WINDOWS PHONE 8

Microsoft quería hacer algo diferente. Un sistema desde cero. Un sistema que no se pareciera a nada. Con un un consumo de recursos limitado. Con una interfaz agradable. Que integrara toda su potencia en el mundo “oficina”. Joder! Lo ha conseguido. Y tanto que lo ha hecho. Soy un breve usuario de un terminal que ya analizaré en otro post y solo puedo decir que estoy gratamente sorprendido.

 
Y qué es lo que me sorprende? Pues básicamente la sencillez. La fluidez (o mejor dicho, la no torpeza asumible a cualquier producto Microsoft) con la que funciona. La interfaz tan bonita con unos movimientos en inercia que son muy pero que muy agradables y “reales”. De sistemas operativos para móviles de Windows he usado 2. el 6.5 con la Qtek 9000 (un zapatófono más que horrible, lo siguiente). Y la 6.5 (también, sí, no aprendí) en el HTC HD2 (analizado en este humilde blog aquí). Lo dicho, horribilísimo es poco decir. Me he saltado la versión 7 (o 7.5 o 7.8 o lo que sea). Sí que he leído mucho respecto a las 7’s pero no he tenido la oportunidad de probarla. Los comentarios no eran del todo buenos, pero tampoco eran malos. Mejorar la 6.5 no podía ser muy complicado. Se ve que lo consiguieron 😉
 
Bueno, vamos a lo que vamos. La 8. Creo que este sistema operativo se ha sacado en “conjunto” con su versión de escritorio. Y el aspecto de las “baldosas” (o tiles en inglés) se respeta en ambos entornos. La única diferencia (más allá de las obvias por temas de procesos y gráfica) es que el movimiento de estas baldosas se hacen en Windows phone 8 en modo vertical y en desktop se hace en modo horizontal. Es evidente que hay mil diferencias más. La versión Desktop de Windows 8 es más customizable (personalizable) en lo referente a la interfaz gráfica.
 
Al lío. El terminal que estoy probando es HTC X8 que hablaré en otro post. El sistema operativo es muy ágil. No he tenido ningún problema de “rateo” de la pantalla o problemas para salir de alguna aplicación. O para pasar de una a otra. Nada, todo bien. Ni una sola queja. Ágil es. Sólido también. Tanto en iOs como en Android algún sustito me he llevado (al parecer que el terminal se quedaba colgado). Es verdad que 2 semanas no es nada de tiempo pero con el uso que le he dado, creo que algo tendría que haber dejado entrever (de problemas digo). Pero no. Se ha mantenido con la cabeza bien alta.
 
La interfaz no es muy customizable. No tiene widgets. Pero de entre los colores que hay para elegir para colorear las baldosas, lo dejas un poco a tu gusto. La respuesta de la pantalla al tacto es sencilla y genialmente normal. Es decir, no pasa nada más que lo que tiene que pasar y con una sensibilidad adecuada. No cuesta mucho acostumbrarse al sistema/estilo de funcionamiento. También creo que me ha costado poco porque estoy poco “atado” a un sistema en concreto. Si hubiera estado 5 años seguidos con iOS creo que me hubiera costado más. Pero el hecho de alternar entre diferentes sistemas operativos de móviles hace que me adapte de uno a otro fácilmente.
 
Los sonidos no se pueden adaptar mucho. Hay algunas aplicaciones/funciones que sí te permiten elegir sonido pero otras te ponen el sonido standard de notificación. Bueno, esto creo que mejorará con futuras actualizaciones.
 
Windows Phone 8 es un producto nuevo, muy nuevo. Y se nota. En qué? Pues no la madurez de su construcción que hace lo que tiene que hacer sino en ese concepto que es tan vital para un ecosistema: las aplicaciones. Al final un sistema operativo sirve para muy pocas cosas. No me malinterpretéis. Lo que quiero decir es que al final, lo que un usuario busca de un smartphone es:
 
-Llamar y que le llamen
-Estar conectado
-Instalar aplicaciones que les sean de utilidad
 
Lo básico, llamar y estar conectado, Windows Phone 8 lo hace bien. Lo de las aplicaciones…. eso ya es harina de otro costal. Al ser un sistema nuevo, las aplicaciones que hay no cubren todo el espectro de necesidades que las demás plataformas (básicamente Android y iOS) ya tienen. Y además, aunque sí que existan algunas aplicaciones importantes para el usuario, éstas no están bien construidas. Y se ven en “pañales”. Algunos ejemplos:
 
-Twitter: La aplicación oficial empezó un poco vergonzoso. Malas notificaciones. No puedes enviar un tweet con una imagen adjunta. La han mejorado mucho, bueno mucho, ahora funciona todo normalmente.
– Whatsapp: Justo hace poco que publicaron 2 o 3 actualizaciones seguidas que ha hecho que, al menos, la aplicación funcione. Algunas carencias que todavía tiene: no puedes enviar ningún tipo de video. Las notificaciones en la ventana de bloqueo no funcionan del todo bien. La aplicación tarda en cargar bastante.. Con la última actualización, las notificaciones siguen fallando algo pero la aplicación arranca de forma ya adecuada.
– Facebook: La única aplicación oficial que no funciona mal pero el diseño de la interfaz está mal ajustada. El marco principal, donde se ve la linea de tiempo es muy pequeña o, cuanto menos, no aprovecha bien los espacios en pantalla. Las auto-actualizaciones van bien. Convencido que mejorará a cada actualización.
– Evernote: Ninguna queja. Parece que sí que se lo han currado bien. La interfaz algo obviada
– Dorpbox: NO hay aplicación oficial. Cualquier sucedáneo, no llega a la altura a las herramientas de Dropbox para cualquier sistema operativo de la competencia.
– Youtube: ufff! Solo puedo decir eso. Nada de nada.
– gMaps: No hay. Solo sucedáneos que intentan hacerlo bien. Bueno, al menos, hay algo.
– Navegadores: no busques nada más que el nativo. No Chrome, no Firefox, no Safari, no Dolphin….
 
 
El sistema operativo en sí mismo pretende cargarse todas estas aplicaciones con sus propias herramientas. Es decir, que puedes configurar (y vincular) tu cuenta de hotmail con tu cuenta de Twitter y/o Facebook. Lo unes también con Skype y con tu unidad de skydrive. Todo juntito, todo intentando que dependas de su ecosistema. Intentando hacer lo mismo que Google con su Android o Apple con su iOs-OsX. A años luz, por supuesto.
 
Creo que no es justo ser muy crítico con este sistema operativo. Deberíamos darle 6 meses mínimo a ver cómo evoluciona. No tanto el sistema operativo que creo que es muy fuerte, sino a ver cómo evolucionan las aplicaciones y cómo van creando las que nos hacen falta.
 
Seguiremos atentos.