Galaxy A3 2017

Tercera versión para este terminal de gama media de Samsung. Tuve la primera versión y me encantó. Quizás se quedó algo corto en tema de rendimiento, pero era un terminal pequeño, ligero y muy bonito.
La segunda versión mejoró estéticamente pero, a nivel de sistemas, quedaba todavía un poco corto (solo tenía 1’5 GB de RAM). Ni lo probé.
Pero esta tercera versión, han incluido varios temas que han reclamado de forma inmediata mi atención.
Estéticamente, conserva las últimas líneas de diseño de Samsung: las pantallas redondeadas en los perfiles y el uso del cristal en ambos lados del terminal. A nivel de sistema han incluido todas aquellas funcionalidades que un gama alta hace un año que ya tiene pero que los gama media les había costado un poco adoptar. A saber:
– Lector de huella dactilar (y en el frontal, como a mí me gusta)
– Chip NFC
– Últimas conectividades (LTE, Wifi AC, BT 4.1)
– Active Display
-…
Y todo ello en un terminal pequeño (4’7 pulgadas), ligero y muy fácil de manejar. Imprescindible para los “manos-pequeñas”.
El terminal funciona genial. Una cosa que me ha gustado mucho es que, para desbloquear el móvil, no es necesario presionar el botón Home, simplemente con reposar el dedo en el sensor, el terminal ya se desbloquea. Genial! Probablemente no es el más rápido (ahora que se ha inaugurado la batalla de la rapidez de los sensores de huellas) pero es lo suficiente como para que valga la pena este método de desbloqueo versus los habituales PIN o patrón. Una cosa que sí que no me ha gustado es que, el reconocedor de huellas dactilares, solo permite registrar 3 huellas (lo normal son 5) pero es un fallo muy ligero y sobrellevable.
La autonomía es algo espectacular. Había leído alguna review que hablaban de la autonomía muy bien pero al usarlo, te sorprende. Según mi ritmo (unidad con la que comparo todos los smartphones que llegan a mis manos) la autonomía es de, sobrados, 2 días y he llegado a casi 3 días de uso. Lo más que había conseguido había sido con el OnePlus 3 que eran 2 días (un poco al límite).
Una última cosa que me ha gustado mucho es que, el modelo negro, es todo negro. Negro, negro. No gris muy oscuro o negro muy pálido. Negro. Algo que le da una sensación de premium que, según el precio, no tiene.
Si el negro no te gustara, entonces puedes recurrir a uno muy bonito que se llama Blus Mist (me encanta) o el tradicional en Samsung Gold: oro pretencioso.
Si eres un “mano-pequeña”, este terminal tiene todo lo que necesitas (excepto led de notificaciones que lo sustituyen con su, para mí, ya imprescindible Active Display) y con una comodidad de uso y autonomía que le hará ser la envidia de otros modelos muchos más caros.