GILERA GP800

Jamás me hubiera podido imaginar que un scooter podría llegar a tener cerca de 900cc. Jamás. Veía los scooters de 400-500cc y pensaba que se les había ido la cabeza! Para mí, el concepto scooter es el concepto de moto, de ciudad, cómoda, con hueco para el casco, ligera y muy maniobrable. Jodo, pues cómo ha cambiado el cuento!

Miré la Yamaha Tmax porque era la moto de referencia del gran scooter. Sonido precioso, no muy voluminosa, estéticamente agresiva, manejable pero 11.000 euracos!!! Estamos tontos! Seguro que está muy bien hecha y muy bien diseñada pero es el precio de una moto R de las buenas. Incompresible sino es que es la moto de referencia y en Yamaha lo saben a ver si en esta época aún sigue con esa política de precios…

Total, que en el 2011 me apetecía probar el mundo del gran scooter y las opciones no eran muchas. A parte de la Yamaha, estaban las Suzuki Burgman y la Honda Forza y similares. Finalmente me decanté por la GP 800 de Gilera.

Qué pedazo de bestia! 250 Kg. Frenos Brembo de triple pistón. Motor en V bicilíndrica que proviene de la familia SV de Aprilia. Con garantías.

Es una moto con la que tienes que ir con muuuuuucho cuidado en cómo aceleras. Fijarte en el asfalto porque como aceleres y el pavimento esté algo resbaladizo, la moto se te va. Seguro. Tiene unos bajos endemoniados. Pero no falla en ningún rango de revoluciones. Siempre tiene par para entregar te encuentres en el régimen que te encuentres. Y esta es una de las ventajas de tener este motor con un variador. El cambio de marcha manual te obliga a estar atento en “dónde” estás para poderle sacar toda la “chicha” a un motor. En el cambio automático, la moto siempre responde. Y cómo!!!

La frenada es excelente. La maniobrabilidad es muy buena teniendo en cuenta el peso. El punto de gravedad no es alto, cosa que facilita su uso. No pienses que en la ciudad será ágil, todo lo contrario. Te permitirá “ratonear” pero con cuidado. Es una moto larga y pesada. No se puede hacer lo mismo que con una SH 😉

Desde mi punto de vista y desde mi talla, la moto no me fue práctica. El asiento, que no era muy alto, no es lo suficientemente bajo como para tocar el suelo con soltura con los dos pies, cosa que da seguridad en el manejo. El peso también es un “pero”. Como dejes la moto en una ligerísima pendiente, empujarla para atrás es un suplicio. Yo siempre he necesitado ayuda para poder moverla. Y da un poquito de vergüenza.

Para carretera es estupenda. Notas que vas protegido. La cúpula se puede elevar desde el puño del acelerador cosa que, en ruta, te ayuda a adaptarla según la necesidad de cada momento. La curvas se encaran bien y la moto responde a tus órdenes de pilotaje de forma muy fiel. No te llevas sorpresas (exceptuando lo del pavimento resbaladizo).

No es un scooter práctico si, como scooter, entiendes una moto urbana. Tener la GP800 para salir de finde, no es una buena compra.

No la recomiendo a no ser que busques un scooter que pueda “mearse” a la tan anhelada TMax de Yamaha 😉