LANCIA DELTA SPORTRONIC

Mi padre siempre me ha dicho: “nunca te compres un coche italiano. Nunca!”

Ea! En el año 2010 compre un Lancia Delta. 1.8 Sportronic Platinum automático biturbo. Solo puedo decir “GUAUUUU”. 200cv de pura rabia italiana. El motor era asombroso. La aceleración era bestial en cualquier régimen de vueltas, por muy abajo que estuvieran. Uno de los 2 turbos entraba en funcionamiento en bajas vueltas, el otro a altas. La progresión era muy, muy bestia.
Por fuera, el coche lucia como un berlina de dos volúmenes bastante grande. La suspensión y las ruedas le conferían una aspecto deportivo sin ser agresivo.
Tengo que decir que Lancia es la marca de gama alta del grupo Fiat (quitando las “grandes”). Sería como el Audi en el grupo Volkswagen. Los detalles estaban en todas las partes. En las costuras de la piel del volante y palanca de cambio. En la ambientación de la luz en toda la botonera. En la luz de los relojes del velocímetro y el cuentarrevoluciones.
El equipamiento era algo espectacular, pero dejadme destacar 3 opciones:
– Park Assit. Te aparcaba el coche solo. Absolutamente solo. Elegía el sitio donde él creía que podía aparcar y aparcaba. No era magia. Era real. Y funcionaba perfectamente. La gente cuando lo veía alucinaba.
– Cambio involuntario de carril. Otra parte de magia. Cuando cambiabas de carril de forma involuntaria, el volante rectificaba automáticamente la trayectoria para meterte en el carril de nuevo. Si la linea era continua, te devolvía a tu carril. Si la linea era discontinua y no habías puesto el intermitente, lo mismo.
– Voice Control de Windows. Prácticamente todo lo que podías hacer con las manos, lo podías hacer con la voz: hacer una llamada diciendo el nombre. Subir o bajar el volumen. Enviar un mensaje. Leer un mensaje… Y funcionaba como no he visto hasta el día de hoy en ningún vehículo sea cual sea la marca. Muy bueno.
Por decir algo malo, el consumo aunque ¿qué esperas de un coche de 200cv?
Creo que todavía se vende pero no sé en qué versiones y con qué motores.

Por recordar a mi padre y su consejo de no comprar un coche italiano, aprovecho este foro para decir que tenía absolutamente toda la razón. Pero no por la calidad del vehículo que me parece alucinante, sino porque la venta en el mercado de segunda mano fue muy difícil. Las ofertas que me hacían, me hundían en la miseria. Al final encontré a alguien que entendía de coches y lo pagó más o menos bien (más menos que más)

No os compréis un coche italiano pero solo porque no os podréis deshacer de él fácilmente. Por calidad, adelante. Y el Lancia Delta, sin dudarlo dos segundos. Acabados de primera en un precio contenido.