LG WATCH URBANE 2

LG no ha parado de sacar opciones de smartwach. De los primero que lo sacó (LG Watch) y lo hizo muy bien. Ha tenido varias series. Después del cuadrado LG Watch vinieron el LG Watch G (redondo), el LG Urbane, el LG Urbane 2 y posteriormente dos modelos que no llegaron al mercado europeo: LG Watch Sport y Style.

El LG Watch Urbane 2 del que tratamos es, para mí, el mejor de todos. Incluido mejor que el LG Watch Sport que sí que pude adquirir en USA y que funciona bien pero con muy poca batería.

Centrándonos en el que nos toca, decir que tiene todo lo mejor de Wear OS, lo mejor de LG (pantalla Oled) y una batería uno 25% más grande que el resto de smartwatch del mercado. Bien es cierto que ocurre así porque el reloj es ligeramente más grande que el resto. El motivo de que LG metiera más batería tampoco fue caprichoso. El motivo principal es que el Urbane 2 tiene la opción de meter una tarjeta SIM. Su objetivo era conseguir un smartwatch completamente independiente de un móvil. Puedes recibir llamadas y SMS y disfrutar de cualquier comunicación de datos que sea necesario. Eso sí, a coste de consumir mucha más batería. Este era el handicap. Ahora bien, si no utilizas el tema de la SIM (que siempre podrás rescatar en el futuro), entonces la batería te “la quedas” para lo normal en un smartwatch. Y es en este caso cuando el reloj se vuelve un monstruo de batería. Puedes estar 2 días completos en uso incluso con la pantalla siempre encendido (sistema AOD). Maravilloso comparado con anteriores modelos que, con mucho cuidado, podía llegar a 1 día de batería.

A nivel de diseño decir que me gusta mucho. Desde lejos no lo distinguirías de un reloj sport tradicional. Está muy conseguido. Caja de acero con correo de silicona semi-rígida negra. Puesto queda muy bien y no se hace pesado. Cuenta con 3 botones que me parecen muy útiles. El central es para acceder a la ruleta de aplicaciones y el superior e inferior se pueden personalizar como accesos directos a tus aplicaciones preferidas. Una objeción que puede tener es que las correas NO son intercambiables. Tiene un motivo lógico. LG ha integrado parte de la antena del GPS y de Red móvil en la correa. Esto hace que no puedas acudir a cualquier correa para sustituirla. Eso sí, hay recambios en el marcado para cambiar la correo. Eso sí, tiene que ser original de LG y solo hay dos estilos: piel marrón o blanca. Ambas son muy bonitas y combinan muy bien con la caja y el acero.

En cuanto al software, nada que destacar respecto al resto de alternativas del mercado. Wear OS ha sido un cambio bueno para los smartwatchs. Éstos han adquirido entidad propia y tienen sus propias aplicaciones (independientes o complementarias a las de tu smartphone) cosa que te permite salir un día a correr y registrar una carrera que luego se sincronizará con el móvil. O enlazar cascos bluetooth al reloj en vez de a tu smartphone. Independencia. Y dicen que el futuro pasa por una mayor independencia.

Eso sí, LG lo retiró del mercado :O!. Dijo que habían encontrado un fallo y que dejaban de venderlo. ¿Cómo? Yo lo he usado mucho tiempo y no le he encontrado ningún fallo. Era un reloj caro, pero esto permitió que encontraras alguna oferta de segunda mano que la gente se quería quitar de encima. Hoy por hoy ya es más difícil de encontrarlo.

Sensor de pulso, gps, AOD, gran batería, pantalla Oled…. Todo lo que creo que debe estar en un smartwatch está en el Urbane 2.

Gran compra, pero difícil de encontrar. Nuevo es imposible. De segunda mano, aún es posible.

SAMSUNG GEAR 3

Después de experimentar con muchos tipos de relojes con Android Wear (ahora conocido como Wear OS) , mitad necesidad y mitad por capricho, estuve una época usando un iPhone7. No sé si habéis podido experimentar alguna vez de unir un smartwatch con Wear OS con un dispositivo iOS, pero, bajo mi punto de vista, la funcionalidad de la pareja es inservible. Un reloj caro que solo te informa de ciertas cosas. No sé, no es lo que busca alguien como apoyo a un móvil.

Lo dicho, fruto de la nueva situación de moverme con un iPhone7, busqué y encontré el smartwatch de Samsung. Y me pareció una idea genial y conciliadora. Es el único smartwach que funciona indistintamente con Android (cualquier Android, no tiene porqué ser Samsung) y con iOS. Me pareció genial porque, así, podríamos alternar entre Android e iOs cuando quisiera.

La primera experiencia ha sido genial. Sobre todo sorprendido con la duración de la batería que, sin problemas, llega a dos días completos. Incluso con la toma de frecuencia cardiaca con regularidad, la batería del reloj es genial (comparado con los anteriores smartwatches que había probado). Otra cosa importante es que la cantidad de esferas de reloj que puedes montar y/o comprar es inacabable. Decenas de miles. Es difícil no encontrar una que no te guste.

A nivel estético, si no te acercas mucho, no parecería un reloj inteligente. Parece uno deportivo tradicional de buen aspecto. La correo de silicona dura, es fácil de usar y cómoda. El peso es normal al igual que las dimensiones. Todo muy tradicional.

A nivel funcional y de software creo que tiene grandes aciertos. Usa Tizen (SO propiedad de Samsung) y no Wear OS. La pantalla se ve genial en cualquier condición de luz, responde bien tanto a los botones laterales (configurables) como la corona que es funcional y ayuda a moverte por los menús. Tienes acceso directos a aplicativos del reloj (salud, tiempo, calendario) que se gestionan muy bien con la citada corona. La configuración es sencilla y muy completa. Puedes cambiar muchos aspectos (y no solo estéticos). Las aplicaciones existentes, también son muy numerosas. Encontrarás todo lo que necesites EXCEPTO un navegador para el reloj. No hay ninguna buena opción. Así como Wear OS tiene una versión MUY buena de Google Maps, en el relog de Samsung no se encuentra esa opción o bien la opción que puedes encontrar va ligada ineludiblemente a una aplicación en el smartphone. Lo echo en falta.

El software que trae para la Salud (Samsung Health) es lo más potente que aporta tanto a un sistema Android como iOS. La aplicación del smartphone es muy completa pudiendo registrar stress, pulsaciones, pasos, calorías quemadas o ingeridas y, según el smartphone, incluso el nivel de oxígeno en la sangre. Como digo, muy completo. Además, con la ayuda de S Health, puedes vincular estos datos extraídos de Samsung Health con Google Fit. Y de forma bidireccional.

A nivel de almacenamiento, se quedan en los habituales 4 GB. Dan para poner algo de música (para cuando lo usas para ir a correr de forma independiente del smartphone) y bueno, si no te pones toda tu discografía y solo metes tus favoritos, da de sobras. Pero pensad que los 4 GB no son solo para música sino para aplicaciones. Si eres un gran consumidor, tendrás que ir vigilando el espacio.

Poco más que añadir que el único PERO que le encuentro y es que se debe interactuar casi siempre con los botones físicos. Así como Wear OS, puedes tocar la pantalla para activar la esfera y sus opciones, en el Gear S3 solo la puedes activar si te llega una notificación (y aprovechas para tocar la pantalla) o bien activándola con los botones físicos. No me gustan los botones físicos. Creo que la electrónica ya da para evitar el contacto de lo físico.  Éste es el gran motivo por el cual he vuelto a Wear OS. Incluso aunque me impide usar iOS de forma esporádica, pero prefiero la usabilidad del SO de Google que no el de Samsung.

Pero no es una mala opción de compra. Creo que acabaré rescatándolo si, al final como dicen, Samsung vuelve a incorporar como sistema operativo Wear OS en vez de Tizen. Mejor integración.