IPHONE X

Después de un tiempo sin ponerle las manos a nada “nuevo” (lo entrecomillo porque para mí no hay nada nuevo si no simples evoluciones) de Apple, me decidí por comprar este modelo. Básicamente porque era un diseño disruptivo en la línea habitual de Apple.

Empezaré por el final: Lo devolví a los 3 días.

Estamos en la batalla de disminuir el volumen del terminal aumentando la diagonal de la pantalla. Y el iPhone X está en la batalla de los terminales menores de las 6 pulgadas. Concretamente, las 5’8″. Las 5’5 quedaron para el olvido. Más aun por el invento sacado de la chistera llamada “notch” o “muesca” en castellano.

El reto es conseguir un ratio de pantalla del 100%. Esto quiere decir que todo el frontal sea pantalla. Es algo muy complicado de conseguir. El conexionado y la usabilidad no creo que lleguen a permitirlo, pero los fabricantes lo intentan. Una de las formas de aumentar dicho ratio es hacer una “trampa” que consiste en dejar solo una pequeña parte central superior de la pantalla para meter los sensores de luz y la cámara frontal. De esta forma, liberan el marco superior para poner, ni que sea, las notificaciones y los iconos de señales (wifi y 4g) así como la batería.

Creo que es una solución ingeniosa, pero adolece de factores que, hasta que no los experimentas, no te das cuenta. Y claro, puede ser tarde si ya has hecho la compra. Los aspectos generales que más me incomodan de la solución notch son:

  • Reducción del espacio para las notificaciones
  • Eliminación de cierta información que antes sí que aparecía y que ahora no cabe
  • Fallos de integración de ciertas aplicaciones con dicho notch y que hacen que la visión general en ciertas aplicaciones queden afeadas.

Bien, pues centrándonos en el iPhone X, decir que el notch no me ha gustado (pero ni más ni menos que en otros terminales) y que prefiero que el terminal tenga un par de milímetros más de alto pero que no tenga notch (Galaxy S9, por ejemplo). Aquello que fue lo diferencial en la presentación del terminal estrella de Apple, no me convence. Y lo malo que todos han hecho un “follow the leader” y lo están integrando. No lo veo.

La pantalla del iPhone X, que es Oled, está a años luz de la calidad de los terminales de Samsung. Me parece muy tristes que, la gama más baja de Samsung (100€ aprox.) tenga mejor pantalla que el iPhone X. Los colores del iPhone X son pobres, apagados y sin brillo. Buena definición, pero creo que una pantalla Oled puede conseguir mejores contrastes y colores más vivos.

La parte que menos me gusta de este terminal es el cambio que tienes que hacer mentalmente a la hora de manejarlo. Apple siempre ha sido el rey de la usabilidad, pero en este caso, parece que hayan cambiado 180º en su rumbo. Estoy convencido que la falta de costumbre (o la costumbre de hacer servir otras formas) ha sido un freno en mis sensaciones, pero no soporto que, incluso Apple, haya decidido diferenciarse de lo que, hasta ahora, Apple nos daba. El cambio de cómo se maneja el iPhone X respecto a sus otros modelos es importante y hace que tengas que pensar cómo mover los dedos para usarlo. Aun así, le di una oportunidad. Y se la quité.

Cosas que no me gustan a la hora de la usabilidad:

  • Para acceder al menú de control, tienes que llevar el dedo al borde inferior y arrastrarlo hacia arriba. El problema viene cuando el gesto te obliga a llevar el dedo al límite del terminal. De otra forma no funciona. Y ésto hace que te dé la sensación de que el terminal se te pueda caer, o al menos, notar cierta inseguridad al cogerlo.
  • Para acceder a la multitarea has de hacer un gesto igual que el anterior, pero debes aguantar un segundo con el dedo en la pantalla. Entonces se te abren todas las aplicaciones abiertas. Pero la parte más complicada es que, para eliminar de la lista alguna de las aplicaciones abiertas tiene que localizarla, mantenerla apretada y, cuando aparece el símbolo de prohibido, entonces puedes desplazarla hacia arriba para eliminarla. Creo que con los otros terminales de Apple el movimiento de llamar a la multitarea es más sencilla y la de eliminar Apps en segundo plano, también.
  • Para desinstalar una App de tu iPhone X. Esto no cambia sustancialmente de cómo se hacía desde que iOS introdujo la pantalla con sensibilidad a la presión (3DTouch). Según la fuerza con la que apretes en el icono, te aparece la función de eliminar la aplicación o bien las opciones de 3DTouch que la App tenga. Una vez cogido el truco, y en especial para el iPhone X, cuando acabas de eliminar las aplicaciones, debes darle a un “OK” que aparece en la esquina superior derecha que, si no te das cuentas (porque todos los iconos están bailando delante de tu cara) te quedas en esa pantalla para siempre.

Estos son los 3 grandes puntos que me decepcionan, pero no puedo dejar de olvidarme que hay dos cosas que NUNCA aceptaré y que sin ellas NUNCA volvería a plantearme el volver a Apple:

  • Dual sim
  • Teclados con símbolos en las mismas teclas que las letras (teclados combinados que en Android es lo normal)
  • Que LastPass (o cualquier gestor de contraseñas) se le permita rellenar formularios de log-in. No entiendo qué impide que no sea ya así.

En definitiva, creo que es un terminal de calidad, bien construido y muy premium a la vista, pero Apple tenía que haber realizado un esfuerzo extra en cuanto a la usabilidad. Es un precio muy caro para comprarlo todo y que en épocas cercanas a septiembre (antes de la presentación de nuevos terminales) los costes suelen bajar ligeramente.

FITBIT ONE

Como sabéis, ya redacté una entrada para el Jawbone Up. Uno de los múltiples gadgets que van saliendo de control de actividad. En el caso del Jawbone Up, lo que menos me convenció fue el formato. Nunca he sido amigo de las pulseras y pensé que esta al ser gomosa no molestaría. Nada, que no la soporté tampoco.

Y esto me hizo buscar por una alternativa. Encontré Fitbit One. Un gadget que puedes llevar encima. Tiene el tamaño de la mitad un de un dedo meñique (no sabía con qué compararlo. Se nota no?). Lo puedes llevar a modo de pinza en la cintura puesto que trae un soporte para ello. Es como normalmente lo uso. Llevarlo de esta forma es olvidarte que lo llevas.

Funcionalmente, no aporta más que cualquier otro gadget. Cuenta pasos y escalones. Si configuras bien el software con el que viene, puedes ir añadiendo las comidas que haces y te lleva un control de calorías quemadas versus las ingeridas.

La batería tiene una duración enorme. Durante dos semanas de uso, todavía no me ha salido un mensaje de que lo cargue. 24 horas encendido. Muy bien.

Nada más. No aporta nada más.

Un hecho a destacar es que SOLO funciona con iPhone y se conecta por medio de bluetooth. Configurarlo es muy fácil y siempre que el Fitbit One puede, se sincroniza con el iPhone que lo tengas emparejado. Luego te muestra el histórico de tu actividad y listo!

Hace falta? No, en absoluto, lo que ocurre que soy un pequeño obseso de las actividades y mira, lo uso para llevar un registro de actividades. Uno más.

Compra recomendada? Pues no sabría que decirte. Si quieres un gadget que registre actividad, sí. Sino, ni le prestes atención 🙂

IPHONE 5S

Me extenderé poco en esta entrada, la verdad. El 5S es el 5 con sensor de huellas y mejor hardware. En la realidad, la única diferencia a nivel funcional con el 5 es el sensor de huella. Como viene siendo habitual, la “S” es una pequeña iteración de la versión a la que se acompaña y solo en los cambios de números, Apple suele introducir cambios más notables.

Los 64bits, la mejor GPU, la batería y todas esas “mandangas” no ayudan para nada a distinguir un 5 de un 5S. Solo el sensor de huellas. Este sensor sería de gran utilidad si el mercado le diera más funciones. De momento, no es así. También tengo la sensación que, a veces, Apple incorpora tecnologías un poco por crear tendencia. Un “a ver qué ocurre”. Lo que suele ocurrir es que los demás siempre le van a la zaga. Pero muy lejos.

En resumen, nada especial a destacar. Pero nada, de nada.

El motivo básico de que lo comprara de segunda mano es una teoría que tengo con los iPhones. Sé que puede sonar loca, pero creo que por mi experiencia se cumple. Se trata de tener siempre el último modelo para pode acceder al siguiente en una operación de compra-venta de segunda mano sin perder un excesivo valor. Por poner un ejemplo ilustrativo. Si quieres vender un 4S de segunda mano para comprarte un 5S, el dinero que tienes que añadir para hacer es el salto que si pasas de un 5 a un 5S. Muchos pensaréis que si te ahorras un salto y lo acumulas para un cambio de número el saldo final debe ser más positivo. Pues según mis cálculos no. Es una operativa que creo poder demostrar. Entiendo que el 5S me facilitará el acceso al 6 para el Otoño 😉

Espero poder contar mejores diferencias con el paso del 5S al 6 😉

JAWBONE UP

Uno más de los gadgets que están saliendo relacionados con la salud o lo más conocido como “estilos de vida”. Vamos, un sistema para monitorizar tu actividad.

Es una pulsera que va registrando básicamente dos cosas: tus pasos (función de podómetro) y horas de sueño (con intensidad del mismo).

Es de caucho. Está disponible en varios colores (yo elegí azul) y en varios tamaños (mediano). No es muy incómoda de llevar aunque hace falta un pequeño periodo de adaptación.

Su funcionamiento es muy básico. Cargas la batería, que dura aproximadamente 10 días, y te la pones. Cada 2 días la conectas bien a un smartphone (Android o iOS) o bien a un PC o Mac. Cuando lo conectas carga los datos registrados y te ofrece un visión estéticamente muy conseguida de lo que has dormido y caminado. Se puedes establecer retos o metas y puedes controlar cuándo has tenido uno de esos días “perros”.

Jawbone Up tiene una versión inalámbrica que se conecta por Bluetooth 4.0 y que transmite a tiempo real los datos a un smartphone. Es una funcionalidad buena, pero por contrapartida, consume más batería y tienes que cargarla más a menudo.

Existen multitud de opciones actualmente que pueden hacer lo mismo. Incluso Apps para Android o iOS que aprovechan sus chips que controlan ya los pasos. Lo que me hizo decidir por Jawbone fue que funcionaba en cualquier sistema y que no tenía porqué conectarse por Bluetooth cosa que alargaría la vida de la batería.

Es un poco innecesario este tipo de gadgets, pero me llamaba la curiosidad saber qué tipo de actividad y de descanso hago. No creo que me haga variar mi comportamiento, pero si entender qué hago a lo largo de los días y semanas.

IPAD MINI RETINA DISPLAY

El tan esperado iPad Mini con pantalla de alta resolución ya ha llegado. Y es que nunca tenemos suficiente. Cuando teníamos un iPad (el normal) con un tamaño razonable, le pedimos una más pequeño. Más manejable. Lo hicieron. Cuando lo tuvimos, entonces queríamos la resolución del otro grande. Y la misma duración de batería. Y muy ligero. Y muy manejable. En fin que lo queremos todo. Pero debemos hacer presión porque al final Apple responde. Y lo hace, como siempre, sorprendiendo 😉

Y este iPad sorprende porque es el que lo tiene “todo” en un formato ligero y manejable. Y para ello no ha perdido ni autonomía de batería, ni ligereza, ni manejabilidad, ni claridad de pantalla…

Qué decir de esta nueva tablet? Pues nada mejor que decir que sigue siendo un producto de calidad insuperable. Sin entrar en debates de si iOS mejor que Android, este iPad Mini es bestial. Velocidad llevada al extremo. iOS 7 le sienta genial y el conjunto (con su procesador 64b y su nueva GPU) que forma con el hardware es excelente.

Si tengo que elegir entre la misma potencia en mayor o menor tamaño, me quedo con el de menor tamaño. Hacer lo mismo en menor espacio y con menos peso es el objetivo que ha tenido la tecnología desde, al menos, que yo soy aficionado a este mundo. Cierto es que los defensores de la 9’7 dicen que mayor tamaño de pantalla con la misma resolución es más fácil de usar puesto que los botones son más adecuados a nuestros dedos. Sí que tiene sentido, pero no estamos hablando de diagonales tan distantes al fin y al cabo.

Si va a ser tu primer iPad, el Mini es para mí la mejor elección.

RUNTASTIC

Una nueva aplicación de fitness de entre las muchas existentes. En este caso Runtastic es una aplicación multiplataforma real. Y lo es porque está en todas las versiones de sistemas operativos existentes en la actualidad (mayoritarios): iOS, Android, Blackberry y Winpho. De hecho, fue esta razón la que me hizo probarlo en sustitución de mi tan usado Runkeeper.

Runtastic no aporta nada nuevo ni diferente a la multitud de opciones que hay. Para mí, su diferencial viene en que no depende del dispositivo que usas para poder utilizarlo.

Sus funciones son las mismas que todas:

– Registra todas tus actividades
– Te hace estadísticas de tu histórico
– Publica sobre redes sociales conectadas
– Te permite gestionar la música de forma embebida (solo en iOS)

Y una cosa que añade y me ha gustado mucho (aunque acaba matándote) es que tiene un modo “fantasma” que consiste en competir contra tí mismo en algún otra sesión de entrenamiento anterior. Y digo que te acaba matando porque si tienes ánimo de superación, pero no estás tan en forma como te crees, acabas pagando el esfuerzo. Pero buen, ahí está por si la quieres usar.

El entorno web es un fiel reflejo de cada una de sus apps para cada sistema operativo de smartphone. Es el centro neurálgico de todos tus gadgets pues unifica todas las sesiones y de ahí saca tus estadísticas.

Actualmente, la versión Pro es gratis. No es casualidad. Y no lo es porque han sacado una nueva versión que hace “noséquémás” que no creo que un usuario normal pueda necesitar.

Diseño claro, hace lo que tiene que hacer y ahora gratis, mejor!

No sabría si recomendar Runtastic sobre Runkeeper. Ambos están bien, pero como multiplataforma Runtastic tiene una ligera ventaja sobre Runkeeper.

PEBBLE

La tecnología pretende meterse en cada rincón de nuestras vidas. Y lo demuestra cada día. El concepto “el internet de las cosas” está saliendo con fuerza y pretende que todos estemos unidos con todos y con todo. En este camino de la interactuación, la tecnología comienza a llegar y a sustituir a elementos más tradicionales. De la misma forma que el móvil está acabando con la telefonía fija, el portátil con el de sobremesa o la tablet con el mismo portátil, existe un objeto que empieza a meterse en nuestras vidas con pasitos pequeños pero continuos. Y éstos son los relojes inteligentes.

Hace alrededor de un año, personalmente decidí participar en Kikstarter (una plataforma de financiación colectiva o crowfounding) en un invento que habían hecho un par de personas en USA y que al verlo pensé “es el futuro”. Se trataba del Pebble. Es un reloj que se conecta a tu smartphone (por medio de una App para Android o iOS) y te permite interactuar con tu teléfono sin tener que cogerlo. Como proyecto está muy bien y, desde mi punto de vista, tiene un potencial muy alto. De momento, su utilidad básica es la de informarte con una simple mirada (como lo harías al mirar la hora en tu reloj de muñeca) de lo que pasa en tu teléfono. Recibir notificaciones de llamadas, mensajes, redes sociales e interactuar con App de deporte tipo Runkeeper o Runtastic.

Debo decir que invertí un dinero más o menos importante y a cambio sería de los primeros en recibir dos unidades en dos colores diferentes que yo eligiera (dentro de la gama ofertada, claro está). La producción sufrió de varios meses de retraso y la gama de colores sufrió un decremento importante hasta quedarse en un simple negro. Sé que con el tiempo van a sacar más colores, pero yo me conformo con el color negro.

Cuando lo recibí, recuerdo que sentí una ilusión tan grande como la decepción posterior al ver que el funcionamiento era bastante desagradable y sufría de muchos errores. Creo que el proceso de diseño tanto de la parte física como la parte de código no ha sido óptima. Y creo que seguramente la culpa la tenemos los que invertimos y presionamos con e-mails constantes del tipo ” Cuánto falta?”. No obstante, no quiero que eludan su responsabilidad. Creo que habrían tenido que ser lo suficientemente profesionales como para decir que nos esperáramos.

En cualquiera de los casos, debo decir que me decepcionó mucho. Tanto que acabé regalando las dos unidades. Y a los que se lo regalé, les voy preguntando. Creo que han ido mejorando día a día la parte de software, y que ahora, todo y que no hace cosas impresionantes, no falla como antes. No voy a darles una segunda oportunidad. Creo. Eso sí, intentaré seguir recogiendo feedback de sus usuarios actuales.

Pebble ha sido el precursor (junto con Sony) de este tipo de gadgets, pero Sony, ya ha sacado la versión 2 de su Smartwatch y, entre la experiencia y el músculo financiero, tiene pinta de que van a superar muy pronto y con facilidad las bondades iniciales de Pebble.

Trataré en otra entrada el Smartwatch 2 de Sony, pero ya os adelanto que lo que dicen que hace, lo hace. Solo para Android, de momento, pero lo hace. Datos interesante para adelantarlo, el Sony es sensiblemente más barato.

Pebble es una compra que no recomendada. Menos si cabe viendo que Samsung con su Galaxy Gear y Sony con su Smartwatch 2 está luchando ferozmente por hacernos atractivas sus apuestas. No obstante, me gustaría que, como proyecto startup, pudiera perdurar en el tiempo con financiación necesaria como para que estas dos grandes marcas no acaben comiéndosela 🙁

LOGITECH ULTRATHIN KEYBOARD iPAD

El complemento perfecto para el iPad. Más aún si el uso escribiendo es intensivo.

El teclado en pantalla del iPad (en cualquiera de las versiones) es cómodo y fácil de usar pero hacer un uso prolongado del mismo implica que se vuelva menos recomendable.

Para sustituir el teclado de la pantalla táctil, este teclado físico de Logitech es ideal. Sirve como teclado y como protector de la pantalla del iPad cuando no está en uso. Si me apuras, se podría considerar también una tercera función que sería la de dock, es decir, como soporte para dejar el iPad.

El teclado se conecta al iPad por Bluetooth, tiene una batería de MUY larga duración (varias semanas aunque depende del uso) y un tacto muy cómodo. El grosor no es exagerado, pero cuando lo cierras, la suma del iPad con el propio teclado da como resultado un grueso importante. No aparatoso, pero realmente grueso.

Tiene varias funciones cómodas en teclas directas o accesibles con la suma de la combinación “Fn + tecla”. Funciones que, cuando te acostumbras a las combinaciones de teclas, acabas siendo muy productivo.

Como pega decir que la combinación del teclado y el iPad obliga al uso sobre una mesa o una superficie plana y sólida. No se puede teclear cómodamente sobre las piernas o sobre un cojín.

Se puede bloquear y desbloquear sin tocar la pantalla. De hecho se puede hacer prácticamente todo sin tocar la pantalla.

Si escribes regularmente y lo puedes hacer en superficie plana, es una compra MUY recomendada.

GOOGLE DRIVE

Otro servicio más en la nube? Pues no! No es uno más. Y no lo es porque detrás está Google. Eso hace que no sea “uno más” sino uno de los importante.

En este mismo blog ya hemos tratado algún servicio de almacenamiento en la nube (Dropbox). Ahora no vamos a hablar de la utilidad que creo que tienen. A estas alturas, deberían estar fuera de toda duda. No digo que esté mayoritariamente implementado (que lo está pero de forma inconsciente), pero es un concepto que poco a poco va calando entre los usuarios de informática-internet. El hecho de no tener los datos en tu casa supone mayores ventajas que desventajas.

Lo quieras o no, el servicio de almacenaje ha venido para quedarse y pasar a ser algo fundamental en nuestro uso. Sistemas hay muchos: Dropbox, Box, Sugarsync, Skydrive, Owncloud (tu propia storage en Cloud) y, cómo no, Google Drive.

La ventaja de Google Drive consiste en que si tienes una cuenta de Gmail (ahora no me digas que no tienes una! Es del todo imposible! :P), ya tienes una unidad de Google Drive en la nube. Y un espacio para Picassa. Y una cuenta de Google Plus. Y…. Google está metiéndote en todos y cada uno de los productos que va sacando. Su masa crítica de usuarios es su mayor valor, ¿cómo no usarlo para lanzar sus productos?

La ventaja, al final, de usar un producto de Google es saber que tendrás a muchos usuarios que lo utilicen y que será multiplataforma. Y en este caso no puede ser de otra forma. Ya trabajes en Android, iOS, MacOS, Windows para cada uno de ellos también tienes un cliente para Google Drive. Esto te permite tener centralizado tus contenidos, sean del perfil que sea. Tanto particular (docs, multimedia) como profesional (docs) los tendrás siempre centralizados en la nube. Para lo bueno (un solo disco duro para todo y accesible desde cualquier punto) y para lo malo (un hacker podría entrar más fácilmente que si lo tienes en un disco duro USB en tu casa).

Como en el resto de opciones del mercado Google Drive ofrece un escalado de precios para aumentar la capacidad gratuita (que son unos 15 GB). Los precios no son caros comparativamente hablando, ni baratos. Están en la linea.

Tiene un pequeño defecto desde mi punto de vista y es que no tiene una función tan deseada para mí que es el autoupload de fotos desde el terminal que la realices. Es cierto que si tienes una cuenta configurada de Google Plus su cliente ya lo hace, pero creo que no debería ser necesario tener dos clientes (con sus dos logins) para hacer lo mismo que Dropbox (pro ejemplo) con un solo cliente.

Como gran ventaja, la integración con cualquiera de los productos de Google (solo faltaría!).

Si debo elegir, me quedo con Dropbox. Si tengo libertad, me quedo con los dos 🙂

iHOME IA100

Un altavoz-base para iPhone-iPad. iHome es una marca desconocida, pero que te da alguna pista de su gama de productos cuando mete al nombre de sus familias prefijo “i” 😛

Qué características buscaba en el dock-altavoz cuando encontré a iHome? Por orden de prioridades:

– Cargador iPhone-iPad (conector 30 pines de Apple)
– Reloj
– Radio
– Bluetooth
– Mando a distancia
– Sonido decente

Con el iHome IA100 lo tenía todo. No, todo no, un poco más. Añadió dos cosas que me gustó bastante: el sonido es muy bueno para lo que es el equipo (relativamente pequeño) y tiene una batería para mantener la hora si se va la luz (y donde vivo se va de vez en cuando)

Existen soluciones de costes más elevados (Zeppelin o BeatBox) pero también con tamaños mayores. El espacio que quería ocupar no era muy generoso y el iHome se adaptó perfectamente a los requerimientos que tenía.

Si necesitas alguno de los requerimientos de la lista de más arriba, tu espacio no es muy grande y el presupuesto algo ajustado, el iHome IA100 es tu equipo. Creo que ahora ya no lo fabrican pero seguro que tiene un sustituto a la altura.

Recomendable como el antiguo concepto “radio-reloj” y además con conector iPhone-iPad 😉