IPHONE X

Después de un tiempo sin ponerle las manos a nada “nuevo” (lo entrecomillo porque para mí no hay nada nuevo si no simples evoluciones) de Apple, me decidí por comprar este modelo. Básicamente porque era un diseño disruptivo en la línea habitual de Apple.

Empezaré por el final: Lo devolví a los 3 días.

Estamos en la batalla de disminuir el volumen del terminal aumentando la diagonal de la pantalla. Y el iPhone X está en la batalla de los terminales menores de las 6 pulgadas. Concretamente, las 5’8″. Las 5’5 quedaron para el olvido. Más aun por el invento sacado de la chistera llamada “notch” o “muesca” en castellano.

El reto es conseguir un ratio de pantalla del 100%. Esto quiere decir que todo el frontal sea pantalla. Es algo muy complicado de conseguir. El conexionado y la usabilidad no creo que lleguen a permitirlo, pero los fabricantes lo intentan. Una de las formas de aumentar dicho ratio es hacer una “trampa” que consiste en dejar solo una pequeña parte central superior de la pantalla para meter los sensores de luz y la cámara frontal. De esta forma, liberan el marco superior para poner, ni que sea, las notificaciones y los iconos de señales (wifi y 4g) así como la batería.

Creo que es una solución ingeniosa, pero adolece de factores que, hasta que no los experimentas, no te das cuenta. Y claro, puede ser tarde si ya has hecho la compra. Los aspectos generales que más me incomodan de la solución notch son:

  • Reducción del espacio para las notificaciones
  • Eliminación de cierta información que antes sí que aparecía y que ahora no cabe
  • Fallos de integración de ciertas aplicaciones con dicho notch y que hacen que la visión general en ciertas aplicaciones queden afeadas.

Bien, pues centrándonos en el iPhone X, decir que el notch no me ha gustado (pero ni más ni menos que en otros terminales) y que prefiero que el terminal tenga un par de milímetros más de alto pero que no tenga notch (Galaxy S9, por ejemplo). Aquello que fue lo diferencial en la presentación del terminal estrella de Apple, no me convence. Y lo malo que todos han hecho un “follow the leader” y lo están integrando. No lo veo.

La pantalla del iPhone X, que es Oled, está a años luz de la calidad de los terminales de Samsung. Me parece muy tristes que, la gama más baja de Samsung (100€ aprox.) tenga mejor pantalla que el iPhone X. Los colores del iPhone X son pobres, apagados y sin brillo. Buena definición, pero creo que una pantalla Oled puede conseguir mejores contrastes y colores más vivos.

La parte que menos me gusta de este terminal es el cambio que tienes que hacer mentalmente a la hora de manejarlo. Apple siempre ha sido el rey de la usabilidad, pero en este caso, parece que hayan cambiado 180º en su rumbo. Estoy convencido que la falta de costumbre (o la costumbre de hacer servir otras formas) ha sido un freno en mis sensaciones, pero no soporto que, incluso Apple, haya decidido diferenciarse de lo que, hasta ahora, Apple nos daba. El cambio de cómo se maneja el iPhone X respecto a sus otros modelos es importante y hace que tengas que pensar cómo mover los dedos para usarlo. Aun así, le di una oportunidad. Y se la quité.

Cosas que no me gustan a la hora de la usabilidad:

  • Para acceder al menú de control, tienes que llevar el dedo al borde inferior y arrastrarlo hacia arriba. El problema viene cuando el gesto te obliga a llevar el dedo al límite del terminal. De otra forma no funciona. Y ésto hace que te dé la sensación de que el terminal se te pueda caer, o al menos, notar cierta inseguridad al cogerlo.
  • Para acceder a la multitarea has de hacer un gesto igual que el anterior, pero debes aguantar un segundo con el dedo en la pantalla. Entonces se te abren todas las aplicaciones abiertas. Pero la parte más complicada es que, para eliminar de la lista alguna de las aplicaciones abiertas tiene que localizarla, mantenerla apretada y, cuando aparece el símbolo de prohibido, entonces puedes desplazarla hacia arriba para eliminarla. Creo que con los otros terminales de Apple el movimiento de llamar a la multitarea es más sencilla y la de eliminar Apps en segundo plano, también.
  • Para desinstalar una App de tu iPhone X. Esto no cambia sustancialmente de cómo se hacía desde que iOS introdujo la pantalla con sensibilidad a la presión (3DTouch). Según la fuerza con la que apretes en el icono, te aparece la función de eliminar la aplicación o bien las opciones de 3DTouch que la App tenga. Una vez cogido el truco, y en especial para el iPhone X, cuando acabas de eliminar las aplicaciones, debes darle a un “OK” que aparece en la esquina superior derecha que, si no te das cuentas (porque todos los iconos están bailando delante de tu cara) te quedas en esa pantalla para siempre.

Estos son los 3 grandes puntos que me decepcionan, pero no puedo dejar de olvidarme que hay dos cosas que NUNCA aceptaré y que sin ellas NUNCA volvería a plantearme el volver a Apple:

  • Dual sim
  • Teclados con símbolos en las mismas teclas que las letras (teclados combinados que en Android es lo normal)
  • Que LastPass (o cualquier gestor de contraseñas) se le permita rellenar formularios de log-in. No entiendo qué impide que no sea ya así.

En definitiva, creo que es un terminal de calidad, bien construido y muy premium a la vista, pero Apple tenía que haber realizado un esfuerzo extra en cuanto a la usabilidad. Es un precio muy caro para comprarlo todo y que en épocas cercanas a septiembre (antes de la presentación de nuevos terminales) los costes suelen bajar ligeramente.

GALAXY S9/S9+

Una evolución natural y poco evolutiva del genial Galaxy S8. Un paso, esperamos previo, a la siguiente iteración que Samsung hará la siguiente temporada.

Dedico la entrada a ambos modelos porque, sustancialmente, son lo mismo con pequeñas diferencias.

¿Y qué aporta entonces el S9/S9+? Poco, las bondades son las mismas pero:

  • Han aumentado el peso
  • Han aumentado el grosor
  • Han cambiado la situación del sensor de huellas dactilares. Ahora está en una posición natural
  • Los altavoces son estéreos.
  • El AlwaysOnDisplay (AOD) es sensible a la luz y varía su brillo con lo que ahorra batería.
  • En el modelo S9+ ponen 6 GB de RAM, doble cámara trasera y Zoom óptico 2x

Y la GRAN evolución que Samsung ha introducido en su flagship del 2018: DUAL SIM!!!!!! YUHUUUU!!!

Cuando un usuario que necesitaba un terminal Dual-sim quería un terminal de Samsung, inevitablemente debía recurrir a importar el mismo modelo pero de países lejanos donde Samsung sí saca esas versiones. Claro, te tienes que ir a Arabia Saudí, Vietnam… países en los que, las aplicaciones nativas de Samsung (como Samsung Pay o Samsung Pass) no funcionan en España. Pues ahora, la cosa ha cambiado. Ahora ya podemos disfrutar de terminales oficiales en España de Samsung con Dual-sim.

La experiencia de uso es pura Samsung. No sé si es que ya me he acostumbrado tanto que no sé ver cosas malas, pero es una delicia cómo de suave va todo. Y la insuperable pantalla. He mirado muchos terminales con las nuevas pantallas Oled (LG, iPhoneX) pero nada es comparable con el brillo y el color de las pantallas de Samsung. Al final, me voy a hacer un talibán de esta marca.

Un tema que quiero comentar y que parece que solo sea un tema estético, pero no, es que Samsung no ha caído en la trampa del notch (muesca en castellano). Ningún terminal de Samsung ha caído en la trampa de meter ese incómodo notch que tan poco me gusta. Bien por Samsung.

Quizás, por ponerle una pega, creo que hay un pequeño fallo de diseño a la hora del agarre. El Galaxy S8 era más cómodo. Los bordes laterales eran más redondeados y estaban mejor integrados con los cristales curvos del frontal y la trasera. Al tenerlo en la mano, los S9/S9+ son ligeramente más incómodos de sostener que los predecesores S8/S8+.

Por último, reseñar que también han sacado una versión con 256 GB de espacio de almacenamiento. Pero SOLO para el S9+. Esto, en España. En el extranjero (Alemania, por ejemplo) sí que han sacado al peque de los S9’s con 256 GB. Yo pude conseguir uno y, la verdad, es un espacio inacabable. Ya nunca más tendré que mirar qué me bajo (en cuanto a películas o música) así como aplicaciones y/o juegos.

En resumen, Samsung sigue con aciertos y lo celebramos. ¿Caros? Puede ser. Quizás sí, pero viendo a la competencia directa (Apple, aunque para mí no lo es) el precio suele estar siempre por debajo cuando el producto es mucho mejor.

SAMSUNG GALAXY S8

Esto sí que es innovar! Bravo por Samsung!

Y es que el mercado de los smartphones está saturado. Nadie da su brazo a torcer. Nadie arriesga a dar un giro en esto de los terminales móviles. Todas las marcas siguen sacando terminales prácticamente iguales a sus antecesores. Da miedo sorprender por si no tiene una buena acogido. Eso puede hacerte desaparecer del mapa de best sellers. Un peligro mercantil, sin duda.

Y qué hacen? Pues continuismo. Ni siquiera Apple, adalid del diseño, se la juega. Lleva 3 años sin cambiar un ápice sus modelos. Cambian cosas del interior (que no digo que no sea importante) pero no son capaces de revolucionar.

Y viene Samsung (que no es nuevo) y se atreve a hacer las cosas diferentes. En los modelos Edge (tanto 6 como 7) aposto por las pantallas curvas 3D reales (que interactúan con el tacto). Algo que a no todo el mundo le gusta pero que, al menos, se le ha de reconocer que fue original.

Ahora se han plantado con el S8 y su “pantalla infinita”. Una delicia. Una maravilla técnica. Este diseño sumado a sus incomparables paneles SuperAmoled QVGA es algo que las demás marcas no podrán conseguir. Si acaso Sharp, pero no está presente en el mercado europeo.

El Samsung Galaxy S8 ha conseguido meter 5’8 pulgadas de pantalla en un terminal sensiblemente más pequeño que el más pequeños de los 5’5 pulgadas que puedas encontrar. Una delicia en la mano. Un frontal completamente limpio. Sin botones. Un lujo verlo. Es imposible que no te guste en cuanto a diseño.

Y por dentro, no es peor. Procesadores en 10nm. Lo último de lo último. Potencia sumada a eficiencia energética. All-in-one.

Terminal muy cómodo de usar, nada pesado y que todos los que te rodean lo miran y te preguntan por él. El   terminal del 2017, sin duda (y a la espera de lo que ofrezca Apple en septiembre).

Como pega, que siempre me gusta ser algo crítico con todos, decir que el precio es muy elevado todo y que, según van pasando los meses, el precio va bajando. Supongo que pasado vacaciones y, a las puertas del lanzamiento del iPhone 8 (o como quiera que se le llame), la reducción de precio será más sensible.

Por último, dejadme hablar del sensor de huellas. Este punto es importante porque, a la vista de los comentarios que van surgiendo, parece que tal cual vino (el sensor de huellas), tal cual se va a ir. O mejor que irse, substituir por un reconocedor facial o de iris. Y el Galaxy S8 ya tiene ambos. El motivo de que haya incluido éstos (más innovación si me lo permitís), es que ha tenido que relegar el sensor de huellas dactilares a la parte de atrás del terminal móvil. Entiendo que por el diseño de su pantalla plana y limpia y la imposibilidad de poner insertar un sensor de huellas debajo de la pantalla como parece que Qualcomm quiere conseguir.

He de decir que el reconocedor facial y iris funciona muy bien. He realizado varias pruebas y no es posible engañarle. Seguro que algo se inventan, pero poniendo una foto mía delante de la cámara, el sensor no lo daba por bueno. Eso está bien. El problema que le veo es que, si quieres ver una notificación de un e-mail o un mensaje, el terminal no te va a permitir hacerlo solo sobre la pantalla de bloqueo porque, a poco que reconozca tu cara, desbloquea el terminal. Aunque no quieras. Y eso, no me resulta productivo. A veces, solo quiero mirar las notificaciones para poder eliminarlas. Pues no va a ser fácil con el sistema de reconocimiento facial activado, a no ser que mires el teléfono con mucha inclinación. No sé, no me parece práctico.

Con estas pequeñas objeciones (que igual para ti no lo son) y contando con el precio descendiente que intuyo, el mejor terminal de gama alta del 2017. Compra muy recomendable.

ONEPLUS 5

Y vuelve a la carga Oneplus con otro de sus mal llamados “flagshipkiller” 🙁

Últimamente, Oneplus nos tiene acostumbrados a aumentar la frecuencia en la que saca sus terminales. Si no puede evolucionar un modelo? Pues saca una evolución. Es lo que hicieron con el Oneplus3 y su “hermano mayor” Oneplus 3T. Al poco de sacar el Oneplus 3T (revisado en este blog y en el que lo que más nos gustó fue la inclusión del color midnight black), se han lanzado a sacar el 5.

¿Y por qué no el 4? Pues resulta que el número 4 está gafado en china porque, en chino, el número 4 se pronuncia prácticamente igual a la palabra “muerte”. Por este motivo, han sacado el 5.

¿Y qué ha de nuevo viejo? Como decía aquel. Pues nada. La inclusión del último procesador de Qualcomm de turno y la tan manida doble cámara posterior. Muy, muy novedoso, no sería.

Sin embargo, he de decir que el terminal está muy bien. Como sus predecesores. Es decir, la continuidad del diseño (comparado mucho con el Iphone 7 Plus y que yo no comparto), es una garantía. Si tiene éxito tu diseño, ¿por qué arriesgarse a cambiarlo y que defraude? A mí me gustan sus teléfonos, pero sigo encontrándole la pega del tamaño.

Mi mano pequeña le cuesta acostumbrarse a las 5’5 pulgadas. Al menos, a las 5’5 pulgadas con marcos. Por muy pequeños que sean. Ahora hay una tendencia (que arrancó con el Xiaomi Mix) de hacer terminales con una gran pantalla (incluso más que 5’5) pero que ocupan como un 5 pulgadas. Esto se consigue eliminando los bordes. Algo así como hacer todo el frontal pantalla. Digo yo que se pretende seguir creciendo, pero teniendo en cuenta que solo los altos jugadores de baloncesto pueden manejar terminales de más de 5’5 pulgadas.

Oneplus 5 no lucha por la reducción del tamaño del terminal si no por la continuidad del diseño. Los “manopequeñas” nos tendremos que resignar y optar por terminales que vayan desde las 4’5 a las 5’2 pulgadas. Y como hay cosas buenas…. Pues a por ellas!

Decir de este terminal que sigue teniendo las mismas cosas que me gustaron de sus predecesores y que le saca una gran ventaja a sus competidores. Entre ellas destacaría:

  • Meter mayor batería y autonomía en un terminal muy fino.
  • Botón capacitivo. No hay sistema mecánicos de pulsación a parte del volumen y el botón de encendido.
  • El tema “Oscuro”. Algo MUY fácil de hacer y que parece incomprensible que no todas las marcas lo hagan. Un sistema de ahorro de energía muy importante.
  • 8 pedazos de GB de RAM. Necesarios? No, pero el terminal va como un tiro.

Y en la parte negativa, lo único que le veo es que NO se puede programar el “No Molestar”. Oneplus quiere seguir defendiendo a capa y espada su Alert-Slide (botón lateral físico para pasar a silencio y a no molestar, como lo tiene iPhone) y no quiere meter la opción de programar el silencia. Es una crítica pero que sepáis que es un problema solventable con una pequeña App que se llama Tasker que permite programar esos silencios. Pero no estaría mal que OnePlus atendiera esta petición que sé que se le ha hecho. Y he de decir que Oneplus es de los fabricante que mejor contacto tiene con sus usuarios. Con diferencia.

Si te gustan los terminales de 5’5 pulgadas y Android es tu sistema, creo que es el mejor terminal que puedes comprar hoy en día. Bueno, con permiso del Galaxy S8 que en breve comentaremos en este blog.

Compra recomendada para “manosgrandes” o quien no le importa tener que manejarlo siempre con dos manos.

ANDROID NOUGAT

Nueva versión de Android y una clara apuesta  por dos grandes conceptos que harán de ellos la gran convergencia que parece que se pretende hacia un dispositivo que haga de portátil, tablet y móvil:

  • Multitarea mucho más eficiente y productiva
  • Muchísimo mejor sistema de ahorro energético

Creo que serían los dos grandes rasgos a destacar de esta versión. Existe un gran listado de nuevas funcionalidad y mejoras en esta nueva versión. Desde estéticos (continuidad del Material Design) hasta de seguridad, pero a la práctica, pasarán desapercibidos para el gran público.

La diferencia entre Marshmallow y Nougat no ha sido tan evidente como lo fue pasar de la 5 a la 6. En esta ocasión, creo que se han mejorado mucho aspectos relacionado con la optimización de código y potenciar aquellas características que se podían mejorar sensiblemente.

Por poner un ejemplo, Doze (sistema de ahorro de energía de Android 6) ha mejorado considerablemente el consumo en momentos de no uso. En cifras. Una noche del mismo terminal con Marshmallow, el consumo de pasar una noche (de 22h a las 8h) podía ser de entre el 10-15%. En Nougat, Doze ha conseguido bajar ese uso a solo un 5%. Eso significa que sabe entender mejor cuando el terminal no está en uso y suspende la mayor parte de la actividad que se da en segundo plano.

El otro punto destacable es la posibilidad de usar la multifunción de forma real. Ahora, puede dividir la pantalla de tu smartphone en dos partes y puedes insertar en cada una de ellas una aplicación para poder ir usando dos simultáneamente. Esto antes era parecido pero muy limitado. Las dos ventanas abiertas simultáneamente era muy difícil, pero podrías ir alternando.  Si bien es cierto que algunos fabricantes (como Samsung) sí hacían lo de la multiventana, ahora de forma nativa, cualquier Android debería poder hacerlo. Y de una forma más familiar para todos los Androids.

Otro de los puntos interesantes de Nougat es que añade una cierta permisividad a que aplicaciones de terceros puedan acceder al bloqueo del terminal. Algo que teníamos en Lollipop y que se perdió (un poco por exceso de celo) en Marshmallow. Así pues, algunos launchers pueden volver a tomar el control sobre cómo se bloquea una pantalla. Para mí, es muy útil.

Estoy comentando en esta entrada la séptima versión de Android, pero ya está en fase final de desarrollo la nueva versión (de momento se conoce como “O”). Esto lo que muestra es que, desde que se lanza una versión nueva, hasta que llega de forma general a los terminales de muchas marcas, pasa demasiado tiempo. Algo que se suele criticar mucho a Android y que con la nueva versión (la “O”) pretende cambiar radicalmente. Los fabricantes van a poder implantar su capa de personalización sobre un módulo a parte para que puedan ir actualizando Android Stock cada vez que haya una nueva versión y de forma casi inmediata. Promete mucho, luego a ver en lo que queda.

SONY XPERIA XZ

Tuve mi época de Sony’s Xperias. Era el fan número uno. Un gran defensor de la marca. Bueno, y sigo siéndolo, pero no en su segmento de smartphones.

El motivo principal de este cambio es que descubrí el ahora desaparecido Cyanogenmod. Este sistema operativo alternativo te permitía “toquetear” mil parámetros de configuración del terminal. Cosa a la que te acostumbras muy rápido. Y la vuelta atrás es muy difícil. Fruto de este hábito, la  situación del menú de navegación de Sony, comenzó a hacérseme incómodo. Acostumbrado a que el botón “hacia atrás” estuviera a la derecha del botón “home” en Cyanogenmod, Sony lo ponía a la izquierda del botón “home”. Me es incómodo acceder con el pulgar (dedo que suelo utilizar para manejar el menú de navegación) llegar a la izquierda inferior de la pantalla. Si a esto le sumamos que otros terminales móviles ya han modificado Android para permitirte intercambiar estos botones de navegación (aceptando que al usuario le gusta es personalización), es lógico pensar que uno se acostumbre a ello.

Pero Sony no lo ha hecho. Sony prefiere mantenerse más cerca de Android Stock (que también usa la misma configuración) por lo que, desde mi criterio, tiene un punto negativo.

El otro punto negativo que tiene, y es de mayor importancia, es que todos mis terminales son Dual Sim. El motivo de esto es que manejo una línea profesional y otra particular. Me gusta distinguir por dónde me entra una llamada. Y me gusta decidir cuándo es mi momento personal y cuándo el profesional. Para distinguirlo, uso diferentes tonos de llamada. Incluso, en mi terminal de fin de semana/festivos, la línea profesional tiene asignado el tono “ninguno” para que no me moleste. Me entero que me han llamado cuando miro el teléfono, pero la llamada no es intrusiva en mi descanso. Bien, pues todo esto, solo lo puedo hacer si el software que controla Android permite configurar diferentes tonos de llamadas para las diferentes líneas de teléfono. Y Sony, que lo hacía hasta Marshmallow (Android 6), ha decidido eliminarlo. Puede parecer una nimiedad, pero para mí es imprescindible.

He leído en diferentes blogs técnicos de Sony que dicen que no se puede hacer. Es algo muy extraño cuando marcas tan importantes como Xiaomi, Samsung o Oneplus, sí lo pueden hacer en Nougat.

En cuanto al diseño, Sony no ha variado mucho el estilo que ha venido realizando en toda la serie Z. Creo que no es del todo mala la idea y que la continuidad les hace diferenciarse de la competencia con un estilo propio. Cristal delante y detrás con la ya superusada curvatura 2.5. Un terminal algo voluminoso, pero cómodo en la mano.

Lo mejor de todo, y creo que es el punto diferencial con el resto de fabricantes que no usan un panel Amoled/SuperAmoled, es cómo muestran los colores en el panel IPS. Creo que Sony es, en este punto de la pantalla, quien mejor explota la tecnología IPS. Tienen un sistema Triluminos que aviva los colores en un panel que, normalmente nunca le sacan el resto de fabricantes.

Tiene un coste algo elevado para la media, pero es cierto que la calidad es también mayor. Ofrece un sistema de batería Stamina muy personalizable que te permitirá sacarle jugo a una batería que, ya de por sí, es muy buena y, de nuevo como referente, la cámara de fotos.  Rápida, precisa, pero algo de pobreza a la hora de reflejar los colores.

Hay que recordar que Sony es uno de los fabricantes que mejor continúa el soporte de actualización de Android de todo el mercado. Tan pronto sale una versión nueva de Android, Sony confección un calendario de lanzamiento que cumple a rajatabla. Algo meritorio en un mercado tan y tan fragmentado.

Si eliges la opción del Xperia XZ mono-sim, creo que podrás gozar de este terminal.

Un compra recomendada si no tienes problemas de presupuesto.

ONEPLUS 3T MIDNIGHT BLACK

¿Qué puede llevarte a comprar un modelos como el 3T si ya tenía el 3? Pues es una respuesta muy sencilla, el diseño en color negro puro. Algo que, desde el principio, eché de menos. Me encanta el color negro en todo el terminal. La mayoría de modelos de móvil que salen en negros, lo estropean con los bordes grises, con detalles en otros colores. Hacía mucho tiempo que, desde el Galaxy S7 Pearl Black negro o el nuevo iPhone 7 black (o el Piano Black), no salía un modelo que fuera negro al 100%.
Oneplus ha podido percibir que es una demanda generalizada y lo ha creado. Pero no es más que eso, diseño negro puro. Con todo lo bonito y con todos los riesgos que ellos conlleva (a nivel de roces o golpes).3
A nivel técnico, Oneplus 3T aporta mejoras en el procesador y en la batería. Todo ellos sin perder potencia ni autonomía. Un buen trabajo de diseño funcional.
Si habéis leído algunas de las entradas de este blog, sabréis que OnePlus es mi marca favorita. Siempre acierta. El binomio hardware/software es perfecto. Actualiza siempre muy rápido (la primera en traer 7.1.1 a un terminal NO Google) y con una comunidad de desarrollo leal y muy potente.
Si quieres cambiar de terminal, no te molestan sus 5’5 pulgadas y el precio es contenido, SIN DUDA, éste es tu terminal.

MICROSOFT LUMIA 950

Hacía tiempo que no traía a este blog un terminal con sistema operativo Microsoft. El motivo es bastante simple, no hay muchos en el mercado. Y eso solo puede significar una cosa, los fabricante no quieren apostar por este sistema operativo.
Vamos al lío.
Un terminal elegante, profesional, ligeramente grueso y pesado y muy, muy profesional. Si en algo destaca Microsoft en su diseño de productos, es que parezca (a veces incluso funcionan como) profesionales. Este terminal lo es y mucho.
La pantalla amoled se ve de maravilla y el sistema de Tiles (baldosas) es, cuanto menos, diferente.
En su versión 10 (del SO) la cosa a mejorado sensiblemente. Estéticamente no ha cambiado mucho, pero los menús y las opciones son mucho más intuitivos. Mucho más cercano a los menús de iOS o Android.
Configurar el terminal por primera vez no es del todo muy fácil. Digamos que el proceso sí, pero el problema comienza cuando debes configura tu cuenta. En entonces cuando tienes que decidir si utilizar como principal la cuenta particular o la profesional. Está bien que te lo permita, pero las implicaciones de decidir cuál usar como principal serán para siempre si no quieres resetear el terminal. Por lo tanto, valora si compraste algún software o multimedia con una de las cuentas porque no lo podrás disfrutar si utilizas la otra cuenta como configuración inicial.
A nivel de funcionamiento normal es terminal es potente, la pantalla muy fluida y los menús rápidos. Lo que menos me gusta de toda la parte del software es la gestión de las notificaciones. Mucho tienen que acercarse a iOS y Android…
Las aplicaciones típicas (Facebook, Twitter, Flipboard…) les cuesta como actualizarse. Se tiran más tiempo del normal. Igual es que Android e iOS nos han malacostumbrado.
Como parte negativa he de decir que lo más decepcionante es la batería. Todo y que parece bastante (3000mAh), la velocidad de consumo asusta. Te durará para un día justito. Eso, si no tiras muchas fotos o grabas vídeos.
La parte más positiva es la cámara. Desde mi punto de vista, los mejores vídeos que he visto en un terminal móvil. A nivel de fotos, está a la altura de los mejores del mercado.
Dedico un punto y a parte al tema de Continuum. Continuum es un sistema que, cuando conectas este terminal a un aparatito que se llama Windows Dock, puedes utilizar el móvil conectado a un monitor como si fuera un PC. En el dock, conectas el monitor, un teclado y un ratón e voilà, ya tienes un “PC” en tus manos! Pero no, no es del todo así 🙁 Continuum es una promesa. Una buena opción de futuro, pero aun está muy verde. Excel, Word y PowerPoint funcionan muy parecido a un PC, el cliente de correo quizás también, incluso Horizon View para ejecutar un escritorio virtual, también. Pero encontrarás a falta la velocidad y la productividad que te dan el uso normal de atajos de teclado y ratón que, con Continuum, de momento, no vas a tener. Eso sí, de verdad que me parece que es muy prometedor.
Si no tienes más opción (porque te lo han regalado o porque es de empresa), no es malo, pero si estás acostumbrado a otro SO…. te costará un poquito. Igual, hasta te haces profeta de Microsoft! 😉

PARROT BEBOP 2

Desde hacía algún tiempo que venía valorando la posibilidad de comprar un drone. Sin partir de ninguna idea me puse a comparar. “La guía del buen comprador” te olbiga a googlear y leer reviews con tal de poder acertar. Y nunca es una garantía 😉
Después de leer, leer y leer, me fijé en la marca Parrot. Es una marca francesa que, sin apasionarme, ha hecho algunos productos que me han llamado mucho la atención. Sobretodo desde que comenzaron a trabajar con una gran diseñador: Philippe Starck. Con él realizaron unos auriculares supraaurales que eran una delicia: Los Parrot Zik.
El caso es que me fijé en su drone Bebop 2, evolución de su primera versión. Lo mejor de este modelo es que era capaz de trabajar de una forma muy buena con un controlador llamado Skycontroller que te permitía tener una verdadera consola de gestión del drone y de sus vuelos. El alcance de este controlador con la wifi que tiene incorporada tiene un alcance de hasta 2’5 Km. Parece mucho pero he comprobado a la práctica que con 1’5 Km, el drone funcionaba perfectamente. Es algo extraño pilotar un drone que ni siquiera con la vista lo alcanzas. Lo compré.
El veredicto fue muy rápido en el primer vuelo que realicé. No me equivoqué. Sé que había opciones mejores (y más caras). Estuve mirando los DJI Phantom’s que estaban muy bien pero, a igualdad de condiciones con el Bebop2, los DJI eran mucho más caros.
El primer vuelo te exige una concentración muy intensa. Acostumbrarte a qué función hace cada mando y de todas las posibilidades que te ofrece la cámara es algo muy, muy exigente. Pero he de decir que necesitarás 10-15 minutos para acostumbrarte a los mandos. No digo que te conviertas en experto, digo que te servirá para poder entender qué hace cada cosa.
La prueba de que había acertado era el vídeo que pude grabar. Con una mínima edición, conseguí un resultado que a muchos asombró. Y mi pericia era escasa. Y lo sigue siendo, pero los resultados son cada vez más finos.
Manejar el drone es casi un juego de consola. Si, además, te compras las gafas VR, entonces sí que te metes en un juego, pero con toda su realidad. La calidad de imagen es asombrosa. No es 4K, “solo” FullHD pero lo mejor, desde mi punto de vista, es el estabilizador de imagen. Algo que salvará aquellas escenas en las que, tu torpeza o bien alguna ráfaga de viento, te traicionen.
Una de las cosas que te hablarán más en los blogs es el tema de la autonomía. Sin ser una autonomía magnífica, podrás grabar con cierta tranquilidad 15 minutos. Cuanto más lejos lo lleves, más movimientos hagas, menos duración. Es el precio que has de pagar por tener un drone ligero (1/2 Kg).
Como suelen decir, vale más una imagen que mil palabras, os dejo el enlace a mi canal de Youtube donde tengo subidos algunos vuelos que he realizado y que podrás comprobar cómo alguien inexperto consigue resultados muy decentes. He de advertir que hay una cierta edición para que las tomas tengan mayor sentido y un acompañamiento de banda sonora para enriquecer el resultado. https://www.youtube.com/user/inakicalvorivas
Una última cosa antes de daros mi veredicto. El software. Parrot tiene un software para automatizar los vuelos con una vinculación a Google Maps que es una delicia. Es verdad que es algo cara (7€ creo recordar) pero vale mucho la pena. Se llama FreeFlight.
Si bien es cierto que existen opciones más baratas, creo que si no quieres comprarte un nuevo drone una vez que pruebes una más barato, Bebop 2 es una muy buena opción. Te divertirás y siempre querrás volar y volar.

MEIZU 6 PRO

Un terminal móvil chino que pretende disimularlo con una apariencia de diseño muy europeo. Y la verdad es que consigue engañarte. En la mano se ve muy premium. Cuando lo enciendes, el software está muy cuidado. Hay que decir que los chinos, en el software, están mejorando mucho. Solo falta que quiten todo el bootware que le meten en chino y conseguirán convencerme.
Este terminal tiene una cosa MUY especial y es el botón Home. Tiene un comportamiento no habitual y es que, con gestos, podrás conseguir hacer lo que, en un Android normal, puedes hacer con el botón de atrás y el de aplicaciones recientes. Aunque no me acaba de convencer, admito que, una vez te acostumbras, es fácil de manejar.
Lo que menos me gusta de esta marca es el software. Utiliza una software que se llama FlymeOS. Quieren ser “europeos” pero, a la mínima que rascas, ves que hay chino por detrás. Ni siquiera respetan el orden de los menús. No es nada intuitivo si vienes de otro teléfono Android. Los chinos, como ya he comentado en alguna ocasión anterior, realmente respetan poco las directrices de Google. No digo que deban hacerlo, digo que lo personalizan demasiado y les pasa factura.
Si nunca has tenido un terminal cercano a Android puro, es probable que te guste. Eso sí, ten en cuenta que, como te acostumbres, luego no podrás pasar a marcas más cercanas a Android Stock como Motorola, LG, Samsung, Sony….
Y, por último, otra de las cosas, menos buenas de los terminales chinos, son las actualizaciones. Muy, muy desatendidas por sus fabricantes y, muchas veces, te obligan a hacer procesos raros de actualización. Vamos, que no puedes hacer una OTA update. Meizú, es una de las marcas que lo hacen.
Bonito, barato, bueno, pero no óptimo.