Huawei Mate 20 Pro

Desde el P6 que no había encontrado en Huawei una alternativa decente de terminal que se adaptara a mis gustos. Lo probé con el P7 pero flojeó mucho con la batería (una de las grandes ventajas del P6). Con el P7 parece que me escarmenté y no volví a probar ningún Huawei hasta el P9. De nuevo, debo reconocer que me reconquistaron levemente. Un terminal continuista, pero con una batería buena. De nuevo, hubo otro salto hasta que llegué al Huawei Mata 20 Pro.

No he vuelto a probar ningún Huawei por dos motivos importantes:

  1. No controlo mucho sobre qué hace Huawei con mis datos
  2. La gestión de las notificaciones son diferentes al resto de marcas que uso.

Creo firmemente que Huawei utiliza mis datos para cosas que no me advierte o que ni me imagino. Lo creo firmemente. Y no es que sea exclusividad de Huawei, creo que, en mayor o menor medida, lo hacen todas, pero al ser un fabricante chino, creo que la legislación y las normativas allí, son menos coercitivas.

¿Qué me llevó entonces a probar el Mate 20 Pro? Diría que básicamente si huella en pantalla. Huawei ha sido el primer gran fabricante que ha incluido en un terminal el sensor de huellas. Y me apetecía probarlo. Por acabar pronto con este punto, decir que funciona francamente bien y muy rápido. Había probado uno de la marca Oppo y este de Huawei es muchísimo mejor. No tiene la velocidad de los sensores de huellas tradicionales, pero se acerca bastante.

Decir también que, aprovechando, también era una buena ocasión para reforzar o desmentir mis argumentos en contra de Huawei.

El terminal es precioso en la mano. Creo que en diseño está a la altura de los casi inalcanzables Samsung de la serie S (S8, S9 y S10). Han imitado las proporciones de Samsung (~19:9) y queda muy estilizado. El frontal es todo pantalla con el típico “notch” que todos (menos Samsung) están metiendo y la verdad es que sienta muy bien en la mano. La parte trasera de aluminio no liso sino con un malla en patrón queda muy bien pero no evita que resulte algo resbaladizo.

La pantalla es Oled y dista mucho de cualquier IPS que te vendan. De hecho, ahora está claro que las grandes marcas, para sus flagships, apuestan por Oled y abandonan las IPS. Eso dice mucho de la apuesta ciega que lleva haciendo Samsung por sus Amoled (una variante de las Oled) desde hace 10 años.

Una de las cosas que más llaman la atención de este terminal es la batería que tiene. Más de 4000 Mah para un terminal tan delgado. Y el uso, o sea la duración, es muy buena. Bien es verdad que ahora ya no existen terminales que destaquen mucho por encima del resto, éste podría clasificarse como uno de los que más duración de batería han tenido de entre los que he probado.

Vayamos a por los peros.

El principal, el software. Lo siento pero no mi gusta su sistema. Reconozco que han mejorado (europeizado) bastante su capa de personalización, pero no acaba de convencerme. Se obsesionaron en imitar el sistema de cajón de aplicaciones como hace iOS y no han salido de ahí. No me gusta. Yo prefiero un escritorio organizado con mis 15-30 aplicaciones habituales y un acceso para llegar al resto.

Y el segundo pero, y no menos importante, es la gestión de las notificaciones. No me gusta cómo ocultan las notificaciones en la pantalla de bloqueo. Digamos que Huawei distingue dos fases:

  1. Cuando llega una notificación, la pantalla se activa y te muestra de qué aplicación es la notificación y punto
  2. Cuando te validas (con reconocimiento facial o con patrón), entonces te muestra la misma pantalla de bloqueo con la notificación más extendida (y sus opciones de contestar/marcar como leído…)

No me gusta como lo hace, lo siento. Si decido que las notificaciones se muestren, que se muestren. Huawei no ha de querer “protegerme” más de lo que yo decida. En fin.

Por último, una cosa que me deja un sabor agridulce. Si por algo aprecio tanto a Samsung (entre muchas cosas, claro está) es por su pantalla Always On Display, es decir, que que la pantalla de bloqueo siempre te muestra la hora, el días y las notificaciones pendientes de ser atendidas. Pues bien, Huawei (igual que ha hecho Xiaomi recientemente) ha incorporado algo parecido. La trampa es que lo hacen a medias. Muestran la hora y el día y, de notificaciones, solo las llamadas y los mensajes de texto. No pueden/saben mostrar el resto de aplicaciones y eso es como quedarse a medias. Agradezco el esfuerzo, pero no es suficiente.

Como resumen,

  • Pros: diseño, batería
  • Contra: software

Si fuera un terminal algo más barato, creo que sería una buena opción de compra, pero al precio que está, sin duda Samsung es una mejor elección.

Galaxy Watch Active

Los wearables, la nueva pero madura lucha de las marcas de productos Smart para alcanzar a los usuarios. Y de entre ellos, los grandes éxitos son los medidores de actividad y los relojes inteligentes.

Existen gran multitud de relojes inteligentes pero creo que se podrían dividir en:

  • Own-Brand. Marcas que sacan sus smartwatch con SO propio y no vinculado a Android (Huawei, Fitbit, Xiaomi, Samsung…)
  • Apple Watch
  • Android Wear (LG, Google, Motorola, Tic Watch…)

He probado muchas marcas y todas tienen utilidad razonable y cumplen sus promesas (que son simples) a la perfección.

El problema, es cómo se comparten y/o se aglutinan los datos que puedes ir tomando de diferentes dispositivo hacia un solo entorno. De nuevo, nos encontramos con escenarios muy heterogéneos con múltiples opciones y con diferentes resultados. En resumen, ¿puedo tener un teléfono Apple, pero utilizar un smartwatch Android Wear? Sí, pero no. No todo funciona. No todo se sincroniza bien. No sabes cómo trasladar datos si te da por cambiar de plataforma. ¿Puedes tener un terminal Android y utilizar un Apple Watch? No, pero sí. Siempre hay gente que, al ser Android un software libre, consigue hacer desarrollo para que haya un mínimo de interactuación. Pero el resultado es muy pobre. ¿Puede un smartwatch de Huawei o Xiaomi convivir con un Android? Sí, y bien, pero si luego cambias de smartwatch y no es de la misma marca, casi siempre resulta que tus datos no se pueden volcar/migrar. Al final un follón.

Y dentro de toda esta heterogeneidad, Samsung aparece con sus smartwatch con SO Tizen que permite relacionarse con cualquier terminal Android y con cualquier terminal de Apple. ¿Un anillo para unirlos a todos? No, pero sí que cubre una gran abanico de opciones. Digamos que te ahorras ir migrando datos.

Todo y que en los últimos años he modificado mi smartwatch, siempre lo he hecho con dos opciones:

  • Con Android Wear el LG Urbane 2. La mejor batería del mundo. Sin comparación, pero con alguna carencias relacionadas más con la App Google Fit que no por el smartwatch.
  • Con smartwatch de Samsung. Un sistema propietario pero que te permite interactuar con toda la gama de smartphones que hay ahora en el mercado.

Para salvar estos cambios, encontré una aplicación que sea llama Health Sync que te permite alimentar de datos casi a tiempo real tanto la plataforma Samsung Health como la de Google Fit. En resumen, una solución que me permite ir probando cosas nuevas sin pérdida del histórico de mi actividad y mis registros de salud.

El Samsung Galaxy Watch Active es el nuevo reloj inteligente de la marca. Y he de reconocer que me ha sorprendido. Siempre me han gustado los relojes de, al menos, 42 mm de esfera y éste es de 40 mm. Bueno, es un sacrificio en estética pero, a la práctica, mucho más práctico de lo que me imaginaba. Lo que más me ha gustado, y convencido, es la ausencia de bezel (corona) interactiva que Samsung metía en todos sus smartwatch. Reconozco que esa corona giratoria me gustaba, pero la ausencia garantiza que no será un mecanismo que en el futuro pueda estropearse.

Pero si hay algo con lo que me ha ganado el corazón Samsung, algo que vengo reclamando hace mucho tiempo, es que ya no hace falta tocar ningún botón para activar la pantalla. Tocándola ligeramente, ya se activa. Eso me gusta porque, de nuevo, me garantizo que un botón travieso no me va a gastar una mala jugada.

A nivel funcional, nada nuevo que presentar en el reloj que no se haya comendado en los Gear S2 o S3. Todo igual. Creo que es una plataforma de software muy bien pensada y muy bien orientada al deporte. El GPS es preciso. Ya no hace falta que te lleves el smartphone a correr. El propio reloj te nutre de música a tus auriculares bluetooth, de posicionamiento GPS para indicar recorrido y distancia, y toma de pulsaciones por minutos. Todo en uno.

La batería rinde genial. Aguanta dos días sin problemas y con mucha actividad.

El precio me parece razonable y algo más barato que cuando salió el Galaxy Watch o los anteriores Gear S3 o S2.

Un buen smartwatch con el que no podrás lucir un relojazo, pero que te será muy útil.

Amazon Kindle Whitepaper

Os lo confieso. Nunca me ha gustado leer. Nunca. Desde bien pequeño, recuerdo que un libro para mí, era escalar la montaña más alta del mundo. Un imposible.

Y con los años no ha mejorado la cosa. Leer, leo, pero no un libro. No he tenido una experiencia agradable con la lectura. Algunos me dicen que no he encontrado el libro que me “enganche” a la lectura. Qué sé yo!

El caso es que esto era así desde hace casi 30 años.

Hasta la entrada del 2019. No sé si fruto de una de esas nuevas voluntades que se hacen con la entrada de año, o quizás del momento de lectura que hace mi familia cada día, me sentí algo obligado a ponerme a leer. Y oye! Que lo he cogido con ganas. En lo que va de 2019 llevo ya 7 libros leídos y encantado de poder seguir. Igual he encontrado la “senda”… 😉

Lo que sí que he experimentado es que sigue sin gustarme la lectura con libros. El peso, el pasar las hojas (chupándome el dedo), el marcar la hoja por la que vas, la sensación de ver que te quedan pocas o muchas hojas… No sé, no me convence. Pensé en adquirir un e-book (mi mujer tiene uno y tiene un montón de libre dentro con un peso de apenas 300 gr) y me puse a buscar.

No ha sido fácil. De hecho te diré que ni siquiera estoy convencido que es la mejor opción. De hecho ya te digo que no sé si existe una “mejor” opción. No es que haya muchos fabricantes pero hay varios y cada uno de ellos con varios modelos. Cuando no sabes, corres el riesgo de gastarte un poco más por garantizarte que estás comprando algo más novedoso y/o más potente, pero al final un e-book es lo que es y no tiene mucho juego. Si acaso, lo que yo pude apreciar del modelo que trata esta entrada de blog son los siguientes puntos:

  • Iluminación de la pantalla para momentos de poca luz (pero no tiene regulación automática)
  • Ligero
  • Pantalla suficientemente grande (7″)
  • Batería de larga duración
  • Acceso directo a un market de libros.

Seguramente, quien tenga más experiencia en la lectura con e-book podría haberme dado algún consejo, pero es muy de género masculino el intentar salirte por ti mismo.

He de decir que estoy muy contento con la elección. Es ligero, la batería es bestialmente larga, la pantalla se ve muy nítida y la vista no se fatiga por muchas horas que le dediques a la lectura.

Dispone de 32 GB de espacio (caben decenas de libros) y wifi para conectarme a Amazon para poder adquirir nuevos libros.

La gran ventaja, y esto lo desconocía por completo, es que, al pagar Amazon Prime, tienes derecho a descargarte un montón de libros en modo “tarifa plana”. Puede que pienses, si están en Prime, es que no es un bestseller o que la calidad es mediocre. Solo puedo decir que he leído dos libros que me han encantado por lo que, sin intención de compararlos con los bestsellers reales, son muy buenos. A parte, tengo a disposición una de las librerías más grandes del mundo. Difícil no encontrar algo que leer 😉

Si estáis pensando en adquirir un e-book, desde mi humilde punto de vista, decir que lo recomiendo.

Galaxy S10/S10+

Nuevo año, nueva versión de los Galaxy S. y, un año más, con una ligera evolución de la ya consagrada serie. Creo que Samsung acierta en evolucionar y no en revolucionar. Otras marcas lo intentan hacer, lo de revolucionar, y creo que no les sale muy bien.

 Y, cómo diría aquel personaje de dibujos de la Warner, ¿Y qué hay de nuevo viejo?

El listado de evoluciones/mejoras no es pequeño, pero tampoco es que sean cosas que hayan creado un shock en la presentación. De más a menos innovador diría:

  • Pantalla Infinity-O, que significa que la pantalla cubre prácticamente todo el frontal y la cámara frontal la han insertado en la esquina superior derecha como si fuera una pequeña O en la pantalla. Podría parecer que va a molestar, pero no lo hace. Te acostumbras a ella y, si eres hábil eligiendo el fondo de pantalla del escritorio y de la pantalla de desbloqueo, puede quedar completamente disimulada.
  • Sensor de huella en pantalla. Ya había otros terminales que lo había implementado (sobre todo, los chinos como Huawei, Oppo o Vivo) pero Samsung sabía que, si lo introducía, tenía que ser solvente y no notar diferencia en su uso con los sensores de huellas tradicionales. Y lo ha conseguido. La activación es muy rápida. Además, se apoya en un reconocimiento facial súper rápido que, trabajando conjuntamente, te sorprenderán.
  • 4 cámaras para el S10 y 5 para el S10+ (un más en el frontal). Como siempre, de las mejores cámaras del mercado. Las tres cámaras de atrás te permiten tomar 3 tipos de planos que son muy útiles en la mayoría de situaciones. Plano corto, plano medio-largo y gran angular. El gran angular va genial para hacer fotos con poca distancia pero que necesitar tener un ángulo de visión amplio. Y sin distorsión.
  • Delgadez y ligereza. Ambos modelos son mucho más ligeros y más finos que sus antecesores. Y eso en la mano se nota.
  • Aumento de la batería. En el S10 se llegan a los 3400 mah (en comparación con los 3000 del S9) y el + llega a los 4000 mah (en comparación con los 3500 del S9+). Y la mejora en la autonomía se nota. No es que sea una brutalidad, pero llegas con menos miedos al último cuarto del día de trabajo.
  • No han eliminado la entrada de jack 3.5mm. Esto, aunque no lo parezca, es una gran noticia para los que disponen de auriculares de alta gana que no son Bluetooth.
  • Bisby en español y con rutinas a medida. Es la parte de software que más me ha sorprendido. Va mirando tu uso y te propone rutinas de configuración (uso durante una reunión, noche sin cargar, conduciendo…). Todas y cada una de las propuesta que me ha hecho son útiles. De verdad que se ve la mano de la inteligencia artificial trabajando para mejorar la solución y adaptarla a tu uso. Genial.

En resumen, no puedo aportar mucho nuevo que no haya dicho ya de los terminales Samsung. Simplemente evolucionan para bien y se nota. No son disruptivos, pero lo agradezco. Si acaso, por poner algo no positivo, decir que han quitado el led de notificaciones que tanto he usado pero que, con un smartwatch acabas de abandonar sin demasiado problema.

La pega más gorda que le veo, y es una pega completamente objetiva, es el precio. Cada nueva generación aumenta el coste de la anterior. Creo que llegará a un punto de problemática en la venta, como creo que le ha pasado a Apple con sus iPhone nuevos (que no pienso probar después del chasco de probar el iPhone X)

Para subsanar este grave problema, decir que los terminales Samsung son muy sensibles al tiempo transcurrido desde su lanzamiento. En cuanto baja un poco el suflé de la novedad (Hype), los precios empiezan a bajar ligeramente a cada semana que pasa. Es decir, si quieres hacerte con uno y dejas pasar unos cuantos meses, seguro que encontrarás unos descuentos de entre 200-300 euros. Eso sí, no serás de los primeros (early adopter).

Mi gran recomendación para este 2019 sin ni siquiera saber lo que está por venir 😉

GOOGLE HOME MINI

Ha llegado la moda de los altavoces portátiles. Pequeños altavoces con batería que se enlazan por bluetooth con tu móvil y que te permite disponer de música con una calidad más aceptable que la que dan los altavoces de los smartphones actuales. Por muy gama alta que sean, los altavoces suelen sonar pobres.

Y realmente sorprende la calidad que consiguen estos pequeños altavoces. ¿De dónde sacarán tanta potencia? El caso es que suenan bien.

Pues el tema de las altavoces es la primera batalla que tienen los grandes fabricantes para ofrecer a los usuarios.  Ahora, estos altavoces han evolucionado a algo más. Se han convertido en asistentes personales. Tecnologías que pretende ayudar en tu día a día. Poner música, hacer una búsqueda de alguna compra, saber el tiempo, enviar un mensaje o un e-mail a alguien…. Todo ello, además con la voz.

Los famosos Siri, Alexa, Cortana o OK Google, metidos en un altavoz y que, además, tengan la capacidad de entender qué necesitas, interconectarse con otros elementos smart de tu casa o entorno y ejecutar acciones que te sean de utilidad.

Promete pero, ¿Realmente es funcional? Pues no, no lo es. Creo que las marcas pretende “forzar” la máquina de la inteligencia artificial (IA). Ponerla en el mercado pronto. Hacer que el gran público la conozca y, ya para cuando se pueda, hacer cosas que sí que sean útiles y funcionales.

Mi experiencia con todos los asistentes es decepcionante. Todos pretenden imitar a una persona que razona, pero es muy fácil ponerles en aprieto. El motivo de que estén tan limitados es la propia tecnología. Y es que no es fácil integrar en una aparatito un “señor/señora” que atiende cualquiera de nuestras peticiones. Soy consciente que son pasos necesarios que debemos dar para que podamos llegar a una situación más rica en acciones. Pero también creo que se están precipitando. Y la competencia, que debería tener muchas cosas positivas, está lanzando a la desesperada a fabricantes a sacar cualquier cosa que parezca que va a tener IA y que nos complazca en cada una de nuestra peticiones.

Dejando estos puntos claros, indicar que el gadget del que trata esta entrada es perfecto para hacer las pocas cosas que, como os decía, se pueden hacer. Es pequeño, consistente y con un tejido muy agradable en el frontal. Tiene 4 leds que se iluminan para darte a entender diferentes estados (escucha, habla, analiza, busca…) y una voz MUY agradable y MUY humana (femenina) que tiene una calidad sublime. Sin duda es lo mejor que he escuchado en tiempo. Y me sorprende cómo algo tan pequeño tenga esa calidad. Y más por el coste que suelen tener (no más de 60€).

En la práctica, OK Google te ayudará en saber el tiempo, poner una canción o ver una película (si lo enlazas a ChromeCast como tengo hecho yo). Cosas que, si bien es cómodo, tampoco cuesta tanto hacer desde un smartphone con los dedos!

Este Google Home Mini me lo envió directamente Google como beta-tester (cosa que em encantó!) y estuve probándolo durante un par de semanas antes de que llegara al mercado. Lo probé y saqué estas conclusiones que expongo hoy en esta entrada del blog. Y de la misma forma se lo comuniqué a ellos. Creo que hay que hablar claro y llano para que las propias marcas también sepan dónde hay que mejorar o cómo implementar nuevas funciones.

Es un camino que justo acabamos de empezar a caminar y que parece ilusionante. Estaré atento a lo que nos depare el futuro para comentarlo en este blog.

Lexus IS300h

Primera experiencia con un vehículo en sistema híbrido. No tenía muy claro en qué consistía el sistema combinado entre eléctrico y de explosión y cómo funcionaría el tema de los cambios de marcha. Todo dudas.

Lo que sí que tenía claro era que el diseño me encantaba. Los japoneses, creo, están sobresaliendo en sus nuevas líneas de diseño. Marcas como Mazda, Nissan, Suzuki y por supuesto Lexus, están acertando en sus diseños. Deportivos y rompedores. Juveniles y serios.

El Lexus del que os hablo es la Sport Edition con lo que mejoran más si cabe, el modelo más “básico”. Ruedas algo más grandes, llantas más bonitas, faldones y resguardos más customizados, tapicería más deportiva… En definitiva, mejorar lo bueno.

Sentarte es una experiencia impresionante. Respiras tecnología por todos los lados. Cuadro de mandos completamente digital y personalizable, pantalla central con muchas funciones (incluido Mirror-link), climatización con respuesta táctil… en fin, un buen despliegue de lo que los japoneses saben hacer.

Mecánicamente lleva un motor de 4 cilindros de 2.5L, muy potente y suave de unos 200cv y luego lleva un motor eléctrico de unos 80cv. La combinación de ambas tecnologías hace que la suma de caballos no sea de 280cv sino de 224cv. En cualquier caso, de sobras para ir a 120Km/h.

Dinámicamente es el coche perfecto. He llevado muchos coches. Muchos. De muy buena calidad (BMW M3, Audi RS6, BMW Z4,…) y de entre todos, el mejor en conducción es este IS300h. El coche parece que quiere entrar solo en las curvas. Nada de desplazamiento lateral. Ni subviraje ni sobreviraje. Parece que seas un buen conductor y, la cruda realidad, es que el coche hace muy bien su trabajo y todo parece más fácil. Nada de ruido ni rumores indeseados. El rodaje en alta velocidad es muy tranquilo. Siempre da la sensación que vas a la mitad de la velocidad de la que realmente vas. De hecho, tienes que estar atento a no pasarte de la velocidad con mucha frecuencia porque el coche da siempre más. Menos mal que tiene un sistema de alertas de cuando te pasas la velocidad. Eso hace que vuelvas a la normalidad.

A nivel de comodidad, todo perfecto. Al ser asientos deportivos, hay gente que se ha montado que dicen no estar a gusto. Lo entiendo. Es probable que provengan de asientos más acolchados aunque con menor sujeción (que probablemente no lo necesiten)

Por último, el tema del consumo. Existen opciones híbridas en el mercado (Toyota básicamente) que creo que son más respetuosas con el medio ambiente. El motivo, pues que tienen motores de explosión mucho más pequeños y que permiten equilibrar con el motor eléctrico las emisiones de CO2. Creo que no es el caso de Lexus. El motor de explosión es muy grande como para que pase por “ecológico”. Igual, legalmente sí que los es. De hecho, he recibido la pegatina de ECO, pero moralmente, creo que no es merecedor. Los consumos interurbanos están en unos 6l/100Km que no está nada mal, pero que podría ser algo más pequeño. No obstante, para el motor que tiene y lo deportivo que es, las emisiones son contenidas. Quizás es el precio que has de pagar por tener un híbrido realmente deportivo.

Reconociendo que el vehículo es algo caro, creo que es una muy buena compra si te gusta la conducción y estás mentalizado (o algo mentalizado) con un yo ecológico.

LG WATCH URBANE 2

LG no ha parado de sacar opciones de smartwach. De los primero que lo sacó (LG Watch) y lo hizo muy bien. Ha tenido varias series. Después del cuadrado LG Watch vinieron el LG Watch G (redondo), el LG Urbane, el LG Urbane 2 y posteriormente dos modelos que no llegaron al mercado europeo: LG Watch Sport y Style.

El LG Watch Urbane 2 del que tratamos es, para mí, el mejor de todos. Incluido mejor que el LG Watch Sport que sí que pude adquirir en USA y que funciona bien pero con muy poca batería.

Centrándonos en el que nos toca, decir que tiene todo lo mejor de Wear OS, lo mejor de LG (pantalla Oled) y una batería uno 25% más grande que el resto de smartwatch del mercado. Bien es cierto que ocurre así porque el reloj es ligeramente más grande que el resto. El motivo de que LG metiera más batería tampoco fue caprichoso. El motivo principal es que el Urbane 2 tiene la opción de meter una tarjeta SIM. Su objetivo era conseguir un smartwatch completamente independiente de un móvil. Puedes recibir llamadas y SMS y disfrutar de cualquier comunicación de datos que sea necesario. Eso sí, a coste de consumir mucha más batería. Este era el handicap. Ahora bien, si no utilizas el tema de la SIM (que siempre podrás rescatar en el futuro), entonces la batería te “la quedas” para lo normal en un smartwatch. Y es en este caso cuando el reloj se vuelve un monstruo de batería. Puedes estar 2 días completos en uso incluso con la pantalla siempre encendido (sistema AOD). Maravilloso comparado con anteriores modelos que, con mucho cuidado, podía llegar a 1 día de batería.

A nivel de diseño decir que me gusta mucho. Desde lejos no lo distinguirías de un reloj sport tradicional. Está muy conseguido. Caja de acero con correo de silicona semi-rígida negra. Puesto queda muy bien y no se hace pesado. Cuenta con 3 botones que me parecen muy útiles. El central es para acceder a la ruleta de aplicaciones y el superior e inferior se pueden personalizar como accesos directos a tus aplicaciones preferidas. Una objeción que puede tener es que las correas NO son intercambiables. Tiene un motivo lógico. LG ha integrado parte de la antena del GPS y de Red móvil en la correa. Esto hace que no puedas acudir a cualquier correa para sustituirla. Eso sí, hay recambios en el marcado para cambiar la correo. Eso sí, tiene que ser original de LG y solo hay dos estilos: piel marrón o blanca. Ambas son muy bonitas y combinan muy bien con la caja y el acero.

En cuanto al software, nada que destacar respecto al resto de alternativas del mercado. Wear OS ha sido un cambio bueno para los smartwatchs. Éstos han adquirido entidad propia y tienen sus propias aplicaciones (independientes o complementarias a las de tu smartphone) cosa que te permite salir un día a correr y registrar una carrera que luego se sincronizará con el móvil. O enlazar cascos bluetooth al reloj en vez de a tu smartphone. Independencia. Y dicen que el futuro pasa por una mayor independencia.

Eso sí, LG lo retiró del mercado :O!. Dijo que habían encontrado un fallo y que dejaban de venderlo. ¿Cómo? Yo lo he usado mucho tiempo y no le he encontrado ningún fallo. Era un reloj caro, pero esto permitió que encontraras alguna oferta de segunda mano que la gente se quería quitar de encima. Hoy por hoy ya es más difícil de encontrarlo.

Sensor de pulso, gps, AOD, gran batería, pantalla Oled…. Todo lo que creo que debe estar en un smartwatch está en el Urbane 2.

Gran compra, pero difícil de encontrar. Nuevo es imposible. De segunda mano, aún es posible.

TMAX IRON 2016

Es el “pepino” de los megascooters. Es el scooter al que todos aspiramos alguna vez en nuestra vida. Eso sí, si disponemos de carnet A2 o A (cualquier moto a partir de 20 años).

Con esta moto, que no scooter (luego explico por qué), lo tienes todo lo que esperas del mundo de las dos ruedas: potencia, dinámica de moto, suavidad en el manejo, deportividad cuando la quieres, espacio en disco, frenado bestial, aceleración brutal, electrónica a tope… Por esto digo que es una moto. El chasis, el sistema de amortiguación, los frenos…todo proviene de la ingeniería de motos convencionales. La única diferencia está en las marchas. No hay cambio de marchas. Para mi éste fue el motivo. Éste y el hueco para el casco, no nos olvidemos de lo único que le reconozco como scooter. Lo de no mancharte los zapatos con el cambio de marchas, tiene también mucho valor. Me encantan las motos, pero desde las antiguas Impalas, que se podía cambiar de marcha con la planta del pie, eso de tener que subir marcha con el empeine, afea demasiado los zapatos. Y no me gusta.

La edición que compré es del 2016. Ha salido una posteriormente, pero no me gusta  comparada con mi versión.

Conducir esta moto es una delicia. Si bien es cierto que se siente un poco pesada en parado (en un semáforo) o para subirla/bajarla del caballete central, en marcha la cosa cambia. Se siente muy ágil y dócil. Supongo que acompañan los neumáticos que lleva, la suspensión y el chasis que es, sin duda, lo mejor de la moto. Notas solidez en cualquier situación. Algo que se agradece en asfalto poco cuidados o en viraje cerrados.

El espacio para el caso es muy generoso. Igual demasiado. Y digo demasiado porque no hay espacio para dos cascos, por lo que uno cabe sobrado y sobre espacio. Igual podrían haber reducido ligeramente la anchura o la altura del asiento de la moto sin sacrificar el espacio para el caso. Eso sí, ya que lo tienes, pues lo llenas. Alguna herramienta, chubasquero, papeles….

El consumo es ligeramente elevado. Con un depósito entero (unos 15€ o 12 litros) puedes hacer escasos 150 Km. Igual en interurbano puedes estirarlo un poquito más. Pero poco.

Creo que es una moto ideal para un uso mixto urbano/interubano. En ciudad, no puedes ratear como con una 125cc, pero en vías amplias, vas muy sobrado y puedes manejarte bien entre los coches. En autopista, vas como en una barca. Tranquilo, pero a una velocidad de crucero que no molestas a los coches más ágiles. A veces, incluso, son ellos los que acaban molestando 😉

Es algo cara. Esto también hay que decirlo. 12-13K por esta moto es algo caro. Pero se venden y muy bien. Esto hace que Yamaha no se plantee hacer ninguna rebaja cuando vas a comprarla. Una pena. Eso sí, cuando la escuchas con el motor en marcha, entonces se te pasan todos los males. Es música celestial. Justifica hasta el último euro que te gastas. Además, si la quieres y no puedes conseguir esos 12-13K, siempre puedes recurrir al mercado de segunda mano que también hay alguna oportunidad.

Compra recomendada aunque algo cara.

SAMSUNG GALAXY A8

La serie A de Samsung está pensada para los que no pueden aspirar a la serie S (los flagships de Samsung). Pero no por ello le quitan muchas de las funcionalidades que tienen los hermanos mayores.

He sido un gran usuario de varios modelos de la serie A. Y con todos muy contento. Con el A3 (2017) estaba encantado con el tamaño (4’7″) y su radio. Con el A5 (2017) con su batería y su radio. El que toca en esta entrada, el A8 es una evolución que parte del A5 (cronológicamente detrás), pero después salió el A6 que podría parecer que viene después del A5, pero no. El A6 salió más tarde y con menos funcionalidades que el A5 (no tiene AlwaysOnDisplay, algo fundamental desde mi punto de vista). Pero el A8 que salió a finales del 2017 da muchas más funcionalidades que el A5 o el A6 (posterior). Diríamos que es un producto en medio del S8 y el S9.

Es una terminal que, en mano, no es tan bonito como el S8 o el S9 porque no tiene la pantalla edge (laterales redondeados) pero sí que tiene un acabado 2.5. Es algo más pesado, tiene 4 GB de RAM y capacidad para tener MicroSD aparte de ser Dual Sim. Y todo, en un producto oficial de Samsung España con la garantía y las coberturas que tiene.

Y, como no, me convence por estos temas (por orden de prioridad):

  • La batería es sorprendente. 2 días con tranquilidad. Como referencia decir que los S, nunca pasaron de 1 día y medio como máximo.
  • Led de notificaciones (el primero de la serie A que dispone de él)
  • Reconocimiento facial (el primero de la serie A que lo tiene)
  • AlwaysOnDisplay que permite doble toque en pantalla para activar la pantalla (el primero de la serie A que lo tiene)

Creo que es un salto en calidad para la serie A que debería hacer temblar a la serie S. Solo le falta para igualarle una cámara más buena y altavoces estéreo. Del resto, chapó!

Para más inri, el A8 dispone de doble cámara frontal para realizar selfies mucho más creativos y que ninguno de sus hermanos mayores disponen. Un puntito para el A8.

Nada que destacar en muy positivo ni en muy negativo. De hecho, nada negativo ya es decir algo muy positivo. Una compra recomendada. Es casi un S9 pero a la mitad de precio o menos.

Si el tamaño no te importa, es un terminal muy equilibrado en precio.

XIOAMI MIJIA 365

El patinete eléctrico de Xiaomi. O, dicho de otra forma, el patinete eléctrico. Y sé que hay muchos en el mercado, pero lo que da Xiaomi por lo que cuesta no tiene comparación con nada en el mercado. Sí que hay algunos que ofrecen las mismas características o superiores, pero entonces el precio es impagable. Hay otro en el orden de precios del Xiaomi, pero entonces se quedan escaso en prestaciones.

Xiaomi ya tenía productos parecidos con anterioridad, pero ha sido desde su partnership con NineBot que ha sacado un producto casi redondo.

Por unos 380€ (comprado en la tienda online de Xiaomi España) tienes un monopatín con:

  • Hasta 25 Km/h
  • Hasta 30 Km autonomía
  • Peso de 12 Kgr
  • Plegable
  • Luz delantera
  • Luz trasera con iluminación para el freno

Manejable, potente y duradero. Si no estás acostumbrado a llevar un patinete (eléctrico o no), te encontrarás algo fuera de juego. De hecho, notarás miradas. El patinete es la nueva “oveja negra” del tráfico urbano. Si antes lo fueron las bicis, ahora lo son los patinetes eléctricos. Creo que hay una mezcla de envidia por parte del resto de vehículos junto con una mezcla de repulsa por la novedad.

En cualquier caso, este patinete está clasificado como C (por el peso y la velocidad) y esto nos permite ir por carril bici y por acera (reduciendo la velocidad y si éstas son amplias). Los trayectos son cómodos, la velocidad no muy alta pero adecuada para la seguridad y la suspensión (de la que se encargan los neumáticos de 8″) es normal. No es una verdadera suspensión, pero algo lo suaviza.

Tengo que decir que la autonomía no es tanta como anuncian, pero también tengo que decir que puede ser debido a que, en el trayecto que suelo hacer, tengo que cruzar algún puente con rampas algo inclinadas y se le ve que le cuesta. Creo que ahí se deja un 10-20% de la batería que consumo en un día. El resto es plano y liso (sin bordillo). Creo que puedo hacer unos 20 Km de los 30 que dicen. Bien es cierto que lo tengo hace 3-4 semanas y que es probable que la batería no dé el 100% a la espera de más cargas. Si hay alguna novedad, os informaré.

Si piensas que el patinete eléctrico puede ser una opción en tu movilidad urbana (desplazamientos no muy largos, aceras amplias o carril bici, y no con muchas pendientes) el Mijia 365 de Xiaomi es tu opción perfecta. Desde que lo tengo, y probablemente porque lo tengo, últimamente veo muchos por Barcelona. Y todos vamos con cara de satisfacción. Es un indicio 😉