SUZUKI GSR 600

La única moto que he tenido en mi vida con la letra “R”. Eso solo significa que es una moto de “cuchillo”. Eso sí, era una naked más bien. No venía carenada ni semicarenada. A cuerpo. El motor no era de nueva facturación sino que, como suelen hacer todas las marcas, el mismo motor la aprovechan para diferentes mecánicas. En este caso, la GSR llevaba el motor de la antigua GSX-R (que lo modernizaban en ese momento). Es decir, era una R de verdad.

Lo que me hizo decidir sobre esa naced (bueno, creo que formalmente se les llama de carretera pero a mí me parece un concepto muy genérico) fue la parte del colín: doble óptica y doble salida de escape en un grupo total de 4 círculos:

Trasera GSR 600

El sonido también era muy bonito y el precio bastante comedido. La compré nueva. En el 2007 y me duró hasta el 2011.

Ningún disgusto mecánico exceptuando que, como le puse alarma antirrobo, la batería se consumía muy a menudo y tenía que llamar a la grúa del seguro para arrancarla.

La moto en conducción era muy ágil. Con potencia en cualquier régimen pero, en especial, en medias y altas. Consumía lo normal para una R. Tuve que ponerle una pequeña cúpula para amortiguar el efecto del viento en mi pecho en velocidades elevadas. Además le embellecía. Creo que como única pega tengo que señalar que era una moto que se venía mucho hacia adelante en la frenadas. No hacía falta frenar fuerte para que la moto hundiera la suspensión con facilidad. Es lo que pasé a llamar “huevona”.

Después de 4 años (casi) decidí cambiarla por un megascooter, la GP800 (comentada en otra entrada). Un poco por cambiar, no porque fuera aburrida, ni mucho menos.

En la actualidad ya no se hace, al menos en 600cc. Ahora solo está en 750 aunque crearon un modelo para cubrir el hueco que es la Gladius.

Fue una buena compra.