SURFACE PRO 3

Usuario de Mac desde hace 6-7 años. Venía del mundo Windows. Era un standard y, me gustara o no, había que usarlo para un mundo empresarial homogéneo. Con Mac, te acostumbras rápido a sus bondades. Cosas simples e inconfusas.

Por temas empresariales, hemos optado por usar escritorios virtuales. Creo que es un gran avance tecnológico para las empresa (ya trataré este tema en otra entrada) y llevo trabajando con Windows 7 en un escritorio VDI bajo VMware desde hace casi dos años. Esta experiencia me ha hecho comprobar lo que ha mejorado Windows en sus sistemas operativos. Más con Windows 8 y 8.1. Y sin dejar de ser un standard.
Sumado a esto, en la empresa también decidimos hace tiempo apoyarnos en “la nube” para externalizar servicios que nos eran críticas para nuestras comunicaciones (básicamente e-mail y centralita IP). Total que llevamos mucho tiempo trabajando con escritorios virtuales y Office365 (incluyendo Exchange365). Esta situación ha hecho que mi visión haya cambiado y que haya apreciado la standarización de Microsoft.
El único punto que me frenaba era que el hardware que tenía que podía encontrar en el mercado era, o bien un intento de copia de mi apreciado Macbook Air, o bien diseños feos o malos. Hasta que llegó Surface Pro 3. Fue como un “amor a primera vista” 😛
Es una tablet profesional. Una tablet “made in Microsoft” lo que me da la garantía global de que un mismo fabricante se responsabiliza del software y del hardware (cosa exclusiva de Apple hasta hacía poco).
SFP3 (abreviatura de Surface Pro 3) es una tablet mejor que iPad y es un portátil mejor que MacBook Air. Es mucho más potente que un iPad y es mucho más portátil que un MBAir. La pantalla es genial (resolución 2K). La batería una maravilla. El soporte trasero que permite ponerlo en modo “portátil” un gran ingenio. La conectividad una ventaja (DisplayPort y USB 3.0) y los complementos (dockstation y teclado-funda) son geniales y perfectamente fusionables.
Solo le encontraría un “pero” que es el sistema operativo. El 8.1 es bueno, sencillo y usable, pero la interfaz Metro ha supuesto que el usuario tenga que acostumbrarse a trabajar en dos entornos: entorno escritorio y entorno tablet. Y en cierto modo son incompatibles. Existen bastantes aplicaciones que debes descargar por duplicado. Una versión para trabajar en modo escritorio y otra para el modo tablet. No es que sea un engorro, pero es algo que, de pensarlo, no creo que lo hubieran hecho. Pero existe una solución: Windows 10. Estamos a pocos días de su lanzamiento y, por lo que he visto en varias reviews, el 10 será la solución a este pequeño inconveniente.
Tenía dudas sobre trabajar con SFP3? Sí pero se han despejado con un par de meses de uso. Ahora ya no voy con portátil y tablet. Ahora trabajo y voy a ver a mis clientes con la SFP3. La portabilidad y la potencia ya no están reñidas. Cambiará esta calificación cuando llegue 10? No, creo que mejorará. Pero os lo diré a finales de Julio o principios de Agosto.
Un punto que me ha parecido importante es la adopción de tecnología 4K para monitores externos. Es algo que muchos dicen (Sony con sus tablets) y que ninguno consigue.
Esta entrada (y otras de otros blogs) las estoy redactando con SFP3 y es muy cómodo de escribir y de “ver”.
Por ponerle un “pero” al equipo en sí mismo (hardware) decir que es algo caro. Bien es cierto que hay una gama muy amplia y que empiezan desde asequible a prohibitivo, pero la más asequible, creo que no tendrá un corazón suficiente para mover bien tanta resolución con Windows 8.1.
Si quieres un “todo-en-uno” y cumplir con el standard que es de facto Windows, este es tu equipo.

MACBOOK PRO (2012)

Dentro de los portátiles de Apple, éste es la gama alta. Las configuraciones posibles en este equipo de Apple son muy amplias.
Cuando tuve este equipo en mis manos sentí lo mismo que con cualquier objeto de Apple: “Qué bien hecho! Por Dios!”. Cuerpo unibody en aluminio, teclado muy cómodo y retroiluminado, con el maravilloso puerto Thunderbold (que hace las veces de “todo en uno”), touchpad multitactil muy generoso en tamaño y una pantalla con una resolución, contraste y brillo que avergüenza a la competencia. Como es habitual en Apple 😛

Quien compra un equipo como este sabe que va a tener un portátil para, como mínimo, 3-4 años. Las actualizaciones del sistema operativo ayudan además a sacarle más rendimiento si cabe.

La configuración del que yo probé era de un i7 de Intel, con 8 GB de RAM y 256 GB de disco SSD. UN verdadero “tiro”. Arranca en unos 5 segundo. Se pone en suspensión y se recupera en 2-3 segundos. Sé que esto es fruto del sistema operativo, pero ayuda mucho el hardware que lo sustenta.

Yo, que vengo del Macbook Air, no me acostumbré al peso y a la dimensión. Pensad que el Macbook Air que uso es de 11″ y de menos de 1 Kg de peso. Por pequeño que sea (y es) este equipo, siempre parece voluminoso y pesado en comparación al Air. Es el único pero que se le puede encontrar.

Eso sí, la fuerza “bruta” del Macbook no tiene tampoco comparación con el Air. Lo supera con creces. Si  necesitas trabajar en multitarea o con gráficos potentes, el Air no dará la talla. El Pro, sin duda.

Como “fanboy” de Apple, solo tengo buenas palabras para este equipo, aunque no lo recomendaría si el uso del Mac va a ser de un uso medio (ofimático, comercial, administrativo)

Más información: http://www.apple.com/es/macbook-pro/

DELL LATITUD 6300

Portátil de gama profesional de Dell que compré en el año 2009-2010. Estuve en la fábrica que Dell tiene en Polonia. Una nave impresionantemente avanzada. Las cadenas de ensamblaje eran algo espectacular y vi cómo construían los portátiles y me quedé alucinado. Pensé que debía probarlo.

Lo hice.

Mi sensación inicial es de portátil ligero, bien construído, con buenos materiales y con unas especificaciones técnica realmente asombrosas. Al final nada. Todo esto, no sirve para nada. Ejecutas Windows y éste no le da valor a lo que tienes por debajo.

Una de las cosas que más me irritó de este portátil fue su sistema de seguridad, el lector de huellas. Fallaba 8 de cada 10 ocasiones. Era exasperante. Y no había forma de evitar por él de forma sencilla. Todo estaba liado por un software de seguridad de Dell que lo único que hacía era añadir mucho tiempo en el arranque y muchos problemas de uso corriente del portátil.

Si tuviera que destacar algo de este portátil sería nada. Nada positivo. Creo que es el portátil que menos me ha durado. Una verdadera pena porque no era un equipo barato.

Mi conclusión con este portátil era sencilla. En Dell (como en el resto de marcas generalistas tipo HP, IBM, Toshiba, Sony, Asus, Acer…) irse a equipo de gama baja. Mismo problemas, mucho menor precio.

Bueno, si soy absolutamente sincero, os diría que fuerais directamente a Apple y a sus maravillosos portátiles. Eso sí, si el sistema operativo no es un impedimento en vuestra productividad.

Equipo no recomendable.

BOWERS&WILKINS MM1

Una de mis pasiones menos potenciadas en mi vida ha sido el sonido. Siempre he sido un apasionado del análisis del sonido. Tuve una etapa de músico, una etapa de semi-productor y me defendía mínimamente a la hora de sonorizar recintos. Pero todo en modo autodidacta.

Después de leer y practicar mucho, siempre he sacado conclusiones simples fruto del sentido común más que de la física académica. La práctica ha mejorado aspectos en la práctica a base de continuos “prueba-error”. Un modo al que nos sentimos muy apegados la gente autodidacta 😉

Al final, para obtener un sonido excelente (como excelente quiero decir que la fuente y el destino emitan y reciban la misma información, es decir, sean fieles el uno con el otro), es evidente que debes contar con componentes que te ofrezcan la mejor calidad posible. En esta cadena de componentes entrarían el sistema que estás reproduciendo  que puede ser un archivo digital, un CD, un disco de vinilo… Y la calidad con la que ha sido muestreada la fuente (128, 192 o 256 Kbps). Luego está el equipo que recibe la señal digital y a convierte en analógico que es el único sistema que entienden los altavoces. Esto lo hacen conversores A/D. Luego están los altavoces que reproducen esa señal convertida a analógico. Por último, todo el cableado que lo une.

Realmente la gente puede llegar a pensar que, al ser una cadena, si cualquier eslabón de la cadena falla, el resultado final falla. Y es absolutamente cierto, pero con matices. Es cierto que todos los elementos influyen en el resultado final, pero hay algunos que provocan un impacto mucho más sensible que otros. Por ejemplo, en la lista de prioridades en cuanto a lo que afecta al resultado final, en la cola estarían los cables. He visto claramente auténticas barbaridades de gente que se han comprado cables con baños de oro, libres de oxígeno, bien apantallados.. sí, todo sirve para ayudar, pero las diferencias entre cables normales y cables con oro, son inapreciables. El siguiente por abajo sería el conversor A/D. El abanico de precios que hay es muy grande y, desde mi punto de vista, gastarse una fortuna en este componente no es tan vital como en cualquier otro de los dos que les siguen en esta lista.

El segundo puesto en importancia en cuanto a calidad está en el emisor de la música. Digamos que no es lo mismo que la salida de audio minijack de una radio del Carrefour, que la salida de fibra óptica de un reproductor de CD o Bluray. Aquí las calidades sí que son sensiblemente diferentes.

Pero si hay un elemento del que estoy convencido que es VITAL en cuanto a la calidad del resultado son los altavoces. He escuchado muchas calidades de altavoces. Muchísimas. Desde muy baratos hasta muy caros. Y también he de decir que he tenido agradables sorpresas con equipos medios-bajos y grandes decepciones en quipos de gama alta-muy alta.

Siendo tan vital la parte de los altavoces, se transforma en recompensa cuando encuentras una marca de altavoces que aporta tanta calidad a un precio alto, pero no prohibitivo. Esta marca es Bower&Wilkins.

Y hablo de los únicos altavoces que he tenido y que no son de la gama más alta que B&W tiene. Son los MM1. Unos altavoces que se pueden conectar por USB tanto a un PC como a un Mac. Tiene una entrada de linea de minijack pero es secundaria.

La primera que escuchas estos altavoces piensas “cómo he podido vivir sin ellos antes?” No hay comparativa que hacer, de verdad. Y es algo que no puedo demostrar por escrito porque, como son sensaciones, solo las puedes vivir para entenderlo.

Existe un concepto en el sonido que se llama “color” y que significa cuánto un altavoz cambia o colorea el sonido original. Para poner un ejemplo que se pueda entender, existe una marca muy famosa actual en sonido que se llama Monster y que tiene una serie que se llama “Beats”. Estos aparatos colorean demasiado el sonido en los graves. Aumentan de una forma exagerada los graves que recibes suponiendo que toda la música que vas a escuchar necesita de ese empuje en bajas. Eso es colorear el sonido.

Y el sonido se colorea cuando un altavoz no es capaz de responder de forma fiel y fidedigna a la frecuencia que se le exige. Suele pasar por fallos en diseño, por errores en la elección de materiales o, incluso, por una mala producción final de la pieza musical (excesiva compresión).

Cuando escuchas los MM1 de Bowers&Wilkins te das cuenta que cada instrumento, cada voz está usando la frecuencia que le toca sin solaparse en ninguna banda y transmitiendo una absoluta delicia de sonido.

El precio es caro, bastante caro para unos altavoces de “ordenador”, pero el resultado es tan excepcional que el precio se convierte en algo secundario.

ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLE.

MAC MINI 2007

Han salido nuevas versiones de este ordenador de Apple pero su función es la misma. Es un ordenador de salón. Es un equipo que está pensado para conectarlo a un televisor y poder disfrutar de toda la tecnología de Apple en tu televisión.

De este tipo de equipos salieron muchos modelos de muchas marcas. Dell, HP sacaron los suyos. Todos con sistemas fanless para no hacer ruidos, procesadores modestos (al no tener fans, si fueran muy potentes se calentarían). Al final, se llamaban “Media Centers” porque su objetivo era servir a través del televisor contenidos multimedia provenientes de discos duros y/o Internet.

No duró mucho el tema porque la idea fue progresivamente sustituida por los llamados Box TV que no es otra cosa que equipos formados con tecnología de smartphone y sistema operativo Linux (Android)

Sin embargo Apple sigue con la suya. El Mac mini existe desde hace casi 10 años y sigue sacando actualizaciones. Esto hace entender que le interesa mantener este tipo de producto para el salon. O eso, o está esperando en meter en nuestro salón ya directamente la pantalla. Muchos estamos esperando este movimiento pero, parece tal la obsesión que tiene Apple por hacer productos inmejorables, que se está retrasando algún que otro año.

El Mac Mini que yo conocí (el del 2007) tenía una CPU modesta, con 2 GB de RAM y un disco de 80 GB SATA 2 algo lento. Todo el conjunto era silencioso, por lo que hacía su función de pasar desapercibido. Ya no puede recibir la última versión del sistema operativo, pero mueve con cierta soltura la anterior. Ésto combinado con la existencia de iTunes, creo que hace un función perfecta.

La pega es cómo conectarlo a un televisor por HDMI. El Mac Mini solo tiene una salida de video DVI por lo que tienes que combinar la salida de sonido y la salida DVI para mezclarla y combinarlo en un HDMI. No es ni cómodo ni óptimo pero…

Como siempre en el ecosistema Apple, contar con un equipo iOS o OsX significa aprovecharte de tu Apple ID para disfrutar de todo el contenido multimedia que hayas comprado/registrado con ese Apple ID.

No hablaré ahora del sistema OsX, su funcionalidad no es objeto de esta entrada.

Si al final sacara Apple su televisión, estoy convencido que este producto no sería recomendable hoy. Mientras que no sea así, si tienes algún otro equipo de Apple y tienes contenido multimedia del que puedes aprovecharte, un Mac Mini es MUY recomendable.

MACBOOK AIR 11

El rey de reyes de los ultraligeros. Muy imitado pero nada se ha quedado ni siquiera cerca de conseguirlo.

Trabajo con Mac desde 2007 (Mac Mini) pero no de forma continuada. A partir del 2009 ya de forma continuada empecé a trabajar con el primer Macbook Air de 11 pulgadas. Hasta el día de hoy.

Sobre el sistema operativo de Mac no  hablaré en esta entrada. Solo hablaré del hardware. Y siempre ha sido excepcional. Desde su creación hasta hoy pasando por cualquiera de sus actualizaciones, siempre ha sido un equipo digno de usar. El concepto portátil llevado al extremo. 1 Kg prácticamente de un equipo que trabaja bien le eches lo que le eches. Con una configuración de 4 GB de RAM y un disco duro adquirido en OWC de 256 GB puede tener portátil para los restos. Incluso, correr una VPS XP con Parallels y trabajar paralelamente con OSX. Y todo, sin pestañear.

Por ponerle alguna pega:

– La pantalla es pequeña. Tiene muy buena resolución, pero es pequeña. Si no trabajas con un monitor anexo, debes ocultar el Dock para poder aprovechar todo el espacio de pantalla.

– Solo dispone de dos conexiones USB y no tiene Ethernet. Es casi comprensible pero…

En las futuras actualizaciones han ido incorporando:

– Mejor procesador

– Mayor capacidad de RAM

– Mayor disco SSD y más rápido

– Conector Thunderbold (te ahorras un puerto USB)

– Teclado retroiluminado (imprescindible una vez que lo has experimentado)

– Mejor batería.

Si a todo esto le sumas las mejoras en las sucesivas actualizaciones de OSX, lo que obtenemos como resultado es un equipo que es la referencia del mercado actual. Si no en las 11 pulgadas, en las 13, no me pondré a discutir por dos pulgaditas 😛

ABSOLUTAMENTE recomendable!!!