APPLE DISPLAY CINEMA

Sé con absoluta certeza que jamás ( y soy consciente de la rotundidad del “jamás”), jamás voy a encontrar otra pantalla como esta. Quien la ha visto o trabaja con ella sabe de qué hablo. Quien no la conoce, no se lo creerá. Que acuda a una Applestore y lo vea.

Y ya no solo porque hace muchos años que estas pantallas tienen una resolución que está muy por encima del standard de hoy en día que es el FullHD, sino porque, además, incorpora un hub USB, un puerto de red y altavoces (que tienen una calidad muy decente).

Como en todo producto de Apple, este monitor ha sufrido varias actualizaciones. Al principio, había monitores de 24 y de 27 pulgadas. En la actualidad solo hay de 27. También ha cambiado el conector que une el monitor a los equipos de Mac que se pueden conectar. Inicialmente se conectaban por medio de un puerto Dislplayport y ahora lo hace por medio del polivalente thunderbolt.

Pero el objeto de análisis de esta entrada es la capacidad de este monitor de ofrecer una imagen nítida, definida, estable y con un colorido espectacular. Intentar describirlo es como intentar describir un sabor, al final, la mejor comprobación es probarlo.

Un monitor perfecto que invade de forma masiva los escritorios de casi todo aquel profesional que se dedica en cierta forma a la imagen. Creatividad, diseño artísticos o gráfico, retoque fotográfico, edición de imágenes o videos.. Todo aquel que necesita fidelidad en el color, acaba trabajando con un monitor Apple Display Cinema.

Indicar que las bondades de estos monitores también se encuentran en cualquiera de los equipos iMac  (los todo-en-uno de Apple) que Apple va sacando.

En cualquier caso un ejemplo más de excelencia en el saber hacer de Apple.

Altamente recomendable aunque algo caro para bolsillos justos.