Google Pixel 3

Parece ser que Google se ha subido al carro de que, cada año, va a presentar una nueva iteración de su gama Pixel. Tanto en versión pequeña como en versión XL.

Probé el Pixel 2 XL y me pareció un mamotreto. Algo que no recomendaría a nadie. Pero si querías probar un entorno Android puro Stock, entonces debías probar el Pixel (el primero como el 2).

Ya os comenté lo encantado que estuve con el Pixel 2. Un terminal con lo último del sistema operativo de Google y que te garantiza que, durante 3 años, puedes tener el último software que Google saque. Y además, de forma inmediata.

Ahora le tocaba el turno al Pixel 3 y, como no puedo resistirme, allá que fui.

Como viene siendo habitual, un año de tiempo no da para que una marca revolucione técnicamente sus terminales. Existen multitud de puntos a mejorar: procesador, RAM, memoria disco, tecnología de batería, optimización del SO… Y se nota que van trabajando, pero un año es poco tiempo para revolucionar.

El Pixel 3 es una ligera evolución del Pixel 2. Mejor procesador, pantalla y batería. Mismo sistema operativo y buen equilibrio entre lo que es y lo que da (no tanto en precio que luego comentaré).

Es un terminal algo más ligero, que aumenta de pantalla pero no de tamaño (más ratio de pantalla que el anterior), que mantiene el sonido estéreo (muy bueno) pero que ha decidido prescindir del led de notificaciones. Bueno, es algo a lo que ya me he acostumbrado. Aumentar el ratio de pantalla, implicaba no disponer de espacio para poner tantas cosas como tenían hasta ahora. !Algo debemos sacrificar!

Si debo destacar algo de este terminal es el apartado fotográfico. Pienso firmemente que los Pixel (tanto el 2 como el 3) tienen las mejores cámaras. Pero a gran distancia. Creo que hacen un uso de la IA junto con un software de gestión de imagen inmejorable.

Poco más que aportar excepto el tema del precio. Lo que Google ha dado en este nuevo Pixel 3, creo que no justifica el aumento de precio. Sí que ha aumentado el espacio en disco, pero tampoco creo que lo justifique.

El Pixel 3 es una buena compra si:

  • El dinero no es un problema
  • Quieres lo último en Android
  • Aspiras a la mejor imagen de cámara del mercado de los smartphones

Huawei Mate 20 Pro

Desde el P6 que no había encontrado en Huawei una alternativa decente de terminal que se adaptara a mis gustos. Lo probé con el P7 pero flojeó mucho con la batería (una de las grandes ventajas del P6). Con el P7 parece que me escarmenté y no volví a probar ningún Huawei hasta el P9. De nuevo, debo reconocer que me reconquistaron levemente. Un terminal continuista, pero con una batería buena. De nuevo, hubo otro salto hasta que llegué al Huawei Mata 20 Pro.

No he vuelto a probar ningún Huawei por dos motivos importantes:

  1. No controlo mucho sobre qué hace Huawei con mis datos
  2. La gestión de las notificaciones son diferentes al resto de marcas que uso.

Creo firmemente que Huawei utiliza mis datos para cosas que no me advierte o que ni me imagino. Lo creo firmemente. Y no es que sea exclusividad de Huawei, creo que, en mayor o menor medida, lo hacen todas, pero al ser un fabricante chino, creo que la legislación y las normativas allí, son menos coercitivas.

¿Qué me llevó entonces a probar el Mate 20 Pro? Diría que básicamente si huella en pantalla. Huawei ha sido el primer gran fabricante que ha incluido en un terminal el sensor de huellas. Y me apetecía probarlo. Por acabar pronto con este punto, decir que funciona francamente bien y muy rápido. Había probado uno de la marca Oppo y este de Huawei es muchísimo mejor. No tiene la velocidad de los sensores de huellas tradicionales, pero se acerca bastante.

Decir también que, aprovechando, también era una buena ocasión para reforzar o desmentir mis argumentos en contra de Huawei.

El terminal es precioso en la mano. Creo que en diseño está a la altura de los casi inalcanzables Samsung de la serie S (S8, S9 y S10). Han imitado las proporciones de Samsung (~19:9) y queda muy estilizado. El frontal es todo pantalla con el típico “notch” que todos (menos Samsung) están metiendo y la verdad es que sienta muy bien en la mano. La parte trasera de aluminio no liso sino con un malla en patrón queda muy bien pero no evita que resulte algo resbaladizo.

La pantalla es Oled y dista mucho de cualquier IPS que te vendan. De hecho, ahora está claro que las grandes marcas, para sus flagships, apuestan por Oled y abandonan las IPS. Eso dice mucho de la apuesta ciega que lleva haciendo Samsung por sus Amoled (una variante de las Oled) desde hace 10 años.

Una de las cosas que más llaman la atención de este terminal es la batería que tiene. Más de 4000 Mah para un terminal tan delgado. Y el uso, o sea la duración, es muy buena. Bien es verdad que ahora ya no existen terminales que destaquen mucho por encima del resto, éste podría clasificarse como uno de los que más duración de batería han tenido de entre los que he probado.

Vayamos a por los peros.

El principal, el software. Lo siento pero no mi gusta su sistema. Reconozco que han mejorado (europeizado) bastante su capa de personalización, pero no acaba de convencerme. Se obsesionaron en imitar el sistema de cajón de aplicaciones como hace iOS y no han salido de ahí. No me gusta. Yo prefiero un escritorio organizado con mis 15-30 aplicaciones habituales y un acceso para llegar al resto.

Y el segundo pero, y no menos importante, es la gestión de las notificaciones. No me gusta cómo ocultan las notificaciones en la pantalla de bloqueo. Digamos que Huawei distingue dos fases:

  1. Cuando llega una notificación, la pantalla se activa y te muestra de qué aplicación es la notificación y punto
  2. Cuando te validas (con reconocimiento facial o con patrón), entonces te muestra la misma pantalla de bloqueo con la notificación más extendida (y sus opciones de contestar/marcar como leído…)

No me gusta como lo hace, lo siento. Si decido que las notificaciones se muestren, que se muestren. Huawei no ha de querer “protegerme” más de lo que yo decida. En fin.

Por último, una cosa que me deja un sabor agridulce. Si por algo aprecio tanto a Samsung (entre muchas cosas, claro está) es por su pantalla Always On Display, es decir, que que la pantalla de bloqueo siempre te muestra la hora, el días y las notificaciones pendientes de ser atendidas. Pues bien, Huawei (igual que ha hecho Xiaomi recientemente) ha incorporado algo parecido. La trampa es que lo hacen a medias. Muestran la hora y el día y, de notificaciones, solo las llamadas y los mensajes de texto. No pueden/saben mostrar el resto de aplicaciones y eso es como quedarse a medias. Agradezco el esfuerzo, pero no es suficiente.

Como resumen,

  • Pros: diseño, batería
  • Contra: software

Si fuera un terminal algo más barato, creo que sería una buena opción de compra, pero al precio que está, sin duda Samsung es una mejor elección.

Galaxy S10/S10+

Nuevo año, nueva versión de los Galaxy S. y, un año más, con una ligera evolución de la ya consagrada serie. Creo que Samsung acierta en evolucionar y no en revolucionar. Otras marcas lo intentan hacer, lo de revolucionar, y creo que no les sale muy bien.

 Y, cómo diría aquel personaje de dibujos de la Warner, ¿Y qué hay de nuevo viejo?

El listado de evoluciones/mejoras no es pequeño, pero tampoco es que sean cosas que hayan creado un shock en la presentación. De más a menos innovador diría:

  • Pantalla Infinity-O, que significa que la pantalla cubre prácticamente todo el frontal y la cámara frontal la han insertado en la esquina superior derecha como si fuera una pequeña O en la pantalla. Podría parecer que va a molestar, pero no lo hace. Te acostumbras a ella y, si eres hábil eligiendo el fondo de pantalla del escritorio y de la pantalla de desbloqueo, puede quedar completamente disimulada.
  • Sensor de huella en pantalla. Ya había otros terminales que lo había implementado (sobre todo, los chinos como Huawei, Oppo o Vivo) pero Samsung sabía que, si lo introducía, tenía que ser solvente y no notar diferencia en su uso con los sensores de huellas tradicionales. Y lo ha conseguido. La activación es muy rápida. Además, se apoya en un reconocimiento facial súper rápido que, trabajando conjuntamente, te sorprenderán.
  • 4 cámaras para el S10 y 5 para el S10+ (un más en el frontal). Como siempre, de las mejores cámaras del mercado. Las tres cámaras de atrás te permiten tomar 3 tipos de planos que son muy útiles en la mayoría de situaciones. Plano corto, plano medio-largo y gran angular. El gran angular va genial para hacer fotos con poca distancia pero que necesitar tener un ángulo de visión amplio. Y sin distorsión.
  • Delgadez y ligereza. Ambos modelos son mucho más ligeros y más finos que sus antecesores. Y eso en la mano se nota.
  • Aumento de la batería. En el S10 se llegan a los 3400 mah (en comparación con los 3000 del S9) y el + llega a los 4000 mah (en comparación con los 3500 del S9+). Y la mejora en la autonomía se nota. No es que sea una brutalidad, pero llegas con menos miedos al último cuarto del día de trabajo.
  • No han eliminado la entrada de jack 3.5mm. Esto, aunque no lo parezca, es una gran noticia para los que disponen de auriculares de alta gana que no son Bluetooth.
  • Bisby en español y con rutinas a medida. Es la parte de software que más me ha sorprendido. Va mirando tu uso y te propone rutinas de configuración (uso durante una reunión, noche sin cargar, conduciendo…). Todas y cada una de las propuesta que me ha hecho son útiles. De verdad que se ve la mano de la inteligencia artificial trabajando para mejorar la solución y adaptarla a tu uso. Genial.

En resumen, no puedo aportar mucho nuevo que no haya dicho ya de los terminales Samsung. Simplemente evolucionan para bien y se nota. No son disruptivos, pero lo agradezco. Si acaso, por poner algo no positivo, decir que han quitado el led de notificaciones que tanto he usado pero que, con un smartwatch acabas de abandonar sin demasiado problema.

La pega más gorda que le veo, y es una pega completamente objetiva, es el precio. Cada nueva generación aumenta el coste de la anterior. Creo que llegará a un punto de problemática en la venta, como creo que le ha pasado a Apple con sus iPhone nuevos (que no pienso probar después del chasco de probar el iPhone X)

Para subsanar este grave problema, decir que los terminales Samsung son muy sensibles al tiempo transcurrido desde su lanzamiento. En cuanto baja un poco el suflé de la novedad (Hype), los precios empiezan a bajar ligeramente a cada semana que pasa. Es decir, si quieres hacerte con uno y dejas pasar unos cuantos meses, seguro que encontrarás unos descuentos de entre 200-300 euros. Eso sí, no serás de los primeros (early adopter).

Mi gran recomendación para este 2019 sin ni siquiera saber lo que está por venir 😉

SAMSUNG GALAXY A8

La serie A de Samsung está pensada para los que no pueden aspirar a la serie S (los flagships de Samsung). Pero no por ello le quitan muchas de las funcionalidades que tienen los hermanos mayores.

He sido un gran usuario de varios modelos de la serie A. Y con todos muy contento. Con el A3 (2017) estaba encantado con el tamaño (4’7″) y su radio. Con el A5 (2017) con su batería y su radio. El que toca en esta entrada, el A8 es una evolución que parte del A5 (cronológicamente detrás), pero después salió el A6 que podría parecer que viene después del A5, pero no. El A6 salió más tarde y con menos funcionalidades que el A5 (no tiene AlwaysOnDisplay, algo fundamental desde mi punto de vista). Pero el A8 que salió a finales del 2017 da muchas más funcionalidades que el A5 o el A6 (posterior). Diríamos que es un producto en medio del S8 y el S9.

Es una terminal que, en mano, no es tan bonito como el S8 o el S9 porque no tiene la pantalla edge (laterales redondeados) pero sí que tiene un acabado 2.5. Es algo más pesado, tiene 4 GB de RAM y capacidad para tener MicroSD aparte de ser Dual Sim. Y todo, en un producto oficial de Samsung España con la garantía y las coberturas que tiene.

Y, como no, me convence por estos temas (por orden de prioridad):

  • La batería es sorprendente. 2 días con tranquilidad. Como referencia decir que los S, nunca pasaron de 1 día y medio como máximo.
  • Led de notificaciones (el primero de la serie A que dispone de él)
  • Reconocimiento facial (el primero de la serie A que lo tiene)
  • AlwaysOnDisplay que permite doble toque en pantalla para activar la pantalla (el primero de la serie A que lo tiene)

Creo que es un salto en calidad para la serie A que debería hacer temblar a la serie S. Solo le falta para igualarle una cámara más buena y altavoces estéreo. Del resto, chapó!

Para más inri, el A8 dispone de doble cámara frontal para realizar selfies mucho más creativos y que ninguno de sus hermanos mayores disponen. Un puntito para el A8.

Nada que destacar en muy positivo ni en muy negativo. De hecho, nada negativo ya es decir algo muy positivo. Una compra recomendada. Es casi un S9 pero a la mitad de precio o menos.

Si el tamaño no te importa, es un terminal muy equilibrado en precio.

GOOGLE PIXEL 2

El último smartphone que tuve de Google fue el Nexus 5. Un terminal fabricado por LG que me encantó pero que no acababa de adaptarse a mis necesidades puesto que necesitaba dual sim. Y Google no fabrica terminales con Dual Sim. A ver si aprende de Samsung que ahora ya saca todos sus terminales así (o prácticamente todos).

Me llevó a comprar el Google Pixel 2 el hecho de que, siendo un terminal reciente, era un terminal de 5″. Algo cada vez más difícil de encontrar. Otro motivo que me decidió a comprarlo es que sabía que iba a incorporar Android Pie en breve. Ya sí fue, desde la noticia de que se había publicado la versión definitiva de Android 9 (Pie), el terminal tardó un día en actualizarse.

Los terminales de Google siempre han tenido un diseño muy moderno y elegante. Diría incluso que su diseño va acorde con el software. El Pixel 2 tiene un diseño muy continuista y respetando en parte las lineas generales de los smartphones de los grandes fabricantes mundiales. Eso sí, con su toque de personalidad Google.

El Pixel 2 no lo lanzaron aquí. En España solo vendieron el Pixel 2 XL (de 5’5 pulgadas). Como dando por hecho que a los españoles les gustan ya solo los terminales pequeños. En fin, seguro que tienen algún estudio de mercado. Para conseguir un Pixel 2 de 5 pulgadas, no fue complicado. El omnipresente Amazon te lo consigue desde los confines de la Tierra.

En mano, el Pixel 2 se siente cómodo y muy ligero. Con una construcción sólida y un diseño típico “Google”. Me gusta en general en su aspecto estético exceptuando que los bordes superior e inferior son demasiado anchos. Quizás para meter altavoces estéreo, pero hay otras marcas que han sabido resolver esta cuestión técnicamente mejor y les ha permitido disminuir los bordes. Pero es un pequeño grano de arena comparado con el aspecto general.

Desde que me llegó y lo configuré con mi personalización hasta que llegó la versión Pie de Android pasó un día por lo que, este análisis, solo lo voy a hacer contacto que el Pixel 2 ya tenía Android Pie. Oreo apenas me dio tiempo de probarlo.

La pantalla Amoled es muy buena. Tiene un control sobre los colores que, si bien no te deja personalizarlos, tiene 3 configuraciones que harán que encuentres la configuración deseada. Yo la encontré con la opción “Vividos”. Como decía, la pantalla se ve muy bien. Permite el doble toque para despertar (OLÉ!) y tiene la funciona Always On Display que SOLO Samsung aprovecha con fuerza. Tiene led de notificaciones y el sonido estéreo es muy bueno.

La cámara me ha sorprendido muchísimo. Es muy rápida en activarse con el teléfono bloqueado y muy rápida en tomar la foto. El resultado está a la altura de los flagships de Samsung (S9-S9+ que, para mí, son un referente en cuanto a fotografía). Tengo que hacer muchas más fotos y en diferentes escenas y ambientes para poder concluir que está a la altura, pero las primeras pruebas son muy satisfactorias.

Sobre Android Pie, no me extenderé mucho. Ya tengo una entrada hablando del mismo. Al Pixel 2, le sienta de maravilla y creo que ha sabido sacarle jugo a las bondades de la tecnología de la batería.

Dos pegas que le pongo:

  • La no inclusión de clavija jack de audio. Son un radical defensor de esta clavija. Imaginad que alguien se haya gastado una pasta en una auriculares de gama alta y que se compre o le regalen un Pixel 2 o un iPhone 7,8 o X. Desde ese momento ya tiene que, o dejarlos, o ir siempre con el cable adaptador de usbC a jack 3.5. No lo veo 🙁
  • No disponer de dual sim. Puedo entender los motivos que llevan a un fabricante a no poner en el mercado terminales dual sim, pero lo que no entiendo es que, si pones un bandeja para una SIM y una microSD, ¿por qué no permitir la dual sim?. Al menos Google ha sido más coherente puesto que la bandeja solo tiene para poner una SIM.

Temo que, a los que nos gustan los terminales más reducidos (5″), Google (junto con el resto de fabricantes) nos acaben de abandonar y dejarnos sin terminales modernos y pequeños. Se habla que el Pixel 3 va a venir solo en su versión XL. Y que incluso, crecerá en diagonal. No podemos tener las manos pequeñas!!!

Este terminal es una muy buena experiencia de uso. Como imaginas, no está cargado de software inservible (como sí hacen todo el resto de fabricantes), pero podrás instalar lo que quieras puesto que dispondrás de 64 o 128 GB de almacenamiento.

El precio sí me parece algo elevado viendo la competencia. Quizás quieran imitar a Apple con su política de marketing aspiracional. No sé.

ONEPLUS 6

Con lo fan que he sido de Oneplus! Terminales como Oneplus X me tienen el corazón ganado. Un terminal que acabó siendo abandonado en el software y que solo quedó la opción de evolucionar con CyanogenMod o, ahora, con LineAgeOS. Pero es un terminal (el X) que ha sabido envejecer muy bien.

Y hay otros terminales que me convencían mucho. El 3T o el 5 me encantaron. Eran terminales algo grandes, fino y con todo aquello que aprecio de un terminal. Recuerdo:

  • Doble toque para despertar la pantalla
  • Led de notificación
  • Always On Display (o similar)
  • Identificación (con huella o con reconocimiento facial) en el frontal.

Y hay que decir que OnePlus no nos ha dejado en la estacada. Siempre escucha las peticiones de sus usuarios (que son/somos verdaderos fanboys). Corrige los pocas cagadas de software que va implementando de forma rápida y mantiene actualizados los SO de Android durante, como poco, 2 años. Qué más se le puede pedir?!?

El OnePlus 6 viene a corregir algunos fallos que cometieron con el 5T. Creo que éste, fue un terminal precipitado. Empujado por la competencia y las pantallas con mayor ratio, creo que sacaron un OnePlus 6 prematura y la cosa no fue del todo bien. No realicé entrada, pero la experiencia de uso no fue lo suficientemente buena como para poder probar el terminal durante días y poder hacer una entrada en este blog con conocimiento. He de decir que lo regalé a un amigo y él está muy satisfecho. Eso sí, venía de un Xiaomi A1 😉

El OnePlus 6 es un terminal grande. Parece que OnePlus no quiere bajar de medidas estandards. Así como Samsung y Apple que se han quedado con algunos terminales con proprociones pequeñas, los fabricantes chinos (Huawei/Honor, Lenovo, Xiaomi) se han olvidado de cualquier cosa que implique “cómodo”. Todo tiene que ser grande. Y el OnePlus no es menos. Cierto que le ponen en el mismo volumen que antes 6″ cuando antes metían 5’5″, pero a una resolución tan alta que la batería queda penalizada.

Como siempre, la calidad es muy buena, la pantalla muy cercana a Samsung (el hito a batir) y los puntos imprescindibles respetados. Pero la batería ha quedado penalizada por las super-resoluciones. OnePlus era de los pocos fabricantes que tenían un compromiso firme con la duración de la batería, pero esta competición por poner más píxeles por punto tenía que acabar mal. No es que la autonomía destaque en negativo, pero ahora se ha igualado con otros fabricantes. Una lástima.

Una de las funcionalidades que más me ha sorprendido es el reconocimiento facial. Va como un tiro. El más rápido con diferencia. Ni el de Samsung (que hay que decir que no es muy rápido), ni el del iPhone X (que sí es rápido pero no tanto). La sensación que te da al ver tanta rapidez es que el terminal no estaba bloqueado, pero no, repetí la prueba varias veces y todas fueron igual.

Este OnePlus 6 se presenta en 4 colores. El rojo es precioso (aunque salió más tarde), pero el negro con cristal delante y detrás es muy bonito y premium.

Por cierto que OnePlus se ha subido al carro de los planes Renoves (Samsung lo hace y te ahorras un buen dinero si les das tu terminal a cambio) pero ellos lo hacen con cupones descuentos que te aplicarán en futuras compras y no en todos los elementos que venden. Una lástima porque captan tu atención para luego sorprenderte con las limitaciones. En fin.

De nuevo OnePlus no defrauda en la construcción y en su filosofía “Never Settle”. Los precios, siguen siendo muy competitivos pensando en lo que dan a cambio.

IPHONE X

Después de un tiempo sin ponerle las manos a nada “nuevo” (lo entrecomillo porque para mí no hay nada nuevo si no simples evoluciones) de Apple, me decidí por comprar este modelo. Básicamente porque era un diseño disruptivo en la línea habitual de Apple.

Empezaré por el final: Lo devolví a los 3 días.

Estamos en la batalla de disminuir el volumen del terminal aumentando la diagonal de la pantalla. Y el iPhone X está en la batalla de los terminales menores de las 6 pulgadas. Concretamente, las 5’8″. Las 5’5 quedaron para el olvido. Más aun por el invento sacado de la chistera llamada “notch” o “muesca” en castellano.

El reto es conseguir un ratio de pantalla del 100%. Esto quiere decir que todo el frontal sea pantalla. Es algo muy complicado de conseguir. El conexionado y la usabilidad no creo que lleguen a permitirlo, pero los fabricantes lo intentan. Una de las formas de aumentar dicho ratio es hacer una “trampa” que consiste en dejar solo una pequeña parte central superior de la pantalla para meter los sensores de luz y la cámara frontal. De esta forma, liberan el marco superior para poner, ni que sea, las notificaciones y los iconos de señales (wifi y 4g) así como la batería.

Creo que es una solución ingeniosa, pero adolece de factores que, hasta que no los experimentas, no te das cuenta. Y claro, puede ser tarde si ya has hecho la compra. Los aspectos generales que más me incomodan de la solución notch son:

  • Reducción del espacio para las notificaciones
  • Eliminación de cierta información que antes sí que aparecía y que ahora no cabe
  • Fallos de integración de ciertas aplicaciones con dicho notch y que hacen que la visión general en ciertas aplicaciones queden afeadas.

Bien, pues centrándonos en el iPhone X, decir que el notch no me ha gustado (pero ni más ni menos que en otros terminales) y que prefiero que el terminal tenga un par de milímetros más de alto pero que no tenga notch (Galaxy S9, por ejemplo). Aquello que fue lo diferencial en la presentación del terminal estrella de Apple, no me convence. Y lo malo que todos han hecho un “follow the leader” y lo están integrando. No lo veo.

La pantalla del iPhone X, que es Oled, está a años luz de la calidad de los terminales de Samsung. Me parece muy tristes que, la gama más baja de Samsung (100€ aprox.) tenga mejor pantalla que el iPhone X. Los colores del iPhone X son pobres, apagados y sin brillo. Buena definición, pero creo que una pantalla Oled puede conseguir mejores contrastes y colores más vivos.

La parte que menos me gusta de este terminal es el cambio que tienes que hacer mentalmente a la hora de manejarlo. Apple siempre ha sido el rey de la usabilidad, pero en este caso, parece que hayan cambiado 180º en su rumbo. Estoy convencido que la falta de costumbre (o la costumbre de hacer servir otras formas) ha sido un freno en mis sensaciones, pero no soporto que, incluso Apple, haya decidido diferenciarse de lo que, hasta ahora, Apple nos daba. El cambio de cómo se maneja el iPhone X respecto a sus otros modelos es importante y hace que tengas que pensar cómo mover los dedos para usarlo. Aun así, le di una oportunidad. Y se la quité.

Cosas que no me gustan a la hora de la usabilidad:

  • Para acceder al menú de control, tienes que llevar el dedo al borde inferior y arrastrarlo hacia arriba. El problema viene cuando el gesto te obliga a llevar el dedo al límite del terminal. De otra forma no funciona. Y ésto hace que te dé la sensación de que el terminal se te pueda caer, o al menos, notar cierta inseguridad al cogerlo.
  • Para acceder a la multitarea has de hacer un gesto igual que el anterior, pero debes aguantar un segundo con el dedo en la pantalla. Entonces se te abren todas las aplicaciones abiertas. Pero la parte más complicada es que, para eliminar de la lista alguna de las aplicaciones abiertas tiene que localizarla, mantenerla apretada y, cuando aparece el símbolo de prohibido, entonces puedes desplazarla hacia arriba para eliminarla. Creo que con los otros terminales de Apple el movimiento de llamar a la multitarea es más sencilla y la de eliminar Apps en segundo plano, también.
  • Para desinstalar una App de tu iPhone X. Esto no cambia sustancialmente de cómo se hacía desde que iOS introdujo la pantalla con sensibilidad a la presión (3DTouch). Según la fuerza con la que apretes en el icono, te aparece la función de eliminar la aplicación o bien las opciones de 3DTouch que la App tenga. Una vez cogido el truco, y en especial para el iPhone X, cuando acabas de eliminar las aplicaciones, debes darle a un “OK” que aparece en la esquina superior derecha que, si no te das cuentas (porque todos los iconos están bailando delante de tu cara) te quedas en esa pantalla para siempre.

Estos son los 3 grandes puntos que me decepcionan, pero no puedo dejar de olvidarme que hay dos cosas que NUNCA aceptaré y que sin ellas NUNCA volvería a plantearme el volver a Apple:

  • Dual sim
  • Teclados con símbolos en las mismas teclas que las letras (teclados combinados que en Android es lo normal)
  • Que LastPass (o cualquier gestor de contraseñas) se le permita rellenar formularios de log-in. No entiendo qué impide que no sea ya así.

En definitiva, creo que es un terminal de calidad, bien construido y muy premium a la vista, pero Apple tenía que haber realizado un esfuerzo extra en cuanto a la usabilidad. Es un precio muy caro para comprarlo todo y que en épocas cercanas a septiembre (antes de la presentación de nuevos terminales) los costes suelen bajar ligeramente.

GALAXY S9/S9+

Una evolución natural y poco evolutiva del genial Galaxy S8. Un paso, esperamos previo, a la siguiente iteración que Samsung hará la siguiente temporada.

Dedico la entrada a ambos modelos porque, sustancialmente, son lo mismo con pequeñas diferencias.

¿Y qué aporta entonces el S9/S9+? Poco, las bondades son las mismas pero:

  • Han aumentado el peso
  • Han aumentado el grosor
  • Han cambiado la situación del sensor de huellas dactilares. Ahora está en una posición natural
  • Los altavoces son estéreos.
  • El AlwaysOnDisplay (AOD) es sensible a la luz y varía su brillo con lo que ahorra batería.
  • En el modelo S9+ ponen 6 GB de RAM, doble cámara trasera y Zoom óptico 2x

Y la GRAN evolución que Samsung ha introducido en su flagship del 2018: DUAL SIM!!!!!! YUHUUUU!!!

Cuando un usuario que necesitaba un terminal Dual-sim quería un terminal de Samsung, inevitablemente debía recurrir a importar el mismo modelo pero de países lejanos donde Samsung sí saca esas versiones. Claro, te tienes que ir a Arabia Saudí, Vietnam… países en los que, las aplicaciones nativas de Samsung (como Samsung Pay o Samsung Pass) no funcionan en España. Pues ahora, la cosa ha cambiado. Ahora ya podemos disfrutar de terminales oficiales en España de Samsung con Dual-sim.

La experiencia de uso es pura Samsung. No sé si es que ya me he acostumbrado tanto que no sé ver cosas malas, pero es una delicia cómo de suave va todo. Y la insuperable pantalla. He mirado muchos terminales con las nuevas pantallas Oled (LG, iPhoneX) pero nada es comparable con el brillo y el color de las pantallas de Samsung. Al final, me voy a hacer un talibán de esta marca.

Un tema que quiero comentar y que parece que solo sea un tema estético, pero no, es que Samsung no ha caído en la trampa del notch (muesca en castellano). Ningún terminal de Samsung ha caído en la trampa de meter ese incómodo notch que tan poco me gusta. Bien por Samsung.

Quizás, por ponerle una pega, creo que hay un pequeño fallo de diseño a la hora del agarre. El Galaxy S8 era más cómodo. Los bordes laterales eran más redondeados y estaban mejor integrados con los cristales curvos del frontal y la trasera. Al tenerlo en la mano, los S9/S9+ son ligeramente más incómodos de sostener que los predecesores S8/S8+.

Por último, reseñar que también han sacado una versión con 256 GB de espacio de almacenamiento. Pero SOLO para el S9+. Esto, en España. En el extranjero (Alemania, por ejemplo) sí que han sacado al peque de los S9’s con 256 GB. Yo pude conseguir uno y, la verdad, es un espacio inacabable. Ya nunca más tendré que mirar qué me bajo (en cuanto a películas o música) así como aplicaciones y/o juegos.

En resumen, Samsung sigue con aciertos y lo celebramos. ¿Caros? Puede ser. Quizás sí, pero viendo a la competencia directa (Apple, aunque para mí no lo es) el precio suele estar siempre por debajo cuando el producto es mucho mejor.

SAMSUNG GALAXY S8

Esto sí que es innovar! Bravo por Samsung!

Y es que el mercado de los smartphones está saturado. Nadie da su brazo a torcer. Nadie arriesga a dar un giro en esto de los terminales móviles. Todas las marcas siguen sacando terminales prácticamente iguales a sus antecesores. Da miedo sorprender por si no tiene una buena acogido. Eso puede hacerte desaparecer del mapa de best sellers. Un peligro mercantil, sin duda.

Y qué hacen? Pues continuismo. Ni siquiera Apple, adalid del diseño, se la juega. Lleva 3 años sin cambiar un ápice sus modelos. Cambian cosas del interior (que no digo que no sea importante) pero no son capaces de revolucionar.

Y viene Samsung (que no es nuevo) y se atreve a hacer las cosas diferentes. En los modelos Edge (tanto 6 como 7) aposto por las pantallas curvas 3D reales (que interactúan con el tacto). Algo que a no todo el mundo le gusta pero que, al menos, se le ha de reconocer que fue original.

Ahora se han plantado con el S8 y su “pantalla infinita”. Una delicia. Una maravilla técnica. Este diseño sumado a sus incomparables paneles SuperAmoled QVGA es algo que las demás marcas no podrán conseguir. Si acaso Sharp, pero no está presente en el mercado europeo.

El Samsung Galaxy S8 ha conseguido meter 5’8 pulgadas de pantalla en un terminal sensiblemente más pequeño que el más pequeños de los 5’5 pulgadas que puedas encontrar. Una delicia en la mano. Un frontal completamente limpio. Sin botones. Un lujo verlo. Es imposible que no te guste en cuanto a diseño.

Y por dentro, no es peor. Procesadores en 10nm. Lo último de lo último. Potencia sumada a eficiencia energética. All-in-one.

Terminal muy cómodo de usar, nada pesado y que todos los que te rodean lo miran y te preguntan por él. El   terminal del 2017, sin duda (y a la espera de lo que ofrezca Apple en septiembre).

Como pega, que siempre me gusta ser algo crítico con todos, decir que el precio es muy elevado todo y que, según van pasando los meses, el precio va bajando. Supongo que pasado vacaciones y, a las puertas del lanzamiento del iPhone 8 (o como quiera que se le llame), la reducción de precio será más sensible.

Por último, dejadme hablar del sensor de huellas. Este punto es importante porque, a la vista de los comentarios que van surgiendo, parece que tal cual vino (el sensor de huellas), tal cual se va a ir. O mejor que irse, substituir por un reconocedor facial o de iris. Y el Galaxy S8 ya tiene ambos. El motivo de que haya incluido éstos (más innovación si me lo permitís), es que ha tenido que relegar el sensor de huellas dactilares a la parte de atrás del terminal móvil. Entiendo que por el diseño de su pantalla plana y limpia y la imposibilidad de poner insertar un sensor de huellas debajo de la pantalla como parece que Qualcomm quiere conseguir.

He de decir que el reconocedor facial y iris funciona muy bien. He realizado varias pruebas y no es posible engañarle. Seguro que algo se inventan, pero poniendo una foto mía delante de la cámara, el sensor no lo daba por bueno. Eso está bien. El problema que le veo es que, si quieres ver una notificación de un e-mail o un mensaje, el terminal no te va a permitir hacerlo solo sobre la pantalla de bloqueo porque, a poco que reconozca tu cara, desbloquea el terminal. Aunque no quieras. Y eso, no me resulta productivo. A veces, solo quiero mirar las notificaciones para poder eliminarlas. Pues no va a ser fácil con el sistema de reconocimiento facial activado, a no ser que mires el teléfono con mucha inclinación. No sé, no me parece práctico.

Con estas pequeñas objeciones (que igual para ti no lo son) y contando con el precio descendiente que intuyo, el mejor terminal de gama alta del 2017. Compra muy recomendable.

ONEPLUS 5

Y vuelve a la carga Oneplus con otro de sus mal llamados “flagshipkiller” 🙁

Últimamente, Oneplus nos tiene acostumbrados a aumentar la frecuencia en la que saca sus terminales. Si no puede evolucionar un modelo? Pues saca una evolución. Es lo que hicieron con el Oneplus3 y su “hermano mayor” Oneplus 3T. Al poco de sacar el Oneplus 3T (revisado en este blog y en el que lo que más nos gustó fue la inclusión del color midnight black), se han lanzado a sacar el 5.

¿Y por qué no el 4? Pues resulta que el número 4 está gafado en china porque, en chino, el número 4 se pronuncia prácticamente igual a la palabra “muerte”. Por este motivo, han sacado el 5.

¿Y qué ha de nuevo viejo? Como decía aquel. Pues nada. La inclusión del último procesador de Qualcomm de turno y la tan manida doble cámara posterior. Muy, muy novedoso, no sería.

Sin embargo, he de decir que el terminal está muy bien. Como sus predecesores. Es decir, la continuidad del diseño (comparado mucho con el Iphone 7 Plus y que yo no comparto), es una garantía. Si tiene éxito tu diseño, ¿por qué arriesgarse a cambiarlo y que defraude? A mí me gustan sus teléfonos, pero sigo encontrándole la pega del tamaño.

Mi mano pequeña le cuesta acostumbrarse a las 5’5 pulgadas. Al menos, a las 5’5 pulgadas con marcos. Por muy pequeños que sean. Ahora hay una tendencia (que arrancó con el Xiaomi Mix) de hacer terminales con una gran pantalla (incluso más que 5’5) pero que ocupan como un 5 pulgadas. Esto se consigue eliminando los bordes. Algo así como hacer todo el frontal pantalla. Digo yo que se pretende seguir creciendo, pero teniendo en cuenta que solo los altos jugadores de baloncesto pueden manejar terminales de más de 5’5 pulgadas.

Oneplus 5 no lucha por la reducción del tamaño del terminal si no por la continuidad del diseño. Los “manopequeñas” nos tendremos que resignar y optar por terminales que vayan desde las 4’5 a las 5’2 pulgadas. Y como hay cosas buenas…. Pues a por ellas!

Decir de este terminal que sigue teniendo las mismas cosas que me gustaron de sus predecesores y que le saca una gran ventaja a sus competidores. Entre ellas destacaría:

  • Meter mayor batería y autonomía en un terminal muy fino.
  • Botón capacitivo. No hay sistema mecánicos de pulsación a parte del volumen y el botón de encendido.
  • El tema “Oscuro”. Algo MUY fácil de hacer y que parece incomprensible que no todas las marcas lo hagan. Un sistema de ahorro de energía muy importante.
  • 8 pedazos de GB de RAM. Necesarios? No, pero el terminal va como un tiro.

Y en la parte negativa, lo único que le veo es que NO se puede programar el “No Molestar”. Oneplus quiere seguir defendiendo a capa y espada su Alert-Slide (botón lateral físico para pasar a silencio y a no molestar, como lo tiene iPhone) y no quiere meter la opción de programar el silencia. Es una crítica pero que sepáis que es un problema solventable con una pequeña App que se llama Tasker que permite programar esos silencios. Pero no estaría mal que OnePlus atendiera esta petición que sé que se le ha hecho. Y he de decir que Oneplus es de los fabricante que mejor contacto tiene con sus usuarios. Con diferencia.

Si te gustan los terminales de 5’5 pulgadas y Android es tu sistema, creo que es el mejor terminal que puedes comprar hoy en día. Bueno, con permiso del Galaxy S8 que en breve comentaremos en este blog.

Compra recomendada para “manosgrandes” o quien no le importa tener que manejarlo siempre con dos manos.