motos a medida que los inconscientes como yo se las íbamos comprando. En teoría, Kymco empezó a aprender a hacer motos de la mano de Honda aunque, desde mi punto de vista, no era un alumno aventajado. Su historia es reciente, y se nota.

Entre el año 2001 y 2003 tuve dos Kymco’s. El mismo modelo pero con dos cubicajes diferentes. La primera 150 y la segunda 250. El nombre del modelo ya parece un riesgo: Bet&Win (en castellano Apuesta y Gana). Pues lo siento, pero se equivocaron en el nombre. Se debería haber llamado Bet&Lose 😉

La primera, la 150cc, era una moto normal, sin nada que destacar ni en positivo ni en negativo. La única ventaja en aquel momento era el precio. Kymco era barata. Ahora ya no tanto. Se les ha subido a la cabeza. Digamos que empezaron con precios bajos para captar compradores y cuando lo consiguieron decidieron “subir el listón” del precio. En la de 150cc se jodió en garantía la rampa del variador. Al principio la marca no quería hacerse responsable pero acabó aceptándolo. Eso sí, el problema se reprodujo de nuevo y fue el momento de negociar con la marca para “subir” al modelo de 250cc (antes no estaba disponible) y negociar bien el precio por el tema de la incidencia doble y por mostrar mi voluntad de  seguir con la marca. Qué error!!!!

Hay que decir que la 250cc mejoró mucho las sensaciones de calidad que transmitía Kymco, pero aún así, mecánicamente dejaba mucho que desear.

De verdad que no destacaría nada en absoluto. Para mí Kymco tiene la calidad e una marca blanca. No está mal pero para venderla deberían ser más agresivos en precio si no dan mejor producto.

Tengo muy claro que jamás compraré una Kymco en el futuro. Y mi recomendación sería que nadie la comprara.

GILERA GP800

Jamás me hubiera podido imaginar que un scooter podría llegar a tener cerca de 900cc. Jamás. Veía los scooters de 400-500cc y pensaba que se les había ido la cabeza! Para mí, el concepto scooter es el concepto de moto, de ciudad, cómoda, con hueco para el casco, ligera y muy maniobrable. Jodo, pues cómo ha cambiado el cuento!

Miré la Yamaha Tmax porque era la moto de referencia del gran scooter. Sonido precioso, no muy voluminosa, estéticamente agresiva, manejable pero 11.000 euracos!!! Estamos tontos! Seguro que está muy bien hecha y muy bien diseñada pero es el precio de una moto R de las buenas. Incompresible sino es que es la moto de referencia y en Yamaha lo saben a ver si en esta época aún sigue con esa política de precios…

Total, que en el 2011 me apetecía probar el mundo del gran scooter y las opciones no eran muchas. A parte de la Yamaha, estaban las Suzuki Burgman y la Honda Forza y similares. Finalmente me decanté por la GP 800 de Gilera.

Qué pedazo de bestia! 250 Kg. Frenos Brembo de triple pistón. Motor en V bicilíndrica que proviene de la familia SV de Aprilia. Con garantías.

Es una moto con la que tienes que ir con muuuuuucho cuidado en cómo aceleras. Fijarte en el asfalto porque como aceleres y el pavimento esté algo resbaladizo, la moto se te va. Seguro. Tiene unos bajos endemoniados. Pero no falla en ningún rango de revoluciones. Siempre tiene par para entregar te encuentres en el régimen que te encuentres. Y esta es una de las ventajas de tener este motor con un variador. El cambio de marcha manual te obliga a estar atento en “dónde” estás para poderle sacar toda la “chicha” a un motor. En el cambio automático, la moto siempre responde. Y cómo!!!

La frenada es excelente. La maniobrabilidad es muy buena teniendo en cuenta el peso. El punto de gravedad no es alto, cosa que facilita su uso. No pienses que en la ciudad será ágil, todo lo contrario. Te permitirá “ratonear” pero con cuidado. Es una moto larga y pesada. No se puede hacer lo mismo que con una SH 😉

Desde mi punto de vista y desde mi talla, la moto no me fue práctica. El asiento, que no era muy alto, no es lo suficientemente bajo como para tocar el suelo con soltura con los dos pies, cosa que da seguridad en el manejo. El peso también es un “pero”. Como dejes la moto en una ligerísima pendiente, empujarla para atrás es un suplicio. Yo siempre he necesitado ayuda para poder moverla. Y da un poquito de vergüenza.

Para carretera es estupenda. Notas que vas protegido. La cúpula se puede elevar desde el puño del acelerador cosa que, en ruta, te ayuda a adaptarla según la necesidad de cada momento. La curvas se encaran bien y la moto responde a tus órdenes de pilotaje de forma muy fiel. No te llevas sorpresas (exceptuando lo del pavimento resbaladizo).

No es un scooter práctico si, como scooter, entiendes una moto urbana. Tener la GP800 para salir de finde, no es una buena compra.

No la recomiendo a no ser que busques un scooter que pueda “mearse” a la tan anhelada TMax de Yamaha 😉

DROPBOX

Imprescindible. Es un servicio que eleva al máximo exponente el concepto CLOUD o NUBE. He de decir que me vi obligado a usar Dropbox cuando mi apreciado servicio iDisk fue eliminado y sustituido por algo como iCloud.

En mi búsqueda desesperada por un servicio parecido a iDisk, me crucé con Box, Sugarsync y Dropbox. Después de probarlos durante un tiempo, me decidí por Dropbox. Por qué?

– Aunque distaba mucho de iDisk, era el que más se le acercaba.

– Era multiplataforma real desde el principio (escritorio y movilidad)

– Sistema de búsqueda de fichero ágil y muy práctica

En los inicios de utilizarlo, no me acababa de acostumbrar. Siempre le encontraba “peros” comparándolo con iDisk. Pero con el tiempo, el equipo ha ido haciendo un gran trabajo. Han ido incorporando nuevas funcionalidades y mejorando el rendimiento del servicio. Una de las cosas que más me atrajo cuando lo incorporaron era la carga automática de fotos. Fuera cual fuera el dispositivo que hiciera la foto, al conectarse a una wifi, de forma automática, Dropbox subía las fotos a una carpeta específica en la nube desde donde se podrían juntar y consultar por todos aquellos que tu quisieras (permitieras). Una gran funcionalidad imitada después por los que le van a la zaga (Box básicamente)

Otra cosa buena que tiene es que la compartición de carpetas y/o ficheros es muy segura. Falta añadirle la caducidad a la compartición, pero creo que ya andan detrás de esta funcionalidad.

Comento una cosa como graciosa. En su política de precios, hay algo que no me acaba de cuadrar. os propongo un juego, a ver si adivináis en qué está mal el tema de los precios:

https://www.dropbox.com/upgrade

Dropbox para plataformas de escritorio está muy bien. Crea una carpeta cho acceso directos y todo lo que pongas ahí, quedará automáticamente sincronizado con la nube. Cualquiera que vincule su ordenador o smartphone o tablet con la misma cuenta de Dropbox, estará capacitado para borrar, crear y modificar cualquier fichero y todos tendrán su reflejo en sus equipos. Está muy bien.

Servicios de toda índole que hacen uso de la nube para funcionar siempre tienen en cuenta a Dropbox como lugar donde probablemente tienes contenido. Me refiero, por poner algún ejemplo, a servicios de streaming de vídeos o de música que siempre te piden de vincular ficheros multimedia que puedas tener en Dropbox para que puedas reproducirlos en streaming desde la nube. Está bien pensado y bien resuelto.

MUY recomendable. Diría imprescindible 😉

iCLOUD

Servicio que sustituyó a iDisk pero que lo hizo con un aparente mal propósito. Apple decidió sustituir iDisk con iCloud. El servicio parecía que iba a ser igual, pero no. Estaba a años luz. O más!

¿Por qué era tan malo en comparación con iDisk? Varios motivos. Solo los más importantes:

– Apple decidió que este servicio SOLO serviría para sus archivos de iWork’s. Una encerrona para todos los que solemos trabajar bien con Office, bien con Google Docs. Estos archivos, quedarían fuera de la sincronización. Mal. De hecho, ningún otro tipo de archivo se tendría en cuenta. Raro, raro. Supongo que es una de esas rabietas de Apple para fastidiar a su competencia.

– No es nada fácil compartir un archivos. Menos aún si no eres usuario de un producto de Apple

– Perdió la capacidad de compartir con fecha de caducidad

– Perdió la capacidad de compartir con password

Estos motivos relacionados anteriormente eran motivos importantes. Era como que Apple nos había dado unas funcionalidades muy potentes y de golpe y por capricho, nos las quitaba. Mal.

Actualmente NO uso iCloud. Y no lo uso porque en la época del cambio, me decanté por Dropbox. Un servicio que era el que más se aproximaba a mi tan anhelado iDisk.

Bueno, eso de que no lo uso, no es del todo cierto. iCloud es el centro de unión entre iOS y MacOS y gracias a él podemos tener Fotos en Streaming. Una forma de tener las fotos de un grupo (mi familia en este caso) siempre sincronizadas, las haga quien las haga y con el dispositivo que las hagas. También sirve para guardar backups de configuración de equipos iOS. Se guardan en la nube de Apple. Estas dos funcionalidades son las únicas ventajas que le veo a un servicio com iCloud.

Si necesitáis un servicio de almacenamiento en la nube, pensad en Dropbox.

iDISK

Éste es el nombre del servicio predecesor al iCloud actual de Apple. iDisk fue el primer servicio de storage en el CLOUD o NUBE. Al menos desde mi punto de vista. Bien es cierto que de servicios había varios que empezaban a sonar (Sugarsync, Box, Dropbox…) pero todos muy verdes en comparación a iDisk. El único problema de iDisk es que era monoplataforma. Donde de verdad se le sacaba jugo era en entornos Apple (iOS-OSX) puesto que la sincronización de los equipos de escritorio y portátiles con los terminales de movilidad (iPhone e iPad) era muy buena.

No sé por qué extraña razón, Apple decidió cambiarlo por iCloud en Junio del 2011. iCloud (comentado en otra entrada) tenía y tiene muchas carencias en la actualidad y no dispone de la mayor parte de las ventajas que iDisk ofrecía.

Ventajas de iDisk:

– Sincronización automática de aquellas carpetas que tú decidieras

– Sincronización bidireccional y simétrica.

– Posibilidad de compartir archivos y/o carpetas

– Posibilidad de compartir con fecha de caducidad

– Posibilidad de compartir con password

iDisk tenía una pequeña aplicación tanto para Mac como para Microsoft que añadía una carpeta en el explorador de ficheros (o Finder) y hacía que interactuar con carpetas locales fuera muy sencillo.

Había un espacio mínimo que Apple ofrecía de forma gratuita y luego lo podías ampliar con cuotas que no eran muy caras.

Es un servicio que cuando desapareció, me supo muy mal y tuve que buscar una alternativa que estuviera a la altura. No la encontré. Por eso me tuve que conformar con Dropbox. No está mal pero aún le faltan cosas para estar a la altura de iDisk. De iCloud ya, ni comentarios quiero hacer más de los explicados en su entrada de este Blog.

PIAGGIO SKIPPER 150

Scooter. Italiano. Monicilíndrico 2T. Mezcla. Rueda de 12″. Freno de disco pequeño SOLO delante.

Una moto para metérsela con facilidad. 150 cc con una entrega de potencia impresionante. La tuve un solo año. En ese año tuve 3 accidentes. Todos por mi culpa excepto uno que aún tengo dudas. Todas las Skippers que se vendieron eran (y son porque todavía se ve alguna) fácilmente reconocibles: el plástico del frontal siempre está roto, mal pintado o de otro color (desguace). Y es que lo típico que pasaba es que fueras enchufado, porque no te dabas cuenta, pero cuando querías frenar, te dabas cuenta que se habían olvidado de ponerle unos frenos mínimamente decentes. Resultado? Plásticos del frontal roto.

Funcionaban todavía con mezcla y el humo del escape era blanco y sucio como nunca había visto. Ahora me da un poco vergüenza recordarlo pero en aquella época, las cuatro tiempos eran una utopía. La compré en el año 98 y la vendí ese mismo año. Qué mala experiencia!

Cosas buenas? La potencia pero, como dice el anuncio, sí control no sirve de nada.

Se vieron muchas en “mensakas” pero todas tenían siempre plásticos rotos. Piaggio sacó una evolución para actualizar la imagen estética pero “dentro” era la misma jerga que la primera. Estaba la opción ligar de 125cc pero era igual de mala y encima con menos potencia.

Para olvidar!

NEXUS 4

En la evolución de desarrollo de hardware propio por parte de Google, el terminal del que trata este post es el último que hay hoy en día (Junio 2013). Como he comentado en algún otro post, esto ocurrirá hasta que Google (tras su compra de Motorola) ya no dependa de fabricantes externos. En esta ocasión, Nexus 4 está fabricado por LG. Es un MUY BUEN terminal. Todo de cristal excepto los laterales. Solo dos botones: encendido/bloqueo y subida/bajada de volumen. Me gusta que no haya botones. Menos botones, menos mecánica que los sostenga, menos posibilidades de fallos de hardware.

4,7 pulgadas de pantalla. Curvada muy ligeramente por los extremos. Muy bonito aunque no tiene la sensación de seguridad del Galaxy Nexus. Este último tenía la parte de atrás “agomada” que te da una sensación de seguridad. El Nexus 4 es precioso. Y lo es porque está fabricado básicamente en cristal. Un cristal muy bonito, con una parte trasera bastante particular porque tiene como un efecto de brillos “raro”. A mí, al menos, me gusta.

A nivel de hardware es la leche. Aguanta lo que le eches. Cuadruple procesador, 2 GB de RAM, 16 GB de disco (no ampliable)… De sobras para todo hoy en día.

Batería. Bueno, qué decir! No hay ningún terminal hoy en día que me complazca. No hay ningún terminal que dure sobradamente 2 días de uso. Contando con ese umbral que tengo de mínimo de duración, este terminal dura un día y medio con un uso bastante intensivo. Dos días con un uso light de fin de semana. Más de ahí no. Con el iPhone 5 la duración de la batería es sensiblemente mejor. De hecho, todos los dispositivos iOS tienen duraciones de baterías que son la envidia de la competencia. Es la ventaja del sistema operativo, no tanto de la electrónica o el hardware que utilizan.

Una cosa que he visto que mejoraba el Nexus 4 respecto a Galaxy Nexus es el sonido de los timbres y/o notificaciones. Ahora son más claros y con volumen más alto. En el Galaxy Nexus (Samsung) todo se oía muy flojo.

Más. La pantalla es algo también muy, muy buena. Tiene resolución HD (720p) y los colores se ven muy contrastados y vivos. Tiene algún ligero problema en cuanto a la visibilidad con la luz de sol directa pero este aspecto, pese a poder considerarse un problema, yo le doy una importancia relativa. Sé que ahora 720p no es la leche comparado con los FullHD, pero el precio justifica una resolución más que aceptable.

La polémica con este terminal ha sido su distribución. Un día en Noviembre se lanzo a la venta exclusivamente a través de la tienda Google Play. Los que lo queríamos (porque el precio para este hardware es bestial) estuvimos preparados para la compra. El proceso fue desastroso, totalmente incontrolado, la web fallaba mucho pero, al final, algunos pudimos adquirirlo. Ha estado aproximadamente durante 2 meses sin stock. Se volvió a poner a la venta a finales de Enero y con el mismo resultado: desastroso. El “Agotado” apareció a los pocos minutos de ponerse a la venta. Actualmente está a la venta pero con periodo de entregas de 2-3 semanas. Bastante largos estos periodos que quizás indique un producción ralentizada. LG dice que ha sido culpa de Google, y Google que es de LG. La culpa es muy negra y al final, nadie la quiere.

Supongo que esta falta de stock ha hecho que el terminal sea más deseable de lo normal. El precio ayuda bastante, eso sí. Pero tengo la sensación de que antes de que esté masivamente en el mercado, Google sacará (más o menos en Octubre del 2013) algún nuevo terminal que eclipse la ganga del Nexus 4.

Muy buen terminal, muy buen precio, pero mal distribuido. Aconsejable comprar. Al menos ahora que ya hay. Antes había sido muy, muy difícil.

SUZUKI BANDIT 400

Del año 93. Azul con todo el chasis en imitación aluminio (pero era pintura). 16 válvulas, motor pequeño pero con una mala leche y un sonido del escape que me gustaba mucho. La compré en el año 2003 y me duró hasta el 2006.

El peligro de las motos de segunda mano son las sorpresas que te puedes llevar. Tuve la gran suerte de no llevarme ninguna excepto algunos detalles estéticos. Y en este tipo de motos que la gente que las tiene suele tirarle mucho de las “orejas” es más suerte aún.

La entrega de potencia la hace en medias. En bajas es una moto que no se movía con soltura. Es normal en motores de tan poco cubicaje 4 tiempos. De hecho, las 16 válvulas se ponían (en aquella época por lo menos) para que pudiera estirar la revoluciones y sacarle algunos caballos más al motor.

Cuando la compré, lleva un tubo de escape que pasaba perfectamente la ITV pero que tenía una chapita que decía “use only for competition”. Me gustaba leerlo de vez en cuando. El sonido era simplemente genial. La Bandit 400 y la CB1 eran los únicos contrincantes en este sector que se podía llamar naked R. Ambas muy buenas pero la Suzuki, desde mi punto de vista más fiable. Ambas tenías un sonido que, a ciertas revoluciones, era difícil de distinguir entre la Suzuky y la Honda.

Me divertí mucho con esa moto. Hay que decir que yo nunca he pilotado con el cuchillo entre los dientes. Tampoco podían llamarme “papanatas”, pero estaba en un término medio. Y la moto era genial para mi. Chasis ligero, peso muy equilibrado, altura del asiento muy favorable para la gente de mi talla (1’70) y con un diseño tubular que era difícil de ver en el momento de su lanzamiento.

Lo mejor, el sonido, sin duda.

Lo peor, era un sucedáneo de cualquier 600 y era muy fácil que gente que sabía llevar 600’s les resultarás un estorbo en la carretera.

A veces me dan ganas de volver a mirarme una pero ya son bastante viejitas como para encontrar alguna en buen estado y que no te dé un disgusto económico.

Era absolutamente recomendable como entrada a las motos R.