ANDROID

Sistema operativo basado en el concepto GNU de compartición de código y que se entiende que es abierto por lo que todo el mundo puedo adaptarlo a su gusto (y de hecho, desgraciadamente, lo hacen como veremos más adelante).

En el año 2007 Google se alía con Open Handset Alliance para desarrollar una beta de Android. Un sistema enfocado a dispositivos móviles. Creo que se debió a que Google miró de reojo a su vecino californiano Apple y su comienzo en la andadura de los dispositivos móviles conectables. Como digo, en el año 2007 Google lanza una beta de Android (la versión 1.0, sin nombre) y llega hasta el día de hoy con la versión 4.2 (Jelly Bean). 4 grandes versiones con algunas iteraciones en medio. Los nombres son curiosos. Son nombres de postres ordenados por orden alfabético: Cupcake, Donut, Eclair, Froyo, Gingerbread, Honeycomb, Ice Cream Sandwich y Jelly Bean. Algunos cambios de nombre no corresponden a cambios mayores de versión, pero sí a iteraciones que sufrían cambios importantes.
Tal como he comentado, Android es un sistema operativo para “toquetear”. Google adquiere el compromiso de liberar el código en cada versión para que cada cual que le parezca pueda “customizarlo” a su gusto. Y vaya si lo han hecho!!! Resulta que cada fabricante que se subía al carro de Android quería aportar su granito de arena en el diseño. Todos y cada uno de ellos adaptaba la interfaz de Android a su gusto. Qué ocurrió en ese momento? Pues que los fabricantes dejaron de montar Android puro en sus terminales. Y este, creo, ha sido el gran e inmenso error que Google (Android) ha cometido. En el momento que cada fabricante adaptó Android a su gusto se produjo el mayor mal que podía sufrir un sistema operativo tan incipiente: la fragmentación de versiones.
¿Por qué es un problema la fragmentación de versiones en un sistema operativo y por qué se produce?
La fragmentación de un sistema operativo se produce porque los fabricantes no son tan ágiles como debieran a la hora de actualizar sus “personalizaciones” a las nuevas versiones que Google va sacando de Android. Un gráfico que muestra el % de uso de Android en sus diferentes versiones:
Como podéis observar la última versión de Android (Jelly Bean) solo está presente en el 2’7% de todos los dispositivos Android que hay en el mundo. Jelly Bean lleva con nosotros (SDK disponible) desde Agosto del 2012. Es decir, en 3 meses menos de un 3% de dispositivos han podido disfrutar de las ventajas de una nueva versión de Android.
El motivo de que ocurra esto, como he comentado antes, es porque los grandes fabricantes que copan el 90% del mercado Android (por orden Samsung, HTC, LG y Sony) son EXCESIVAMENTE lentos en adaptar sus interfaces personalizadas y sus funcionalidades “extras” a los nuevos sistemas operativos. Es una realidad, triste pero cierta.
Y qué problemas tiene que exista esta fragmentación de versiones. Pues aunque no parezca muy evidente, el problema básico es la compatibilidad y retrocompatibilidad de todas y cada una de las aplicaciones que terceros desarrolladores hacen para este sistema operativo. Es tremendamente poco funcional que una aplicación deba tener tantas versiones posibles como versiones de Android haya en el mercado. Es evidente que esto es así porque:
– Estos desarrolladores ganan dinero y/o prestigio con sus aplicaciones
– Cuantos más usuarios puedan instalarla, más dinero/prestigio ganan
Por poner un poco de claridad en este asunto, permitidme que compare la adaptación de las nuevas versiones de Android con las nuevas versiones de su principal rival iOS de Apple: En dos semanas desde su lanzamiento IOS 6 estaba presente ya en más del 50% de los dispositivos Apple.
Más allá de la falta de visión de los fabricantes para respetar al 100% la versión de Android, hay que decir que Android es el precursor de muchas de las funcionalidades que ahora nos parecen normales y que en su momento fueron un gran logro. Algunos ejemplos:
– La función Copy&Paste salió primero en Android que en iOS
– La multitarea salió primero en Android que en iOS
– Matar procesos en segundo plano
– El sistema de notificaciones que hoy tiene iOS es casi una copia exacta de lo que Android lleva haciendo hace algún tiempo. Cierto es que Apple ha añadido ciertas funcionalidades (globos, por ejemplo) que mejoran sensiblemente el sistema de alerta de Android a día de hoy.
– Algo tan inútil (como curioso) como las fotos panorámicas salieron antes en Android
Y algunas de las cosas MUY buenas que tiene Android y que iOS de momento no parece haberse enterado:
– Led de notificación. Es GRANDÍSIMO. No lo inventó Android sino Blackberry, pero ahí está.
– Sistema de control de ficheros y directorios conectando por USB
– Posibilidad de conectar un teclado y ratón por Bluetooth
– Widgets. FUNDAMENTAL para mí, los widgets de correo electrónico (tanto Exchange como Gmail)
– Accesos directos de Switch para las conexiones (Wifi, Bluetooth, GPS, Modo Avión…)
– Reconocimiento facial (con parpadeo, eso sí :P)
Me gusta Android. Y me gusta de la misma manera que iOS. Me gustan los ecosistemas. Bueno, no todos. No me gustan los ecosistemas de Microsoft. Una empresa que te vende un producto malo y que no, además de pagar una pasta, no tiene garantía de 2 años (hablando del sistema operativo). Y tampoco me gusta Blackberry aunque reconozco que hubo una época en la que sí. Una época en la que el teclado físico qwerty completo y una batería de una duración de 4-5 días llenaron mi corazón. Luego me traicionó. Y yo a él.
Pues eso, que me gusta Android puro. Sin edulcorante de fabricantes. Sin todas esas maravillosas funcionalidades que los fabricantes aportan y que, al final, no llevan a nada. Hay una que me hizo mucha gracias al verla. Es de Sony y sus maravillosos (¿?) Xperia. Se llama algo así como Economizador de energía. Y yo me preguntaba “joder! ¿Cómo lo harán?”. Simple, desconectaban todo. Casi un modo avión. Así, sí que duraba la batería. Vamos como mi anhelado Nokia 3210!
Android es hoy un sistema muy maduro. Con un recorrido suficientemente amplio como para haberse sabido adaptar a los requerimientos de los usuarios y con una interfaz que, sin llegar a los sibaritas de Apple, es mucho más que decente.
Y si es libre, dos veces bueno!!! 🙂