NOKIA LUMIA 820

Nokia ha querido dar un golpe de timón con su seria Lumia. Y he de decir que no está mal. Mi último teléfono Nokia que tuve (en la era pre-resurgimiento de Nokia) fue el N95. Éste ha sido el terminal que más me ha hecho alucinar desde que tengo uso de memoria. Y no por bueno sino porque ha sido el único terminal en mi vida que quitándole la batería, la pantalla seguía encendida. Alucinante, como os he dicho.

Como decía, Nokia ha tenido un resurgir con sus Lumias. Para sacarlos, se ha aliado con Microsoft. Creo que no quedaban muchas novias para elegir 😉

A ver, no quiero decir que Microsoft sea la más fea de las novias (SO) con la que puedas bailar. Hoy ya no. Hoy se han puesto a la altura de los buenos. Con cosas por hacer pero el salto cualitativo ha sido desde el 6.5 o el 7.5 al 8, bestial.

Nokia quiere posicionarse con Microsoft y con sus cámaras de fotos. He de reconocer que ya no recuerdo la última vez que me llevé a un cumple o a una excursión una cámara de fotos. Para mi nivel, ya no hace falta. Y Nokia, con la cámara, lo hace muy bien. De hecho, sacó no hace mucho tiempo una seria (Pure View) que tenía un objetivo de 41 Mpx con un sensor muy, muy currado. Armatoste, eso sí, pero muy buena cámara.

El terminal que nos ocupa es un terminal juvenil. Está bien construido aunque es grande y pesado. No es que te vaya a doblar la espalda pero acostumbrado a los 110-130 gramos de peso por lo general, encontrarte con casi 170 gramos, sorprender.

La pantalla se ve muy bien incluso con luz intensa del sol. La resolución me parece corta (800×480) para una pantalla de 4 pulgadas. Y de hecho, aunque se ve ciertamente bien, en algunos puntos, la resolución (sobretodo con fondo de pantalla blanco) se ve algo peor. La sensibilidad de la pantalla al tacto es excelente. De hecho, Nokia publicita que puedes usarla incluso con guantes. Es cierto, comprobado.

Del sistema operativo no puedo explicar mucho más de lo que ya he comentado en la entrada que trataba de Windows Phone 8. Nokia, a nivel de software es una empresa que cuida mucho la oferta al usuario. Tiene una aplicación para cada cosa: para navegar, para fotos, para música…. Y todo con tu perfil de usuario de Nokia. Es decir, el terminal está nutrido de mucho software. Útil o no, ahí lo tienes. A mí no me hace falta pero….

Uno de los aspectos que refuerzan la idea de “juvenil” que comentaba antes es que la carcasa trasera del terminal es intercambiable. Puedes poner varios colores (vivos todos) e, incluso, puedes ponerles una carcasa que te permita cargar el termina sin cables. El único problema de esta opción es que entonces la carcasa sale muy cara. El riesgo si se rompe, es alto.

Un detalle que puede parecer absurdo pero que yo he encontrado como un punto importante en cuanto a la ingeniería de diseño, es que el botón de encender/bloquear está en el lateral derecho a media altura del terminal. Creo que es MUY oportuno para los mini-manos aunque puede llevar a confusión al principio puesto que te puedes confundir con el botón de cámara. Pero te acabas acostumbrando rápido.

En general, un terminal recomendable. Es de gama media (le supera el 920) pero creo que es un terminal para afianzarse en el mercado en el segmento medio pero en la parte de muy arriba. Digamos que es de los mejores del segundo grupo.