SONY XPERIA Z5

Después de que Sony intentara meter una especie de evolución al Z3 con el Z3+ (en algunos países llamado Z4), sacó el Z5. Digamos el el buque insignia de la seria Z con la que acabará puesto que sacó en febrero del 2016 (en el MWC16) la serie X (la veremos en una entrada más adelante).
El Z5 es un terminal idéntico estéticamente al Z1, Z2, Z3 o el Z3+ (Z4). Las lineas son más o menos redondeadas, con los conectores y botones puestos un mm más allá o acá, pero nada más verlo saber que es un serie Z de Sony. Eso desilusiona un poco, pero no defrauda. Si te gustaron los anteriores modelos, ¿Por qué te iba a desagradar este?.
Y, como diría los dibujos animales televisivos, ¿qué hay de nuevo viejo?. Pues poca cosa. El sensor de huellas dactilares situado en el botón de encendido lateral. Mejor conectividad en WIFI y LTE y la versión de Android más nueva (Marshmallow o Android 6). Lo del sensor de huellas en el botón de encendido no es del todo mala idea puesto que aprovecha que activas el terminal para ya desbloquearlo sin tener que poner el código pin. Eso sí, creo que los usuarios nos hemos acostumbrado a actuar con el frontal (presionar botones central de la parte baja, o despertar con doble toque la pantalla). Esto hace que acceder al lateral, no sea del todo natural. Entiendo que habrá defensores y detractores. Yo me sitúo en el medio. Supongo que todo es acostumbrarse.
El Z5 que analizo en esta entrada es dual sim (como todo terminal que prueba recientemente) y, como digo al principio, ningún cambio de mi anterior Z3 a nivel de uso exceptuando el tema del sensor de huellas. Le pondré un “pero” y un “pro” en cuanto al diseño. La gran ventaja de este modelo es que el conector microUSB lo han situado en la parte de abajo (toda la lógica que lo cargas en un dock) y han quitado el conector de carga magnético (un especie de imitación del magsafe de Mac, pero cutre). La parte negativa es que, para proteger tanto el cristal frontal como el trasero, el borde lateral sobre sale medio milímetro de grosor tanto por delante como por detrás para que, al apoyarlo, los cristales no toquen con la superficie. Ésto, que parece una ventaja (y lo es) hace que, al coger el terminal durante mucho tiempo, molesta en los dedos porque es como un pequeño saliente que va rascando tu piel hasta que se hace muy molesto. Realmente puede parece no incómodo, pero abandoné el uso de este terminal, exclusivamente por este motivo.
Diría que es una buena compra, pero solo si no tienes un Z3. Si quieres un Sony, salta a la serie X. Precios ligeramente más contenido y más cómodo de usar. En contra, es un poco más grueso. Analizaré la nueva serie de Sony en una entrada en unos días.