SONY Z1 COMPACT

El concepto “compact” en este caso, no es concepto de “menos” como sí lo son en otros terminales de la competencia que ponen un “mini” al lado de sus terminales de referencia, y les reducen características. S4 mini o HTC One mini, por poner algunos ejemplos. Y es un acierto por parte de Sony porque, al no ponerle mini, lo que está indicando que lo único que ha hecho es reducir el volumen del terminal pero metiendo lo mismo que el Z1.

Como pudisteis leer en este blog, el Z1 no me gustó nada sobretodo por ergonomía. Sin embargo, el Z1 Compact ha conseguido cautivarme porque, en un terminal de 4’3” de pantalla han metido lo mejor (o casi) de la tecnología actual: Snapdragon 800, 2 GB de RAM, LTE, NFC, 20 Mpx de cámara con estabilizador óptico (OIS) y una batería muy decente. El resultado es un terminal muy capaz de mover KitKat con mucha soltura y con una autonomía mejorada respecto a su competencia debido a que la pantalla de 4’3” es menos exigente en cuanto a batería se refiere.

El diseño es bastante cuadriculado, plano por ambos lados (Gorilla Glass en ambos) y un tacto bueno. Lo mejor de todo es ver cómo llegas con el pulgar a cualquier lugar de la pantalla sin tener que hacer malabarismos. Una verdadera gozada que desde que llegaron las 4’7” me comenzó a ser imposible. Qué alegría tener un terminal moderno, potente y compacto.

La pantalla tiene una resolución HD, pero como es de 4’3”, la densidad de pídeles es mucho mejor que el resto de terminales con 4’7”. Y se nota. La pantalla parece una pegatina. Se ve perfecta. Será porque es IPS.

El precio de este terminal, para llevar lo que lleva dentro, es muy contenido. Lo puedes encontrar fácilmente nuevo por entre 300€ y 400€. Comparable con una gama media pero con características mejores.

Un detalle que me ha gustado recuperar y que no suele ser fácil de recuperar es el led que lleva en el extremo superior del terminal. No es un led redondo sino alargado. Le da un aire muy especial y diferenciado.

Como pega, ponerle que el cargado es lateral y a mí me suele gustar que sea en la parte baja para dejarlo por la noche en un dock de carga. Pero es un mal menor. Otra cosa que no me acaba de gustar es la cantidad ingente de software que trae de fábrica de la propia Sony. Creo que podrían ahorrárselo y que el usuario decida qué aplicaciones quiere ponerle.

Compra muy recomendable para las manos pequeñas y para los que los que huyen de las pantallas más cercanas a un phablet que a un teléfono.