Galaxy Watch Active

Los wearables, la nueva pero madura lucha de las marcas de productos Smart para alcanzar a los usuarios. Y de entre ellos, los grandes éxitos son los medidores de actividad y los relojes inteligentes.

Existen gran multitud de relojes inteligentes pero creo que se podrían dividir en:

  • Own-Brand. Marcas que sacan sus smartwatch con SO propio y no vinculado a Android (Huawei, Fitbit, Xiaomi, Samsung…)
  • Apple Watch
  • Android Wear (LG, Google, Motorola, Tic Watch…)

He probado muchas marcas y todas tienen utilidad razonable y cumplen sus promesas (que son simples) a la perfección.

El problema, es cómo se comparten y/o se aglutinan los datos que puedes ir tomando de diferentes dispositivo hacia un solo entorno. De nuevo, nos encontramos con escenarios muy heterogéneos con múltiples opciones y con diferentes resultados. En resumen, ¿puedo tener un teléfono Apple, pero utilizar un smartwatch Android Wear? Sí, pero no. No todo funciona. No todo se sincroniza bien. No sabes cómo trasladar datos si te da por cambiar de plataforma. ¿Puedes tener un terminal Android y utilizar un Apple Watch? No, pero sí. Siempre hay gente que, al ser Android un software libre, consigue hacer desarrollo para que haya un mínimo de interactuación. Pero el resultado es muy pobre. ¿Puede un smartwatch de Huawei o Xiaomi convivir con un Android? Sí, y bien, pero si luego cambias de smartwatch y no es de la misma marca, casi siempre resulta que tus datos no se pueden volcar/migrar. Al final un follón.

Y dentro de toda esta heterogeneidad, Samsung aparece con sus smartwatch con SO Tizen que permite relacionarse con cualquier terminal Android y con cualquier terminal de Apple. ¿Un anillo para unirlos a todos? No, pero sí que cubre una gran abanico de opciones. Digamos que te ahorras ir migrando datos.

Todo y que en los últimos años he modificado mi smartwatch, siempre lo he hecho con dos opciones:

  • Con Android Wear el LG Urbane 2. La mejor batería del mundo. Sin comparación, pero con alguna carencias relacionadas más con la App Google Fit que no por el smartwatch.
  • Con smartwatch de Samsung. Un sistema propietario pero que te permite interactuar con toda la gama de smartphones que hay ahora en el mercado.

Para salvar estos cambios, encontré una aplicación que sea llama Health Sync que te permite alimentar de datos casi a tiempo real tanto la plataforma Samsung Health como la de Google Fit. En resumen, una solución que me permite ir probando cosas nuevas sin pérdida del histórico de mi actividad y mis registros de salud.

El Samsung Galaxy Watch Active es el nuevo reloj inteligente de la marca. Y he de reconocer que me ha sorprendido. Siempre me han gustado los relojes de, al menos, 42 mm de esfera y éste es de 40 mm. Bueno, es un sacrificio en estética pero, a la práctica, mucho más práctico de lo que me imaginaba. Lo que más me ha gustado, y convencido, es la ausencia de bezel (corona) interactiva que Samsung metía en todos sus smartwatch. Reconozco que esa corona giratoria me gustaba, pero la ausencia garantiza que no será un mecanismo que en el futuro pueda estropearse.

Pero si hay algo con lo que me ha ganado el corazón Samsung, algo que vengo reclamando hace mucho tiempo, es que ya no hace falta tocar ningún botón para activar la pantalla. Tocándola ligeramente, ya se activa. Eso me gusta porque, de nuevo, me garantizo que un botón travieso no me va a gastar una mala jugada.

A nivel funcional, nada nuevo que presentar en el reloj que no se haya comendado en los Gear S2 o S3. Todo igual. Creo que es una plataforma de software muy bien pensada y muy bien orientada al deporte. El GPS es preciso. Ya no hace falta que te lleves el smartphone a correr. El propio reloj te nutre de música a tus auriculares bluetooth, de posicionamiento GPS para indicar recorrido y distancia, y toma de pulsaciones por minutos. Todo en uno.

La batería rinde genial. Aguanta dos días sin problemas y con mucha actividad.

El precio me parece razonable y algo más barato que cuando salió el Galaxy Watch o los anteriores Gear S3 o S2.

Un buen smartwatch con el que no podrás lucir un relojazo, pero que te será muy útil.

Galaxy S10/S10+

Nuevo año, nueva versión de los Galaxy S. y, un año más, con una ligera evolución de la ya consagrada serie. Creo que Samsung acierta en evolucionar y no en revolucionar. Otras marcas lo intentan hacer, lo de revolucionar, y creo que no les sale muy bien.

 Y, cómo diría aquel personaje de dibujos de la Warner, ¿Y qué hay de nuevo viejo?

El listado de evoluciones/mejoras no es pequeño, pero tampoco es que sean cosas que hayan creado un shock en la presentación. De más a menos innovador diría:

  • Pantalla Infinity-O, que significa que la pantalla cubre prácticamente todo el frontal y la cámara frontal la han insertado en la esquina superior derecha como si fuera una pequeña O en la pantalla. Podría parecer que va a molestar, pero no lo hace. Te acostumbras a ella y, si eres hábil eligiendo el fondo de pantalla del escritorio y de la pantalla de desbloqueo, puede quedar completamente disimulada.
  • Sensor de huella en pantalla. Ya había otros terminales que lo había implementado (sobre todo, los chinos como Huawei, Oppo o Vivo) pero Samsung sabía que, si lo introducía, tenía que ser solvente y no notar diferencia en su uso con los sensores de huellas tradicionales. Y lo ha conseguido. La activación es muy rápida. Además, se apoya en un reconocimiento facial súper rápido que, trabajando conjuntamente, te sorprenderán.
  • 4 cámaras para el S10 y 5 para el S10+ (un más en el frontal). Como siempre, de las mejores cámaras del mercado. Las tres cámaras de atrás te permiten tomar 3 tipos de planos que son muy útiles en la mayoría de situaciones. Plano corto, plano medio-largo y gran angular. El gran angular va genial para hacer fotos con poca distancia pero que necesitar tener un ángulo de visión amplio. Y sin distorsión.
  • Delgadez y ligereza. Ambos modelos son mucho más ligeros y más finos que sus antecesores. Y eso en la mano se nota.
  • Aumento de la batería. En el S10 se llegan a los 3400 mah (en comparación con los 3000 del S9) y el + llega a los 4000 mah (en comparación con los 3500 del S9+). Y la mejora en la autonomía se nota. No es que sea una brutalidad, pero llegas con menos miedos al último cuarto del día de trabajo.
  • No han eliminado la entrada de jack 3.5mm. Esto, aunque no lo parezca, es una gran noticia para los que disponen de auriculares de alta gana que no son Bluetooth.
  • Bisby en español y con rutinas a medida. Es la parte de software que más me ha sorprendido. Va mirando tu uso y te propone rutinas de configuración (uso durante una reunión, noche sin cargar, conduciendo…). Todas y cada una de las propuesta que me ha hecho son útiles. De verdad que se ve la mano de la inteligencia artificial trabajando para mejorar la solución y adaptarla a tu uso. Genial.

En resumen, no puedo aportar mucho nuevo que no haya dicho ya de los terminales Samsung. Simplemente evolucionan para bien y se nota. No son disruptivos, pero lo agradezco. Si acaso, por poner algo no positivo, decir que han quitado el led de notificaciones que tanto he usado pero que, con un smartwatch acabas de abandonar sin demasiado problema.

La pega más gorda que le veo, y es una pega completamente objetiva, es el precio. Cada nueva generación aumenta el coste de la anterior. Creo que llegará a un punto de problemática en la venta, como creo que le ha pasado a Apple con sus iPhone nuevos (que no pienso probar después del chasco de probar el iPhone X)

Para subsanar este grave problema, decir que los terminales Samsung son muy sensibles al tiempo transcurrido desde su lanzamiento. En cuanto baja un poco el suflé de la novedad (Hype), los precios empiezan a bajar ligeramente a cada semana que pasa. Es decir, si quieres hacerte con uno y dejas pasar unos cuantos meses, seguro que encontrarás unos descuentos de entre 200-300 euros. Eso sí, no serás de los primeros (early adopter).

Mi gran recomendación para este 2019 sin ni siquiera saber lo que está por venir 😉

SAMSUNG GALAXY A8

La serie A de Samsung está pensada para los que no pueden aspirar a la serie S (los flagships de Samsung). Pero no por ello le quitan muchas de las funcionalidades que tienen los hermanos mayores.

He sido un gran usuario de varios modelos de la serie A. Y con todos muy contento. Con el A3 (2017) estaba encantado con el tamaño (4’7″) y su radio. Con el A5 (2017) con su batería y su radio. El que toca en esta entrada, el A8 es una evolución que parte del A5 (cronológicamente detrás), pero después salió el A6 que podría parecer que viene después del A5, pero no. El A6 salió más tarde y con menos funcionalidades que el A5 (no tiene AlwaysOnDisplay, algo fundamental desde mi punto de vista). Pero el A8 que salió a finales del 2017 da muchas más funcionalidades que el A5 o el A6 (posterior). Diríamos que es un producto en medio del S8 y el S9.

Es una terminal que, en mano, no es tan bonito como el S8 o el S9 porque no tiene la pantalla edge (laterales redondeados) pero sí que tiene un acabado 2.5. Es algo más pesado, tiene 4 GB de RAM y capacidad para tener MicroSD aparte de ser Dual Sim. Y todo, en un producto oficial de Samsung España con la garantía y las coberturas que tiene.

Y, como no, me convence por estos temas (por orden de prioridad):

  • La batería es sorprendente. 2 días con tranquilidad. Como referencia decir que los S, nunca pasaron de 1 día y medio como máximo.
  • Led de notificaciones (el primero de la serie A que dispone de él)
  • Reconocimiento facial (el primero de la serie A que lo tiene)
  • AlwaysOnDisplay que permite doble toque en pantalla para activar la pantalla (el primero de la serie A que lo tiene)

Creo que es un salto en calidad para la serie A que debería hacer temblar a la serie S. Solo le falta para igualarle una cámara más buena y altavoces estéreo. Del resto, chapó!

Para más inri, el A8 dispone de doble cámara frontal para realizar selfies mucho más creativos y que ninguno de sus hermanos mayores disponen. Un puntito para el A8.

Nada que destacar en muy positivo ni en muy negativo. De hecho, nada negativo ya es decir algo muy positivo. Una compra recomendada. Es casi un S9 pero a la mitad de precio o menos.

Si el tamaño no te importa, es un terminal muy equilibrado en precio.

SAMSUNG GEAR 3

Después de experimentar con muchos tipos de relojes con Android Wear (ahora conocido como Wear OS) , mitad necesidad y mitad por capricho, estuve una época usando un iPhone7. No sé si habéis podido experimentar alguna vez de unir un smartwatch con Wear OS con un dispositivo iOS, pero, bajo mi punto de vista, la funcionalidad de la pareja es inservible. Un reloj caro que solo te informa de ciertas cosas. No sé, no es lo que busca alguien como apoyo a un móvil.

Lo dicho, fruto de la nueva situación de moverme con un iPhone7, busqué y encontré el smartwatch de Samsung. Y me pareció una idea genial y conciliadora. Es el único smartwach que funciona indistintamente con Android (cualquier Android, no tiene porqué ser Samsung) y con iOS. Me pareció genial porque, así, podríamos alternar entre Android e iOs cuando quisiera.

La primera experiencia ha sido genial. Sobre todo sorprendido con la duración de la batería que, sin problemas, llega a dos días completos. Incluso con la toma de frecuencia cardiaca con regularidad, la batería del reloj es genial (comparado con los anteriores smartwatches que había probado). Otra cosa importante es que la cantidad de esferas de reloj que puedes montar y/o comprar es inacabable. Decenas de miles. Es difícil no encontrar una que no te guste.

A nivel estético, si no te acercas mucho, no parecería un reloj inteligente. Parece uno deportivo tradicional de buen aspecto. La correo de silicona dura, es fácil de usar y cómoda. El peso es normal al igual que las dimensiones. Todo muy tradicional.

A nivel funcional y de software creo que tiene grandes aciertos. Usa Tizen (SO propiedad de Samsung) y no Wear OS. La pantalla se ve genial en cualquier condición de luz, responde bien tanto a los botones laterales (configurables) como la corona que es funcional y ayuda a moverte por los menús. Tienes acceso directos a aplicativos del reloj (salud, tiempo, calendario) que se gestionan muy bien con la citada corona. La configuración es sencilla y muy completa. Puedes cambiar muchos aspectos (y no solo estéticos). Las aplicaciones existentes, también son muy numerosas. Encontrarás todo lo que necesites EXCEPTO un navegador para el reloj. No hay ninguna buena opción. Así como Wear OS tiene una versión MUY buena de Google Maps, en el relog de Samsung no se encuentra esa opción o bien la opción que puedes encontrar va ligada ineludiblemente a una aplicación en el smartphone. Lo echo en falta.

El software que trae para la Salud (Samsung Health) es lo más potente que aporta tanto a un sistema Android como iOS. La aplicación del smartphone es muy completa pudiendo registrar stress, pulsaciones, pasos, calorías quemadas o ingeridas y, según el smartphone, incluso el nivel de oxígeno en la sangre. Como digo, muy completo. Además, con la ayuda de S Health, puedes vincular estos datos extraídos de Samsung Health con Google Fit. Y de forma bidireccional.

A nivel de almacenamiento, se quedan en los habituales 4 GB. Dan para poner algo de música (para cuando lo usas para ir a correr de forma independiente del smartphone) y bueno, si no te pones toda tu discografía y solo metes tus favoritos, da de sobras. Pero pensad que los 4 GB no son solo para música sino para aplicaciones. Si eres un gran consumidor, tendrás que ir vigilando el espacio.

Poco más que añadir que el único PERO que le encuentro y es que se debe interactuar casi siempre con los botones físicos. Así como Wear OS, puedes tocar la pantalla para activar la esfera y sus opciones, en el Gear S3 solo la puedes activar si te llega una notificación (y aprovechas para tocar la pantalla) o bien activándola con los botones físicos. No me gustan los botones físicos. Creo que la electrónica ya da para evitar el contacto de lo físico.  Éste es el gran motivo por el cual he vuelto a Wear OS. Incluso aunque me impide usar iOS de forma esporádica, pero prefiero la usabilidad del SO de Google que no el de Samsung.

Pero no es una mala opción de compra. Creo que acabaré rescatándolo si, al final como dicen, Samsung vuelve a incorporar como sistema operativo Wear OS en vez de Tizen. Mejor integración.

GALAXY S9/S9+

Una evolución natural y poco evolutiva del genial Galaxy S8. Un paso, esperamos previo, a la siguiente iteración que Samsung hará la siguiente temporada.

Dedico la entrada a ambos modelos porque, sustancialmente, son lo mismo con pequeñas diferencias.

¿Y qué aporta entonces el S9/S9+? Poco, las bondades son las mismas pero:

  • Han aumentado el peso
  • Han aumentado el grosor
  • Han cambiado la situación del sensor de huellas dactilares. Ahora está en una posición natural
  • Los altavoces son estéreos.
  • El AlwaysOnDisplay (AOD) es sensible a la luz y varía su brillo con lo que ahorra batería.
  • En el modelo S9+ ponen 6 GB de RAM, doble cámara trasera y Zoom óptico 2x

Y la GRAN evolución que Samsung ha introducido en su flagship del 2018: DUAL SIM!!!!!! YUHUUUU!!!

Cuando un usuario que necesitaba un terminal Dual-sim quería un terminal de Samsung, inevitablemente debía recurrir a importar el mismo modelo pero de países lejanos donde Samsung sí saca esas versiones. Claro, te tienes que ir a Arabia Saudí, Vietnam… países en los que, las aplicaciones nativas de Samsung (como Samsung Pay o Samsung Pass) no funcionan en España. Pues ahora, la cosa ha cambiado. Ahora ya podemos disfrutar de terminales oficiales en España de Samsung con Dual-sim.

La experiencia de uso es pura Samsung. No sé si es que ya me he acostumbrado tanto que no sé ver cosas malas, pero es una delicia cómo de suave va todo. Y la insuperable pantalla. He mirado muchos terminales con las nuevas pantallas Oled (LG, iPhoneX) pero nada es comparable con el brillo y el color de las pantallas de Samsung. Al final, me voy a hacer un talibán de esta marca.

Un tema que quiero comentar y que parece que solo sea un tema estético, pero no, es que Samsung no ha caído en la trampa del notch (muesca en castellano). Ningún terminal de Samsung ha caído en la trampa de meter ese incómodo notch que tan poco me gusta. Bien por Samsung.

Quizás, por ponerle una pega, creo que hay un pequeño fallo de diseño a la hora del agarre. El Galaxy S8 era más cómodo. Los bordes laterales eran más redondeados y estaban mejor integrados con los cristales curvos del frontal y la trasera. Al tenerlo en la mano, los S9/S9+ son ligeramente más incómodos de sostener que los predecesores S8/S8+.

Por último, reseñar que también han sacado una versión con 256 GB de espacio de almacenamiento. Pero SOLO para el S9+. Esto, en España. En el extranjero (Alemania, por ejemplo) sí que han sacado al peque de los S9’s con 256 GB. Yo pude conseguir uno y, la verdad, es un espacio inacabable. Ya nunca más tendré que mirar qué me bajo (en cuanto a películas o música) así como aplicaciones y/o juegos.

En resumen, Samsung sigue con aciertos y lo celebramos. ¿Caros? Puede ser. Quizás sí, pero viendo a la competencia directa (Apple, aunque para mí no lo es) el precio suele estar siempre por debajo cuando el producto es mucho mejor.