PEBBLE

La tecnología pretende meterse en cada rincón de nuestras vidas. Y lo demuestra cada día. El concepto “el internet de las cosas” está saliendo con fuerza y pretende que todos estemos unidos con todos y con todo. En este camino de la interactuación, la tecnología comienza a llegar y a sustituir a elementos más tradicionales. De la misma forma que el móvil está acabando con la telefonía fija, el portátil con el de sobremesa o la tablet con el mismo portátil, existe un objeto que empieza a meterse en nuestras vidas con pasitos pequeños pero continuos. Y éstos son los relojes inteligentes.

Hace alrededor de un año, personalmente decidí participar en Kikstarter (una plataforma de financiación colectiva o crowfounding) en un invento que habían hecho un par de personas en USA y que al verlo pensé “es el futuro”. Se trataba del Pebble. Es un reloj que se conecta a tu smartphone (por medio de una App para Android o iOS) y te permite interactuar con tu teléfono sin tener que cogerlo. Como proyecto está muy bien y, desde mi punto de vista, tiene un potencial muy alto. De momento, su utilidad básica es la de informarte con una simple mirada (como lo harías al mirar la hora en tu reloj de muñeca) de lo que pasa en tu teléfono. Recibir notificaciones de llamadas, mensajes, redes sociales e interactuar con App de deporte tipo Runkeeper o Runtastic.

Debo decir que invertí un dinero más o menos importante y a cambio sería de los primeros en recibir dos unidades en dos colores diferentes que yo eligiera (dentro de la gama ofertada, claro está). La producción sufrió de varios meses de retraso y la gama de colores sufrió un decremento importante hasta quedarse en un simple negro. Sé que con el tiempo van a sacar más colores, pero yo me conformo con el color negro.

Cuando lo recibí, recuerdo que sentí una ilusión tan grande como la decepción posterior al ver que el funcionamiento era bastante desagradable y sufría de muchos errores. Creo que el proceso de diseño tanto de la parte física como la parte de código no ha sido óptima. Y creo que seguramente la culpa la tenemos los que invertimos y presionamos con e-mails constantes del tipo ” Cuánto falta?”. No obstante, no quiero que eludan su responsabilidad. Creo que habrían tenido que ser lo suficientemente profesionales como para decir que nos esperáramos.

En cualquiera de los casos, debo decir que me decepcionó mucho. Tanto que acabé regalando las dos unidades. Y a los que se lo regalé, les voy preguntando. Creo que han ido mejorando día a día la parte de software, y que ahora, todo y que no hace cosas impresionantes, no falla como antes. No voy a darles una segunda oportunidad. Creo. Eso sí, intentaré seguir recogiendo feedback de sus usuarios actuales.

Pebble ha sido el precursor (junto con Sony) de este tipo de gadgets, pero Sony, ya ha sacado la versión 2 de su Smartwatch y, entre la experiencia y el músculo financiero, tiene pinta de que van a superar muy pronto y con facilidad las bondades iniciales de Pebble.

Trataré en otra entrada el Smartwatch 2 de Sony, pero ya os adelanto que lo que dicen que hace, lo hace. Solo para Android, de momento, pero lo hace. Datos interesante para adelantarlo, el Sony es sensiblemente más barato.

Pebble es una compra que no recomendada. Menos si cabe viendo que Samsung con su Galaxy Gear y Sony con su Smartwatch 2 está luchando ferozmente por hacernos atractivas sus apuestas. No obstante, me gustaría que, como proyecto startup, pudiera perdurar en el tiempo con financiación necesaria como para que estas dos grandes marcas no acaben comiéndosela 🙁