SWIFTKEY

Si me dices que elija una plataforma entre iOS o Android, te diré que no lo voy a hacer. Que no estoy dispuesto a renunciar de las cosas buenas que tienen el uno y el otro. Pero si me fuera la vida en ello me quedaría con Android. Los motivos son muy sencillos. Puedo hacer más cosas. Puedo incluso, cargarme el teléfono si me da la gana. Algo muy complicado en iOS (pero todo es posible, eso sí)

El software del que trata esta entrada se llama Swiftkey y no es más ni menos que un teclado customizable. Se dice pronto, pero qué ocurre si te gusta un sistema operativo pero no su teclado? Pues en un Android nada porque lo cambias y listo. En iOS eso es del todo imposible (sin Jailbreak, claro). Sin embargo, en Android hay decenas (quizás centenas) de ellos. Para mí, después de probar algunos, me ha convencido Swiftkey.

Es un teclado muy customizable, con una capacidad de aprendizaje bestial (olvídate del “aprender palabra”, él ya lo hace solito y de maravilla). Tiene un sistema que lo vinculas con cualquier gadget Android que tengas y lo que aprenda en uno lo extiende al resto. Es sublime. Algo sencillo y aprovechando al máximo las bondades de ese concepto tan corrompido como es el Cloud.

A nivel estético, tiene diferentes templates para adaptarlos a tu pantalla y a tus colores favoritos. Si quieres, además, puedes descargarte más. Pero ya trae suficientes, para qué más.

Su mayor virtud no es que haya “inventado la rueda” con el tema teclados. Su mayor ventaja, igual que destaqué en Cloudmagic, es cómo se apoya en el Cloud para compartir sus beneficios con todos los gadgets Android que tengas.

Por ponerle un pega, que es de pago. Un par de euros creo, pero es más que gratis. Quien no pueda gastarse esta “exageración” que sepa que tiene alternativas gratuitas.

Si te lo puedes gastar, es una compra recomendable.

SAMSUNG GALAXY S4 Plus

Conocido como modelo i9506 (el S4 normal es el i9505).Básicamente el mismo terminal que el S4 a nivel estético. Lo que cambia es a nivel hardware que le han puesto 3 cosas importantes: Snapdragon 800, Adreno 330 y LTE como conectividad. Digamos que era una actualización necesaria para el “jefe” de los terminales de Samsung 2014. El paso intermedio entre el S4 con chip 600 y el S5 que estaba a las puertas de ser presentado (en la fecha de redacción de esta entrada ya hace algunos días que ha salido).

Como sabéis, Samsung es el rey de las pantallas y quería saber si, además, se ponía a la altura del Nexus 5 que tenía ya las misma características.

Las expectativas se han cumplido. La mejor pantalla con el mejor hardware. No soy de jugar a juegos con el móvil, pero probe RealRacing3 y ha sido una completa delicia. Una pantalla FullHD (sin botones software en la pantalla) a pleno rendimiento y sin “pestañear”. Sí señor, muy buen trabajo.

Cosas que me gusta de los terminales Samsung (en general y no solo de este modelo):

– La pantalla (cómo no!)
– El servicio “No molestar” muy eficaz
– Que está muy vinculado con Dropbox y sube las fotos automáticamente en cuanto encuentra una Wifi (no como en iOS)
– El botón hardware del frontal te da una segunda oportunidad de activar el móvil según como lo cojas.
– La gestión del led de notificaciones
– Ya es una standard para mucho software que programan para esta marca.

No cambia peso, ni tamaño, ni funcionalidades, ni consumo de batería, solo es más potente. Y se agradece.

El problema que tiene este modelo es que en España solo lo comercializa Vodafone y vinculado a un contrato. Si lo quieres libre, debes recurrir al mercado extranjero. Derivado de este punto está el problema de las actualizaciones. Debido a que es un modelo para un operador, la versión de Android es 4.2.2 y esto es un problema porque esa versión no tiene soporte para LTE. Si tienes un operador (en mi caso Movistar) que ofrece 4G y este modelo no podrás utilizar la red más rápida. Hay una solución, eso sí, que es ir a Samfirmware.com y bajarte una versión de software internacional pero con la versión 4.3. Con Odin y un poco de de tiempo (10 minutos, no más) instalarlo y ponerlo a funcionar con 4G ha sido muy sencillo. Completamente satisfecho.

Si quieres “trastear” con él y no eres de Vodafone, es una compra muy acertada. Más aun viendo la poca evolución que ha tenido el S5, del cual hablaré en otra entrada.

HUAWEI P6

Nada nuevo, lo sé. Bueno, hoy en día en tecnologías se quedan obsoletas en no más de 6 meses. No obstante, he aprovechado una oferta de segunda mano que ha sido muy buena. Esta es la ventaja de a veces comprar tecnología de segunda mano: la pérdida de valor que tiene.

Huawei es un fabricante chino, pero de calidad muy buena. Y de ello te das cuenta nada más tenerlo en la mano. Fabricado en aluminio anodizado y cristal. Todo ello con un grosso ridículo y un peso más ridículo. En la mano es una delicia.

No tiene ni el último procesador, ni la mejor pantalla, ni la mayor cantidad de memoria ram, ni la mejor cámara de fotos ni la mejor batería. Cierto. En las cifras puramente técnicas, se queda en una gama media. Pero luego, sin prestar atención a dichas cifras, ves que todo funciona perfecto. Vamos que no necesita más hardware.

Una de las cosas que más me ha gustado es que es completamente plano. Cuando lo pones en la mesa, si quieres escribir sobre la pantalla, no baila como hacen absolutamente todos los modelos que he probado (excepto el iPhone 4 y el resto de su saga). Será una tontería, pero me gusta mucho.

La cámara está bien. Tiene un software para reconocer caras que es algo sorprendente de ver qué bien funciona. La capa de personalización que trae de fábrica no me gusta, pero yo les aplico a todos los androids el launcher de KK Prime que lo transforma en algo moderno y estéticamente muy bonito (más aún que el launcher propio del Nexus 5)

Leí varias reviews antes de comprarlo y comentaban que el terminal se calentaba mucho cuando jugabas a juegos exigentes en gráficos. Puede ser, pero como no es mi uso, yo no he notado nada de nada. Si me ocurriera, os lo comentaría.

Una cosa absolutamente sorprendente, y es algo de lo que incluso la propia Huawei presume, es la duración de la batería. Cuando lees en las especificaciones que solo tiene una batería de 2000 Mah piensas “uffff”. Claro que leí que Huawei confirmaba que tenían una tecnología para optimizar la vida de la batería que ayudaba a aumentar un 30% su duración. Pues en resumen he de decir que funciona. Al finalizar un día completo de uso (denso), el terminal muestra entre un 30-40% de batería restante. Da tranquilidad pensar que te lo puedes llevar un día completo lejos de un cargador. Está bien.

Hoy, el precio un este terminal nuevo puede estar sobre los 250€. De segunda mano prácticamente la mitad. A cambio de estos importes, ríete tú de los S4, Z1, G2 y el resto de topes de gama. Buen trabajo Huawei. Ahora a la espera de que mejoren aun más con la introducción prometida como inmediata de Kit Kat. A ver, a ver…