SONY XPERIA P

Terminal de Sony pequeño, manejable, de gama media pero con horribles carencias. Sony se ha centrado en el diseño de la parte estética pero no en la parte práctica y técnica.

Duró 2 días en mis manos. Quien me lo dejó, se rió al verme volver a devolverlo. Exclamo un “ya está?”

El terminal es bonito y ligero. De buen tacto. Con una barra horizontal transparente en la parte inferior que da una visión muy bonita al terminal. La pantalla es pequeña y el tacto, desde mi punto de vista, muy desagradable. El dedo no se desliza fino. No me ha gustado nada. El tema de la batería es algo tan decepcionante. En alguna otra entrada de este blog hemos hablado de las duraciones de las baterías de los terminales de hoy en día. Sé que es un tema muy subjetivo y que todo depende del uso, pero replicando el uso de cualquiera de los terminales que he usado en mi vida, la batería dura medio día. Y no lo digo como algo aproximado, es medio día exacto. Una vergüenza.

La parte de Android customizada por Sony no está mal. No aporta nada. Los de Sony aún arrastran el concepto “Walkman” hasta la muerte. Está referido a cualquier cosa que tenga que ver con la música en alguno de sus terminales. No sé, es como una persona de 80 años que se viste “hiphopero”, me sale una expresión tipo “dejadlo ya!”.

Android es bueno en sí mismo. No hace falta que nadie haga nada. Y Sony digamos que no es el experto en mejorarlo 😉

Una decepción muy grande. Creo que con Sony voy a tomar la máxima “una y no más, Santo Tomás”.

Fijaos, ni me extiendo más en esta entrada.

Absolutamente NO recomendable.