KEEWAY LOGIK

Un scooter chino.  El primer vehículo de marca china que pasa por mis manos. Y no con cierto reparo. De hecho,  con bastante reparo. Por diversos motivos,  necesitaba un scooter de 125cc y barato. Muchas opciones no había.  Los precios comenzaban en 2500€ aproximadamente. La Logik en una oferta veraniega tenía un coste de 1899€. Una buena oferta.  Después de repasar varias reviews, pensé que debía tomarla en consideración.

Fui a la tienda y la probé.  Primera sorpresa. Tuve una SH300i de Honda y puedo decir que la Logik me transmitió las mismas sensaciones en suspensión y en frenos. Y eso que la que probé no era nueva y había sufrido un accidente…

La compré. Al principio,  como todo lo que usas por primera vez,  me sentí raro pero con muy poco tiempo empecé a coger confianza con ella. Y cuanto más la probaba,  más sconfirmaba las sensaciones que había tenido al probarla.  Una moto cómoda,  potente (no lleva inyección sino carburador y eso se nota en la aceleración) y con unos frenos a la altura de la SH de Honda. Los acabados son mediocres,  el hueco debajo del asiento da para muy poca cosa (olvídate del casco) y la guantera con llave da para meter un dedal, poco más. Para lo del espacio del casco,  Keeway lo suple con el regalo de un maletín en el que entra cualquier tipo de casco.

Los frenos de disco son suficientes para una moto de 125cc. El acelerador responde muy bien y,  lo mejor,  la suspensión. Completamente a la altura de cualquiera de primeras marcas.  Gratamente sorprendido.

El cuadro de instrumentos está bien. Tiene una pantalla lcd donde hay un exceso de información.  Hora (que va muy bien),  depósito y temperatura ambiente (no fiable porque el termómetro debe estar muy cerca del motor). Las ópticos (ambas)  iluminan también muy bien.  El piloto trasero es muy visible.  El delantero tiene buena potencia y me gusta mucho la cobertura de luz que ofrece.

Una pega a la que cuesta acostumbrarse: Los retrovisores parecen estar como muy verticales.  Te acabas acostumbrando pero no es estéticamente agradable.  Entiendo que se podrían cambiar por otros más “normales”.

Si tu presupuesto es reducido y quieres una moto a la altura de las primeras marcas,  éste es tu scooter.

TOYOTA YARIS HYBRID

Después de mi tan abrumadora y nostálgica experiencia con el “me gusta conducir“, las cosas han hecho que mi vida pase por un reajuste en mis costumbres. En el mundo de la automoción, el salto ha sido mareante. He pasado de “caballos desbocados” a un “carrito del Carrefour” para pasear a Miss Daisy.

Mis requerimientos eran sencillos pero difíciles de conseguir:
– Consumo reducido
– Gasolina
– Automático
– Pequeño (ciudad)
– 5 puertas

Había muchas opciones en el mercado. La mayoría no cumplían con todos los requisitos pero como mucho fallaban en tan sólo uno de ellos. Normalmente la opción automático. O bien en carecía mucho el producto o bien no existía la opción. La incorporación de la tecnología Start&Stop ha hecho que haya una cierta incompatibilidad con las transmisiones automáticas.

Después de filtrar mis opciones tenía dos. Ambas soluciones híbridas. Honda Jazz y Toyota Yaris. Después de leer mucho en blogs de expertos (es recomendable hacerlo cuando no tienes ni idea de mecánica) la opción era clara. Toyota. Otra cosa es que cumpliera mi objetivo de presupuesto. Sí cumplieron. Había un cambio de modelo (restyling para el 2015) y eso facilitó mi negociación.

El Toyota Yaris Hybrid es un coche mono, de ciudad, consumo contenido (no tanto como las cifras indican, por supuesto), con un motor que responde bien en ciudad (no en autopistas con subidas muy largas) y que tiene un comportamiento dinámico muy digno. Ser un coche pequeño no le quita solvencia en el cómo se mueve. Toyota siempre ha sido una buena marca para diseñar chasis y tarados. Este Yaris es una muestra.

Es un coche cómodo, fácil de conducir, con un consumo que te hace ahorrar sin querer. Es un coche con bastante tecnología incorporada de fábrica (bluetooth, cámara visión trasera…). Le incorporé dos opciones extra que eran el navegador y la apertura de puerta sin mando. Ambas muy útiles. La primera porque, aunque no lo tengo activado, salta un ligero “pip” avisándote de un posible radar. La segunda porque te permite no tener que sacar el mando del bolsillo. Algo que nunca había experimentado y que es útil.

En general, el coche me ha gustado. Es un coche evidentemente de ciudad, y se nota. Si lo sacas a un viaje por autopista y te toca un tramo con subidas rápidas y largas entonces estás medio muerto. Ves que el coche, por mucho que le pises, va perdiendo velocidad muy poco a poco pero de forma muy molesta. No puedes hacer nada contra ello. En fin, es cosmopolita 😉

Buen utilitario para ciudad. Nada más que para eso.

TUCANO SENA BASIC

Debo estar haciéndome mayor porque llevo casi 4 años en bici para ir y venir a trabajar y cada día me costaba más. Algunos días, se me hacía cuesta arriba (mental y físicamente) hacer cierta cantidad de kilómetros. Por este motivo decidí ponerme a buscar qué opciones no motorizadas existían de poder hacer bicicleta con frecuencia pero que fuera menos pesados en esos días “perrunos”. La opción era clara, una bicicleta eléctrica.

Las condiciones que debía cumplir eran simples:
– Debía ayudarme a pedalear
– Debía ser plegable

Pues bien, buscando en Google fue fácil encontrar una marca que tenía una variedad muy grande y, encima, era un producto local. De todas las opciones que había cogí la que consideraba era más práctica para mi: Tucano Sena Basic en color negro. El coste son 999€ pero con el plan Pima Aire 3, el estado te descuenta 200€ por lo que el importe final es de 799€.

Es una bicicleta con una autonomía de aproximadamente 40-50 Km aunque depende mucho de la intensidad de uso que le hagas. En mi caso particular, solo la uso para subidas pronunciadas o cuando hace mucho aire en contra. En este caso, la duración la estiro a unos 90-100 Km. No está nada mal. La suelo cargar la batería cada 2 ó 3 semanas. Creo que es una buena autonomía.

La bicicleta en general se ve decente pero no es una maravilla. El cuadro, al ser plegable, adolece de ciertos sonidos tipicos de los rozamientos. El manillar cruje de vez en cuando, pero si no te preocupas mucho de ello, su manejo es fácil. Creo que tiene una gran pega y es que la biela es muy larga para la poca altura de la bici y provoca que en cierta curvas con un pequeño peralte, el pedal toque al suelo de forma violenta y provoca un susto y, en mi caso, un cambio obligatorio de pedales. Mala faena para apenas 3 meses de uso.

El peso es contenido. Alrededor de 20 Kg. Sorprendentemente la batería solo le añade un par de kilos. La parte más pesada está en la rueda trasera ya que el motor está integrado en el buje de la propia rueda.

Lo que más me gusta de este motor eléctrico es que si no pedaleas, no funciona. Y eso está muy bien. Para aquellos que crean que es como una moto eléctrica, que se lo quiten de la cabeza. Lleva un sensor que si detecta que paras de pedalear, él deja de ayudarte con el motor eléctrico.

Como he comentado antes, Tucano tiene mucho modelos para elegir. Estoy convencido que encontrarás alguna que se adapte a tus necesidades.

Comentaros una situación que me desagradó bastante pero que la propia Tucano corrigió de forma elegante. Al cabo de un mes de comprarla por 800€, en Mediamarkt hicieron una oferta por la misma bicicleta por 500€. 300€ menos!!!!. Por supuesto, llamé a Tucano y me contestaron enseguida con una explicación más que razonable y obsequiándome con un bono de 200€ a gastar en cualquier producto o servicio de la tienda. Me sentí resarcido. Esto marca también la diferencia entre las empresas que no escuchan a sus clientes y las que sí. Muy contento por este lado.

Si queréis una bicicleta eléctrica para ciudad, es una buena opción.

BMW Z4

Debido a mi crisis de los 40 y unido a una situación económica positiva, decidí “revolucionar” mi vida con la incorporación a mi vida de un deportivo biplaza y descapotable. Ilusionado por una de las más famosas campañas publicitarias (“Te gusta conducir?”) y atraído por un diseño que, desde mi punto de vista, es el mejor en este perfil de vehículo (y en su rango de precios, por supuesto), hice un trabajo enorme con tal de conseguir una buena oferta.

El mercado estuvo receptivo a mis peticiones y finalmente, me hice con uno. La mejor y peor decisión de mi vida. Luego explicaré por qué.

Refiriéndome al coche, simplemente decir que jamás en la vida (o igual sí) podré volver a repetir la experiencia que sentía cada vez que me montaba en el Z4. Un 6 cilindros, 2500 cc, con cambio automática. Arrancarlo era escuchar una orquesta filarmónica en mecánica. Conducirlo descapotado era el sueño de cualquier hombre maduro al que le guste el tema del motor. Una experiencia inigualable. Descubrir el mundo BMW es un paso que, a veces, no es recomendable dar. Digamos que experimentas cosas que luego, es difícil de encontrar en cualquier otra marca (incluyo, Audi o Mercedes). Cierto es que dentro de BMW hay gamas y gamas. Pero a la que se refiere esta entrada…. lo confirmo con absoluta convicción.

Por mucho que intente describir las sensaciones al volante, no sería capaz de transmitir la sensación. Os ruego un poco de “fe” en este punto.

Tuve este coche durante casi dos años. Lo que la crisis de los 40 me dio, la crisis del 2013 me lo quitó. Por motivos exclusivamente económicos y, un poco, por ser consecuente y honesto con la situación que vivíamos, decidí vender el Z4. Un momento muy triste en mi vida. A nivel material, evidentemente, pero triste al fin y al cabo. Mi tristeza solo quedó recompensada por la cara que ponía el comprador cada vez que lo arrancaba. Me veía reflejado.

Fue la mejor decisión de mi vida porque al menos ya sabré lo que es conducir uno de esos vehículos. Y la peor, porque no supe ver las señales que me indicaban que igual no era algo apropiado en la época en la que lo hice.

Me llevo un recuerdo muy, muy agradable.

Al venderlo de segunda mano, no fue fácil. Es un vehículo de cierto importe y no había muchos candidatos a adquirirlo. Pero al final se lo llevó alguien que creo que lo apreciará de verdad.

Una buena compra. Cara e inadecuada? sí, pero “que me quiten lo bailao” 😉

VESPA PK 125

Las Vespas son los scooters históricos. De hecho, son previas incluso al concepto “scooter”. No descubriremos nada acerca de las Vespas. No recuerdo en qué año se comenzaron a construir pero fue alrededor de la segunda guerra mundial en Italia. Compartían mercado con las Lambrettas que eran (y son) la competencia conceptual.
Quien se sacó el carnet de moto hace ya unos años sabrá que eran las motos para aprender a conducir. Y parecía algo asombroso porque la configuración de cambio de marcha y de freno son y han sido irrepetibles en el mercado. Ninguna moto (o scooter con marchas) han copiado el hecho del cambio de marcha en el mismo lugar que la palanca de embrague, ni el freno trasero en el pie derecho. Si es la primera vez que conduces una Vespa, has de ir muy atento a estos cambios de configuración.
La Vespa se ha ido modernizando con el tiempo y ahora se fabrica en dos modelos: el de marchas (que reproduce la configuración que ya he comentado) y el scooter que va “a gas”. Cada una tiene su encanto y sus razones de ser. Esta entrada tratará de la de toda la vida, la de marchas.
La Vespa PK 125 es una de las históricas. Han salido muchas que se pueden considerar históricas, pero en este tiempo, las buscadas son las PK (o Primavera).
Compré una Vespa del año 1979 cuyo estado era…normal. Como normal quiero decir que funcionaba más o menos, pero el estado general implicaba que iba a tener que restaurarla casi por completo.
Llevo varios meses restaurando la Vespa y prometo que si publico esta entrada antes de que esté acabada, la actualizaré con alguna foto.

La Vespa es una moto práctica, pequeña, ligera, de poco consumo, con mezcla de gasolina (al ser motor de dos tiempos) y con un sonido que podríamos decir tan característico como el de una Harley. Digamos que si escuchas el sonido de una Vespa pasando por la calle, no tienen que girarte a comprobar de qué moto se trata.

Moto con cambio de 4 marchas, con una velocidad máxima de no más de 80-90 Km/h, sin intermitentes (en la versión tan antigua), con timbre (en vez de bocina), frenos de tambor en ambas ruedas… En fin, un compendio de tecnologías de hace 40 años 😉

Pero es una moto bohemia. Es una moto que gusta siempre y a cualquier. Más aún si la tienes bien mantenida. Más aún si está bien cuidada 🙂

Una compra no muy recomendada para alguien que sea su primera moto. La configuración te confundirá para cuando cambies de moto. Pero si te gusta el mundo de lo “retro” sin duda es un muy buena opción.

SSANYONG RODIUS

En el año 2005 descubrí esta marca y este modelo. Me gustaba mucho el Rexton, un SUV muy grande y muy señorial que parecía muy europea, siendo taiwanes.

Fue mi primer coche automático. Nunca antes había llevado un coche automático hasta que un amigo me convenció para que lo probara. Desde ese momento ya no cambio el cambio automático por nada.
Compré el Rodius 2.7 automático Premium Edition. Tenía de todo menos navegador: luces automáticas, detector de lluvia, sensor trasero de aparcamiento (en un monovolumen tan grande era imprescindible), climatizador bizona, mandos en el volante… en fin muy completo.
El motor y el cambio eran de Mercedes. Versiones antiguas de Mercedes, pero Mercedes. El cambio es uno de los mejores que he probado. Os prometo que el paso de una marcha a otra era imperceptible (excepto de primera a segunda que se notaba levemente). Solo tenía 5 marchas, eso implicaba un consumo un tanto elevado debido al cubicaje tan grande del motor.
La potencia era suficiente para mover la tonelada y media de peso. Es evidente que quien compra un coche como éste no busca reprise, solo que acelere de forma progresiva. Y lo hacía.
7 plazas muy cómodas y un maletero, además, muy amplio (por altura no por profundidad)
Estéticamente por delante era muy bonito (es una opinión). De lateral y por detrás, no. Era feote. Eso sí, práctico era como pocos.
No es cómodo para movimientos cortos en ciudad. Ni para aparcar en parkings públicos. Ni para hacer carreteras con muchas curvas. La tracción trasera ayudaba pero no era cómodo.
Un comentario que debo hacer es que cuando sales con un grupo de gente, al final siempre acabábamos llevando nuestro coche por aquel “en el tuyo cabemos todos”.
A los 5 años y pico lo vendí. Me sentí recompensado por el precio conseguido lo cual indica que se aprecia en el mercado de segunda mano. A veces lo hecho de menos. Otras veces no.
Acaba de salir la nueva versión. Dos litros con turbo compresor factura de la propia Ssanyong (no heredado de Mercedes). El cambio automático sigue teniendo solo 5 marchas pero el consumo está más contenido por el downsizing del cubicaje.
Estéticamente creo que ha mejorado sobretodo en el lateral y la parte trasera que era la parte que más necesitaba. Internamente, la distribución de los asientos no ha cambiado nada. El salpicadero se ha modernizado incluyendo doble pantalla (una de ellas táctil). Tiene muy buena pinta.
Creo que si necesitáis más de 5 plazas, es una muy buena compra.
Si hacéis viajes cargados con mil bultos, muy recomendable.

GOOGLE MAPS

Si conduces, necesitas GPS. No digo que sea ineludible, no. Seguramente con la guía Michelin impresa podrías apañarte, sin duda lo hemos hecho en una “vida anterior”. Pero si conduces hoy, o bien tienes un navegador GPS (ya sea incluido en el propio coche, ya sea en un aparato externo) o bien tienes un móvil con un software GPS integrado.

En mi caso disfruto de dos tipos de “gadgets” para navegar, el navegador integrado en el vehículo y un smartphone con software de navegación. En el primero de los casos, la integración con el resto de la electrónica del coche es una cosa muy buena puesto que si, por ejemplo, tienes música puesta y el navegador debe darte una indicación, el volumen de la música baja de forma automática. Es algo funcional y práctico. Hay algunos aparatos navegadores y software que ahora también pueden hacer esto, pero si está integrado, cuando arrancas el coche funciona y listo.

A cambio de esta integración, la parte mala de los navegadores integrados es sus actualizaciones de mapas. Al no tener persé conexión a Internet, no se actualizan hasta que no los llevas a alguna revisión oficial.

Los smartphones tienen esta ventaja. Las actualizaciones se podría decir que se hacen a tiempo real. Mientras que haya conexión, se pueden descargar nuevos datos de mapas o nuevos datos de tráfico o cualquier tipo de incidencia.

En cuanto a softwares para navegar con el smartphone he probado varios: TomTom, Waze, Sygic y Google Maps. Cada uno tiene sus pro’s y sus contra’s. El mejor diseño, TomTom. El más social, Waze, el más barato con mapas de TomTom, Sygic pero el rey, desde mi punto de vista es Google Maps.

Y es que ser el rey de Internet ayuda a ser el rey en otros aspectos de la vida. También en la navegación. He de decir que ya había intentado navegar con Google Maps con anterioridad pero era todo como muy pobre: la indicaciones de voz parecía que las hacía la Duquesa de Alba, no se podía navegar offline (descargándote mapas), las indicaciones en los desvíos eran un poquito feotas y confusas.

Pero a cada actualización, han mejorado notablemente. En la última, las mejoras son muy buenas.

El motivo principal por el que defiendo esta herramienta se basa en dos motivos básicos:

– Es gratis.
– Siempre encuentra la dirección

Waze cumplía con la primera bondad de Google Maps, pero no con la segunda. El resto no cumplía con la primera y, a veces, tampoco con la segunda. Me ha pasado que me encuentro perdido porque el GPS del coche no lo tiene muy claro, o Sygic y entonces recurre a Google Maps que me ayuda a llegar a mi destino sin problema.

Ahora ya solo utilizo Google Maps. No les doy una oportunidad al resto. Me han demostrado que no vale la pena.

La gran noticia es que Google ha comprado Waze y eso mejorará el componente social de un navegador con una mayor interactividad entre usuarios: podremos comunicar casi en tiempo real, accidentes, retenciones, alternativas, radares… Y todo, con las bondades de los mejores mapas a día de hoy: Google Maps.

Muy recomendable.

CITROEN C4 GRAND PICASSO

En el año 2011, cansado del “gran bicho” del Ssanyong Rodius, decidí comprar un monovolumen que fuera un 5+2 en vez del 7 plazas puras.
Como soy hombre, llegado el momento, hice un estudio comparativo de todas las opciones que había en el mercado. Y no eran pocas. Entre europeos y asiáticos, el reparto era muy grande.
Al final, quedaron como finalistas el Ford Gran C-Max y el Citroen C4 Grand Picasso. Había opciones más grandes (Galaxy, S-Max, Alambra..) pero prefería algo más pequeño.
De los dos finalistas, sin duda el que se comportaba mejor dinámicamente era el Ford. De hecho tenía un comportamiento muy de turismo berlina y no como un monovolumen como el Citroen. Lo que me decidió por el C4 Grand Picasso fue su habitáculo interior. Realmente espectacular. Hasta que no te montas, no te das cuenta de la sensación de espacio que goza internamente. La luneta delantera que llega por encima de la cabeza del conductor es algo espectacular. La cantidad de recovecos donde guardar trastos (fundamental para una familia con niños) es alucinante.
Mecánicamente o tecnológicamente no aporta nada nuevo. Todos los coches europeos dan los mismo. Caballo arriba, caballo abajo, todo es igual. Y a nivel tecnológico, pues lo mismo, luces led diurnas, bluetooth, navegador, equipo de música con MP3….

Cogí el modelo HDI con CMP (Cambio Manual Pilotado) que es un cambio semiautomático. Realmente es lo más penoso que he visto en el mundo de los cambios automáticos. Os preguntaréis porqué no cogí directamente el cambio automático ¿no? Pues fue básicamente porque tenía un consumo más elevado. Poco más, pero más. Cometí un error. El CMP es un cambio manual, pero no lo haces tú, lo hace un “robot”. Así es como me lo explicaron. Y realmente se nota que no es un automático. Notas que “algo” o “alguien” pisa el embrague, desengrana y engrana la siguiente. Con el mismo tiempo que tardaría una persona. Digamos que el cambio se nota. Los problemas principales vienen cuando la electrónica, es decir, la programación del cambio, tiene que decidir cuándo cambia de marcha. Tanto subiendo como bajando marchas. Un ejemplo, encaras una subida a una velocidad lenta pero con la 2ª engranada. Si en medio de la subida el coche “cree” que no puede seguir con la 2ª puesta, “decide” poner primera de golpe. Y el coche queda en medio de la cuesta en un punto muerto instantáneo que hace que el coche se pare e incluso, pueda irse un poco hacia atrás. Realmente incordiante. Cada vez que ocurre, me llevan los demonios. Son ese tipo de cosas que te gustaría gritarles a la cara a los ingenieros que pensaron ese método de cambio.

Y ahora lo más positivo, quitando el tema del espacio interior, es el sistema de suspensión trasera Hidractiva. Es un sistema exclusivo de Citroen que puede variar la altura de la suspensión hidráulicamente y de forma automática según la carga o bien manualmente según tu voluntad. Y va muy bien. Y va muy bien cuando van 7 personas. Cuando van 7 y enciende el coche, notas que la parte de atrás se eleva ligeramente (se escucha el ruido electrónico del sistema funcionando) para alcanzar un nivel más igualado entre la parte de adelante y atrás.

Estéticamente, la versión que me vendieron llevaba la pintura perlada. Jamás lo había escuchado pero es una protección extra ante las ralladuras leves y un brillo especial para la pintura.

Hace apenas un mes que ha salido una nueva versión de las Picasso’s. No me gusta. Al menos no tanto como la anterior. Admito que puede ser por la novedad. Siempre me ha costado un poco adaptarme a lo nuevo así de golpe y luego voy cambiando, pero de momento no me convence.

Compra recomendable para familias que carguen bultos.

HONDA SH300

Sport Edition.
En el año 2012 decidí caer en la redes de la omnipresente Honda SH (la antigua Scoopy). Es una moto muy popular en las ciudades. Ágil, potente, cómoda, con plataforma de carga en los pies… Bien.

La venden con ABS y sin. El ABS es algo que está bien como medida de seguridad, pero si haces una conducción responsable, no te hará falta. Si por precio lo puedes pagar, cógela con ABS 😉

La SH sustituyó a la Gilera GP800. Casi 100 Kgr menos de pura agilidad. A cambio, perdí un puñado de caballos de potencia que, en ciudad, no servían para nada.
Rueda grande, estabilidad en la conducción, potencia desde abajo. Aceleración muy rápida. Pero si por algo es destacable es por la agilidad.
En ciudad es la moto “a batir”. En Barcelona es el scooter que más se ve. Y no creo que sea por casualidad.
Me asustaba el hecho de las revisiones porque siempre había escuchado que eran muy caras. Nada de eso. Me pareció un precio razonable. Muy bueno si tengo en cuenta lo bien que me trataron (Moto Aranda)
El tema de tener una plataforma de carga en los pies porque tiene una superficie plana es muy cómodo. Además, tiene una anilla de enganche para mayor seguridad.
Una pega es el hueco para el casco. Solo cabe un casco tipo Jet y muy pequeño. De hecho, solo cabe bien un tipo de casco que Honda también intenta venderte (conmigo lo consiguió)
Si tienes permiso para conducir una 300, es tu moto.
Si solo tienes el B2, la versión 125 será suficiente para sentir la libertad de conducir unas “casi-moto” 😉

LANCIA DELTA SPORTRONIC

Mi padre siempre me ha dicho: “nunca te compres un coche italiano. Nunca!”

Ea! En el año 2010 compre un Lancia Delta. 1.8 Sportronic Platinum automático biturbo. Solo puedo decir “GUAUUUU”. 200cv de pura rabia italiana. El motor era asombroso. La aceleración era bestial en cualquier régimen de vueltas, por muy abajo que estuvieran. Uno de los 2 turbos entraba en funcionamiento en bajas vueltas, el otro a altas. La progresión era muy, muy bestia.
Por fuera, el coche lucia como un berlina de dos volúmenes bastante grande. La suspensión y las ruedas le conferían una aspecto deportivo sin ser agresivo.
Tengo que decir que Lancia es la marca de gama alta del grupo Fiat (quitando las “grandes”). Sería como el Audi en el grupo Volkswagen. Los detalles estaban en todas las partes. En las costuras de la piel del volante y palanca de cambio. En la ambientación de la luz en toda la botonera. En la luz de los relojes del velocímetro y el cuentarrevoluciones.
El equipamiento era algo espectacular, pero dejadme destacar 3 opciones:
– Park Assit. Te aparcaba el coche solo. Absolutamente solo. Elegía el sitio donde él creía que podía aparcar y aparcaba. No era magia. Era real. Y funcionaba perfectamente. La gente cuando lo veía alucinaba.
– Cambio involuntario de carril. Otra parte de magia. Cuando cambiabas de carril de forma involuntaria, el volante rectificaba automáticamente la trayectoria para meterte en el carril de nuevo. Si la linea era continua, te devolvía a tu carril. Si la linea era discontinua y no habías puesto el intermitente, lo mismo.
– Voice Control de Windows. Prácticamente todo lo que podías hacer con las manos, lo podías hacer con la voz: hacer una llamada diciendo el nombre. Subir o bajar el volumen. Enviar un mensaje. Leer un mensaje… Y funcionaba como no he visto hasta el día de hoy en ningún vehículo sea cual sea la marca. Muy bueno.
Por decir algo malo, el consumo aunque ¿qué esperas de un coche de 200cv?
Creo que todavía se vende pero no sé en qué versiones y con qué motores.

Por recordar a mi padre y su consejo de no comprar un coche italiano, aprovecho este foro para decir que tenía absolutamente toda la razón. Pero no por la calidad del vehículo que me parece alucinante, sino porque la venta en el mercado de segunda mano fue muy difícil. Las ofertas que me hacían, me hundían en la miseria. Al final encontré a alguien que entendía de coches y lo pagó más o menos bien (más menos que más)

No os compréis un coche italiano pero solo porque no os podréis deshacer de él fácilmente. Por calidad, adelante. Y el Lancia Delta, sin dudarlo dos segundos. Acabados de primera en un precio contenido.