BLACKBERRY Z10

GUAU!!!!!! De verdad! GUAUUUUU! Estoy muy, pero que muy sorprendido. No sé expresarlo con palabras que no suenen a exclamaciones, pero es lo que me gustaría transmitir de este terminal.

Por fin algo diferente. Y tenía la impresión que ya no pasaría eso de encontrar algo diferente. Y la tenía porque cuando cientos de millones de usuarios se acostumbran a Android+iOS, las cosas ya son muy difíciles de cambiar. Bien es cierto que salen cosas nuevas (FirefoxOS, Meego, Asha…) que no aportan nada y que alguno (Ubuntu) ofrece un cambio de funcionamiento. Pero Blackberry, más que un cambio radical del aspecto (look&feel) del sistema, lo que ha hecho diferente es la forma de interactuar con el sistema. Algunas cosas ya las hemos comentado en la entrada Blackberry 10, pero cuando tocas el Z10 y ves cómo responde a tus dedos, con los gestos (incluso multitáctil con la pantalla apagada), con el teclado virtual.. De verdad, es diferente.

Con temas que resolver? Sí, cierto, pero con un potencial muy grande.

El terminal se siente ligero (pero no compite por ser el peso pluma), de plástico, pero bonito. Con ranura para MicroSD (debería ser obligado en todos los terminales), batería extraíble, sin botones en el frontal (cosa que ya sabéis que me gusta exceptuando el Samsung Ativ S). Tiene dos ranuras en el lateral izquierdo. Eso no me gusta. Es un nido de futura suciedad. Una ranura es el microusb para cargarlo y la otra es una salida miniHDMI. No me gusta que el microusb de carga no esté debajo. Esto impide que lo puedas poner en un dock de carga. Fallo de diseño, sin duda. La otra salida, me hubiera importado poco que hubiera desaparecido. Al fin y al cabo muchos terminales tiene en su conector microusb, sirve con un cable MHL para sacar señal a HDMI. Pero bueno, algún motivo tendrán.

Desbloquear el Z10 es muy bonito porque desde apagado, no hace falta tocar ningún botón. Solo hace falta arrastrar el dedo desde el borde inferior hacia arriba y ya está. En ese caso verás las notificaciones del Hub.

La pantalla de ve muy bien incluso en condiciones de mucha luminosidad. No da sensaciones de tener lags en el funcionamiento cuando lo tocas.

Quitar y poner la batería es muy fácil y no da la sensación de que la tapa trasera se vaya a partir como pasa en los Galaxy S2 y S3. Un gran qué que la batería sea intercambiable.

Sobre el funcionamiento, ya he comentado bastantes cosas en la entrada que habla sobre el sistema operativo BB10. Tiene fallos, faltan aplicaciones pero las actualizaciones de software son bastante frecuentes y cargando aplicaciones Android con lo que llaman “side-load” es fácil conseguir las “imprescindibles”: Instagram, Gmaps, Navigation, Fonyou… Las únicas que no funcionan en modo emulador de Android son las que hacen uso del GPS o que se dedican a hacer tracking o logging de movimiento (tipo Runkeeper, Runstar, Runtastic…)

Creo que es un terminal que se la jugaba mucho. Las referencias en el mercado están a la vuelta de la esquina, cualquier cosa que le ves siempre le encuentras parecido a algún terminal que ya existe. Dificil a estas alturas descubrir la rueda. Todos copian y mejoran. Es una ley del mercado.

Terminal altamente recomendable si no acaban de convercerte Android, iOS o Winphone. Si tienes que entrar en el mundo en el mundo de los smartphones te mueves en un perfil que no tira mucho de redes sociales y contar con una batería decente, este es el terminal. Sin duda.