SAMSUNG GALAXY S8

Esto sí que es innovar! Bravo por Samsung!

Y es que el mercado de los smartphones está saturado. Nadie da su brazo a torcer. Nadie arriesga a dar un giro en esto de los terminales móviles. Todas las marcas siguen sacando terminales prácticamente iguales a sus antecesores. Da miedo sorprender por si no tiene una buena acogido. Eso puede hacerte desaparecer del mapa de best sellers. Un peligro mercantil, sin duda.

Y qué hacen? Pues continuismo. Ni siquiera Apple, adalid del diseño, se la juega. Lleva 3 años sin cambiar un ápice sus modelos. Cambian cosas del interior (que no digo que no sea importante) pero no son capaces de revolucionar.

Y viene Samsung (que no es nuevo) y se atreve a hacer las cosas diferentes. En los modelos Edge (tanto 6 como 7) aposto por las pantallas curvas 3D reales (que interactúan con el tacto). Algo que a no todo el mundo le gusta pero que, al menos, se le ha de reconocer que fue original.

Ahora se han plantado con el S8 y su “pantalla infinita”. Una delicia. Una maravilla técnica. Este diseño sumado a sus incomparables paneles SuperAmoled QVGA es algo que las demás marcas no podrán conseguir. Si acaso Sharp, pero no está presente en el mercado europeo.

El Samsung Galaxy S8 ha conseguido meter 5’8 pulgadas de pantalla en un terminal sensiblemente más pequeño que el más pequeños de los 5’5 pulgadas que puedas encontrar. Una delicia en la mano. Un frontal completamente limpio. Sin botones. Un lujo verlo. Es imposible que no te guste en cuanto a diseño.

Y por dentro, no es peor. Procesadores en 10nm. Lo último de lo último. Potencia sumada a eficiencia energética. All-in-one.

Terminal muy cómodo de usar, nada pesado y que todos los que te rodean lo miran y te preguntan por él. El   terminal del 2017, sin duda (y a la espera de lo que ofrezca Apple en septiembre).

Como pega, que siempre me gusta ser algo crítico con todos, decir que el precio es muy elevado todo y que, según van pasando los meses, el precio va bajando. Supongo que pasado vacaciones y, a las puertas del lanzamiento del iPhone 8 (o como quiera que se le llame), la reducción de precio será más sensible.

Por último, dejadme hablar del sensor de huellas. Este punto es importante porque, a la vista de los comentarios que van surgiendo, parece que tal cual vino (el sensor de huellas), tal cual se va a ir. O mejor que irse, substituir por un reconocedor facial o de iris. Y el Galaxy S8 ya tiene ambos. El motivo de que haya incluido éstos (más innovación si me lo permitís), es que ha tenido que relegar el sensor de huellas dactilares a la parte de atrás del terminal móvil. Entiendo que por el diseño de su pantalla plana y limpia y la imposibilidad de poner insertar un sensor de huellas debajo de la pantalla como parece que Qualcomm quiere conseguir.

He de decir que el reconocedor facial y iris funciona muy bien. He realizado varias pruebas y no es posible engañarle. Seguro que algo se inventan, pero poniendo una foto mía delante de la cámara, el sensor no lo daba por bueno. Eso está bien. El problema que le veo es que, si quieres ver una notificación de un e-mail o un mensaje, el terminal no te va a permitir hacerlo solo sobre la pantalla de bloqueo porque, a poco que reconozca tu cara, desbloquea el terminal. Aunque no quieras. Y eso, no me resulta productivo. A veces, solo quiero mirar las notificaciones para poder eliminarlas. Pues no va a ser fácil con el sistema de reconocimiento facial activado, a no ser que mires el teléfono con mucha inclinación. No sé, no me parece práctico.

Con estas pequeñas objeciones (que igual para ti no lo son) y contando con el precio descendiente que intuyo, el mejor terminal de gama alta del 2017. Compra muy recomendable.

ANDROID NOUGAT

Nueva versión de Android y una clara apuesta  por dos grandes conceptos que harán de ellos la gran convergencia que parece que se pretende hacia un dispositivo que haga de portátil, tablet y móvil:

  • Multitarea mucho más eficiente y productiva
  • Muchísimo mejor sistema de ahorro energético

Creo que serían los dos grandes rasgos a destacar de esta versión. Existe un gran listado de nuevas funcionalidad y mejoras en esta nueva versión. Desde estéticos (continuidad del Material Design) hasta de seguridad, pero a la práctica, pasarán desapercibidos para el gran público.

La diferencia entre Marshmallow y Nougat no ha sido tan evidente como lo fue pasar de la 5 a la 6. En esta ocasión, creo que se han mejorado mucho aspectos relacionado con la optimización de código y potenciar aquellas características que se podían mejorar sensiblemente.

Por poner un ejemplo, Doze (sistema de ahorro de energía de Android 6) ha mejorado considerablemente el consumo en momentos de no uso. En cifras. Una noche del mismo terminal con Marshmallow, el consumo de pasar una noche (de 22h a las 8h) podía ser de entre el 10-15%. En Nougat, Doze ha conseguido bajar ese uso a solo un 5%. Eso significa que sabe entender mejor cuando el terminal no está en uso y suspende la mayor parte de la actividad que se da en segundo plano.

El otro punto destacable es la posibilidad de usar la multifunción de forma real. Ahora, puede dividir la pantalla de tu smartphone en dos partes y puedes insertar en cada una de ellas una aplicación para poder ir usando dos simultáneamente. Esto antes era parecido pero muy limitado. Las dos ventanas abiertas simultáneamente era muy difícil, pero podrías ir alternando.  Si bien es cierto que algunos fabricantes (como Samsung) sí hacían lo de la multiventana, ahora de forma nativa, cualquier Android debería poder hacerlo. Y de una forma más familiar para todos los Androids.

Otro de los puntos interesantes de Nougat es que añade una cierta permisividad a que aplicaciones de terceros puedan acceder al bloqueo del terminal. Algo que teníamos en Lollipop y que se perdió (un poco por exceso de celo) en Marshmallow. Así pues, algunos launchers pueden volver a tomar el control sobre cómo se bloquea una pantalla. Para mí, es muy útil.

Estoy comentando en esta entrada la séptima versión de Android, pero ya está en fase final de desarrollo la nueva versión (de momento se conoce como “O”). Esto lo que muestra es que, desde que se lanza una versión nueva, hasta que llega de forma general a los terminales de muchas marcas, pasa demasiado tiempo. Algo que se suele criticar mucho a Android y que con la nueva versión (la “O”) pretende cambiar radicalmente. Los fabricantes van a poder implantar su capa de personalización sobre un módulo a parte para que puedan ir actualizando Android Stock cada vez que haya una nueva versión y de forma casi inmediata. Promete mucho, luego a ver en lo que queda.

MARSHMALLOW

La evolución de Lollipop y que hace pocos días ha recibido ya a su sustituto (Nougat). Todo y que el nuevo Nougat acabe de salir, la penetración de Marshmallow en los terminal que ya están en el mercado es lentísima. Pocas empresas dedican verdaderos esfuerzos en mantener actualizados sus terminales. A poco que el terminal tengo algo más que 1 año, despídete de que el fabricante de tu terminal quiera complacerte con la última versión de Android.
Bien es cierto que actualizar no es nada trivial para las marcas. Muchas veces, las actualizaciones tienen implicaciones con hardware (procesador básicamente) y no todas las versiones de Android nuevas son retrocompatibles con procesadores que están en el mercado con más de 1 año. En este punto Google debe aprender de iOS y su retrocompatibilidad. Es cierto que Apple no tiene que dar servicio de software a decenas de marcas diferentes y eso facilita su gestión, pero Google podría hacer más a la hora de pedir compromiso a las marcas para que dieran continuidad a su sistema operativo. Quiero entender que lo intenta pero que son muchas marcas y cada una va a la suya. A ver qué nos depara el futuro en este sentido.
Me centro en Marshmallow (Android 6). El cambio de nombre del SO parece que deba implicar grandes avances o avances que cambian radicalmente el concepto del SO anterior pero no es así. Para nada. Pensad en cada nombre que va saliendo como un major update del sistema operativo anterior. Estas major update mejoran el funcionamiento de la versión anterior, arregla fallos de seguridad y añade ciertas funcionalidades. Pero no es la revolución a nivel de kernel (nucleo del SO) que se suele mantener estable durante muchos años.
¿Qué incluye pues Marshmallow?. Pues optimización en el uso de batería (el famoso Doze), la gestión más óptima de las notificaciones y es más estricto con los permisos. Ésto último que podría ser una ventaja, desde mi punto de vista, ha generado más problemas que seguridad. Bastantes aplicaciones no han sabido adaptarse a los niveles de permisos que exige ahora MM (Marshmallow) y han eliminado funcionalidades u opciones que antes hacíamos servir. Seguro que el fin es bueno, pero creo que si algo es criticable en Apple (pensar que los usuarios son tontos y que hay que protegerlos de ellos mismos), Android no debería imitarlo. Y parece que lo hace.
Otra cosa que llama la atención (y se agradece) es que se recupera de forma nativa el uso de tarjeta de expansión de memoria (microsd). Lo hace de una forma un poco incómoda pero al menos, para los terminales con 16 GB de memoria interna, ya pueden encontrar alternativas para aumentarla (si por hardware se permite, eso sí). Cuando insertes una tarjeta microSD MM te preguntará qué quieres hacer con ella y te da dos opciones:
– Incluirla como parte de memoria del sistema (y extenderá la memoria interna con la capacidad de la tarjeta). Esto implica que si la extraes para utilizarla en otro teléfono, tendrás que formatearla porque MM encripta su contenido.
– Usarla como almacenamiento externo para poder extraerlo y compartirlo. En este caso, no te dejará almacenar música o películas de Google Music o Google Movies porque entienden que puede que las copies en la tarjeta para duplicarlas (¿piratear?), cosa que Google no permite hacer. Y me parece lo más razonable.
Debes pensar bien qué opción eliges. Serás esclavo de tu decisión. Podrás cambiarla más adelante, pero deberás formatear con toda probabilidad.
Una cosa que no me acaba de convencer mucho es la gestión de los modos de sonido (Silencio, Prioritario y normal). Han cambiado ligeramente cómo lo hacía Lollipop y, cuando ya me había acostumbrado, me lo vuelven a cambiar. Lo mejor es que se recupera el modo de Vibración que habíamos perdido en Lollipop. Cambios que me obligan a mi modo de interactuar con mi smartphone no suelen gustarme. No digo que sean inadecuados, digo que soy conservador en el uso 😉
Es evidente que si tu fabricante te lo permite, deberías cambiar a Marshmallow. Sony ya tiene casi todos sus teléfonos actualizados. BQ también. Pero pocos más. Lastimica.

CYANOGENMOD

Si sabéis como funciona el mundo de los sistema operativas en telefonía móvil, sabréis que existen dos “monstruos”: iOS y Android. Luego existen gente que quieren ir sacando la cabeza (Microsoft, Tizen, Blackberry…) pero todo indica que los “monstruos” serán los que persistan. Dentro de Android (por su naturaleza de Open Source), existe una multitud de sistemas operativos paralelos que aprovechan el código existente publicado por Google para customizarlo según el criterio de cada uno. De este tipo, existen multitud de ejemplo. Muchos de ellos surgidos en China debido a sus políticas antimonopolio, la mayoría de fabricantes chinos de móviles crean su propio sistema operativo. Luego, de una forma sorprendente, existen trabajos paralelos que se dedican empresarialmente en desarrollar un sistema operativo que se adapte a cualquier móvil. Todo y que no es fácil y que no todos los móviles son igual, Cyanogenmod surgió para tener una alternativa a Android (versión Google) sin las Google Apps (se pueden instalar, pero solo si quieres) y que funciona para muchas marcas y muchos modelos.
Para poder usar este sistema operativo, has de tener un mínimo de conocimientos para poder instalarlo. Bien es cierto que existen modelos que ya salen de fábrica con Cyanogenmod (BQ X5 o Oneplus One), la mayoría de móviles no lo traen por lo que tienes que instalarlo tú. No es trivial, pero tampoco muy complicado.
Mi experiencia con Cyanogenmod es excelente. Creo que recogen las peticiones que los heavy users demandamos a un terminal de forma nativa sin tener que recurrir a apps de terceros que no siempre funcionan como esperas.
¿Qué destacaría de Cyanogenmod por encima de Android Stock (puro)?
– Gestión del color del led de notificaciones
– Gestión del tono de llamada independiente para cada sim
– Menú de apagado con opciones de perfiles de sonido
– Doble toque en pantalla para encender y también para apagarlo
– Modificación del funcionamiento de los botonos de navegación (ponerlos invertidos)
– Añadir gestos sobre la pantalla (tanto activa como en reposo) para acceder a ciertas funciones.
– Actualizaciones del sistema operativo casi a diario.
– Sistema de proposición de ideas que se someten al consenso público y se integran
-….
He de confesar que me cuesta mucho salirme de este sistema operativo. A veces, cuando me planteo adquirir algún terminal, busco en la web oficial de Cyanogenmod para ver si tiene o va a tener soporte para dicho terminal. No siempre es posible pero….
Android es mi sistema operativo. Sin duda. El trabajo de Google es muy acertado. En cada versión mejora sustancialmente. Cyanogenmod lo único que hace es incluir de una forma más rápida o ágil las peticiones de los usuarios que, por magnitud de estructura, Google no puede hacer de momento.
Recomendable, pero solo para gente con ciertos conocimientos técnicos.

BQ AQUARIS M5

He de reconocer que las marcas españolas a la hora de la electrónica siempre me han parecido o bien gama media-baja o bien mal diseñados. Quizás ambas cosas estén unidas.

Cuando vi este modelo pensé “hombre! parece algo parecido a lo que busco en un smartphone”. Y qué debe tener un smartphone para que se adapte a mis gustos (por orden de prioridad):
– Batería. Cuanta más, mejor.
– Dual-Sim (Dual-active si es posible)
– MicroSD
– Pantalla FullHD
– Android en su última versión. A poder ser sin personalización.
– Función knock-knock wake up (activar pantalla golpeando levemente la pantalla)
– Led de notificaciones (para ver avisos por tipo en modo silencio)
– Función “Reiniciar”
– Función “Cerrar todas la aplicaciones en back-ground en un click”
Repasando cada uno de los requerimientos he de decir que este modelo no falla en ninguno de los puntos. Es sorprendente. Sabéis que mi referencia en duración de batería era el Sony Xperia Z3, pero éste modelo lo ha superado con creces. Es una prueba que estoy haciendo, y después de unas 30 horas encendido, el Z3 está al 38% de batería restante y el M5 al 70%!!!! Es una barbaridad!!!
Qué es lo que me sorprende del M5? Pues la batería y la pantalla. Todo y que es un panel IPS se ve igual de bien (a mi modo de ver) que una SuperAmoled. Los colores son sorprendentes. El ángulo de visión está a la altura de cualquier Samsung (mi referente en calidad de colores) y con un ángulo de visión igual o por encima del iPhone 5/6 (otro referente en cuanto al ángulo de visión). Creo que ha cogido lo mejor de ambos mundos. El segundo punto que me sorprende es la batería. Siendo Dual-sim (que penaliza sensiblemente las baterías ya que la radio consume bastante más), la duración de la batería es sublime. Contad que lo tengo todo el tiempo conectado con un smartwatch para igualar la prueba con el Z3. El resultado es sorprendente. Tengo miedo de ilusionarme y que, con el uso y las recargas sucesivas, la duración quede penalizada. Ya os iré contando.
La única parte que no me convence es el grosor. Parece incongruente porque para tener una gran batería, no puedes tener un grosor fino. Pero es algo que debo comentar todo y que no será un impedimento para que mi valoración final sea muy buena.
BQ ha sacado del M5 3 modelos. Las diferencias vienen de la cantidad de RAM y la cantidad de ROM instaladas. El que yo quería era el de 3 GB de RAM y de 32 GB de ROM (por el tema de poder grabar de forma más rápida vídeos a alta calidad y/o a cámara lenta). El caso es que BQ ha decidido salir al mercado solo con la versión básica (2 GB de RAM y 16 GB de ROM). Habrá que esperar al “otro”.
Como software, BQ ha montado un SO casi stock. Nada de capa de personalización. Y eso me gusta. Es tal cual, la versión original Lollipop. Solo han añadido una App para el chip de sonido (Dolby) que hace muy fácil gestionar la calidad de sonido del terminal.
Resumiendo, ¡JODER! Estoy acostumbrado a la gama alta de Androids pero éste es un terminal como le hacía falta a una marca española. Bien hecho y seguid así!

SURFACE PRO 3

Usuario de Mac desde hace 6-7 años. Venía del mundo Windows. Era un standard y, me gustara o no, había que usarlo para un mundo empresarial homogéneo. Con Mac, te acostumbras rápido a sus bondades. Cosas simples e inconfusas.

Por temas empresariales, hemos optado por usar escritorios virtuales. Creo que es un gran avance tecnológico para las empresa (ya trataré este tema en otra entrada) y llevo trabajando con Windows 7 en un escritorio VDI bajo VMware desde hace casi dos años. Esta experiencia me ha hecho comprobar lo que ha mejorado Windows en sus sistemas operativos. Más con Windows 8 y 8.1. Y sin dejar de ser un standard.
Sumado a esto, en la empresa también decidimos hace tiempo apoyarnos en “la nube” para externalizar servicios que nos eran críticas para nuestras comunicaciones (básicamente e-mail y centralita IP). Total que llevamos mucho tiempo trabajando con escritorios virtuales y Office365 (incluyendo Exchange365). Esta situación ha hecho que mi visión haya cambiado y que haya apreciado la standarización de Microsoft.
El único punto que me frenaba era que el hardware que tenía que podía encontrar en el mercado era, o bien un intento de copia de mi apreciado Macbook Air, o bien diseños feos o malos. Hasta que llegó Surface Pro 3. Fue como un “amor a primera vista” 😛
Es una tablet profesional. Una tablet “made in Microsoft” lo que me da la garantía global de que un mismo fabricante se responsabiliza del software y del hardware (cosa exclusiva de Apple hasta hacía poco).
SFP3 (abreviatura de Surface Pro 3) es una tablet mejor que iPad y es un portátil mejor que MacBook Air. Es mucho más potente que un iPad y es mucho más portátil que un MBAir. La pantalla es genial (resolución 2K). La batería una maravilla. El soporte trasero que permite ponerlo en modo “portátil” un gran ingenio. La conectividad una ventaja (DisplayPort y USB 3.0) y los complementos (dockstation y teclado-funda) son geniales y perfectamente fusionables.
Solo le encontraría un “pero” que es el sistema operativo. El 8.1 es bueno, sencillo y usable, pero la interfaz Metro ha supuesto que el usuario tenga que acostumbrarse a trabajar en dos entornos: entorno escritorio y entorno tablet. Y en cierto modo son incompatibles. Existen bastantes aplicaciones que debes descargar por duplicado. Una versión para trabajar en modo escritorio y otra para el modo tablet. No es que sea un engorro, pero es algo que, de pensarlo, no creo que lo hubieran hecho. Pero existe una solución: Windows 10. Estamos a pocos días de su lanzamiento y, por lo que he visto en varias reviews, el 10 será la solución a este pequeño inconveniente.
Tenía dudas sobre trabajar con SFP3? Sí pero se han despejado con un par de meses de uso. Ahora ya no voy con portátil y tablet. Ahora trabajo y voy a ver a mis clientes con la SFP3. La portabilidad y la potencia ya no están reñidas. Cambiará esta calificación cuando llegue 10? No, creo que mejorará. Pero os lo diré a finales de Julio o principios de Agosto.
Un punto que me ha parecido importante es la adopción de tecnología 4K para monitores externos. Es algo que muchos dicen (Sony con sus tablets) y que ninguno consigue.
Esta entrada (y otras de otros blogs) las estoy redactando con SFP3 y es muy cómodo de escribir y de “ver”.
Por ponerle un “pero” al equipo en sí mismo (hardware) decir que es algo caro. Bien es cierto que hay una gama muy amplia y que empiezan desde asequible a prohibitivo, pero la más asequible, creo que no tendrá un corazón suficiente para mover bien tanta resolución con Windows 8.1.
Si quieres un “todo-en-uno” y cumplir con el standard que es de facto Windows, este es tu equipo.

QUÉ LE FALTA Y QUÉ TIENE WINDOWS PHONE?

Llevo un tiempo con un terminal Windows Phone algo antiguo pero que se ha actualizado a la versión 8.1. No es que hayan grandes diferencias pero sí que es cierto que se ha vuelto más eficiente en el uso de la batería e incorpora notificaciones más cercanas a lo que ya disponen iOS o Android.

Como todo sistema, Windows Phone tiene cosas que valen la pena y cosas que se le echan a faltar. En esta entrada quiero hacer una pequeña lista de cosas que me gustan (y que el resto deberían copiar) y cosas que me gustaría que tuviera (que no sé si es necesario o lo echo de menos porque ya lo he disfrutado en los otros sistemas operativos):

Empiezo por lo que me gusta:

– Eficiencia energética. Siempre se ha comentado que iOS no necesita tirar de baterías enromes para tener una autonomía decente pero Windows Phone creo que le supera en este punto.

– La interface Metro está muy conseguida. Si quería diferenciarse, lo ha conseguido. Dejó atrás los “iconos” para usar “tiles” o “baldosas”. Me gusta sobretodo la dinámica táctil

– Notificaciones. Aquí tiene un pro y un contra. El pro es la discreción. No aporta más información de la necesaria (por si alguien fisgonea tu pantalla) pero la administración de las notificaciones está todavía en pañales. Un ejemplo, me gustaría eliminar algunos de los mensajes de las cuentas de correo, pero no, debo eliminar o todos o ninguno.

– Integración con el mundo Office y Windows Online. Son los “capos” de Office no? Pues lo demuestran. Es evidente que tienen una ventaja a la hora de integrar con su sistema operativo elementos como Skype, Onedrive, Office, Exchange…..

– Pantalla de bloqueo. Una cosa que me irrita sobremanera de Android es que puedes poner un pin de 4 cifras para desbloquear pero siempre tienes que hacer 5 pulsaciones porque te obligan a clickar en “enter”. NO! iOS no te obliga y Windows Phone tampoco. Bien visto Microsoft!

– Pantalla. Esto no es una cualidad del SO, pero si el terminal es un Lumia, podrás decir que tienes una pantalla a la altura de iPhone (que creo que es un referente). Los colores son espectaculares y la definición incluso algo mejor que el iPhone. Por mucho que muevas la pantalla y sus elementos no ves un lag por ningún lado.

Y lo que no me gusta o que se debería mejorar:

– Los clicks. El hardware obligatorio. Me he malacostumbrado a los Androids con la función knock on (despertar al tocar la pantalla con doble toque) y bloquear el teléfono haciendo lo mismo sobre una zona de la pantalla, que me resulta extraño tener que activar o desactivar el terminal dándole a un botón. No creo que sea difícil de implementar en todos los SO el knock on mode.

– La imagen general de los menús y las aplicaciones (exceptuando la home Metro). Creo que hablando de estilo, deben darle una vuelta de tuerca. No puede ser que ciertas aplicaciones propias que funcionan de maravilla (p.e el cliente de correo) no tenga opciones tipo swipe en el listado de correo de entrada. Microsoft sabe, solo falta que lo haga

– Ecosistema de aplicaciones. La gran carencia de Windows Phone. Aquí la culpa, en parte, es de Google y de su oposición frontal a llevar sus productos al ecosistema Windows Phone. Creo que es porque le ve un serio competidor y prefiere no facilitarle el crecimiento. Aún así, existen varias herramientas que uso diariamente que ni están, ni tienen visos de aparecer por el Market de Windows Phone. Algunas de ellas: Google Plus, Hootsuite, Everypost, Feedly…. Y cada vez que sale una aplicación nueva para entorno móvil, Windows phone apenas tiene una oportunidad al inicio. Es un pulso de poder y de cuota de mercado.

– Compartir. Otra de las grandes carencia en las que iOS ha aprendido con la versión 8 (pero que antes también padecía), y que Windows Phone debe mejorar. Qué quiero hacer cuando comparto desde cualquier aplicación? Quiero que me aparezca un menú contextual que me ofrezca compartir lo que esté viendo (foto, video, url, whatsapp…) con cualquier aplicación que tenga instalada y que sea susceptible de compartir dicho contenido. Para esto Android es el rey y creo que lo seguirá siendo por su permisividad a nivel de permisos para dejar que todas las aplicaciones accedan libremente a esa función. iOS ha aprendido pero irá siempre por detrás. Me gustaría que Windows Phone debería incluir más opciones de compartición.

– Accesorios wearables. Carencia que, estoy seguro, solucionarán en breve. De hecho ya existe en USA el Microsoft Band. Pero deberían existir opciones de smatrwatches que supieran gestionar temas de health status y notificaciones.

Sé que Windows 10 será un cambio adelante, pero no una revolución. Esperemos a que aparezcan esos cambios para hacer de la competencia un beneficio para los usuarios.

NINE

Si trabajas con Android y cualquier servicio de correo empresarial (Exchange, Exchange365, Gmail….) el mayor problema que puedes tener es encontrar un cliente de correo tan solvente como lo sería un cliente de correo para PC. Todas las marcas, incluyen en su software un cliente de correo “digno”. De entre todos, Sony creo que es el más acertado. Eso sí, si trabajas con diferentes terminales y no todos son Sony, deberás acostumbrarte a cada uno de sus clientes de correo.

En cambio, siempre tienes la opción de utilizar alguno de los clientes de correo que hay en Google Play y que son independientes de las marcas que uses en tus aparatos. Mi búsqueda ha sido intensa. Muy intensa. He probado alrededor de 5 clientes de correo y todos han tenido un “pero”: que si no sincronizaban todas las carpetas, que si no sabían gestionar correo, contactos y calendario con la misma cuenta de Exchange, que daba errores con el certificado de seguridad…. en fin, una larga búsqueda.

Por suerte, finalmente encontré Nine, un cliente de correo muy bien diseñado, elegante, práctico y pensando siempre en nuevas funcionalidades. Es una aplicación que cada 2-3 se actualiza aportando soluciones y nuevas funciones. Una maravilla. Pero lo que más me gusta y es todo un acierto es que la configuración del cliente solo la tienes que hacer en uno de tus dispositivos. El motivo es que tiene una fantástic ay exclusiva función de importar/exportar para que, a cada nuevo dispositivo, no tengas que pegarte el currazo de configurar todas las cuentas, con sus colorcitos, sus firmas, sus frecuencias de sincronización…. Lo haces en uno, lo exportas y ya luego importas la configuración a cada uno de tus dispositivos. Una maravilla y un ahorro de tiempo.

Tiene una contrapartida, que para mí no es mala pero que parece que en el mundo Android es un pecado. Es de pago. Y no es barata. 4€. Pero 4€ muy bien pagados.

Para trabajar con Android (tablet o smartphone), NINE es tu cliente de correo perfecto.

JAWBONE UP

Uno más de los gadgets que están saliendo relacionados con la salud o lo más conocido como “estilos de vida”. Vamos, un sistema para monitorizar tu actividad.

Es una pulsera que va registrando básicamente dos cosas: tus pasos (función de podómetro) y horas de sueño (con intensidad del mismo).

Es de caucho. Está disponible en varios colores (yo elegí azul) y en varios tamaños (mediano). No es muy incómoda de llevar aunque hace falta un pequeño periodo de adaptación.

Su funcionamiento es muy básico. Cargas la batería, que dura aproximadamente 10 días, y te la pones. Cada 2 días la conectas bien a un smartphone (Android o iOS) o bien a un PC o Mac. Cuando lo conectas carga los datos registrados y te ofrece un visión estéticamente muy conseguida de lo que has dormido y caminado. Se puedes establecer retos o metas y puedes controlar cuándo has tenido uno de esos días “perros”.

Jawbone Up tiene una versión inalámbrica que se conecta por Bluetooth 4.0 y que transmite a tiempo real los datos a un smartphone. Es una funcionalidad buena, pero por contrapartida, consume más batería y tienes que cargarla más a menudo.

Existen multitud de opciones actualmente que pueden hacer lo mismo. Incluso Apps para Android o iOS que aprovechan sus chips que controlan ya los pasos. Lo que me hizo decidir por Jawbone fue que funcionaba en cualquier sistema y que no tenía porqué conectarse por Bluetooth cosa que alargaría la vida de la batería.

Es un poco innecesario este tipo de gadgets, pero me llamaba la curiosidad saber qué tipo de actividad y de descanso hago. No creo que me haga variar mi comportamiento, pero si entender qué hago a lo largo de los días y semanas.

SWIFTKEY

Si me dices que elija una plataforma entre iOS o Android, te diré que no lo voy a hacer. Que no estoy dispuesto a renunciar de las cosas buenas que tienen el uno y el otro. Pero si me fuera la vida en ello me quedaría con Android. Los motivos son muy sencillos. Puedo hacer más cosas. Puedo incluso, cargarme el teléfono si me da la gana. Algo muy complicado en iOS (pero todo es posible, eso sí)

El software del que trata esta entrada se llama Swiftkey y no es más ni menos que un teclado customizable. Se dice pronto, pero qué ocurre si te gusta un sistema operativo pero no su teclado? Pues en un Android nada porque lo cambias y listo. En iOS eso es del todo imposible (sin Jailbreak, claro). Sin embargo, en Android hay decenas (quizás centenas) de ellos. Para mí, después de probar algunos, me ha convencido Swiftkey.

Es un teclado muy customizable, con una capacidad de aprendizaje bestial (olvídate del “aprender palabra”, él ya lo hace solito y de maravilla). Tiene un sistema que lo vinculas con cualquier gadget Android que tengas y lo que aprenda en uno lo extiende al resto. Es sublime. Algo sencillo y aprovechando al máximo las bondades de ese concepto tan corrompido como es el Cloud.

A nivel estético, tiene diferentes templates para adaptarlos a tu pantalla y a tus colores favoritos. Si quieres, además, puedes descargarte más. Pero ya trae suficientes, para qué más.

Su mayor virtud no es que haya “inventado la rueda” con el tema teclados. Su mayor ventaja, igual que destaqué en Cloudmagic, es cómo se apoya en el Cloud para compartir sus beneficios con todos los gadgets Android que tengas.

Por ponerle un pega, que es de pago. Un par de euros creo, pero es más que gratis. Quien no pueda gastarse esta “exageración” que sepa que tiene alternativas gratuitas.

Si te lo puedes gastar, es una compra recomendable.