GOOGLE HOME MINI

Ha llegado la moda de los altavoces portátiles. Pequeños altavoces con batería que se enlazan por bluetooth con tu móvil y que te permite disponer de música con una calidad más aceptable que la que dan los altavoces de los smartphones actuales. Por muy gama alta que sean, los altavoces suelen sonar pobres.

Y realmente sorprende la calidad que consiguen estos pequeños altavoces. ¿De dónde sacarán tanta potencia? El caso es que suenan bien.

Pues el tema de las altavoces es la primera batalla que tienen los grandes fabricantes para ofrecer a los usuarios.  Ahora, estos altavoces han evolucionado a algo más. Se han convertido en asistentes personales. Tecnologías que pretende ayudar en tu día a día. Poner música, hacer una búsqueda de alguna compra, saber el tiempo, enviar un mensaje o un e-mail a alguien…. Todo ello, además con la voz.

Los famosos Siri, Alexa, Cortana o OK Google, metidos en un altavoz y que, además, tengan la capacidad de entender qué necesitas, interconectarse con otros elementos smart de tu casa o entorno y ejecutar acciones que te sean de utilidad.

Promete pero, ¿Realmente es funcional? Pues no, no lo es. Creo que las marcas pretende “forzar” la máquina de la inteligencia artificial (IA). Ponerla en el mercado pronto. Hacer que el gran público la conozca y, ya para cuando se pueda, hacer cosas que sí que sean útiles y funcionales.

Mi experiencia con todos los asistentes es decepcionante. Todos pretenden imitar a una persona que razona, pero es muy fácil ponerles en aprieto. El motivo de que estén tan limitados es la propia tecnología. Y es que no es fácil integrar en una aparatito un “señor/señora” que atiende cualquiera de nuestras peticiones. Soy consciente que son pasos necesarios que debemos dar para que podamos llegar a una situación más rica en acciones. Pero también creo que se están precipitando. Y la competencia, que debería tener muchas cosas positivas, está lanzando a la desesperada a fabricantes a sacar cualquier cosa que parezca que va a tener IA y que nos complazca en cada una de nuestra peticiones.

Dejando estos puntos claros, indicar que el gadget del que trata esta entrada es perfecto para hacer las pocas cosas que, como os decía, se pueden hacer. Es pequeño, consistente y con un tejido muy agradable en el frontal. Tiene 4 leds que se iluminan para darte a entender diferentes estados (escucha, habla, analiza, busca…) y una voz MUY agradable y MUY humana (femenina) que tiene una calidad sublime. Sin duda es lo mejor que he escuchado en tiempo. Y me sorprende cómo algo tan pequeño tenga esa calidad. Y más por el coste que suelen tener (no más de 60€).

En la práctica, OK Google te ayudará en saber el tiempo, poner una canción o ver una película (si lo enlazas a ChromeCast como tengo hecho yo). Cosas que, si bien es cómodo, tampoco cuesta tanto hacer desde un smartphone con los dedos!

Este Google Home Mini me lo envió directamente Google como beta-tester (cosa que em encantó!) y estuve probándolo durante un par de semanas antes de que llegara al mercado. Lo probé y saqué estas conclusiones que expongo hoy en esta entrada del blog. Y de la misma forma se lo comuniqué a ellos. Creo que hay que hablar claro y llano para que las propias marcas también sepan dónde hay que mejorar o cómo implementar nuevas funciones.

Es un camino que justo acabamos de empezar a caminar y que parece ilusionante. Estaré atento a lo que nos depare el futuro para comentarlo en este blog.

GOOGLE PIXEL 2

El último smartphone que tuve de Google fue el Nexus 5. Un terminal fabricado por LG que me encantó pero que no acababa de adaptarse a mis necesidades puesto que necesitaba dual sim. Y Google no fabrica terminales con Dual Sim. A ver si aprende de Samsung que ahora ya saca todos sus terminales así (o prácticamente todos).

Me llevó a comprar el Google Pixel 2 el hecho de que, siendo un terminal reciente, era un terminal de 5″. Algo cada vez más difícil de encontrar. Otro motivo que me decidió a comprarlo es que sabía que iba a incorporar Android Pie en breve. Ya sí fue, desde la noticia de que se había publicado la versión definitiva de Android 9 (Pie), el terminal tardó un día en actualizarse.

Los terminales de Google siempre han tenido un diseño muy moderno y elegante. Diría incluso que su diseño va acorde con el software. El Pixel 2 tiene un diseño muy continuista y respetando en parte las lineas generales de los smartphones de los grandes fabricantes mundiales. Eso sí, con su toque de personalidad Google.

El Pixel 2 no lo lanzaron aquí. En España solo vendieron el Pixel 2 XL (de 5’5 pulgadas). Como dando por hecho que a los españoles les gustan ya solo los terminales pequeños. En fin, seguro que tienen algún estudio de mercado. Para conseguir un Pixel 2 de 5 pulgadas, no fue complicado. El omnipresente Amazon te lo consigue desde los confines de la Tierra.

En mano, el Pixel 2 se siente cómodo y muy ligero. Con una construcción sólida y un diseño típico “Google”. Me gusta en general en su aspecto estético exceptuando que los bordes superior e inferior son demasiado anchos. Quizás para meter altavoces estéreo, pero hay otras marcas que han sabido resolver esta cuestión técnicamente mejor y les ha permitido disminuir los bordes. Pero es un pequeño grano de arena comparado con el aspecto general.

Desde que me llegó y lo configuré con mi personalización hasta que llegó la versión Pie de Android pasó un día por lo que, este análisis, solo lo voy a hacer contacto que el Pixel 2 ya tenía Android Pie. Oreo apenas me dio tiempo de probarlo.

La pantalla Amoled es muy buena. Tiene un control sobre los colores que, si bien no te deja personalizarlos, tiene 3 configuraciones que harán que encuentres la configuración deseada. Yo la encontré con la opción “Vividos”. Como decía, la pantalla se ve muy bien. Permite el doble toque para despertar (OLÉ!) y tiene la funciona Always On Display que SOLO Samsung aprovecha con fuerza. Tiene led de notificaciones y el sonido estéreo es muy bueno.

La cámara me ha sorprendido muchísimo. Es muy rápida en activarse con el teléfono bloqueado y muy rápida en tomar la foto. El resultado está a la altura de los flagships de Samsung (S9-S9+ que, para mí, son un referente en cuanto a fotografía). Tengo que hacer muchas más fotos y en diferentes escenas y ambientes para poder concluir que está a la altura, pero las primeras pruebas son muy satisfactorias.

Sobre Android Pie, no me extenderé mucho. Ya tengo una entrada hablando del mismo. Al Pixel 2, le sienta de maravilla y creo que ha sabido sacarle jugo a las bondades de la tecnología de la batería.

Dos pegas que le pongo:

  • La no inclusión de clavija jack de audio. Son un radical defensor de esta clavija. Imaginad que alguien se haya gastado una pasta en una auriculares de gama alta y que se compre o le regalen un Pixel 2 o un iPhone 7,8 o X. Desde ese momento ya tiene que, o dejarlos, o ir siempre con el cable adaptador de usbC a jack 3.5. No lo veo 🙁
  • No disponer de dual sim. Puedo entender los motivos que llevan a un fabricante a no poner en el mercado terminales dual sim, pero lo que no entiendo es que, si pones un bandeja para una SIM y una microSD, ¿por qué no permitir la dual sim?. Al menos Google ha sido más coherente puesto que la bandeja solo tiene para poner una SIM.

Temo que, a los que nos gustan los terminales más reducidos (5″), Google (junto con el resto de fabricantes) nos acaben de abandonar y dejarnos sin terminales modernos y pequeños. Se habla que el Pixel 3 va a venir solo en su versión XL. Y que incluso, crecerá en diagonal. No podemos tener las manos pequeñas!!!

Este terminal es una muy buena experiencia de uso. Como imaginas, no está cargado de software inservible (como sí hacen todo el resto de fabricantes), pero podrás instalar lo que quieras puesto que dispondrás de 64 o 128 GB de almacenamiento.

El precio sí me parece algo elevado viendo la competencia. Quizás quieran imitar a Apple con su política de marketing aspiracional. No sé.

SAMSUNG GEAR 3

Después de experimentar con muchos tipos de relojes con Android Wear (ahora conocido como Wear OS) , mitad necesidad y mitad por capricho, estuve una época usando un iPhone7. No sé si habéis podido experimentar alguna vez de unir un smartwatch con Wear OS con un dispositivo iOS, pero, bajo mi punto de vista, la funcionalidad de la pareja es inservible. Un reloj caro que solo te informa de ciertas cosas. No sé, no es lo que busca alguien como apoyo a un móvil.

Lo dicho, fruto de la nueva situación de moverme con un iPhone7, busqué y encontré el smartwatch de Samsung. Y me pareció una idea genial y conciliadora. Es el único smartwach que funciona indistintamente con Android (cualquier Android, no tiene porqué ser Samsung) y con iOS. Me pareció genial porque, así, podríamos alternar entre Android e iOs cuando quisiera.

La primera experiencia ha sido genial. Sobre todo sorprendido con la duración de la batería que, sin problemas, llega a dos días completos. Incluso con la toma de frecuencia cardiaca con regularidad, la batería del reloj es genial (comparado con los anteriores smartwatches que había probado). Otra cosa importante es que la cantidad de esferas de reloj que puedes montar y/o comprar es inacabable. Decenas de miles. Es difícil no encontrar una que no te guste.

A nivel estético, si no te acercas mucho, no parecería un reloj inteligente. Parece uno deportivo tradicional de buen aspecto. La correo de silicona dura, es fácil de usar y cómoda. El peso es normal al igual que las dimensiones. Todo muy tradicional.

A nivel funcional y de software creo que tiene grandes aciertos. Usa Tizen (SO propiedad de Samsung) y no Wear OS. La pantalla se ve genial en cualquier condición de luz, responde bien tanto a los botones laterales (configurables) como la corona que es funcional y ayuda a moverte por los menús. Tienes acceso directos a aplicativos del reloj (salud, tiempo, calendario) que se gestionan muy bien con la citada corona. La configuración es sencilla y muy completa. Puedes cambiar muchos aspectos (y no solo estéticos). Las aplicaciones existentes, también son muy numerosas. Encontrarás todo lo que necesites EXCEPTO un navegador para el reloj. No hay ninguna buena opción. Así como Wear OS tiene una versión MUY buena de Google Maps, en el relog de Samsung no se encuentra esa opción o bien la opción que puedes encontrar va ligada ineludiblemente a una aplicación en el smartphone. Lo echo en falta.

El software que trae para la Salud (Samsung Health) es lo más potente que aporta tanto a un sistema Android como iOS. La aplicación del smartphone es muy completa pudiendo registrar stress, pulsaciones, pasos, calorías quemadas o ingeridas y, según el smartphone, incluso el nivel de oxígeno en la sangre. Como digo, muy completo. Además, con la ayuda de S Health, puedes vincular estos datos extraídos de Samsung Health con Google Fit. Y de forma bidireccional.

A nivel de almacenamiento, se quedan en los habituales 4 GB. Dan para poner algo de música (para cuando lo usas para ir a correr de forma independiente del smartphone) y bueno, si no te pones toda tu discografía y solo metes tus favoritos, da de sobras. Pero pensad que los 4 GB no son solo para música sino para aplicaciones. Si eres un gran consumidor, tendrás que ir vigilando el espacio.

Poco más que añadir que el único PERO que le encuentro y es que se debe interactuar casi siempre con los botones físicos. Así como Wear OS, puedes tocar la pantalla para activar la esfera y sus opciones, en el Gear S3 solo la puedes activar si te llega una notificación (y aprovechas para tocar la pantalla) o bien activándola con los botones físicos. No me gustan los botones físicos. Creo que la electrónica ya da para evitar el contacto de lo físico.  Éste es el gran motivo por el cual he vuelto a Wear OS. Incluso aunque me impide usar iOS de forma esporádica, pero prefiero la usabilidad del SO de Google que no el de Samsung.

Pero no es una mala opción de compra. Creo que acabaré rescatándolo si, al final como dicen, Samsung vuelve a incorporar como sistema operativo Wear OS en vez de Tizen. Mejor integración.

ANDROID PIE

El 9 de agosto se lanzó como distribución final Android Pie, la novena versión del SO más usado en el mundo en los smartphones.

Una versión más, un año más y más novedades y evoluciones de tecnología. Pero hemos llegado un punto de madurez que, tanto iOS como Android, hacen evoluciones mucho más progresivas que no disruptivas. Debemos entender que los suponen suficientemente solventes como para no “empezar desde cero”. Y comparto esta opinión. Creo que estamos con un Sistema Operativo muy estable, conocido, bien conservado y mantenido. Las evoluciones de Android Pie no son espectaculares, pero sí necesarias.

¿Y qué aporta de nuevo esta versión respecto a sus antecesoras? Pues detalles y mejoras sobre tecnologías ya implantadas. Si acaso, sí que hay una que, siendo opcional en su implementación, puede llevar a motivar un cambio en la usabilidad.

Novedades:

  • Evolución del diseño Material Design. Algo más limpio, nueva tipología, más abierto (menos líneas) y haciendo que todo el entorno de Google lo respete por igual. A destacar: ahora, el color de la interfaz la impone el Wallpaper que elijas. Una idea que asegura que tu escritorio y tu entorno estarán conjuntados.
  • Implementación de IA:
    • En la batería: como evolución de su sistema Doze, Google ha implementado un sistema de Inteligencia Artificial para aprender cómo usamos las aplicaciones y aprende sobre qué debe mantener abierto y qué puede cerrar. Durante el tiempo que lo he podido probar, me da la sensación de que puede llegar a ganar entre un 3-5% de batería con respecto a Oreo.
    • En la búsqueda. Tanto en el propio smartphone como en Internet. Los resultados que te ofrece responde a patrones detectados por tu perfil y analizando cómo lo usas. Esto, que asusta un poco (Minority Report), tiene la intención de ayudar a ser más efectivo. Sobre mis pocos días de experiencia, no nota nada que sea destacable.
    • Brillo Adaptativo. Y en esto se nota. La IA sabe qué aplicaciones te gustan con mayor iluminación, cuáles te dan lo mismo (automático) y cuáles prescindes. Con este criterio, aplica el brillo en la pantalla dependiendo de lo que hagamos y basado en patrones de aprendizaje.
  • Rotación manual. ¿Cuántas veces una foto te ha trolleado cambiando entre modo vertical y horizontal y has tenido que acabar doblando el cuello para poder ver una foto apaisada que te presentaba verticalmente? Pues ahora, Google lo ha solucionado. Bien!
  • Respuesta rápidas a las notificaciones. Implementa sistemas de respuesta rápida y de control de apagado y volumen que las hace más cómodas.
  • Y el punto más importante de esta versión y que pretende “acercarse” al omnipresente iOS en su versión de iPhoneX. Inclusión de gestos de navegación. Éste sería, quizás, el cambio más importante de todo lo que aporta la nueva versión de Android. Como decía al principio, es algo que se implementa de forma opcional (puedes activarlo o bien quedarte como funcionaba Oreo) y esto te permitirá probarlo y, si no te convence, volver atrás. Yo me he forzado a dejarlo y, con un par de días te acabas acostumbrando. Bien es cierto que no me gusta acostumbrarme a un sistema que luego no voy a poder reproducir en otros smartphones que también uso, pero creo que la vuelta atrás no me será muy complicado. Los gestos son muy sencillos e implica eliminar los botones clásico de navegación. Para no tener que explicarlo, creo que es mejor que podáis ver un video de su funcionamiento: Android P Lo nuevo en gestos, como descargarlo a tu dispositivo

Las sensaciones que tengo después de un par de días de uso son buenas. Me gusta el aspecto estético. Me parece acertado el tema de los gestos (a ver cómo lo implementan las diferentes marcas) y sobre el rendimiento de la batería, creo que es prometedor. Necesitaré poder analizarlo com más tiempo para tener una idea más global.

Por último, indicar que la implementación de estas nuevas versiones de Android suele ser lenta (o muy lenta) y que yo la he podido disfrutar en un Google Pixel 2. Samsung, OnePlus, Huawei… seguro que tardarán bastantes semanas en implementarlo. Cuando llegue, intentaré echarle un vistazo y explicaros cómo de bien lo han implementado.

SAMSUNG GALAXY S8

Esto sí que es innovar! Bravo por Samsung!

Y es que el mercado de los smartphones está saturado. Nadie da su brazo a torcer. Nadie arriesga a dar un giro en esto de los terminales móviles. Todas las marcas siguen sacando terminales prácticamente iguales a sus antecesores. Da miedo sorprender por si no tiene una buena acogido. Eso puede hacerte desaparecer del mapa de best sellers. Un peligro mercantil, sin duda.

Y qué hacen? Pues continuismo. Ni siquiera Apple, adalid del diseño, se la juega. Lleva 3 años sin cambiar un ápice sus modelos. Cambian cosas del interior (que no digo que no sea importante) pero no son capaces de revolucionar.

Y viene Samsung (que no es nuevo) y se atreve a hacer las cosas diferentes. En los modelos Edge (tanto 6 como 7) aposto por las pantallas curvas 3D reales (que interactúan con el tacto). Algo que a no todo el mundo le gusta pero que, al menos, se le ha de reconocer que fue original.

Ahora se han plantado con el S8 y su “pantalla infinita”. Una delicia. Una maravilla técnica. Este diseño sumado a sus incomparables paneles SuperAmoled QVGA es algo que las demás marcas no podrán conseguir. Si acaso Sharp, pero no está presente en el mercado europeo.

El Samsung Galaxy S8 ha conseguido meter 5’8 pulgadas de pantalla en un terminal sensiblemente más pequeño que el más pequeños de los 5’5 pulgadas que puedas encontrar. Una delicia en la mano. Un frontal completamente limpio. Sin botones. Un lujo verlo. Es imposible que no te guste en cuanto a diseño.

Y por dentro, no es peor. Procesadores en 10nm. Lo último de lo último. Potencia sumada a eficiencia energética. All-in-one.

Terminal muy cómodo de usar, nada pesado y que todos los que te rodean lo miran y te preguntan por él. El   terminal del 2017, sin duda (y a la espera de lo que ofrezca Apple en septiembre).

Como pega, que siempre me gusta ser algo crítico con todos, decir que el precio es muy elevado todo y que, según van pasando los meses, el precio va bajando. Supongo que pasado vacaciones y, a las puertas del lanzamiento del iPhone 8 (o como quiera que se le llame), la reducción de precio será más sensible.

Por último, dejadme hablar del sensor de huellas. Este punto es importante porque, a la vista de los comentarios que van surgiendo, parece que tal cual vino (el sensor de huellas), tal cual se va a ir. O mejor que irse, substituir por un reconocedor facial o de iris. Y el Galaxy S8 ya tiene ambos. El motivo de que haya incluido éstos (más innovación si me lo permitís), es que ha tenido que relegar el sensor de huellas dactilares a la parte de atrás del terminal móvil. Entiendo que por el diseño de su pantalla plana y limpia y la imposibilidad de poner insertar un sensor de huellas debajo de la pantalla como parece que Qualcomm quiere conseguir.

He de decir que el reconocedor facial y iris funciona muy bien. He realizado varias pruebas y no es posible engañarle. Seguro que algo se inventan, pero poniendo una foto mía delante de la cámara, el sensor no lo daba por bueno. Eso está bien. El problema que le veo es que, si quieres ver una notificación de un e-mail o un mensaje, el terminal no te va a permitir hacerlo solo sobre la pantalla de bloqueo porque, a poco que reconozca tu cara, desbloquea el terminal. Aunque no quieras. Y eso, no me resulta productivo. A veces, solo quiero mirar las notificaciones para poder eliminarlas. Pues no va a ser fácil con el sistema de reconocimiento facial activado, a no ser que mires el teléfono con mucha inclinación. No sé, no me parece práctico.

Con estas pequeñas objeciones (que igual para ti no lo son) y contando con el precio descendiente que intuyo, el mejor terminal de gama alta del 2017. Compra muy recomendable.

ANDROID NOUGAT

Nueva versión de Android y una clara apuesta  por dos grandes conceptos que harán de ellos la gran convergencia que parece que se pretende hacia un dispositivo que haga de portátil, tablet y móvil:

  • Multitarea mucho más eficiente y productiva
  • Muchísimo mejor sistema de ahorro energético

Creo que serían los dos grandes rasgos a destacar de esta versión. Existe un gran listado de nuevas funcionalidad y mejoras en esta nueva versión. Desde estéticos (continuidad del Material Design) hasta de seguridad, pero a la práctica, pasarán desapercibidos para el gran público.

La diferencia entre Marshmallow y Nougat no ha sido tan evidente como lo fue pasar de la 5 a la 6. En esta ocasión, creo que se han mejorado mucho aspectos relacionado con la optimización de código y potenciar aquellas características que se podían mejorar sensiblemente.

Por poner un ejemplo, Doze (sistema de ahorro de energía de Android 6) ha mejorado considerablemente el consumo en momentos de no uso. En cifras. Una noche del mismo terminal con Marshmallow, el consumo de pasar una noche (de 22h a las 8h) podía ser de entre el 10-15%. En Nougat, Doze ha conseguido bajar ese uso a solo un 5%. Eso significa que sabe entender mejor cuando el terminal no está en uso y suspende la mayor parte de la actividad que se da en segundo plano.

El otro punto destacable es la posibilidad de usar la multifunción de forma real. Ahora, puede dividir la pantalla de tu smartphone en dos partes y puedes insertar en cada una de ellas una aplicación para poder ir usando dos simultáneamente. Esto antes era parecido pero muy limitado. Las dos ventanas abiertas simultáneamente era muy difícil, pero podrías ir alternando.  Si bien es cierto que algunos fabricantes (como Samsung) sí hacían lo de la multiventana, ahora de forma nativa, cualquier Android debería poder hacerlo. Y de una forma más familiar para todos los Androids.

Otro de los puntos interesantes de Nougat es que añade una cierta permisividad a que aplicaciones de terceros puedan acceder al bloqueo del terminal. Algo que teníamos en Lollipop y que se perdió (un poco por exceso de celo) en Marshmallow. Así pues, algunos launchers pueden volver a tomar el control sobre cómo se bloquea una pantalla. Para mí, es muy útil.

Estoy comentando en esta entrada la séptima versión de Android, pero ya está en fase final de desarrollo la nueva versión (de momento se conoce como “O”). Esto lo que muestra es que, desde que se lanza una versión nueva, hasta que llega de forma general a los terminales de muchas marcas, pasa demasiado tiempo. Algo que se suele criticar mucho a Android y que con la nueva versión (la “O”) pretende cambiar radicalmente. Los fabricantes van a poder implantar su capa de personalización sobre un módulo a parte para que puedan ir actualizando Android Stock cada vez que haya una nueva versión y de forma casi inmediata. Promete mucho, luego a ver en lo que queda.

MARSHMALLOW

La evolución de Lollipop y que hace pocos días ha recibido ya a su sustituto (Nougat). Todo y que el nuevo Nougat acabe de salir, la penetración de Marshmallow en los terminal que ya están en el mercado es lentísima. Pocas empresas dedican verdaderos esfuerzos en mantener actualizados sus terminales. A poco que el terminal tengo algo más que 1 año, despídete de que el fabricante de tu terminal quiera complacerte con la última versión de Android.
Bien es cierto que actualizar no es nada trivial para las marcas. Muchas veces, las actualizaciones tienen implicaciones con hardware (procesador básicamente) y no todas las versiones de Android nuevas son retrocompatibles con procesadores que están en el mercado con más de 1 año. En este punto Google debe aprender de iOS y su retrocompatibilidad. Es cierto que Apple no tiene que dar servicio de software a decenas de marcas diferentes y eso facilita su gestión, pero Google podría hacer más a la hora de pedir compromiso a las marcas para que dieran continuidad a su sistema operativo. Quiero entender que lo intenta pero que son muchas marcas y cada una va a la suya. A ver qué nos depara el futuro en este sentido.
Me centro en Marshmallow (Android 6). El cambio de nombre del SO parece que deba implicar grandes avances o avances que cambian radicalmente el concepto del SO anterior pero no es así. Para nada. Pensad en cada nombre que va saliendo como un major update del sistema operativo anterior. Estas major update mejoran el funcionamiento de la versión anterior, arregla fallos de seguridad y añade ciertas funcionalidades. Pero no es la revolución a nivel de kernel (nucleo del SO) que se suele mantener estable durante muchos años.
¿Qué incluye pues Marshmallow?. Pues optimización en el uso de batería (el famoso Doze), la gestión más óptima de las notificaciones y es más estricto con los permisos. Ésto último que podría ser una ventaja, desde mi punto de vista, ha generado más problemas que seguridad. Bastantes aplicaciones no han sabido adaptarse a los niveles de permisos que exige ahora MM (Marshmallow) y han eliminado funcionalidades u opciones que antes hacíamos servir. Seguro que el fin es bueno, pero creo que si algo es criticable en Apple (pensar que los usuarios son tontos y que hay que protegerlos de ellos mismos), Android no debería imitarlo. Y parece que lo hace.
Otra cosa que llama la atención (y se agradece) es que se recupera de forma nativa el uso de tarjeta de expansión de memoria (microsd). Lo hace de una forma un poco incómoda pero al menos, para los terminales con 16 GB de memoria interna, ya pueden encontrar alternativas para aumentarla (si por hardware se permite, eso sí). Cuando insertes una tarjeta microSD MM te preguntará qué quieres hacer con ella y te da dos opciones:
– Incluirla como parte de memoria del sistema (y extenderá la memoria interna con la capacidad de la tarjeta). Esto implica que si la extraes para utilizarla en otro teléfono, tendrás que formatearla porque MM encripta su contenido.
– Usarla como almacenamiento externo para poder extraerlo y compartirlo. En este caso, no te dejará almacenar música o películas de Google Music o Google Movies porque entienden que puede que las copies en la tarjeta para duplicarlas (¿piratear?), cosa que Google no permite hacer. Y me parece lo más razonable.
Debes pensar bien qué opción eliges. Serás esclavo de tu decisión. Podrás cambiarla más adelante, pero deberás formatear con toda probabilidad.
Una cosa que no me acaba de convencer mucho es la gestión de los modos de sonido (Silencio, Prioritario y normal). Han cambiado ligeramente cómo lo hacía Lollipop y, cuando ya me había acostumbrado, me lo vuelven a cambiar. Lo mejor es que se recupera el modo de Vibración que habíamos perdido en Lollipop. Cambios que me obligan a mi modo de interactuar con mi smartphone no suelen gustarme. No digo que sean inadecuados, digo que soy conservador en el uso 😉
Es evidente que si tu fabricante te lo permite, deberías cambiar a Marshmallow. Sony ya tiene casi todos sus teléfonos actualizados. BQ también. Pero pocos más. Lastimica.

CYANOGENMOD

Si sabéis como funciona el mundo de los sistema operativas en telefonía móvil, sabréis que existen dos “monstruos”: iOS y Android. Luego existen gente que quieren ir sacando la cabeza (Microsoft, Tizen, Blackberry…) pero todo indica que los “monstruos” serán los que persistan. Dentro de Android (por su naturaleza de Open Source), existe una multitud de sistemas operativos paralelos que aprovechan el código existente publicado por Google para customizarlo según el criterio de cada uno. De este tipo, existen multitud de ejemplo. Muchos de ellos surgidos en China debido a sus políticas antimonopolio, la mayoría de fabricantes chinos de móviles crean su propio sistema operativo. Luego, de una forma sorprendente, existen trabajos paralelos que se dedican empresarialmente en desarrollar un sistema operativo que se adapte a cualquier móvil. Todo y que no es fácil y que no todos los móviles son igual, Cyanogenmod surgió para tener una alternativa a Android (versión Google) sin las Google Apps (se pueden instalar, pero solo si quieres) y que funciona para muchas marcas y muchos modelos.
Para poder usar este sistema operativo, has de tener un mínimo de conocimientos para poder instalarlo. Bien es cierto que existen modelos que ya salen de fábrica con Cyanogenmod (BQ X5 o Oneplus One), la mayoría de móviles no lo traen por lo que tienes que instalarlo tú. No es trivial, pero tampoco muy complicado.
Mi experiencia con Cyanogenmod es excelente. Creo que recogen las peticiones que los heavy users demandamos a un terminal de forma nativa sin tener que recurrir a apps de terceros que no siempre funcionan como esperas.
¿Qué destacaría de Cyanogenmod por encima de Android Stock (puro)?
– Gestión del color del led de notificaciones
– Gestión del tono de llamada independiente para cada sim
– Menú de apagado con opciones de perfiles de sonido
– Doble toque en pantalla para encender y también para apagarlo
– Modificación del funcionamiento de los botonos de navegación (ponerlos invertidos)
– Añadir gestos sobre la pantalla (tanto activa como en reposo) para acceder a ciertas funciones.
– Actualizaciones del sistema operativo casi a diario.
– Sistema de proposición de ideas que se someten al consenso público y se integran
-….
He de confesar que me cuesta mucho salirme de este sistema operativo. A veces, cuando me planteo adquirir algún terminal, busco en la web oficial de Cyanogenmod para ver si tiene o va a tener soporte para dicho terminal. No siempre es posible pero….
Android es mi sistema operativo. Sin duda. El trabajo de Google es muy acertado. En cada versión mejora sustancialmente. Cyanogenmod lo único que hace es incluir de una forma más rápida o ágil las peticiones de los usuarios que, por magnitud de estructura, Google no puede hacer de momento.
Recomendable, pero solo para gente con ciertos conocimientos técnicos.

BQ AQUARIS M5

He de reconocer que las marcas españolas a la hora de la electrónica siempre me han parecido o bien gama media-baja o bien mal diseñados. Quizás ambas cosas estén unidas.

Cuando vi este modelo pensé “hombre! parece algo parecido a lo que busco en un smartphone”. Y qué debe tener un smartphone para que se adapte a mis gustos (por orden de prioridad):
– Batería. Cuanta más, mejor.
– Dual-Sim (Dual-active si es posible)
– MicroSD
– Pantalla FullHD
– Android en su última versión. A poder ser sin personalización.
– Función knock-knock wake up (activar pantalla golpeando levemente la pantalla)
– Led de notificaciones (para ver avisos por tipo en modo silencio)
– Función “Reiniciar”
– Función “Cerrar todas la aplicaciones en back-ground en un click”
Repasando cada uno de los requerimientos he de decir que este modelo no falla en ninguno de los puntos. Es sorprendente. Sabéis que mi referencia en duración de batería era el Sony Xperia Z3, pero éste modelo lo ha superado con creces. Es una prueba que estoy haciendo, y después de unas 30 horas encendido, el Z3 está al 38% de batería restante y el M5 al 70%!!!! Es una barbaridad!!!
Qué es lo que me sorprende del M5? Pues la batería y la pantalla. Todo y que es un panel IPS se ve igual de bien (a mi modo de ver) que una SuperAmoled. Los colores son sorprendentes. El ángulo de visión está a la altura de cualquier Samsung (mi referente en calidad de colores) y con un ángulo de visión igual o por encima del iPhone 5/6 (otro referente en cuanto al ángulo de visión). Creo que ha cogido lo mejor de ambos mundos. El segundo punto que me sorprende es la batería. Siendo Dual-sim (que penaliza sensiblemente las baterías ya que la radio consume bastante más), la duración de la batería es sublime. Contad que lo tengo todo el tiempo conectado con un smartwatch para igualar la prueba con el Z3. El resultado es sorprendente. Tengo miedo de ilusionarme y que, con el uso y las recargas sucesivas, la duración quede penalizada. Ya os iré contando.
La única parte que no me convence es el grosor. Parece incongruente porque para tener una gran batería, no puedes tener un grosor fino. Pero es algo que debo comentar todo y que no será un impedimento para que mi valoración final sea muy buena.
BQ ha sacado del M5 3 modelos. Las diferencias vienen de la cantidad de RAM y la cantidad de ROM instaladas. El que yo quería era el de 3 GB de RAM y de 32 GB de ROM (por el tema de poder grabar de forma más rápida vídeos a alta calidad y/o a cámara lenta). El caso es que BQ ha decidido salir al mercado solo con la versión básica (2 GB de RAM y 16 GB de ROM). Habrá que esperar al “otro”.
Como software, BQ ha montado un SO casi stock. Nada de capa de personalización. Y eso me gusta. Es tal cual, la versión original Lollipop. Solo han añadido una App para el chip de sonido (Dolby) que hace muy fácil gestionar la calidad de sonido del terminal.
Resumiendo, ¡JODER! Estoy acostumbrado a la gama alta de Androids pero éste es un terminal como le hacía falta a una marca española. Bien hecho y seguid así!

SURFACE PRO 3

Usuario de Mac desde hace 6-7 años. Venía del mundo Windows. Era un standard y, me gustara o no, había que usarlo para un mundo empresarial homogéneo. Con Mac, te acostumbras rápido a sus bondades. Cosas simples e inconfusas.

Por temas empresariales, hemos optado por usar escritorios virtuales. Creo que es un gran avance tecnológico para las empresa (ya trataré este tema en otra entrada) y llevo trabajando con Windows 7 en un escritorio VDI bajo VMware desde hace casi dos años. Esta experiencia me ha hecho comprobar lo que ha mejorado Windows en sus sistemas operativos. Más con Windows 8 y 8.1. Y sin dejar de ser un standard.
Sumado a esto, en la empresa también decidimos hace tiempo apoyarnos en “la nube” para externalizar servicios que nos eran críticas para nuestras comunicaciones (básicamente e-mail y centralita IP). Total que llevamos mucho tiempo trabajando con escritorios virtuales y Office365 (incluyendo Exchange365). Esta situación ha hecho que mi visión haya cambiado y que haya apreciado la standarización de Microsoft.
El único punto que me frenaba era que el hardware que tenía que podía encontrar en el mercado era, o bien un intento de copia de mi apreciado Macbook Air, o bien diseños feos o malos. Hasta que llegó Surface Pro 3. Fue como un “amor a primera vista” 😛
Es una tablet profesional. Una tablet “made in Microsoft” lo que me da la garantía global de que un mismo fabricante se responsabiliza del software y del hardware (cosa exclusiva de Apple hasta hacía poco).
SFP3 (abreviatura de Surface Pro 3) es una tablet mejor que iPad y es un portátil mejor que MacBook Air. Es mucho más potente que un iPad y es mucho más portátil que un MBAir. La pantalla es genial (resolución 2K). La batería una maravilla. El soporte trasero que permite ponerlo en modo “portátil” un gran ingenio. La conectividad una ventaja (DisplayPort y USB 3.0) y los complementos (dockstation y teclado-funda) son geniales y perfectamente fusionables.
Solo le encontraría un “pero” que es el sistema operativo. El 8.1 es bueno, sencillo y usable, pero la interfaz Metro ha supuesto que el usuario tenga que acostumbrarse a trabajar en dos entornos: entorno escritorio y entorno tablet. Y en cierto modo son incompatibles. Existen bastantes aplicaciones que debes descargar por duplicado. Una versión para trabajar en modo escritorio y otra para el modo tablet. No es que sea un engorro, pero es algo que, de pensarlo, no creo que lo hubieran hecho. Pero existe una solución: Windows 10. Estamos a pocos días de su lanzamiento y, por lo que he visto en varias reviews, el 10 será la solución a este pequeño inconveniente.
Tenía dudas sobre trabajar con SFP3? Sí pero se han despejado con un par de meses de uso. Ahora ya no voy con portátil y tablet. Ahora trabajo y voy a ver a mis clientes con la SFP3. La portabilidad y la potencia ya no están reñidas. Cambiará esta calificación cuando llegue 10? No, creo que mejorará. Pero os lo diré a finales de Julio o principios de Agosto.
Un punto que me ha parecido importante es la adopción de tecnología 4K para monitores externos. Es algo que muchos dicen (Sony con sus tablets) y que ninguno consigue.
Esta entrada (y otras de otros blogs) las estoy redactando con SFP3 y es muy cómodo de escribir y de “ver”.
Por ponerle un “pero” al equipo en sí mismo (hardware) decir que es algo caro. Bien es cierto que hay una gama muy amplia y que empiezan desde asequible a prohibitivo, pero la más asequible, creo que no tendrá un corazón suficiente para mover bien tanta resolución con Windows 8.1.
Si quieres un “todo-en-uno” y cumplir con el standard que es de facto Windows, este es tu equipo.