NISSAN MICRA 1.0

Un pote de coche. Un verdadero pote. Sin potencia, plástico barato, linea no muy atractiva pero….. QUÉ DIVERTIDO!!!!!

 
Creo que jamás en la vida me he divertido tanto conduciendo este coche. Y creo que nunca lo haré. ¿Por qué? Sencillo, coche de segunda mano, en no muy buen estado, motor en buen estado: despreocupación absoluta, a conducir por placer 😉
 
Nissan Micra 1.0 del año 99, creo. 800€ en el año 2008.
 
Un motor que inicialmente creo que tenía 50-60 cv y que cuando yo lo compré de segunda mano igual tendría 10cv :P. No tenía ni elevalunas eléctrico, ni dirección asistida, ni mechero para conectar un cargado. Mal, muy mal como equipamiento. Eso sí, tenía aire acondicionado. Algo imprescindible cuando vives en un lugar caluroso y húmedo. Recuerdo que cuando encendía el aire acondicionado, el ralentí del coche subía a casi 2000 vueltas. Era un motor tan pequeño que cuando tenía que tirar del compresor del aire acondicionado, o subía de revoluciones o moría. Elegía la buena 😛
 
Era blanco, no le cogí ningún cariño, solo lo conducía sin preocupaciones. Que venían badenes? Como si no estuvieran. Que venía una rotonda, para qué frenar!. En autopista solo podía ir por el carril de la derecha del todo para no molestar. Y no lo conseguía, molestaba a los lentos que van/vamos por la derecha 😉
 
Pues al final, para todo lo que me divertí, la considero una buena compra porque lo utilicé de coche de cambio para un plan PIVE (o como leches se llamara en el 2010 que es cuando me lo quité de encima)
 
Las personas que se montaron conmigo, creo que guardan un buen recuerdo. Cada vez que lo mencionamos, a todos se nos dibuja una sonrisa melancólica 🙂