SONY XPERIA XZ

Tuve mi época de Sony’s Xperias. Era el fan número uno. Un gran defensor de la marca. Bueno, y sigo siéndolo, pero no en su segmento de smartphones.

El motivo principal de este cambio es que descubrí el ahora desaparecido Cyanogenmod. Este sistema operativo alternativo te permitía “toquetear” mil parámetros de configuración del terminal. Cosa a la que te acostumbras muy rápido. Y la vuelta atrás es muy difícil. Fruto de este hábito, la  situación del menú de navegación de Sony, comenzó a hacérseme incómodo. Acostumbrado a que el botón “hacia atrás” estuviera a la derecha del botón “home” en Cyanogenmod, Sony lo ponía a la izquierda del botón “home”. Me es incómodo acceder con el pulgar (dedo que suelo utilizar para manejar el menú de navegación) llegar a la izquierda inferior de la pantalla. Si a esto le sumamos que otros terminales móviles ya han modificado Android para permitirte intercambiar estos botones de navegación (aceptando que al usuario le gusta es personalización), es lógico pensar que uno se acostumbre a ello.

Pero Sony no lo ha hecho. Sony prefiere mantenerse más cerca de Android Stock (que también usa la misma configuración) por lo que, desde mi criterio, tiene un punto negativo.

El otro punto negativo que tiene, y es de mayor importancia, es que todos mis terminales son Dual Sim. El motivo de esto es que manejo una línea profesional y otra particular. Me gusta distinguir por dónde me entra una llamada. Y me gusta decidir cuándo es mi momento personal y cuándo el profesional. Para distinguirlo, uso diferentes tonos de llamada. Incluso, en mi terminal de fin de semana/festivos, la línea profesional tiene asignado el tono “ninguno” para que no me moleste. Me entero que me han llamado cuando miro el teléfono, pero la llamada no es intrusiva en mi descanso. Bien, pues todo esto, solo lo puedo hacer si el software que controla Android permite configurar diferentes tonos de llamadas para las diferentes líneas de teléfono. Y Sony, que lo hacía hasta Marshmallow (Android 6), ha decidido eliminarlo. Puede parecer una nimiedad, pero para mí es imprescindible.

He leído en diferentes blogs técnicos de Sony que dicen que no se puede hacer. Es algo muy extraño cuando marcas tan importantes como Xiaomi, Samsung o Oneplus, sí lo pueden hacer en Nougat.

En cuanto al diseño, Sony no ha variado mucho el estilo que ha venido realizando en toda la serie Z. Creo que no es del todo mala la idea y que la continuidad les hace diferenciarse de la competencia con un estilo propio. Cristal delante y detrás con la ya superusada curvatura 2.5. Un terminal algo voluminoso, pero cómodo en la mano.

Lo mejor de todo, y creo que es el punto diferencial con el resto de fabricantes que no usan un panel Amoled/SuperAmoled, es cómo muestran los colores en el panel IPS. Creo que Sony es, en este punto de la pantalla, quien mejor explota la tecnología IPS. Tienen un sistema Triluminos que aviva los colores en un panel que, normalmente nunca le sacan el resto de fabricantes.

Tiene un coste algo elevado para la media, pero es cierto que la calidad es también mayor. Ofrece un sistema de batería Stamina muy personalizable que te permitirá sacarle jugo a una batería que, ya de por sí, es muy buena y, de nuevo como referente, la cámara de fotos.  Rápida, precisa, pero algo de pobreza a la hora de reflejar los colores.

Hay que recordar que Sony es uno de los fabricantes que mejor continúa el soporte de actualización de Android de todo el mercado. Tan pronto sale una versión nueva de Android, Sony confección un calendario de lanzamiento que cumple a rajatabla. Algo meritorio en un mercado tan y tan fragmentado.

Si eliges la opción del Xperia XZ mono-sim, creo que podrás gozar de este terminal.

Un compra recomendada si no tienes problemas de presupuesto.