SAMSUNG GALAXY SIII

Tercera generación de Samsung y de su exitosa seria Galaxy. De la misma forma que en sus dos anteriores versiones, el terminal consigue “algo más”. Pero es un “algo más” que no me acaba de satisfacer. Creo que hemos entrado en una competición absurda (en la que ya caímos en los PC) que es a ver de qué modo fascinamos al consumidor ya sea con ciclos de reloj o bien en número de núcleos. El juego consiste en subir el número de núcleos que tiene cada nuevo terminal y/o la frecuencia de reloj. ¿Y para qué? Para nada importante, solo para vender más.

El Galaxy SIII está muy bien. Sigue estando construido en plástico. Algo, por lo que parece, que Samsung va a seguir apostando (también en el S4). No es que me importe. Al final, al tacto, creo que depende más de la forma y la sensación de que no se te escurra, más que la calidad de la materia prima utilizada. Dos “gadgets” que me gustan mucho por este tema son el Galaxy Nexus (de Google) y el Nexus 7. Ambos con la parte trasera con tacto gomoso.

En la mano, el Galaxy SIII se ve grande. Y se ve grande porque es grande. Es simple. Los fabricante, también, han comenzado una carrera por la pulgadas de pantalla y por sus resoluciones. Y unido, quieras que no, a los ppp (puntos por pulgada) o densidad de puntos. El Galaxy SIII tiene 4’65 pulgadas. Los que tenemos la mano pequeña no es que sea muy problemático pero nos encontramos más cómodos con las 4 o las 4,3 pulgadas. Una cosa que noto que no se suele tomar muy en cuenta regularmente es el factor de forma de estas pulgadas. Lo comento porque el HTC 8X son 4’3 pulgadas (pensé que me irían bien con la mini-mano) pero, sin embargo, son 4,3 pulgadas muy estiradas. Demasiado. Esto hace ese terminal incómodo aunque ya lo comentaré más adelante. Como decía, las 4’65 pulgadas del Galaxy SIII parecen grande pero el terminal no es incómodo y pronto te acostumbras al tamaño. De hecho, hace falta poco tiempo para que, al volver a coger un terminal de 4 o menos pulgadas, pienses “cómo leches me las apañaba con una pantalla tan pequeña!”. Sí, digamos que los “gurús” que han apostado por el crecimiento de las pantallas, no parecen estar desacertados. Al menos desde mi punto de vista. Eso sí, no vale TODO. La resolución de la pantalla debe ser importante. No es lo mismo que una pantalla de 4’5 pulgadas tenga la misma resolución que una de 3’5 pulgadas. Eso solo significa al final que la definición de textos e imágenes va a ser peor. El pixel más gordo, vaya.

En el caso del Galaxy SIII, la resolución de la pantalla en HD que combinada con el tamaño se ve bien. Con la típica calidad de las pantallas Amoled de Samsung. Muy bien!

El funcionamiento, el esperado. Funciona como debe funcionar.

¿Qué justificaría comprarlo? Nada, solo que es el último modelo. Eso significa que tendrá el último hardware y que las futuras versiones del sistema operativo funcionarán bien. Eso si el fabricante le apetece actualizar el sistema operativo. Y éste es el mayor problema que ya he explicado en alguna otra entrada de este blog. Y es que los fabricantes tienes muchos frentes que cubrir y en los que luchar y, como se suele decir “quien mucho abarca, poco aprieta”. Samsung quiere evolucionar en las pantallas, en los terminales, en las baterías, en la personalización de Android, en los materiales, en las formas…. Y no todo lo puede hacer bien. El sistema Android que tiene este terminal está muy bien. Creo que ya andan por Belly Jean (4.1.2, no os vayáis a pensar!), pero ¡Madre mía lo que les cuesta! ¿Y por qué van tan lentos? Pues por lo dicho, tienen muchas “batallas”. Las personalizaciones que han ido haciendo de Android en todas y cada una de sus versiones no me han gustado ninguna. Añaden cosas que, desde mi punto de vista, no está demandado pero que ellos lo meten con “calzador”. En este modelo, una de las cosas “flipaniños” que han metido ha sido el hecho de que la cámara frontal vigila tus ojos para ver si estás mirando la pantalla. Si lo estás haciendo no pone el teléfono en suspensión. Guau!!!! Qué absurdez más molona. ¿No sería más fácil pensar en cómo se hacen las aplicaciones? En fin, es un tema muy extenso.

El terminal está muy bien: ligero, potente, cómodo, buena pantalla…..perooooooooo la batería (que de nuevo vuelve a ser de más miliamperios) no da! y no es que no dé en un uso normal, es que un día entero de batería (cuando me refiero a un día no digo 24 horas, digo desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche) no lo aguanta!!!! Ni con un uso comedido, lo aguanta. Ya sabéis que para mí es un factor VITAL y que muy pocos terminales me aguantan lo que espero. El Galaxy SIII es uno de lo que menos me ha aguantado. Una pena.

A parte de la batería, he sufrido calentones muy bestias debidos a consumos de CPU de sabe Dios qué leche de aplicación. Apagar y tener que reiniciar. Única solución. Muy extraño este hecho en todos y cada uno de los gadgets que he usado de Samsung, exceptuando el Galaxy Nexus (revisado con ojos de halcón por Google, como no!)

En resumen, no lo recomiendo ni por muy bajo de precio que llegue a estar.