GOOGLE HOME MINI

Ha llegado la moda de los altavoces portátiles. Pequeños altavoces con batería que se enlazan por bluetooth con tu móvil y que te permite disponer de música con una calidad más aceptable que la que dan los altavoces de los smartphones actuales. Por muy gama alta que sean, los altavoces suelen sonar pobres.

Y realmente sorprende la calidad que consiguen estos pequeños altavoces. ¿De dónde sacarán tanta potencia? El caso es que suenan bien.

Pues el tema de las altavoces es la primera batalla que tienen los grandes fabricantes para ofrecer a los usuarios.  Ahora, estos altavoces han evolucionado a algo más. Se han convertido en asistentes personales. Tecnologías que pretende ayudar en tu día a día. Poner música, hacer una búsqueda de alguna compra, saber el tiempo, enviar un mensaje o un e-mail a alguien…. Todo ello, además con la voz.

Los famosos Siri, Alexa, Cortana o OK Google, metidos en un altavoz y que, además, tengan la capacidad de entender qué necesitas, interconectarse con otros elementos smart de tu casa o entorno y ejecutar acciones que te sean de utilidad.

Promete pero, ¿Realmente es funcional? Pues no, no lo es. Creo que las marcas pretende “forzar” la máquina de la inteligencia artificial (IA). Ponerla en el mercado pronto. Hacer que el gran público la conozca y, ya para cuando se pueda, hacer cosas que sí que sean útiles y funcionales.

Mi experiencia con todos los asistentes es decepcionante. Todos pretenden imitar a una persona que razona, pero es muy fácil ponerles en aprieto. El motivo de que estén tan limitados es la propia tecnología. Y es que no es fácil integrar en una aparatito un “señor/señora” que atiende cualquiera de nuestras peticiones. Soy consciente que son pasos necesarios que debemos dar para que podamos llegar a una situación más rica en acciones. Pero también creo que se están precipitando. Y la competencia, que debería tener muchas cosas positivas, está lanzando a la desesperada a fabricantes a sacar cualquier cosa que parezca que va a tener IA y que nos complazca en cada una de nuestra peticiones.

Dejando estos puntos claros, indicar que el gadget del que trata esta entrada es perfecto para hacer las pocas cosas que, como os decía, se pueden hacer. Es pequeño, consistente y con un tejido muy agradable en el frontal. Tiene 4 leds que se iluminan para darte a entender diferentes estados (escucha, habla, analiza, busca…) y una voz MUY agradable y MUY humana (femenina) que tiene una calidad sublime. Sin duda es lo mejor que he escuchado en tiempo. Y me sorprende cómo algo tan pequeño tenga esa calidad. Y más por el coste que suelen tener (no más de 60€).

En la práctica, OK Google te ayudará en saber el tiempo, poner una canción o ver una película (si lo enlazas a ChromeCast como tengo hecho yo). Cosas que, si bien es cómodo, tampoco cuesta tanto hacer desde un smartphone con los dedos!

Este Google Home Mini me lo envió directamente Google como beta-tester (cosa que em encantó!) y estuve probándolo durante un par de semanas antes de que llegara al mercado. Lo probé y saqué estas conclusiones que expongo hoy en esta entrada del blog. Y de la misma forma se lo comuniqué a ellos. Creo que hay que hablar claro y llano para que las propias marcas también sepan dónde hay que mejorar o cómo implementar nuevas funciones.

Es un camino que justo acabamos de empezar a caminar y que parece ilusionante. Estaré atento a lo que nos depare el futuro para comentarlo en este blog.

SONY XPERIA, SIEMPRE

Pues quizás sea fruto tan solo de una apreciación personal pero creo que llevo un recorrido de análisis suficientemente largo como para tener un criterio objetivo. No tiene que ser acertado, solo objetivo.

Sony es un fabricante japonés. Este hecho, que puede parecer falto de argumento, coge peso cuando echas un vistazo a su filosofía de vida. Es el único fabricante japonés que llega a nuestras tierras. El resto de fabricantes se reparten por Asia. Y no es que estén mal sino que Sony tiene otros criterios de calidades y de construcciones. También de diseño, ¿por qué no?

Sony cumple con todos los requisitos que le reclamo a un terminal:

  • Led de notificación customizable
  • Activar pantalla con doble toque
  • “Ok Google” desde reposo
  • Dual-sim (Z3 Dual o el M4 Aqua)
  • Actualizaciones al día (Y por Dios que Sony cumple como el mejor!)
  • Botón directo de cámara
  • Diseño elegante
  • Gran duración de bateria. Más aún con su sistema Stamina, el mejor optimizador de energía que he visto

Y porque a cada renovación que sacan mejoran la anterior.

Eso sí, no se libran de alguna “cagada” como el Z3+ (llamados por Japón Z4) que fue un fiasco. No por culpa de Sony sino de Qualcomm, pero Sony podía haber testado mejor ese procesador para decidir no meterlo en uno de sus buques insignia. Y eso es “cagada” de Sony, sin duda.

Otra cosa que cada vez valoro más de Sony es que, cada vez más, la capa de personalización y el software que trae propietario es cada vez menor. La customización del launcher es mínima y las aplicaciones propias que mete son escasas y, a la par, muy útiles.

¿Significa esto que dejaré de probar otras marcas y/o modelos? No, no sería el objetivo de este blog 😉 Pero estoy convencido que cada producto Sony que pase por mis manos, reforzará esta idea que expongo.

MOTO HINT

Motorola es un experto en smartphones. Digamos que es el más veterano de los constructores. Mucho antes de que existieran terminales Apple, Samsung o Sony, Motorola estaba aburrida de hacer teléfono móviles. Verdaderos “ladrillos” al principio y montones de patentes en adelante.

Pero de lo que hablamos aquí no es un terminal. Y es que en los planes de Motorola ya no solo se esbozan smartphones sino que está dándole mucha importancia a los accesorios. Lo que rodea a los smartphones. El éxito empezó con el Moto 360 y ahora han lanzado Moto Hint.
Moto Hint no es otra cosa que un auricular bluetooth. Nada  nuevo parece no? Pues sí lo es. Y la novedad reside en lo original del auricular. Es minúsculo, ligero y con una tecnología sorprendente. El auricular se introduce en la oreja (viene con diferentes opciones de adaptadores de silicona para los diferentes tamaños de orejas) y, justo en ese momento, se activa y se empareja al smartphone. En cuanto lo extraes, se desconecta. Simple y funcional. Es una forma de eficiencia energética muy práctica. A la práctica funciona tal cual lo cuento, no hay sorpresas. Quizás la única sería que si lo dejas mucho tiempo fuera de la oreja, se apaga. Siempre buscando la eficiencia. Y la razón de ser así es que el Hint cuando lo sacas de laa oreja está pensado para que descanse en una “cuna-receptáculo” que lo guarda, protege y carga a la vez. Es como un cargador de batería externa, pero con un hueco ergonómico para el Hint. Muy bonito, por cierto.
El sonido es claro y tan alto como quieras (hasta ser molesto, si quieres). Se contesta y se cuelga con un leve toque superficial al Hint. Además, y esto es muy chulo, responde a “Ok Google” para indicarle al smartphone otras acciones más que la simple llamada. Todas las acciones que puedes hacer con “Ok Google” las puede pedir a Moto Hint. Y funciona tal cual. Simple.

Estéticamente es muy bonito (aunque sea diminutamente bonito) y no es muy llamativo cuando lo llevas puesto. Esto hace que se quite un poco la vergüenza de llevar un manos libres de oreja.

Compra recomendable para todos aquellos que busquen un manos libres bluetooth.

Moto 360

El wearable más deseado (con permiso de la maqueta iWatch) para este 2014. El reloj de los relojes. Y no es cosa mía, no. Lo es porque los datos lo dicen: no hay stock. Y no lo hay desde hace tiempo. Uno podría llegar a pensar que se han producido pocos y es posible, pero creo que no, creo que, ahora que lo tengo en las manos (muñeca), está justificado.

Es el primer smartwatch que se diseño con esfera redondo y con sensor de luz ambiental. Aunque pueda parecer baladí, no lo es. Y digo que fue el primero en ser diseñado porque no fue el primero es ser puesto a la venta. Bueno sí, si contamos con ambas características, pero no por separado. El primer reloj que se puso en el mercado con esfera redonda fue el LG Watch R. Pero no tenía sensor de luz ambiental. Mal. El primero reloj que se puso a la venta con sensor de luz ambiental era el Sony Smartwach 3 (entrada en nuestro blog). Pero no tenía la esfera redonda sino cuadrada. Algo deportivo.

Lo que hace al Moto 360 muy atractivo es que tiene la absoluta apariencia de un reloj de vestir. No hace falta tener mucha experiencia en relojes para darte cuenta en poco tiempo de que no es un reloj normal.  La pantalla se ilumina y apaga con cierta frecuencia.  Recibe notificaciones constantemente y la pantalla tiene un brillo inusual 😉

Es cómodo de usar (bueno no es una exclusiva del Moto360 sino de cualquier smartwatch con Android Wear) y el mayor fallo que tenía (la duración de la batería)  ha quedado solucionada con la actualización a Lollipop. Antes de la actualización duraba un día y muy poco.  Después,  dos días bien.  No es que sea mucho,  pero para un reloj con una batería tan pequeña y con tanta notificación no está mal.  Ya vendrá el iWatch para demostrar que no 😉

El smartwatch más recomendable que hay hasta el momento. No mejora el software,  pero sí el diseño.  El todo,  lo hace mejor.

SONY SMARTWACH 3

Ala! Otro producto más de Sony! Pero no es casualidad ni oobsesión. De verdad que os digo que la calidad de los productos es brutal comparado con la competencia. No puedo convenceros con la palabra pero deberíais probarlo 😉

Este es el tercer smartwatch de la marca Sony. El primero no lo toqué. El segundo sí (entrada en el blog) y era realmente algo muy bueno comparado con la competencia que tuvo en su momento (Pebble o Cockoo). Pero en esto que apareció Android Wear: un sistema operativo ligero y adaptado para wearables (portables) y revolucionó el mercado. Los primeros que sacaron un smartwatch con Android Wear fue LG con su LG G Watch (entrada en el blog) que es un reloj muy bueno pero con algunas pequeñas carencias (sensor de luz ambiental y batería). Es verdad que el primero que sale, arriesga. LG arriesgó y le ha salido bien.

Pero Sony es Sony y ha esperado un tiempo hasta sacar esta versión 3 de sus Smartwatch. De hecho, había incertidumbre en saber si iba a seguir con un smartwatch con software propio o bien tirarían de A. Wear. Finalmente tiraron de Wear y yo lo celebro. Pero no ha quedado ahí su apuesta tecnológica. Han añadido en un reloj similar al LG G Watch, un sensor de luz ambiental (hace crecer la duración de la batería), más batería y GPS integrado. Todo lo que necesitas para loggear tu vida sin necesidad de smartphone emparejado. Que si lo tienes mejor, pero sin él, también puedes. Luego sincronizar y listo! Bien, de nuevo, por Sony.

He de decir que prefiero el diseño redondo de los relojes clásicos, pero si debe ser cuadrado, éste de Sony es mejor que el LG. Es una cuestión de gustos y no os debe servir como referencia.

Una cosa que me ha resultado muy curiosa y realmente práctica es la forma de cargalos. Como seguramente ya sabéis, todos los smartwatch se cargan con una base de carga con conectores imantados. No es que sea un problema pero, en mi caso, que uso un dock multibase con varios conectores microusb, me gusta poder cargar todos mis gadgets en el mismo dock. Cosa que no puedo hacer con las bases de carga. Sony también ha pensado en esto :). Sony a puesto una entrada microusb de carga y, además, la esfera se puede extraer de la correa para que puedas cargarlo mucho mejor. 12 points otra vez para Sony. Tanto cuesta pensar en estas cosas e implementarlas?

La pega. La pantalla tiene un brillo “raro”. No es que se vea mal ni peor que la competencia, digo que es algo “raro”. Es como una intensidad por encima de lo normal que hace que los negros no sean un oscuros. No sé, igual es percepción mía pero….

Mi mejor elección en formato cuadrado es este Sony Smartwatch 3. En formato redondo, espero poder probar en breve probar el Moto 360. Ya os contaré.

LG G WATCH

Y llegó la era de los wearables (portales). Los wearables son gadgets que se llevan encima pero que disponen de cierta “inteligencia” y capacidad de interactuación con nosotros, nuestro entorno o algún otro gadget. Se viene hablando de estos accesorios desde hace mucho tiempo. De hecho, se podría decir que existen desde hace tiempo. Existen ejemplos desde hace algún que otro año tipo Pebble, Fitbit, o cualquier objeto relacionado con la monitorización de la salud. Incluso, comienzan a aparecer sistemas que pretenden ser centros de concentración de wearables, un ejemplo: https://thethings.io/

El gadget que nos ocupa es un reloj. Como tal no hay una gran novedad. Ya hemos comentado que Pebble (sin pantalla táctil) lleva en el mercado varios años. Incluso Sony con su smartwatch (ya en segunda versión) es un buen ejemplo. Lo que tiene de especial este accesorio es que lleva como sistema operativo Android Wear. Una versión reducida de Android Stock y que viene a cerrar el círculo de un ecosistema basado en Android. Y es un movimiento lógico viendo la posibilidad de que Apple saque en breve su iWatch.

Desde que en Mayo Google anunciara el lanzamiento de Android Wear, han aparecido tres opciones de smartwatches: Samsung Gear Live, LG G Watch y el futuro Moto 360 de Motorola. Excepto el último, los otros están disponibles. Había que elegir para probarlos y elegí la opción de LG porque Samsung me tiene un poco cansado y porque LG dispone de mayor vida de batería. Algo importante para gadgets tan pequeñitos y de uso continuo.

Decir que el sistema se ve, sobrio y escaso en opciones. Algo que ya esperaba debido a su reciente nacimiento. Pero de la misma forma decir que espero un futuro muy prometedor si la comunidad de desarrolladores lo apoya. Sé que Google hará esfuerzos para que acaben apoyándola.

En la actualidad, el reloj sirve para pocas cosas. Algunas de ellas:

– Contador de pasos
– Receptor de notificaciones
– Control de entrada de llamadas
– Control de pistas de música
– Información de Google Now (escasa, también)
– Indicaciones de gMaps

Además, el reloj responde a la orden “OK Google” y te permite realizar acciones de voz como enviar un mail, llamar a alguien, escribir un SMS (ojo, nadie atiende a la necesidad de enviar Whatsapps) y un corto listado de cosas más.

La integración con el smartphone (un Motorola X en este caso) es sencillísima por medio de la App Android Wear (originales eh?). No tienes que hacer nada en absoluto. Algo que lo diferencia bastante de las opciones Pebble o Smartwatch2 de Sony. Una vez que queda emparejado por medio de la aplicación, ya no tienes que hacer nada en absoluto. Punto para la simplicidad.

Sin embargo, encuentro a faltar algunas cosas que en el Smartwatch2 de Sony sí funcionan y que parecen de pura lógica. Funciones tan básicas como usar el reloj para gestionar el smartphone: poner en silencio o vibración, consultar el nivel de batería del smartphone, activar/desactivar la wifi del smartphone.. Cosas que deberían parecer triviales y que Sony ha tenido en cuenta y Google no. Punto para la integración de Sony.

Estéticamente, me gusta mucho más el futuro Moto 360 (pantalla redonda), pero tiene pinta de que nos va a hacer esperar más de la cuenta 🙁

Es recomendable una compra de alguno de estos smartwatches? No, diría que no. Es cierto que es un sistema de notificaciones cómodo de ver y que te quita la necesidad de mirar el teléfono, pero a parte de esto, mucha más utilidad no tiene. Eso sí, tiene un potencial enorme y no sería de extrañar que fueran incorporando nuevas e interesantes funcionalidades.

FITBIT ONE

Como sabéis, ya redacté una entrada para el Jawbone Up. Uno de los múltiples gadgets que van saliendo de control de actividad. En el caso del Jawbone Up, lo que menos me convenció fue el formato. Nunca he sido amigo de las pulseras y pensé que esta al ser gomosa no molestaría. Nada, que no la soporté tampoco.

Y esto me hizo buscar por una alternativa. Encontré Fitbit One. Un gadget que puedes llevar encima. Tiene el tamaño de la mitad un de un dedo meñique (no sabía con qué compararlo. Se nota no?). Lo puedes llevar a modo de pinza en la cintura puesto que trae un soporte para ello. Es como normalmente lo uso. Llevarlo de esta forma es olvidarte que lo llevas.

Funcionalmente, no aporta más que cualquier otro gadget. Cuenta pasos y escalones. Si configuras bien el software con el que viene, puedes ir añadiendo las comidas que haces y te lleva un control de calorías quemadas versus las ingeridas.

La batería tiene una duración enorme. Durante dos semanas de uso, todavía no me ha salido un mensaje de que lo cargue. 24 horas encendido. Muy bien.

Nada más. No aporta nada más.

Un hecho a destacar es que SOLO funciona con iPhone y se conecta por medio de bluetooth. Configurarlo es muy fácil y siempre que el Fitbit One puede, se sincroniza con el iPhone que lo tengas emparejado. Luego te muestra el histórico de tu actividad y listo!

Hace falta? No, en absoluto, lo que ocurre que soy un pequeño obseso de las actividades y mira, lo uso para llevar un registro de actividades. Uno más.

Compra recomendada? Pues no sabría que decirte. Si quieres un gadget que registre actividad, sí. Sino, ni le prestes atención 🙂

JAWBONE UP

Uno más de los gadgets que están saliendo relacionados con la salud o lo más conocido como “estilos de vida”. Vamos, un sistema para monitorizar tu actividad.

Es una pulsera que va registrando básicamente dos cosas: tus pasos (función de podómetro) y horas de sueño (con intensidad del mismo).

Es de caucho. Está disponible en varios colores (yo elegí azul) y en varios tamaños (mediano). No es muy incómoda de llevar aunque hace falta un pequeño periodo de adaptación.

Su funcionamiento es muy básico. Cargas la batería, que dura aproximadamente 10 días, y te la pones. Cada 2 días la conectas bien a un smartphone (Android o iOS) o bien a un PC o Mac. Cuando lo conectas carga los datos registrados y te ofrece un visión estéticamente muy conseguida de lo que has dormido y caminado. Se puedes establecer retos o metas y puedes controlar cuándo has tenido uno de esos días “perros”.

Jawbone Up tiene una versión inalámbrica que se conecta por Bluetooth 4.0 y que transmite a tiempo real los datos a un smartphone. Es una funcionalidad buena, pero por contrapartida, consume más batería y tienes que cargarla más a menudo.

Existen multitud de opciones actualmente que pueden hacer lo mismo. Incluso Apps para Android o iOS que aprovechan sus chips que controlan ya los pasos. Lo que me hizo decidir por Jawbone fue que funcionaba en cualquier sistema y que no tenía porqué conectarse por Bluetooth cosa que alargaría la vida de la batería.

Es un poco innecesario este tipo de gadgets, pero me llamaba la curiosidad saber qué tipo de actividad y de descanso hago. No creo que me haga variar mi comportamiento, pero si entender qué hago a lo largo de los días y semanas.

EDIFIER LUNA ECLIPSE

Vuelvo a hacer hincapié en mi enfermedad: soy un verdadero audiófilo. Años y años relacionado con la producción musical (siempre en entorno amateur, por supuesto) han hecho de mi un crítico irremediable de las calidades de los productos tecnológicos relacionados con el sonido. Y, cómo no, los altavoces son mi debilidad. Creo que, de la misma forma que alguien nace rubio, yo he nacido con una cierta sensibilidad auditiva que me permite distinguir dónde hay un productos de calidad y dónde un producto mediocre.

He de confesar que Edifier es un fabricante del que no había tenido conocimiento jamás. De hecho, y esto es culpa del verbo “googlear”, no sé cómo llegué a ellos. Pero estoy contento de haber llegado. Era un riesgo asumir una compra como esta por Internet (como suelo hacer el 90% de mis compras para las pruebas), pero el estar familiarizado con los procesos de devolución, el riesgo se minimizaba. Evidentemente, antes de comprarlos, recorrí foros de opinión de este sector (cosa que recomiendo encarecidamente como es lógico viendo este propio blog) para ponerme al día.

Edifier Luna Eclipse son unos altavoces 2.0 sin aditivos. Y digo sin aditivos porque es muy fácil conseguir sonidos más excelentes si a cada rango de frecuencias le dedicas un hardware específico (graves, medios y altos). Digamos que aquí vale el “divide y vencerás”. Lo difícil de los equipos 2.0 es cubrir todo el rango de frecuencias audible por un ser humano (20Hz-20KHz, en el mejor de los casos) y hacerlo de una forma digna. Los Luna Eclipse lo hacen no dignamente sino mejor.

Son unos altavoces que ofrecen una doble conectividad:
– Inalámbrica por Bluetooth
– Cableado con una entrada auxiliar In mini-jack

El bluetooth y la calidad de sonido están algo reñidos. No está mal por ahorrar cables, pero al final se suelen oír ruidos ajenos a la fuente del sonido. Solo aparecen a veces y de forma muy disimulada, pero están. Yo siempre los conecto, si puedo, por medio de cables físicos.

La primera prueba que me gusta hacer con unos altavoces es poner dos tipos de canciones. Una de Heavy Metal y otra del Tecno más progresivo. El motivo es que son dos estilos de música en los que abusan de ciertas frecuencias y de forma muy distintas. En el Heavy Metal los medios y los agudos y el Tecno en los bajos (muy, muy bajos) y los agudos. Bien, la primera vez que los escuché supe que había acertado. Sonido muy fiel (todo lo fiel que el tamaño les permite, claro) y muy claro. Los bajos suenan a eso. Son muy presenciales y de impacto. Los medios son dignos sin destacar y los agudos son cristalinos. Nada metálicos. Sin gruñidos. Lo que más me ha sorprendido es el resultado de los bajos. No me es fácil comprender cómo unos equipos de apenas 20 cm de altura pueden tener esos bajos. Tened en cuenta que unos bajos con carácter necesitan de un mínimo de 15” (equivalente a un diámetro de unos 35 cm), y estos altavoces son muy pequeños. Aquí es donde tiene mérito el ingenio de Edifier. En la parte trasera de los altavoces (muy bonitos en su diseño) han enfrentado verticalmente dos altavoces de bajos que “suman” la potencia para dar una respuesta impresionante. Realmente sorprendido.

Los altavoces vienen con un mando a distancia útil. Recordad que para un buen uso de los volúmenes, la fuente debe emitir a un volumen alto (sin pasar del 90%) y ser el altavoz quien controle la salida final.

Diseño precioso.
Sonido de calidad.
Precio muy contenido (existen equivalentes en calidad que los doblan en precio)

Para presupuestos de menso de 200€ son, sin duda, una muy buena elección.

B&W C5

De sonido tratamos de nuevo. Uno de mis temas favoritos si seguís este blog (no os dé vergüenza reconocerlo :P).

Y como ya sabréis también, Bowers & Wilkins es una de mis marcas favoritas en la construcción de cualquier cosa que emita sonido. Sonido de calidad.

Esta vez se trata de unos auriculares in-ear con una calidad sorprendente. Decir antes que nada que, por física pura, los auriculares intraaurales, tienen muy difícil igualar la calidad de sonido de otros equipos que tienen mayor espacio para desarrollarse. Es decir, que a mayor volumen o dimensión, mejor capacidad de reproducir mejor cualquier rango de frecuencia de sonido. Lo dicho, es simple física.

Los mejores constructores de este tipo de auriculares no se diferencian mucho en la calidad ofrecida. Y esto es debido a las limitaciones de la construcción de elementos tan pequeño que deban caber dentro de una oreja. Aún así, se consiguen fidelidades bastante elevadas en el habitual rango de los 20-20Khz. Eso sí, no todos lo consiguen de forma lineal en todo el rango.

Los auriculares que nos ocupan tienen como diferencias destacables el diseño de las “gomas” que se introducen en la oreja, el material del cable (Kevlar) y la forma que éste sirve para hacer de sujeción en los dibujos naturales de la oreja. Aprovechar las “dobleces” de la oreja para que el cable se adapte a ellas y se sujete con mayor seguridad.

Como punto malo, el control de volumen de de control de pista que lo han querido hacer muy bonito pero no es muy práctico. Cuando quieres subir el volumen, a veces pones la pista en pausa. O al revés.

La calidad del sonido es muy elevada pero no se acerca a la calidad de las grandes marcas en la gama de los circumaurales (auriculares que rodean la oreja). Lo mejor de la calidad es la fidelidad de las frecuencias altas. Muy brillantes sin ser “chisposas”. Lo metales, las guitarras solistas o las voces del “Metal” suenen muy bien. Sin embargo, los bajos los encuentro ligeramente débiles. Son identificables, pero no contundentes. Dicho sea, a todas las marcas les pasa lo mismo.

El margen de precio de estos auriculares harán que te pienses el comprarlos, pero para mí son muy buenos para momentos de paseo en solitario, de autobús o de viaje (el espacio que ocupan son recomendable para llevar más que unos más voluminosos aunque suenen mejor)

Si el sonido te apasiona, son los que debes comprar ( a la par que los BeoPlay H3 pero éstos son mucho más caros)

Más información: http://www.bowers-wilkins.eu/Headphones/Headphones/C5/overview.html