GALAXY TAB 7

Samsung, en su esfuerzo de comer terreno a Apple fuera del mundo smartphone, decidió sacar al marcado su gama Galaxy Tab. Ha sacado de varios tamaños de pantalla (no recuerdan lo de “quien mucho abarca…”) para intentar llegar al mayor número de personas posible. Todas con la opción Wifi o bien Wifi+3G.

Como siempre, lo mejor de los gadgets de Samsung, su pantalla. El resto, nada que destacar y sí a criticar. Criticar se puede a toda la capa de software que le meten a Android. Tienen la mala costumbre de llenar de funciones y aplicaciones (que no se pueden desinstalar) un sistema que, de por sí, ya es bueno. Es la parte que más me irrita.

Se puede criticar también la duración de la batería. Y no porque sea mala, no. Lo que ocurre es que caes en la tentación de compararla con la duración de la batería de cualquier equipo de Apple y, en ese terreno, cualquier cosa es mala, mala.

La tablet de la que trata esta entrada, tiene un rango de precios medio, pero desde la aparición de la Nexus 7, cualquier rival es caro.

Digamos que las tablets de Samsung están entre dos tierras. No son las mejores ni las más baratas. A cada lado tiene un presión enorme. De hecho, y esto es una opinión, parece que Samsung ha tirado la toalla en este sector y se está centrando en el sector de los móviles y los smartphones (tampoco es que innoven, pero ahí están metiendo más núcleos y más ram :P)

En cuanto a usabilidad física, es una tablet ligera, fina, con materiales cómodo y que da sensación de seguridad. Con una mano se maneja perfectamente.

Es un buen productos, pero mientras exista la Nexus 7, olvidad de comprar esta.