FITBIT ONE

Como sabéis, ya redacté una entrada para el Jawbone Up. Uno de los múltiples gadgets que van saliendo de control de actividad. En el caso del Jawbone Up, lo que menos me convenció fue el formato. Nunca he sido amigo de las pulseras y pensé que esta al ser gomosa no molestaría. Nada, que no la soporté tampoco.

Y esto me hizo buscar por una alternativa. Encontré Fitbit One. Un gadget que puedes llevar encima. Tiene el tamaño de la mitad un de un dedo meñique (no sabía con qué compararlo. Se nota no?). Lo puedes llevar a modo de pinza en la cintura puesto que trae un soporte para ello. Es como normalmente lo uso. Llevarlo de esta forma es olvidarte que lo llevas.

Funcionalmente, no aporta más que cualquier otro gadget. Cuenta pasos y escalones. Si configuras bien el software con el que viene, puedes ir añadiendo las comidas que haces y te lleva un control de calorías quemadas versus las ingeridas.

La batería tiene una duración enorme. Durante dos semanas de uso, todavía no me ha salido un mensaje de que lo cargue. 24 horas encendido. Muy bien.

Nada más. No aporta nada más.

Un hecho a destacar es que SOLO funciona con iPhone y se conecta por medio de bluetooth. Configurarlo es muy fácil y siempre que el Fitbit One puede, se sincroniza con el iPhone que lo tengas emparejado. Luego te muestra el histórico de tu actividad y listo!

Hace falta? No, en absoluto, lo que ocurre que soy un pequeño obseso de las actividades y mira, lo uso para llevar un registro de actividades. Uno más.

Compra recomendada? Pues no sabría que decirte. Si quieres un gadget que registre actividad, sí. Sino, ni le prestes atención 🙂