SAMSUNG GALAXY A8

La serie A de Samsung está pensada para los que no pueden aspirar a la serie S (los flagships de Samsung). Pero no por ello le quitan muchas de las funcionalidades que tienen los hermanos mayores.

He sido un gran usuario de varios modelos de la serie A. Y con todos muy contento. Con el A3 (2017) estaba encantado con el tamaño (4’7″) y su radio. Con el A5 (2017) con su batería y su radio. El que toca en esta entrada, el A8 es una evolución que parte del A5 (cronológicamente detrás), pero después salió el A6 que podría parecer que viene después del A5, pero no. El A6 salió más tarde y con menos funcionalidades que el A5 (no tiene AlwaysOnDisplay, algo fundamental desde mi punto de vista). Pero el A8 que salió a finales del 2017 da muchas más funcionalidades que el A5 o el A6 (posterior). Diríamos que es un producto en medio del S8 y el S9.

Es una terminal que, en mano, no es tan bonito como el S8 o el S9 porque no tiene la pantalla edge (laterales redondeados) pero sí que tiene un acabado 2.5. Es algo más pesado, tiene 4 GB de RAM y capacidad para tener MicroSD aparte de ser Dual Sim. Y todo, en un producto oficial de Samsung España con la garantía y las coberturas que tiene.

Y, como no, me convence por estos temas (por orden de prioridad):

  • La batería es sorprendente. 2 días con tranquilidad. Como referencia decir que los S, nunca pasaron de 1 día y medio como máximo.
  • Led de notificaciones (el primero de la serie A que dispone de él)
  • Reconocimiento facial (el primero de la serie A que lo tiene)
  • AlwaysOnDisplay que permite doble toque en pantalla para activar la pantalla (el primero de la serie A que lo tiene)

Creo que es un salto en calidad para la serie A que debería hacer temblar a la serie S. Solo le falta para igualarle una cámara más buena y altavoces estéreo. Del resto, chapó!

Para más inri, el A8 dispone de doble cámara frontal para realizar selfies mucho más creativos y que ninguno de sus hermanos mayores disponen. Un puntito para el A8.

Nada que destacar en muy positivo ni en muy negativo. De hecho, nada negativo ya es decir algo muy positivo. Una compra recomendada. Es casi un S9 pero a la mitad de precio o menos.

Si el tamaño no te importa, es un terminal muy equilibrado en precio.

GOOGLE PIXEL 2

El último smartphone que tuve de Google fue el Nexus 5. Un terminal fabricado por LG que me encantó pero que no acababa de adaptarse a mis necesidades puesto que necesitaba dual sim. Y Google no fabrica terminales con Dual Sim. A ver si aprende de Samsung que ahora ya saca todos sus terminales así (o prácticamente todos).

Me llevó a comprar el Google Pixel 2 el hecho de que, siendo un terminal reciente, era un terminal de 5″. Algo cada vez más difícil de encontrar. Otro motivo que me decidió a comprarlo es que sabía que iba a incorporar Android Pie en breve. Ya sí fue, desde la noticia de que se había publicado la versión definitiva de Android 9 (Pie), el terminal tardó un día en actualizarse.

Los terminales de Google siempre han tenido un diseño muy moderno y elegante. Diría incluso que su diseño va acorde con el software. El Pixel 2 tiene un diseño muy continuista y respetando en parte las lineas generales de los smartphones de los grandes fabricantes mundiales. Eso sí, con su toque de personalidad Google.

El Pixel 2 no lo lanzaron aquí. En España solo vendieron el Pixel 2 XL (de 5’5 pulgadas). Como dando por hecho que a los españoles les gustan ya solo los terminales pequeños. En fin, seguro que tienen algún estudio de mercado. Para conseguir un Pixel 2 de 5 pulgadas, no fue complicado. El omnipresente Amazon te lo consigue desde los confines de la Tierra.

En mano, el Pixel 2 se siente cómodo y muy ligero. Con una construcción sólida y un diseño típico “Google”. Me gusta en general en su aspecto estético exceptuando que los bordes superior e inferior son demasiado anchos. Quizás para meter altavoces estéreo, pero hay otras marcas que han sabido resolver esta cuestión técnicamente mejor y les ha permitido disminuir los bordes. Pero es un pequeño grano de arena comparado con el aspecto general.

Desde que me llegó y lo configuré con mi personalización hasta que llegó la versión Pie de Android pasó un día por lo que, este análisis, solo lo voy a hacer contacto que el Pixel 2 ya tenía Android Pie. Oreo apenas me dio tiempo de probarlo.

La pantalla Amoled es muy buena. Tiene un control sobre los colores que, si bien no te deja personalizarlos, tiene 3 configuraciones que harán que encuentres la configuración deseada. Yo la encontré con la opción “Vividos”. Como decía, la pantalla se ve muy bien. Permite el doble toque para despertar (OLÉ!) y tiene la funciona Always On Display que SOLO Samsung aprovecha con fuerza. Tiene led de notificaciones y el sonido estéreo es muy bueno.

La cámara me ha sorprendido muchísimo. Es muy rápida en activarse con el teléfono bloqueado y muy rápida en tomar la foto. El resultado está a la altura de los flagships de Samsung (S9-S9+ que, para mí, son un referente en cuanto a fotografía). Tengo que hacer muchas más fotos y en diferentes escenas y ambientes para poder concluir que está a la altura, pero las primeras pruebas son muy satisfactorias.

Sobre Android Pie, no me extenderé mucho. Ya tengo una entrada hablando del mismo. Al Pixel 2, le sienta de maravilla y creo que ha sabido sacarle jugo a las bondades de la tecnología de la batería.

Dos pegas que le pongo:

  • La no inclusión de clavija jack de audio. Son un radical defensor de esta clavija. Imaginad que alguien se haya gastado una pasta en una auriculares de gama alta y que se compre o le regalen un Pixel 2 o un iPhone 7,8 o X. Desde ese momento ya tiene que, o dejarlos, o ir siempre con el cable adaptador de usbC a jack 3.5. No lo veo 🙁
  • No disponer de dual sim. Puedo entender los motivos que llevan a un fabricante a no poner en el mercado terminales dual sim, pero lo que no entiendo es que, si pones un bandeja para una SIM y una microSD, ¿por qué no permitir la dual sim?. Al menos Google ha sido más coherente puesto que la bandeja solo tiene para poner una SIM.

Temo que, a los que nos gustan los terminales más reducidos (5″), Google (junto con el resto de fabricantes) nos acaben de abandonar y dejarnos sin terminales modernos y pequeños. Se habla que el Pixel 3 va a venir solo en su versión XL. Y que incluso, crecerá en diagonal. No podemos tener las manos pequeñas!!!

Este terminal es una muy buena experiencia de uso. Como imaginas, no está cargado de software inservible (como sí hacen todo el resto de fabricantes), pero podrás instalar lo que quieras puesto que dispondrás de 64 o 128 GB de almacenamiento.

El precio sí me parece algo elevado viendo la competencia. Quizás quieran imitar a Apple con su política de marketing aspiracional. No sé.

ONEPLUS 6

Con lo fan que he sido de Oneplus! Terminales como Oneplus X me tienen el corazón ganado. Un terminal que acabó siendo abandonado en el software y que solo quedó la opción de evolucionar con CyanogenMod o, ahora, con LineAgeOS. Pero es un terminal (el X) que ha sabido envejecer muy bien.

Y hay otros terminales que me convencían mucho. El 3T o el 5 me encantaron. Eran terminales algo grandes, fino y con todo aquello que aprecio de un terminal. Recuerdo:

  • Doble toque para despertar la pantalla
  • Led de notificación
  • Always On Display (o similar)
  • Identificación (con huella o con reconocimiento facial) en el frontal.

Y hay que decir que OnePlus no nos ha dejado en la estacada. Siempre escucha las peticiones de sus usuarios (que son/somos verdaderos fanboys). Corrige los pocas cagadas de software que va implementando de forma rápida y mantiene actualizados los SO de Android durante, como poco, 2 años. Qué más se le puede pedir?!?

El OnePlus 6 viene a corregir algunos fallos que cometieron con el 5T. Creo que éste, fue un terminal precipitado. Empujado por la competencia y las pantallas con mayor ratio, creo que sacaron un OnePlus 6 prematura y la cosa no fue del todo bien. No realicé entrada, pero la experiencia de uso no fue lo suficientemente buena como para poder probar el terminal durante días y poder hacer una entrada en este blog con conocimiento. He de decir que lo regalé a un amigo y él está muy satisfecho. Eso sí, venía de un Xiaomi A1 😉

El OnePlus 6 es un terminal grande. Parece que OnePlus no quiere bajar de medidas estandards. Así como Samsung y Apple que se han quedado con algunos terminales con proprociones pequeñas, los fabricantes chinos (Huawei/Honor, Lenovo, Xiaomi) se han olvidado de cualquier cosa que implique “cómodo”. Todo tiene que ser grande. Y el OnePlus no es menos. Cierto que le ponen en el mismo volumen que antes 6″ cuando antes metían 5’5″, pero a una resolución tan alta que la batería queda penalizada.

Como siempre, la calidad es muy buena, la pantalla muy cercana a Samsung (el hito a batir) y los puntos imprescindibles respetados. Pero la batería ha quedado penalizada por las super-resoluciones. OnePlus era de los pocos fabricantes que tenían un compromiso firme con la duración de la batería, pero esta competición por poner más píxeles por punto tenía que acabar mal. No es que la autonomía destaque en negativo, pero ahora se ha igualado con otros fabricantes. Una lástima.

Una de las funcionalidades que más me ha sorprendido es el reconocimiento facial. Va como un tiro. El más rápido con diferencia. Ni el de Samsung (que hay que decir que no es muy rápido), ni el del iPhone X (que sí es rápido pero no tanto). La sensación que te da al ver tanta rapidez es que el terminal no estaba bloqueado, pero no, repetí la prueba varias veces y todas fueron igual.

Este OnePlus 6 se presenta en 4 colores. El rojo es precioso (aunque salió más tarde), pero el negro con cristal delante y detrás es muy bonito y premium.

Por cierto que OnePlus se ha subido al carro de los planes Renoves (Samsung lo hace y te ahorras un buen dinero si les das tu terminal a cambio) pero ellos lo hacen con cupones descuentos que te aplicarán en futuras compras y no en todos los elementos que venden. Una lástima porque captan tu atención para luego sorprenderte con las limitaciones. En fin.

De nuevo OnePlus no defrauda en la construcción y en su filosofía “Never Settle”. Los precios, siguen siendo muy competitivos pensando en lo que dan a cambio.

IPHONE X

Después de un tiempo sin ponerle las manos a nada “nuevo” (lo entrecomillo porque para mí no hay nada nuevo si no simples evoluciones) de Apple, me decidí por comprar este modelo. Básicamente porque era un diseño disruptivo en la línea habitual de Apple.

Empezaré por el final: Lo devolví a los 3 días.

Estamos en la batalla de disminuir el volumen del terminal aumentando la diagonal de la pantalla. Y el iPhone X está en la batalla de los terminales menores de las 6 pulgadas. Concretamente, las 5’8″. Las 5’5 quedaron para el olvido. Más aun por el invento sacado de la chistera llamada “notch” o “muesca” en castellano.

El reto es conseguir un ratio de pantalla del 100%. Esto quiere decir que todo el frontal sea pantalla. Es algo muy complicado de conseguir. El conexionado y la usabilidad no creo que lleguen a permitirlo, pero los fabricantes lo intentan. Una de las formas de aumentar dicho ratio es hacer una “trampa” que consiste en dejar solo una pequeña parte central superior de la pantalla para meter los sensores de luz y la cámara frontal. De esta forma, liberan el marco superior para poner, ni que sea, las notificaciones y los iconos de señales (wifi y 4g) así como la batería.

Creo que es una solución ingeniosa, pero adolece de factores que, hasta que no los experimentas, no te das cuenta. Y claro, puede ser tarde si ya has hecho la compra. Los aspectos generales que más me incomodan de la solución notch son:

  • Reducción del espacio para las notificaciones
  • Eliminación de cierta información que antes sí que aparecía y que ahora no cabe
  • Fallos de integración de ciertas aplicaciones con dicho notch y que hacen que la visión general en ciertas aplicaciones queden afeadas.

Bien, pues centrándonos en el iPhone X, decir que el notch no me ha gustado (pero ni más ni menos que en otros terminales) y que prefiero que el terminal tenga un par de milímetros más de alto pero que no tenga notch (Galaxy S9, por ejemplo). Aquello que fue lo diferencial en la presentación del terminal estrella de Apple, no me convence. Y lo malo que todos han hecho un “follow the leader” y lo están integrando. No lo veo.

La pantalla del iPhone X, que es Oled, está a años luz de la calidad de los terminales de Samsung. Me parece muy tristes que, la gama más baja de Samsung (100€ aprox.) tenga mejor pantalla que el iPhone X. Los colores del iPhone X son pobres, apagados y sin brillo. Buena definición, pero creo que una pantalla Oled puede conseguir mejores contrastes y colores más vivos.

La parte que menos me gusta de este terminal es el cambio que tienes que hacer mentalmente a la hora de manejarlo. Apple siempre ha sido el rey de la usabilidad, pero en este caso, parece que hayan cambiado 180º en su rumbo. Estoy convencido que la falta de costumbre (o la costumbre de hacer servir otras formas) ha sido un freno en mis sensaciones, pero no soporto que, incluso Apple, haya decidido diferenciarse de lo que, hasta ahora, Apple nos daba. El cambio de cómo se maneja el iPhone X respecto a sus otros modelos es importante y hace que tengas que pensar cómo mover los dedos para usarlo. Aun así, le di una oportunidad. Y se la quité.

Cosas que no me gustan a la hora de la usabilidad:

  • Para acceder al menú de control, tienes que llevar el dedo al borde inferior y arrastrarlo hacia arriba. El problema viene cuando el gesto te obliga a llevar el dedo al límite del terminal. De otra forma no funciona. Y ésto hace que te dé la sensación de que el terminal se te pueda caer, o al menos, notar cierta inseguridad al cogerlo.
  • Para acceder a la multitarea has de hacer un gesto igual que el anterior, pero debes aguantar un segundo con el dedo en la pantalla. Entonces se te abren todas las aplicaciones abiertas. Pero la parte más complicada es que, para eliminar de la lista alguna de las aplicaciones abiertas tiene que localizarla, mantenerla apretada y, cuando aparece el símbolo de prohibido, entonces puedes desplazarla hacia arriba para eliminarla. Creo que con los otros terminales de Apple el movimiento de llamar a la multitarea es más sencilla y la de eliminar Apps en segundo plano, también.
  • Para desinstalar una App de tu iPhone X. Esto no cambia sustancialmente de cómo se hacía desde que iOS introdujo la pantalla con sensibilidad a la presión (3DTouch). Según la fuerza con la que apretes en el icono, te aparece la función de eliminar la aplicación o bien las opciones de 3DTouch que la App tenga. Una vez cogido el truco, y en especial para el iPhone X, cuando acabas de eliminar las aplicaciones, debes darle a un “OK” que aparece en la esquina superior derecha que, si no te das cuentas (porque todos los iconos están bailando delante de tu cara) te quedas en esa pantalla para siempre.

Estos son los 3 grandes puntos que me decepcionan, pero no puedo dejar de olvidarme que hay dos cosas que NUNCA aceptaré y que sin ellas NUNCA volvería a plantearme el volver a Apple:

  • Dual sim
  • Teclados con símbolos en las mismas teclas que las letras (teclados combinados que en Android es lo normal)
  • Que LastPass (o cualquier gestor de contraseñas) se le permita rellenar formularios de log-in. No entiendo qué impide que no sea ya así.

En definitiva, creo que es un terminal de calidad, bien construido y muy premium a la vista, pero Apple tenía que haber realizado un esfuerzo extra en cuanto a la usabilidad. Es un precio muy caro para comprarlo todo y que en épocas cercanas a septiembre (antes de la presentación de nuevos terminales) los costes suelen bajar ligeramente.

GALAXY S9/S9+

Una evolución natural y poco evolutiva del genial Galaxy S8. Un paso, esperamos previo, a la siguiente iteración que Samsung hará la siguiente temporada.

Dedico la entrada a ambos modelos porque, sustancialmente, son lo mismo con pequeñas diferencias.

¿Y qué aporta entonces el S9/S9+? Poco, las bondades son las mismas pero:

  • Han aumentado el peso
  • Han aumentado el grosor
  • Han cambiado la situación del sensor de huellas dactilares. Ahora está en una posición natural
  • Los altavoces son estéreos.
  • El AlwaysOnDisplay (AOD) es sensible a la luz y varía su brillo con lo que ahorra batería.
  • En el modelo S9+ ponen 6 GB de RAM, doble cámara trasera y Zoom óptico 2x

Y la GRAN evolución que Samsung ha introducido en su flagship del 2018: DUAL SIM!!!!!! YUHUUUU!!!

Cuando un usuario que necesitaba un terminal Dual-sim quería un terminal de Samsung, inevitablemente debía recurrir a importar el mismo modelo pero de países lejanos donde Samsung sí saca esas versiones. Claro, te tienes que ir a Arabia Saudí, Vietnam… países en los que, las aplicaciones nativas de Samsung (como Samsung Pay o Samsung Pass) no funcionan en España. Pues ahora, la cosa ha cambiado. Ahora ya podemos disfrutar de terminales oficiales en España de Samsung con Dual-sim.

La experiencia de uso es pura Samsung. No sé si es que ya me he acostumbrado tanto que no sé ver cosas malas, pero es una delicia cómo de suave va todo. Y la insuperable pantalla. He mirado muchos terminales con las nuevas pantallas Oled (LG, iPhoneX) pero nada es comparable con el brillo y el color de las pantallas de Samsung. Al final, me voy a hacer un talibán de esta marca.

Un tema que quiero comentar y que parece que solo sea un tema estético, pero no, es que Samsung no ha caído en la trampa del notch (muesca en castellano). Ningún terminal de Samsung ha caído en la trampa de meter ese incómodo notch que tan poco me gusta. Bien por Samsung.

Quizás, por ponerle una pega, creo que hay un pequeño fallo de diseño a la hora del agarre. El Galaxy S8 era más cómodo. Los bordes laterales eran más redondeados y estaban mejor integrados con los cristales curvos del frontal y la trasera. Al tenerlo en la mano, los S9/S9+ son ligeramente más incómodos de sostener que los predecesores S8/S8+.

Por último, reseñar que también han sacado una versión con 256 GB de espacio de almacenamiento. Pero SOLO para el S9+. Esto, en España. En el extranjero (Alemania, por ejemplo) sí que han sacado al peque de los S9’s con 256 GB. Yo pude conseguir uno y, la verdad, es un espacio inacabable. Ya nunca más tendré que mirar qué me bajo (en cuanto a películas o música) así como aplicaciones y/o juegos.

En resumen, Samsung sigue con aciertos y lo celebramos. ¿Caros? Puede ser. Quizás sí, pero viendo a la competencia directa (Apple, aunque para mí no lo es) el precio suele estar siempre por debajo cuando el producto es mucho mejor.

SAMSUNG GALAXY S8

Esto sí que es innovar! Bravo por Samsung!

Y es que el mercado de los smartphones está saturado. Nadie da su brazo a torcer. Nadie arriesga a dar un giro en esto de los terminales móviles. Todas las marcas siguen sacando terminales prácticamente iguales a sus antecesores. Da miedo sorprender por si no tiene una buena acogido. Eso puede hacerte desaparecer del mapa de best sellers. Un peligro mercantil, sin duda.

Y qué hacen? Pues continuismo. Ni siquiera Apple, adalid del diseño, se la juega. Lleva 3 años sin cambiar un ápice sus modelos. Cambian cosas del interior (que no digo que no sea importante) pero no son capaces de revolucionar.

Y viene Samsung (que no es nuevo) y se atreve a hacer las cosas diferentes. En los modelos Edge (tanto 6 como 7) aposto por las pantallas curvas 3D reales (que interactúan con el tacto). Algo que a no todo el mundo le gusta pero que, al menos, se le ha de reconocer que fue original.

Ahora se han plantado con el S8 y su “pantalla infinita”. Una delicia. Una maravilla técnica. Este diseño sumado a sus incomparables paneles SuperAmoled QVGA es algo que las demás marcas no podrán conseguir. Si acaso Sharp, pero no está presente en el mercado europeo.

El Samsung Galaxy S8 ha conseguido meter 5’8 pulgadas de pantalla en un terminal sensiblemente más pequeño que el más pequeños de los 5’5 pulgadas que puedas encontrar. Una delicia en la mano. Un frontal completamente limpio. Sin botones. Un lujo verlo. Es imposible que no te guste en cuanto a diseño.

Y por dentro, no es peor. Procesadores en 10nm. Lo último de lo último. Potencia sumada a eficiencia energética. All-in-one.

Terminal muy cómodo de usar, nada pesado y que todos los que te rodean lo miran y te preguntan por él. El   terminal del 2017, sin duda (y a la espera de lo que ofrezca Apple en septiembre).

Como pega, que siempre me gusta ser algo crítico con todos, decir que el precio es muy elevado todo y que, según van pasando los meses, el precio va bajando. Supongo que pasado vacaciones y, a las puertas del lanzamiento del iPhone 8 (o como quiera que se le llame), la reducción de precio será más sensible.

Por último, dejadme hablar del sensor de huellas. Este punto es importante porque, a la vista de los comentarios que van surgiendo, parece que tal cual vino (el sensor de huellas), tal cual se va a ir. O mejor que irse, substituir por un reconocedor facial o de iris. Y el Galaxy S8 ya tiene ambos. El motivo de que haya incluido éstos (más innovación si me lo permitís), es que ha tenido que relegar el sensor de huellas dactilares a la parte de atrás del terminal móvil. Entiendo que por el diseño de su pantalla plana y limpia y la imposibilidad de poner insertar un sensor de huellas debajo de la pantalla como parece que Qualcomm quiere conseguir.

He de decir que el reconocedor facial y iris funciona muy bien. He realizado varias pruebas y no es posible engañarle. Seguro que algo se inventan, pero poniendo una foto mía delante de la cámara, el sensor no lo daba por bueno. Eso está bien. El problema que le veo es que, si quieres ver una notificación de un e-mail o un mensaje, el terminal no te va a permitir hacerlo solo sobre la pantalla de bloqueo porque, a poco que reconozca tu cara, desbloquea el terminal. Aunque no quieras. Y eso, no me resulta productivo. A veces, solo quiero mirar las notificaciones para poder eliminarlas. Pues no va a ser fácil con el sistema de reconocimiento facial activado, a no ser que mires el teléfono con mucha inclinación. No sé, no me parece práctico.

Con estas pequeñas objeciones (que igual para ti no lo son) y contando con el precio descendiente que intuyo, el mejor terminal de gama alta del 2017. Compra muy recomendable.

ONEPLUS 5

Y vuelve a la carga Oneplus con otro de sus mal llamados “flagshipkiller” 🙁

Últimamente, Oneplus nos tiene acostumbrados a aumentar la frecuencia en la que saca sus terminales. Si no puede evolucionar un modelo? Pues saca una evolución. Es lo que hicieron con el Oneplus3 y su “hermano mayor” Oneplus 3T. Al poco de sacar el Oneplus 3T (revisado en este blog y en el que lo que más nos gustó fue la inclusión del color midnight black), se han lanzado a sacar el 5.

¿Y por qué no el 4? Pues resulta que el número 4 está gafado en china porque, en chino, el número 4 se pronuncia prácticamente igual a la palabra “muerte”. Por este motivo, han sacado el 5.

¿Y qué ha de nuevo viejo? Como decía aquel. Pues nada. La inclusión del último procesador de Qualcomm de turno y la tan manida doble cámara posterior. Muy, muy novedoso, no sería.

Sin embargo, he de decir que el terminal está muy bien. Como sus predecesores. Es decir, la continuidad del diseño (comparado mucho con el Iphone 7 Plus y que yo no comparto), es una garantía. Si tiene éxito tu diseño, ¿por qué arriesgarse a cambiarlo y que defraude? A mí me gustan sus teléfonos, pero sigo encontrándole la pega del tamaño.

Mi mano pequeña le cuesta acostumbrarse a las 5’5 pulgadas. Al menos, a las 5’5 pulgadas con marcos. Por muy pequeños que sean. Ahora hay una tendencia (que arrancó con el Xiaomi Mix) de hacer terminales con una gran pantalla (incluso más que 5’5) pero que ocupan como un 5 pulgadas. Esto se consigue eliminando los bordes. Algo así como hacer todo el frontal pantalla. Digo yo que se pretende seguir creciendo, pero teniendo en cuenta que solo los altos jugadores de baloncesto pueden manejar terminales de más de 5’5 pulgadas.

Oneplus 5 no lucha por la reducción del tamaño del terminal si no por la continuidad del diseño. Los “manopequeñas” nos tendremos que resignar y optar por terminales que vayan desde las 4’5 a las 5’2 pulgadas. Y como hay cosas buenas…. Pues a por ellas!

Decir de este terminal que sigue teniendo las mismas cosas que me gustaron de sus predecesores y que le saca una gran ventaja a sus competidores. Entre ellas destacaría:

  • Meter mayor batería y autonomía en un terminal muy fino.
  • Botón capacitivo. No hay sistema mecánicos de pulsación a parte del volumen y el botón de encendido.
  • El tema “Oscuro”. Algo MUY fácil de hacer y que parece incomprensible que no todas las marcas lo hagan. Un sistema de ahorro de energía muy importante.
  • 8 pedazos de GB de RAM. Necesarios? No, pero el terminal va como un tiro.

Y en la parte negativa, lo único que le veo es que NO se puede programar el “No Molestar”. Oneplus quiere seguir defendiendo a capa y espada su Alert-Slide (botón lateral físico para pasar a silencio y a no molestar, como lo tiene iPhone) y no quiere meter la opción de programar el silencia. Es una crítica pero que sepáis que es un problema solventable con una pequeña App que se llama Tasker que permite programar esos silencios. Pero no estaría mal que OnePlus atendiera esta petición que sé que se le ha hecho. Y he de decir que Oneplus es de los fabricante que mejor contacto tiene con sus usuarios. Con diferencia.

Si te gustan los terminales de 5’5 pulgadas y Android es tu sistema, creo que es el mejor terminal que puedes comprar hoy en día. Bueno, con permiso del Galaxy S8 que en breve comentaremos en este blog.

Compra recomendada para “manosgrandes” o quien no le importa tener que manejarlo siempre con dos manos.

SONY XPERIA XZ

Tuve mi época de Sony’s Xperias. Era el fan número uno. Un gran defensor de la marca. Bueno, y sigo siéndolo, pero no en su segmento de smartphones.

El motivo principal de este cambio es que descubrí el ahora desaparecido Cyanogenmod. Este sistema operativo alternativo te permitía “toquetear” mil parámetros de configuración del terminal. Cosa a la que te acostumbras muy rápido. Y la vuelta atrás es muy difícil. Fruto de este hábito, la  situación del menú de navegación de Sony, comenzó a hacérseme incómodo. Acostumbrado a que el botón “hacia atrás” estuviera a la derecha del botón “home” en Cyanogenmod, Sony lo ponía a la izquierda del botón “home”. Me es incómodo acceder con el pulgar (dedo que suelo utilizar para manejar el menú de navegación) llegar a la izquierda inferior de la pantalla. Si a esto le sumamos que otros terminales móviles ya han modificado Android para permitirte intercambiar estos botones de navegación (aceptando que al usuario le gusta es personalización), es lógico pensar que uno se acostumbre a ello.

Pero Sony no lo ha hecho. Sony prefiere mantenerse más cerca de Android Stock (que también usa la misma configuración) por lo que, desde mi criterio, tiene un punto negativo.

El otro punto negativo que tiene, y es de mayor importancia, es que todos mis terminales son Dual Sim. El motivo de esto es que manejo una línea profesional y otra particular. Me gusta distinguir por dónde me entra una llamada. Y me gusta decidir cuándo es mi momento personal y cuándo el profesional. Para distinguirlo, uso diferentes tonos de llamada. Incluso, en mi terminal de fin de semana/festivos, la línea profesional tiene asignado el tono “ninguno” para que no me moleste. Me entero que me han llamado cuando miro el teléfono, pero la llamada no es intrusiva en mi descanso. Bien, pues todo esto, solo lo puedo hacer si el software que controla Android permite configurar diferentes tonos de llamadas para las diferentes líneas de teléfono. Y Sony, que lo hacía hasta Marshmallow (Android 6), ha decidido eliminarlo. Puede parecer una nimiedad, pero para mí es imprescindible.

He leído en diferentes blogs técnicos de Sony que dicen que no se puede hacer. Es algo muy extraño cuando marcas tan importantes como Xiaomi, Samsung o Oneplus, sí lo pueden hacer en Nougat.

En cuanto al diseño, Sony no ha variado mucho el estilo que ha venido realizando en toda la serie Z. Creo que no es del todo mala la idea y que la continuidad les hace diferenciarse de la competencia con un estilo propio. Cristal delante y detrás con la ya superusada curvatura 2.5. Un terminal algo voluminoso, pero cómodo en la mano.

Lo mejor de todo, y creo que es el punto diferencial con el resto de fabricantes que no usan un panel Amoled/SuperAmoled, es cómo muestran los colores en el panel IPS. Creo que Sony es, en este punto de la pantalla, quien mejor explota la tecnología IPS. Tienen un sistema Triluminos que aviva los colores en un panel que, normalmente nunca le sacan el resto de fabricantes.

Tiene un coste algo elevado para la media, pero es cierto que la calidad es también mayor. Ofrece un sistema de batería Stamina muy personalizable que te permitirá sacarle jugo a una batería que, ya de por sí, es muy buena y, de nuevo como referente, la cámara de fotos.  Rápida, precisa, pero algo de pobreza a la hora de reflejar los colores.

Hay que recordar que Sony es uno de los fabricantes que mejor continúa el soporte de actualización de Android de todo el mercado. Tan pronto sale una versión nueva de Android, Sony confección un calendario de lanzamiento que cumple a rajatabla. Algo meritorio en un mercado tan y tan fragmentado.

Si eliges la opción del Xperia XZ mono-sim, creo que podrás gozar de este terminal.

Un compra recomendada si no tienes problemas de presupuesto.

ONEPLUS 3T MIDNIGHT BLACK

¿Qué puede llevarte a comprar un modelos como el 3T si ya tenía el 3? Pues es una respuesta muy sencilla, el diseño en color negro puro. Algo que, desde el principio, eché de menos. Me encanta el color negro en todo el terminal. La mayoría de modelos de móvil que salen en negros, lo estropean con los bordes grises, con detalles en otros colores. Hacía mucho tiempo que, desde el Galaxy S7 Pearl Black negro o el nuevo iPhone 7 black (o el Piano Black), no salía un modelo que fuera negro al 100%.
Oneplus ha podido percibir que es una demanda generalizada y lo ha creado. Pero no es más que eso, diseño negro puro. Con todo lo bonito y con todos los riesgos que ellos conlleva (a nivel de roces o golpes).3
A nivel técnico, Oneplus 3T aporta mejoras en el procesador y en la batería. Todo ellos sin perder potencia ni autonomía. Un buen trabajo de diseño funcional.
Si habéis leído algunas de las entradas de este blog, sabréis que OnePlus es mi marca favorita. Siempre acierta. El binomio hardware/software es perfecto. Actualiza siempre muy rápido (la primera en traer 7.1.1 a un terminal NO Google) y con una comunidad de desarrollo leal y muy potente.
Si quieres cambiar de terminal, no te molestan sus 5’5 pulgadas y el precio es contenido, SIN DUDA, éste es tu terminal.

MICROSOFT LUMIA 950

Hacía tiempo que no traía a este blog un terminal con sistema operativo Microsoft. El motivo es bastante simple, no hay muchos en el mercado. Y eso solo puede significar una cosa, los fabricante no quieren apostar por este sistema operativo.
Vamos al lío.
Un terminal elegante, profesional, ligeramente grueso y pesado y muy, muy profesional. Si en algo destaca Microsoft en su diseño de productos, es que parezca (a veces incluso funcionan como) profesionales. Este terminal lo es y mucho.
La pantalla amoled se ve de maravilla y el sistema de Tiles (baldosas) es, cuanto menos, diferente.
En su versión 10 (del SO) la cosa a mejorado sensiblemente. Estéticamente no ha cambiado mucho, pero los menús y las opciones son mucho más intuitivos. Mucho más cercano a los menús de iOS o Android.
Configurar el terminal por primera vez no es del todo muy fácil. Digamos que el proceso sí, pero el problema comienza cuando debes configura tu cuenta. En entonces cuando tienes que decidir si utilizar como principal la cuenta particular o la profesional. Está bien que te lo permita, pero las implicaciones de decidir cuál usar como principal serán para siempre si no quieres resetear el terminal. Por lo tanto, valora si compraste algún software o multimedia con una de las cuentas porque no lo podrás disfrutar si utilizas la otra cuenta como configuración inicial.
A nivel de funcionamiento normal es terminal es potente, la pantalla muy fluida y los menús rápidos. Lo que menos me gusta de toda la parte del software es la gestión de las notificaciones. Mucho tienen que acercarse a iOS y Android…
Las aplicaciones típicas (Facebook, Twitter, Flipboard…) les cuesta como actualizarse. Se tiran más tiempo del normal. Igual es que Android e iOS nos han malacostumbrado.
Como parte negativa he de decir que lo más decepcionante es la batería. Todo y que parece bastante (3000mAh), la velocidad de consumo asusta. Te durará para un día justito. Eso, si no tiras muchas fotos o grabas vídeos.
La parte más positiva es la cámara. Desde mi punto de vista, los mejores vídeos que he visto en un terminal móvil. A nivel de fotos, está a la altura de los mejores del mercado.
Dedico un punto y a parte al tema de Continuum. Continuum es un sistema que, cuando conectas este terminal a un aparatito que se llama Windows Dock, puedes utilizar el móvil conectado a un monitor como si fuera un PC. En el dock, conectas el monitor, un teclado y un ratón e voilà, ya tienes un “PC” en tus manos! Pero no, no es del todo así 🙁 Continuum es una promesa. Una buena opción de futuro, pero aun está muy verde. Excel, Word y PowerPoint funcionan muy parecido a un PC, el cliente de correo quizás también, incluso Horizon View para ejecutar un escritorio virtual, también. Pero encontrarás a falta la velocidad y la productividad que te dan el uso normal de atajos de teclado y ratón que, con Continuum, de momento, no vas a tener. Eso sí, de verdad que me parece que es muy prometedor.
Si no tienes más opción (porque te lo han regalado o porque es de empresa), no es malo, pero si estás acostumbrado a otro SO…. te costará un poquito. Igual, hasta te haces profeta de Microsoft! 😉