CITROEN C4 GRAND PICASSO

En el año 2011, cansado del “gran bicho” del Ssanyong Rodius, decidí comprar un monovolumen que fuera un 5+2 en vez del 7 plazas puras.
Como soy hombre, llegado el momento, hice un estudio comparativo de todas las opciones que había en el mercado. Y no eran pocas. Entre europeos y asiáticos, el reparto era muy grande.
Al final, quedaron como finalistas el Ford Gran C-Max y el Citroen C4 Grand Picasso. Había opciones más grandes (Galaxy, S-Max, Alambra..) pero prefería algo más pequeño.
De los dos finalistas, sin duda el que se comportaba mejor dinámicamente era el Ford. De hecho tenía un comportamiento muy de turismo berlina y no como un monovolumen como el Citroen. Lo que me decidió por el C4 Grand Picasso fue su habitáculo interior. Realmente espectacular. Hasta que no te montas, no te das cuenta de la sensación de espacio que goza internamente. La luneta delantera que llega por encima de la cabeza del conductor es algo espectacular. La cantidad de recovecos donde guardar trastos (fundamental para una familia con niños) es alucinante.
Mecánicamente o tecnológicamente no aporta nada nuevo. Todos los coches europeos dan los mismo. Caballo arriba, caballo abajo, todo es igual. Y a nivel tecnológico, pues lo mismo, luces led diurnas, bluetooth, navegador, equipo de música con MP3….

Cogí el modelo HDI con CMP (Cambio Manual Pilotado) que es un cambio semiautomático. Realmente es lo más penoso que he visto en el mundo de los cambios automáticos. Os preguntaréis porqué no cogí directamente el cambio automático ¿no? Pues fue básicamente porque tenía un consumo más elevado. Poco más, pero más. Cometí un error. El CMP es un cambio manual, pero no lo haces tú, lo hace un “robot”. Así es como me lo explicaron. Y realmente se nota que no es un automático. Notas que “algo” o “alguien” pisa el embrague, desengrana y engrana la siguiente. Con el mismo tiempo que tardaría una persona. Digamos que el cambio se nota. Los problemas principales vienen cuando la electrónica, es decir, la programación del cambio, tiene que decidir cuándo cambia de marcha. Tanto subiendo como bajando marchas. Un ejemplo, encaras una subida a una velocidad lenta pero con la 2ª engranada. Si en medio de la subida el coche “cree” que no puede seguir con la 2ª puesta, “decide” poner primera de golpe. Y el coche queda en medio de la cuesta en un punto muerto instantáneo que hace que el coche se pare e incluso, pueda irse un poco hacia atrás. Realmente incordiante. Cada vez que ocurre, me llevan los demonios. Son ese tipo de cosas que te gustaría gritarles a la cara a los ingenieros que pensaron ese método de cambio.

Y ahora lo más positivo, quitando el tema del espacio interior, es el sistema de suspensión trasera Hidractiva. Es un sistema exclusivo de Citroen que puede variar la altura de la suspensión hidráulicamente y de forma automática según la carga o bien manualmente según tu voluntad. Y va muy bien. Y va muy bien cuando van 7 personas. Cuando van 7 y enciende el coche, notas que la parte de atrás se eleva ligeramente (se escucha el ruido electrónico del sistema funcionando) para alcanzar un nivel más igualado entre la parte de adelante y atrás.

Estéticamente, la versión que me vendieron llevaba la pintura perlada. Jamás lo había escuchado pero es una protección extra ante las ralladuras leves y un brillo especial para la pintura.

Hace apenas un mes que ha salido una nueva versión de las Picasso’s. No me gusta. Al menos no tanto como la anterior. Admito que puede ser por la novedad. Siempre me ha costado un poco adaptarme a lo nuevo así de golpe y luego voy cambiando, pero de momento no me convence.

Compra recomendable para familias que carguen bultos.